{"id":1672,"date":"2020-12-06T23:16:40","date_gmt":"2020-12-06T23:16:40","guid":{"rendered":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/?p=1672"},"modified":"2025-08-10T14:07:22","modified_gmt":"2025-08-10T14:07:22","slug":"cambios-y-continuidades-en-las-relaciones-de-tipo-clientelar-a-nivel-local-2008-2012","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/2020\/12\/06\/cambios-y-continuidades-en-las-relaciones-de-tipo-clientelar-a-nivel-local-2008-2012\/","title":{"rendered":"Cambios y continuidades en las relaciones de tipo clientelar a nivel local 2008-2012"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><em>Por <strong>Elizabeth Cristina Cobilt Cruz<\/strong> \/ Profesora de medio tiempo de la Universidad Intercultural Ind\u00edgena de Michoac\u00e1n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-content-justification-right is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button ojs\"><a class=\"wp-block-button__link\" href=\"https:\/\/veredasojs.xoc.uam.mx\/index.php\/veredas\/article\/view\/615\/577\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Descargar PDF<\/a><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2020\/12\/RelClientelar-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1678\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2020\/12\/RelClientelar-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2020\/12\/RelClientelar-300x169.jpg 300w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2020\/12\/RelClientelar-768x432.jpg 768w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2020\/12\/RelClientelar-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2020\/12\/RelClientelar.jpg 1920w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>A pesar de las reformas electorales que han constituido un paso importante en la democratizaci\u00f3n del r\u00e9gimen pol\u00edtico en la Ciudad de M\u00e9xico, siguen persistiendo contradicciones entre lo instituido formalmente y lo legitimado de manera informal; es decir, entre los principios de la democracia formal y las pr\u00e1cticas de tipo clientelar. Precisamente, el objetivo del presente art\u00edculo consiste en identificar los cambios o continuidades en las pr\u00e1cticas clientelares a nivel local en dos contextos: uno donde hay un partido hegem\u00f3nico y otro donde hay una mayor competencia electoral. Este trabajo, de corte cualitativo, recupera entrevistas a intermediarios en la Ciudad de M\u00e9xico, cabe se\u00f1alar que no pretende explicar con base en los casos analizados, sino contribuir a comprender tales contradicciones.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Introducci\u00f3n<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">Durante los sesenta y nueve a\u00f1os comprendidos entre 1928 y 1997, los habitantes de la capital de M\u00e9xico no pudieron elegir a sus representantes locales, ya que el partido en el poder, el Partido Revolucionario Institucional (PRI), sosten\u00eda que votar a un gobernador en el Distrito Federal se contrapon\u00eda con su car\u00e1cter de sede de los poderes federales. En consecuencia, el Presidente de la Rep\u00fablica nombraba a un regente, encargado de administrar bajo su mando la capital del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta situaci\u00f3n se vio modificada a fines de la d\u00e9cada de 1990. Primero, desde 1997 se present\u00f3 la posibilidad de elegir Diputados Locales y Jefe de Gobierno; posteriormente, en el a\u00f1o 2000, se extendi\u00f3 tambi\u00e9n a los Jefes Delegacionales. Las reformas que dieron origen a estos cambios constituyeron un paso importante en la democratizaci\u00f3n del r\u00e9gimen pol\u00edtico. Sin embargo, el sistema electoral a\u00fan muestra algunas contradicciones importantes entre lo instituido formalmente y lo legitimado de manera informal, entre los principios de la democracia formal y las pr\u00e1cticas pol\u00edticas que tienen lugar cuando interact\u00faan ciudadanos y partidos; entre estas \u00faltimas podemos mencionar las pr\u00e1cticas de tipo clientelar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Precisamente, Guillermo O&#8217;Donnell (1997) argumenta que Am\u00e9rica Latina adolece de una muy baja institucionalizaci\u00f3n de su democracia con un escaso y d\u00e9bil alcance, por lo que el lugar de las instituciones ha sido ocupado por otras pr\u00e1cticas informales, pero firmemente arraigadas como: el clientelismo, el patrimonialismo y la corrupci\u00f3n. En particular, el clientelismo ha logrado adaptarse con nuevas derivaciones, a pesar de los avances democr\u00e1ticos registrados en Am\u00e9rica Latina en las \u00faltimas d\u00e9cadas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El estudio del clientelismo pol\u00edtico en M\u00e9xico resulta crucial, debido a que se trata de una pr\u00e1ctica oculta e informal: se conoce poco sobre sus caracter\u00edsticas y din\u00e1micas. Por tanto, es necesario trazar una nueva agenda con el objetivo de identificar y analizar c\u00f3mo este fen\u00f3meno ha permanecido en los \u00faltimos a\u00f1os, pese a que se trata de un problema anal\u00edticamente ininteligible, ya que sus muchas dimensiones lo hacen poco aprehensible y dificultan su s\u00edntesis en un concepto que lo abarque en toda su complejidad.<strong><em>&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este sentido, el objetivo principal de este art\u00edculo consiste en identificar y analizar algunos cambios y continuidades en la vinculaci\u00f3n entre el intermediario pol\u00edtico<sup>1<\/sup> y los partidos pol\u00edticos a trav\u00e9s de las relaciones de tipo clientelar a nivel local. La pregunta eje es: \u00bfCu\u00e1les son los cambios o continuidades en la relaci\u00f3n entre <em>los intermediarios y partidos pol\u00edticos en un contexto pri\u00edsta y en otro perredista?<\/em> Cabe se\u00f1alar que la informaci\u00f3n recabada es el resultado de diez entrevistas semiestructuradas con l\u00edderes pol\u00edticos que en su momento participaron de manera activa en el PRI y, posteriormente, en el Partido de la Revoluci\u00f3n Democr\u00e1tica (PRD), esto en el contexto de las delegaciones Magdalena Contreras y Miguel Hidalgo, ubicadas en la Ciudad de M\u00e9xico. La metodolog\u00eda utilizada es de corte cualitativo. Las entrevistas se realizaron en los a\u00f1os 2008 y 2012. Esto fue a trav\u00e9s de la t\u00e9cnica de bola de nieve, es decir, fue identificar y entrevistar algunos informantes clave y lograr que ellos a su vez recomendaran a otras personas con el perfil requerido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><sup>1<\/sup> Enti\u00e9ndase por intermediario pol\u00edtico a aquel actor que vincula y media la relaci\u00f3n entre un candidato y\/o partido pol\u00edtico y los ciudadanos, regulando el intercambio de bienes o servicios por votos y\/o apoyo pol\u00edtico.&nbsp;Tambi\u00e9n nombrados <em>Capituleros<\/em> en el Per\u00fa de la d\u00e9cada del treinta y cuarenta (Stein, 1980), <em>cabo eleitoral<\/em> en el Brasil desde los treinta en adelante (Conniff, 1981; Mouzelis, 1985: Roniger, 1990; v\u00e9ase tambi\u00e9n Gay, 1994). <em>Gestor, padrino pol\u00edtico o cacique<\/em> en M\u00e9xico en varios momentos de su historia moderna (Carlos y Anderson, 1981; Ugalde, 1973; Cornelius, 1973; Roniger, 1990). <em>Precinct captains<\/em> en las m\u00e1quinas pol\u00edticas de Chicago y otras grandes ciudades norteamericanas (Kornblum, 1974; Guterbock, 1980; Katznelson, 1981; v\u00e9ase tambi\u00e9n Knoke, 1990). <em>Caudillo barrial<\/em> en los partidos radical y conservador en la argentina de los veinte y treinta (Rock, 1975, 1972; Walter, 1985; Bitran y Schneider, 1991). <em>Referente o puntero<\/em> peronista en la Argentina de los noventa. A pesar de que hay significativas diferencias entre ellos, su funci\u00f3n es esencialmente la misma, operan como mediadores, como <em>\u201cgo-betweens\u201d; <\/em>intermedian entre sus caudillos, <em>chefes pol\u00edticos<\/em>, <em>ward bosses <\/em>y los clientes (Auyero, 1998b: 58).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El art\u00edculo se divide en cuatro secciones: en la primera se realiza un recorrido de las principales reformas electorales a las leyes en la Ciudad de M\u00e9xico, lo que dio paso a un sistema de partidos pluralista y competitivo pero que al mismo tiempo ha mostrado que el pasado autoritario no ha terminado de morir y el futuro democr\u00e1tico no ha terminado de nacer; esto se vislumbra por ejemplo a trav\u00e9s de las pr\u00e1cticas clientelares que no han desaparecido. En la segunda se describen caracter\u00edsticas y din\u00e1micas de las relaciones clientelares en el contexto del partido hegem\u00f3nico; as\u00ed, en la tercera secci\u00f3n se describen y analizan las relaciones clientelares en un contexto de competencia electoral, dichos cambios y continuidades en tales relaciones provienen desde la perspectiva de intermediarios pol\u00edticos que participaron de manera activa en el contexto priista y en el perredista; finalmente, la cuarta secci\u00f3n presenta algunas conclusiones donde se destaca: el PRI fue considerado como una maquinaria electoral eficaz de movilizar grandes masas de electorado, esto dada la ausencia casi total de competencia, dicho despliegue ten\u00eda como prop\u00f3sito legitimar las elecciones; por otro lado, si bien las reformas promovieron una mayor competencia electoral tambi\u00e9n aumentaron los \u201cdonantes\u201d, intermediarios\u201d y \u201cdonatarios\u201d que est\u00e1n dispuestos a utilizar pr\u00e1cticas de tipo informal con el objetivo de elegirse o mantenerse en diferentes cargos p\u00fablicos, dado el contexto electoral cada vez m\u00e1s incierto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Desarrollo<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Principales reformas electorales en el Distrito Federal<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En julio de 2018, despu\u00e9s de 21 a\u00f1os de mantenerse como la primera fuerza pol\u00edtica en el Distrito Federal<sup>2<\/sup>, el Partido de la Revoluci\u00f3n Democr\u00e1tica (PRD) perdi\u00f3 la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de M\u00e9xico a manos de Movimiento de Regeneraci\u00f3n Nacional (MORENA) y su candidata Claudia Sheinbaum. Ahora bien, para llegar a este contexto se ha configurado una transformaci\u00f3n electoral, por lo que es necesario detenernos en las principales reformas electorales que han dado paso a este contexto competitivo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><sup>2<\/sup> La Ciudad de M\u00e9xico, o anteriormente conocida como Distrito Federal, est\u00e1 dividida en 16 demarcaciones pol\u00edtico-territoriales, oficialmente denominadas como alcald\u00edas. El Jefe de Gobierno de la Ciudad de M\u00e9xico, elegido cada seis a\u00f1os, ejerce funciones ejecutivas sobre toda la ciudad. Los alcaldes, elegidos cada tres a\u00f1os, ejercen funciones sobre sus respectivas demarcaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el siguiente apartado realizar\u00e9 un breve recorrido sobre las principales reformas que han marcado una pauta en la conformaci\u00f3n de un nuevo panorama pol\u00edtico-electoral en la Ciudad de M\u00e9xico, lo que resulta necesario para contextualizar el estudio de caso. En este marco se considera que las reformas que permitieron una mayor injerencia en la elecci\u00f3n de autoridades locales es una de las causas probables en el aumento de \u201cdonantes\u201d, \u201cintermediarios\u201d y \u201cdonatarios\u201d, ya que la disputa electoral se ha dado intensamente a nivel local.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De acuerdo con Juan Hern\u00e1ndez (2004:115), desde 1988 el sistema pol\u00edtico mexicano ha experimentado cambios graduales en su dise\u00f1o institucional. Desde la dimensi\u00f3n estructural, estas reformas han generado condiciones para una mayor convivencia democr\u00e1tica, sin embargo, algunas han implicado el reforzamiento de herencias autoritarias como el clientelismo. El signo distintivo de la transici\u00f3n mexicana a la democracia es la apertura pol\u00edtica, es decir, la incorporaci\u00f3n de nuevos sujetos pol\u00edticos que le disputaron a la hegemon\u00eda pri\u00edsta el sentido y la simbolog\u00eda pol\u00edtica, alguna vez monopolizada y nombrada por un solo sujeto. En 1988<sup>3<\/sup> la ciudadan\u00eda de la capital de la Rep\u00fablica jug\u00f3 un papel protag\u00f3nico en la creaci\u00f3n del Frente Democr\u00e1tico que postul\u00f3 a Cuauht\u00e9moc C\u00e1rdenas a la presidencia, y, frente a la pasividad del voto en la capital de la Rep\u00fablica, contribuy\u00f3 a restarle legitimidad al reci\u00e9n electo gobierno de Carlos Salinas de Gortari (Gonz\u00e1lez, 2006: 134-136).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><sup>3<\/sup> Para Larrosa (2006: 221) las elecciones de 1988 evidenciaron la crisis del sistema de representaci\u00f3n dise\u00f1ado 60 a\u00f1os atr\u00e1s para la Ciudad de M\u00e9xico: a cambio de un voto mayoritariamente a favor de la izquierda partidaria y en contra del partido del gobierno; los electores que votaron en una proporci\u00f3n de tres a uno a favor de la izquierda y en contra del candidato oficial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1988 se public\u00f3 una adici\u00f3n del libro noveno al C\u00f3digo Federal Electoral, como consecuencia de la reforma constitucional que dio origen a la Asamblea de Representantes del Distrito Federal. Este nuevo \u00f3rgano de representaci\u00f3n de la ciudadan\u00eda de la capital del pa\u00eds fue dotado con facultades para dictar bandos, ordenanzas y reglamentos de pol\u00edtica y buen gobierno, as\u00ed como para realizar funciones de control de la administraci\u00f3n p\u00fablica en el Distrito Federal y promover la participaci\u00f3n y gestor\u00eda. Este \u00f3rgano se integr\u00f3 por 66 representantes, 40 electos por mayor\u00eda relativa y 26 por el principio de representaci\u00f3n proporcional, mediante el sistema de lista votada en una circunscripci\u00f3n plurinominal. A partir de la creaci\u00f3n de la Asamblea de Representantes se desarroll\u00f3, paralelamente a las sucesivas reformas electorales en el nivel federal, un ciclo de reformas al r\u00e9gimen jur\u00eddico pol\u00edtico del Distrito Federal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con la reforma electoral de 1989, las campa\u00f1as adquirieron un perfil de franca disputa y alta competencia interpartidista, garantiz\u00e1ndose condiciones de mayor equidad en la contienda y la existencia de \u00e1rbitros electorales independientes. Esto gener\u00f3 un M\u00e9xico m\u00e1s plural y una verdadera disputa por el voto de los ciudadanos entre los diferentes partidos y sus candidatos. El aspecto m\u00e1s novedoso de la reforma de 1989-1990 fue la creaci\u00f3n del Instituto Federal Electoral (IFE). Reconocido por la ley como depositario de la autoridad electoral, se constituy\u00f3 como un organismo p\u00fablico aut\u00f3nomo, de car\u00e1cter permanente, con personalidad jur\u00eddica y patrimonio propio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como parte de esta transformaci\u00f3n, en 1990 se aprob\u00f3 el C\u00f3digo Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (COFIPE) en el nivel federal. El COFIPE cancel\u00f3 las candidaturas comunes en las elecciones para integrar la Asamblea de Representantes e introdujo una nueva modalidad de cl\u00e1usula de gobernabilidad, con la que al partido pol\u00edtico que obtuviera el mayor n\u00famero de constancias de mayor\u00eda, y cuya votaci\u00f3n fuera equivalente a 30% o m\u00e1s de la votaci\u00f3n en el Distrito Federal, le ser\u00edan atribuidos representantes de su lista en n\u00famero suficiente para alcanzar, por ambos principios, 34 representantes. Adicionalmente, le ser\u00eda atribuido un representante m\u00e1s por cada cuatro puntos porcentuales que obtuviera sobre 30% de la votaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta modalidad de \u201cescala m\u00f3vil\u201d correspond\u00eda a los cambios introducidos para la integraci\u00f3n de la C\u00e1mara de Diputados, aunque para \u00e9sta se requer\u00eda 35% de la votaci\u00f3n. Seg\u00fan Mu\u00f1oz (2001: 62), la disposici\u00f3n que ha sido considerada la m\u00e1s controvertida de esta reforma se relaciona con la cl\u00e1usula de gobernabilidad. En un nuevo intento por asegurar que la mayor\u00eda de la C\u00e1mara quedara en manos del partido que hubiera obtenido la mayor votaci\u00f3n, se modific\u00f3 el art\u00edculo 54 constitucional para incorporar que el partido pol\u00edtico que hubiese obtenido el mayor n\u00famero de constancias de mayor\u00eda, y una votaci\u00f3n equivalente al 35% del total, no s\u00f3lo se le otorgar\u00edan los diputados necesarios para completar 251 curules como preve\u00eda la legislaci\u00f3n de 1986, sino que, adem\u00e1s, por cada punto porcentual obtenido por encima del 35% de la votaci\u00f3n, le ser\u00edan asignados dos diputados m\u00e1s. En caso de que un partido alcanzara el 60% de la votaci\u00f3n, est\u00e1 cl\u00e1usula no se aplicar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta disposici\u00f3n fue modificada nuevamente en 1993. A diferencia de lo ocurrido para la integraci\u00f3n de la C\u00e1mara de Diputados, en el caso de la Asamblea de Representantes se mantuvo la cl\u00e1usula de gobernabilidad. No obstante, se fij\u00f3 en 41 el tope m\u00e1ximo de representantes que por ambos principios pudiera obtener un partido, es decir, 63% de los miembros de la Asamblea. Asimismo, la Asamblea de Representantes obtuvo facultades legislativas sobre diversas materias locales.<sup>4<\/sup> Entre otros aspectos, se facult\u00f3 al Congreso de la Uni\u00f3n a expedir el Estatuto de Gobierno del Distrito Federal; a continuar legislando en el \u00e1mbito de la capital de la Rep\u00fablica, con excepci\u00f3n de las \u201cmaterias reservadas a la Asamblea de Representantes\u201d; y a aprobar anualmente los montos de endeudamiento del gobierno de la entidad. La C\u00e1mara de Diputados perdi\u00f3 la facultad de aprobar el presupuesto de Egresos del Distrito Federal, ya que esta funci\u00f3n la desarrollar\u00eda la Asamblea de Representantes. Se cre\u00f3 la figura de Jefe del Distrito Federal, cuyo nombramiento seguir\u00eda un rebuscado procedimiento. Corresponder\u00eda al Presidente de la Rep\u00fablica hacerlo, seleccionando entre los representantes de la Asamblea, Diputados Federales o Senadores electos en la entidad, que pertenecieran al partido pol\u00edtico que por s\u00ed mismo obtuviera el mayor n\u00famero de asientos en el constituyente local. La ratificaci\u00f3n del nombramiento ser\u00eda facultad de la Asamblea. Si \u00e9sta tampoco lo ratificara, entonces el Senado har\u00eda el nombramiento definitivo. De acuerdo con un art\u00edculo transitorio, el primer nombramiento del Jefe del Distrito Federal se efectuar\u00eda en diciembre de 1997<sup>5<\/sup>, para que concluyera su gesti\u00f3n en diciembre de 2000. Sin embargo, este procedimiento nunca lleg\u00f3 a aplicarse, ya que fue desechado por una nueva reforma en 1996 (Gonz\u00e1lez, 2006: 134-136).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><sup>4<\/sup>&nbsp;Entre las facultades de la Asamblea de Representantes del Distrito Federal se incluyeron: expedir su ley org\u00e1nica; aprobar anualmente el presupuesto de egresos del Distrito Federal; revisar la cuenta p\u00fablica del a\u00f1o anterior; expedir la ley org\u00e1nica de los tribunales de justicia del Distrito Federal y la del Tribunal de lo Contencioso Administrativo; presentar iniciativas de ley o decretos ante el Congreso de la Uni\u00f3n en materias relativas al Distrito Federal; legislar en el \u00e1mbito local en diversas materias, entre ellas, administraci\u00f3n p\u00fablica local; presupuestos, contabilidad y gasto p\u00fablico; regulaci\u00f3n de su contadur\u00eda mayor; bienes del dominio p\u00fablico y privado; servicios p\u00fablicos; justicia c\u00edvica; participaci\u00f3n ciudadana, entre muchos otros. En: Ram\u00edrez, Guillermo (comp.) (1993). <em>La reforma pol\u00edtica de la ciudad de M\u00e9xico<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><sup>5<\/sup> Una de las contribuciones m\u00e1s importantes de la reforma es que el Jefe de Gobierno del Distrito Federal ser\u00eda electo por votaci\u00f3n universal, libre, secreta y directa, y que la primera elecci\u00f3n de Jefe de Gobierno se efectuar\u00eda en 1997, con la salvedad de que el primer periodo durar\u00eda tres a\u00f1os, con el prop\u00f3sito de que en 2000 se eligiera un nuevo titular que durar\u00eda seis a\u00f1os. No obstante, la C\u00e1mara de Senadores pod\u00eda remover al Jefe de Gobierno \u201cpor causas graves que afecten la relaci\u00f3n con los poderes de la Uni\u00f3n o el orden p\u00fablico de la entidad\u201d. Si esta situaci\u00f3n se presentara, el Presidente de la Rep\u00fablica propondr\u00eda al Senado a quien debiera sustituir al funcionario removido. En caso de falta absoluta de Jefe de Gobierno, ser\u00eda el \u00f3rgano legislativo local el encargado de hacer la designaci\u00f3n del sustituto para concluir el periodo de su antecesor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Asamblea de Representantes cambi\u00f3 su nombre por el de Asamblea Legislativa del Distrito Federal. Mantuvo su composici\u00f3n de 40 legisladores por mayor\u00eda y 26 de representaci\u00f3n proporcional, ahora llamados diputados en vez de representantes. Estas nuevas nominaciones correspondieron al incremento de las facultades del \u00f3rgano legislativo, entre ellas aprobar la legislaci\u00f3n electoral local. No obstante, la Asamblea s\u00f3lo ejercer\u00eda aquellas facultades que le ser\u00edan expresamente conferidas, ya que las dem\u00e1s seguir\u00edan correspondiendo al Congreso de la Uni\u00f3n. Seg\u00fan Facundo Gonz\u00e1lez (2006: 139-140) la Asamblea mantuvo un estatus jur\u00eddico menor que los congresos locales, esto lo muestra el hecho de que no participar\u00eda en el procedimiento de reformas constitucionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cabe se\u00f1alar que con la reforma de 1996 se redujeron los requisitos de afiliaci\u00f3n que deb\u00eda llenar cualquier partido pol\u00edtico que aspirara a obtener su registro como partido nacional. As\u00ed, deber\u00eda contar con al menos 3,000 afiliados, distribuidos en 10 entidades o 300 distritos electorales. El n\u00famero total de afiliados no podr\u00eda ser menor a 0.13% del padr\u00f3n electoral federal que haya sido utilizado en la elecci\u00f3n federal ordinaria inmediata anterior. En contrapartida, se elev\u00f3 el porcentaje de la votaci\u00f3n m\u00ednima requerida para conservar el registro, que era de un 2% de la votaci\u00f3n nacional emitida (frente al 1.5% que reg\u00eda previamente). El acceso a la representaci\u00f3n proporcional en las dos c\u00e1maras que integraban el Congreso federal se condicion\u00f3 a la obtenci\u00f3n del mismo 2% de la votaci\u00f3n nacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otras cuestiones relevantes acerca de la integraci\u00f3n del Poder Legislativo son las siguientes: en el caso de la C\u00e1mara de Diputados se mantuvo el n\u00famero fijo de 500 curules, 300 disputadas por el principio de mayor\u00eda relativa y 200 por el de representaci\u00f3n proporcional. Pero se fijaron dos limitaciones: a) ning\u00fan partido pol\u00edtico podr\u00eda contar, en ninguna circunstancia, con m\u00e1s de 300 diputados; y b) ning\u00fan partido podr\u00eda tener un porcentaje de diputados mayor en 8% a su porcentaje de votaci\u00f3n a nivel nacional, a menos que esa diferencia la hubiera obtenido mediante triunfos en distritos de mayor\u00eda relativa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 6 de julio de 1997, despu\u00e9s de casi siete d\u00e9cadas, la ciudadan\u00eda eligi\u00f3 al Jefe de Gobierno del Distrito Federal, triunfando ampliamente Cuauht\u00e9moc C\u00e1rdenas, del PRD. Esta fuerza electoral obtuvo, adem\u00e1s, la mayor\u00eda en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.&nbsp; Es a partir de las elecciones locales de 1997 que se experimenta por primera ocasi\u00f3n la alternancia pol\u00edtica, consumando la llegada de la izquierda pol\u00edtica al poder, con el triunfo del PRD.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1998, los partidos proponen nuevas reformas a fin de restar facultades al Ejecutivo Federal y al Congreso de la Uni\u00f3n en materia de nombramientos y de control de la hacienda p\u00fablica local; adem\u00e1s se crea el Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF). El 26 de noviembre de 1998 se promulg\u00f3 la nueva Ley de Participaci\u00f3n Ciudadana y el 4 de julio de 1999 se llev\u00f3 a cabo un nuevo proceso para la elecci\u00f3n de los Comit\u00e9s Vecinales, como las principales instancias de representaci\u00f3n de la ciudadan\u00eda. Sin embargo, para Alicia Ziccardi (2001: 69-70), las autoridades delegacionales y el propio gobierno central no mostraron gran inter\u00e9s porque la ciudadan\u00eda participara activamente en este proceso. Cabe mencionar que particip\u00f3 menos del 10% de los ciudadanos, hecho derivado de la falta de credibilidad en estos canales de participaci\u00f3n creados institucionalmente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las elecciones federales del 2 de julio de 2000 se eligi\u00f3 por segunda vez al Jefe de Gobierno, refrendando el PRD con su candidato Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador con un triunfo en el ejecutivo local, aunque en esta ocasi\u00f3n el partido perdi\u00f3 la mayor\u00eda en la ALDF. Por primera vez la ciudadan\u00eda eligi\u00f3 tambi\u00e9n a los jefes de las 16 demarcaciones o delegaciones. El PRD obtuvo 10 delegaciones, el Partido Acci\u00f3n Nacional (PAN) 6 y el PRI ninguna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Manuel Larrosa (2006: 222) la transformaci\u00f3n del r\u00e9gimen pol\u00edtico de la Ciudad de M\u00e9xico, que tuvo lugar entre 1985 y 2006, se debe en gran medida a las decisiones que los ciudadanos tomaron en uso de su capacidad de actores como portadores de idearios y preferencias pol\u00edticas que lograron hacer efectivas en los gobiernos electos por ellos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como se ha podido observar en este recorrido, la llamada transici\u00f3n democr\u00e1tica consisti\u00f3 en un conjunto de sucesivas reformas a las leyes, las instituciones y las pr\u00e1cticas electorales que permitieron que el sistema de partido hegem\u00f3nico diera paso a un sistema de partidos pluralista y competitivo. Ahora bien, desde el punto de vista de Facundo Gonz\u00e1lez (2006: 87-88), a pesar de dichas reformas el pasado autoritario no ha terminado de morir y el futuro democr\u00e1tico no ha terminado de nacer, ya que al tiempo que la democracia mexicana est\u00e1 enfrascada en resolver los retos asociados a su infancia y juventud, tambi\u00e9n ha tenido que enfrentar los desaf\u00edos propios de las democracias longevas, relativos a la p\u00e9rdida de credibilidad en la representaci\u00f3n pol\u00edtica y el debilitamiento de la confianza en los partidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este marco, la actual Ciudad de M\u00e9xico constituye un caso especialmente interesante, ya que el sistema electoral a\u00fan muestra algunas contradicciones importantes entre lo instituido formalmente y lo legitimado de manera informal; entre los principios de la democracia formal y las pr\u00e1cticas pol\u00edticas que tienen lugar cuando interact\u00faan ciudadanos y partidos, entre estas \u00faltimas podemos mencionar las pr\u00e1cticas de tipo clientelar, eje del presente art\u00edculo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El papel de la relaci\u00f3n clientelar en un contexto priista<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si retomamos la definici\u00f3n de clientelismo presentada por Jorge Audelo (2007: 63), como las relaciones informales de intercambio rec\u00edproco y mutuamente ben\u00e9fico de favores entre dos sujetos basada en una v\u00ednculo instrumental, desigual, de diferencia de poder y control de recursos, y en las que existe un patr\u00f3n y un cliente: el patr\u00f3n proporciona bienes materiales, protecci\u00f3n y acceso a diversos recursos, y el cliente ofrece a cambio servicios personales, lealtad, apoyo pol\u00edtico y votos<sup>7<\/sup>, podemos afirmar entonces que las relaciones pol\u00edticas existentes entre el PRI, las autoridades municipales y las organizaciones campesinas y populares eran eminentemente clientelares.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><sup>7<\/sup> Definici\u00f3n de Jorge Audelo (2007) con base en: Ren\u00e9 Lemarchand y Keith Legg, \u201cPolitical Clientelism and Development: A Preliminary Analysis\u201d, <em>Comparative Politics:<\/em> n\u00fam. 4, 1971, pp. 149-179; Carl H. Land\u00e9, \u201cPolitical Clientelism in Political Studies, Retrospect and Prospects\u201d, <em>International Political Science Review<\/em>: n\u00fam. 4 (4), 1983, pp. 435-454; y Steffan Schmidt <em>et al<\/em>. (eds.), <em>Friends, Followers and Faction. A Reader in Political Clientelism.<\/em> Berkeley, University of California Press, 1977, pp. 13-20.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por su parte, Jorge Romero (2007: 5) refiere que el r\u00e9gimen del PRI fue la expresi\u00f3n institucionalizada de ese arreglo pol\u00edtico basado en el intercambio de protecciones particulares por apoyo pol\u00edtico, del reparto de rentas p\u00fablicas para beneficio de grupos particulares \u2013clientelas\u2013, a cambio de consentimiento del dominio; de favores por votos. Las pr\u00e1cticas pol\u00edticas ancestrales se combinaron con las nuevas con el corporativismo gremial.<sup>8<\/sup> Esa institucionalizaci\u00f3n se articulaba como una compleja red en la organizaci\u00f3n del partido del r\u00e9gimen, maquinaria de intermediaci\u00f3n pol\u00edtica de estructura descentralizada, pues sus diversas expresiones espec\u00edficas: uniones de cr\u00e9dito, comisariados ejidales, comisariados de bienes comunales, ligas de comunidades agrarias, secciones sindicales, centrales obreras, por mencionar las m\u00e1s conocidas, negociaban con las expresiones correspondientes de la clase pol\u00edtica (los militares primero, los bur\u00f3cratas despu\u00e9s) de acuerdo con su tama\u00f1o, con su fuerza y representatividad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><sup>8<\/sup> En M\u00e9xico, la teor\u00eda del neocorporativismo se sustent\u00f3 como modelo explicativo del r\u00e9gimen autoritario que el pa\u00eds vivi\u00f3 por a\u00f1os, por lo que la noci\u00f3n de corporativismo estatal fue central en los an\u00e1lisis del sistema pol\u00edtico mexicano. Los principales trabajos sobre corporativismo estatal est\u00e1n orientados a la aceptaci\u00f3n del absoluto control del aparato burocr\u00e1tico estatal sobre las estructuras de la sociedad. Un corporativismo \u201cfundado en un autoritarismo patrimonialista, centralizado y autoritario en donde las capacidades de negociaci\u00f3n de los actores sociales estaban altamente restringidas por el Estado mismo\u201d (Ortega, 1997: 37-53). Ortega (1997) plantea que fueron dos elementos principales los que limitaron los alcances explicativos de este concepto: 1) una visi\u00f3n estatista sobre la subordinaci\u00f3n de los intereses de la sociedad a los intereses del Estado y 2) la visi\u00f3n del corporativismo s\u00f3lo como un sistema de intermediaci\u00f3n de intereses y no a la vez como un sistema generador de un determinado tipo de pol\u00edticas p\u00fablicas. Al asumir que un sistema autoritario, patrimonialista y clientelar era la ra\u00edz del corporativismo mexicano, la posibilidad de transformaci\u00f3n radicaba en un cambio en las estructuras pol\u00edticas y econ\u00f3micas del r\u00e9gimen que permitir\u00eda una transformaci\u00f3n autom\u00e1tica en las relaciones entre Estado y sociedad. Citado por Zaremberg&nbsp; (2006: 24), en: <em>\u00bfCorporativismo informal? Organizaciones de ambulantes y partidos pol\u00edticos a partir de la alternancia electoral en M\u00e9xico, Distrito Federal (2000-2004).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El r\u00e9gimen posrevolucionario articul\u00f3 a las diversas expresiones de la desigualdad del pa\u00eds en un sistema de intermediaciones institucionalizadas que constituyeron una suerte de clientelismo de Estado. As\u00ed, se consolid\u00f3 un sistema de relaciones en el que los distintos grupos sociales promov\u00edan sus intereses, con reacomodos continuos en los que median los poderes p\u00fablicos, en un equilibrio del que todos sab\u00edan que depend\u00eda la estabilidad pol\u00edtica que les serv\u00eda de base; la interlocuci\u00f3n se realizaba a trav\u00e9s de organizaciones clasistas reconocidas jur\u00eddicamente por el Estado y, en el fondo, de los c\u00edrculos de dirigentes encargados de representarlos y de tratar lo que toca a sus intereses. Una vez consolidado el presidencialismo de la \u00e9poca cl\u00e1sica del r\u00e9gimen del PRI, los grupos de lealtad pol\u00edtica se articulaban en torno a parcelas determinadas de rentas del Estado (una secretar\u00eda, una empresa paraestatal, el gobierno de un estado, una presidencia municipal) mientras que los programas sociales y las d\u00e1divas directas se utilizaron como mecanismo de inclusi\u00f3n de las masas en la pol\u00edtica. Seg\u00fan Romero (2007: 11-14), en unos tiempos en los que el voto no contaba, la movilizaci\u00f3n de multitudes a trav\u00e9s del acarreo de clientelas, con frecuencia formadas por los m\u00e1s pobres y a cambio de la comida del d\u00eda, se convirti\u00f3 en la representaci\u00f3n ficticia del apoyo popular.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el caso mexicano, hay dos estudios que han marcado un claro precedente sobre la importancia e influencia del intermediario pol\u00edtico. El primero de ellos fue realizado por Wayne Cornelius titulado <em>Los inmigrantes pobres en la Ciudad de M\u00e9xico y la pol\u00edtica,<sup>9<\/sup> <\/em>el autor se centra en conocer cu\u00e1l es el proceso por el que un individuo forma una imagen de la pol\u00edtica y del sistema pol\u00edtico, y asume un papel de participaci\u00f3n o de no participaci\u00f3n en la actividad. Cornelius encontr\u00f3 que para una gran proporci\u00f3n de inmigrantes de bajos ingresos en las ciudades hispanoamericanas, la comunidad local proporcionaba las \u201cgu\u00edas\u201d m\u00e1s importantes para las actitudes y el comportamiento pol\u00edtico, adem\u00e1s de que las condiciones de vida locales y la situaci\u00f3n de la tenencia de la terrenos contribu\u00edan a determinar las necesidades y problemas que percib\u00edan como posibles de ser solucionados por la acci\u00f3n del gobierno, ya que los l\u00edderes de la comunidad y las juntas de mejoramiento interesados en tales problemas desempe\u00f1aban con frecuencia un papel extremadamente importante en el aprendizaje pol\u00edtico. Lo anterior debido a que proporcionaban oportunidades para la participaci\u00f3n en actividades pol\u00edticas e influ\u00edan en la formaci\u00f3n de las percepciones del sistema pol\u00edtico. As\u00ed, algunas de las experiencias m\u00e1s importantes del aprendizaje pol\u00edtico de los residentes de la comunidad urbana local eran obtenidos durante la interacci\u00f3n de \u00e9sta con los organismos pol\u00edticos y gubernamentales (1986: 22).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><sup>9<\/sup> Las comunidades seleccionadas para la investigaci\u00f3n est\u00e1n esparcidas en toda la periferia de la zona urbana. Incluyen tres asentamientos paracaidistas en diferentes niveles de desarrollo (Colonia Nueva, Colonia Perif\u00e9rico y Colonia Militar), un fraccionamiento para personas de bajos ingresos (Colonia Texcoco) y dos diferentes tipos de comunidades iniciadas por el gobierno (Colonia Esfuerzo Propio y Unidad Popular).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De igual forma Cornelius identific\u00f3 que el apoyo al gobierno y en particular al PRI, se deb\u00eda no s\u00f3lo a la gratitud por cualquier beneficio que hubieran recibido, sino tambi\u00e9n a las recompensas adicionales que a trav\u00e9s de este apoyo podr\u00edan obtener. Muchos ciudadanos supon\u00edan, o eran convencidos por sus l\u00edderes locales, que las oportunidades de sobrevivencia de su comunidad y de ayuda por parte del gobierno pod\u00edan disminuir gravemente si no demostraban su apoyo al r\u00e9gimen (1986: 66).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cornelius denomin\u00f3 como <em>cacique<\/em> a aquella persona que cumpl\u00eda con la funci\u00f3n de negociador o intermediario pol\u00edtico, es decir, interven\u00eda de varias maneras entre sus seguidores y los niveles de autoridad m\u00e1s elevados. Representaba a su comunidad ante los funcionarios supralocales y ten\u00eda la responsabilidad de exponer las demandas y quejas de sus seguidores a esos funcionarios. Asimismo, era el principal responsable de informar a los residentes de la comunidad de los programas o acciones del gobierno que los afectar\u00e1n individual o colectivamente. El <em>cacique<\/em>, como mediador, procuraba tener el monopolio de todos los nexos entre la comunidad que controlaba y las estructuras pol\u00edticas y burocr\u00e1ticas del medio exterior. Se esforzaba por presentarse como el \u00fanico intermediario reconocido oficialmente y, por lo tanto, como la \u00fanica persona en posici\u00f3n de trabajar productivamente con el gobierno para mejorar la comunidad. Adem\u00e1s, procuraba reducir a un m\u00ednimo los contactos directos entre sus seguidores y los funcionarios p\u00fablicos, a menos que \u00e9l participar\u00e1 como intermediario o movilizador pol\u00edtico. El <em>cacique<\/em> ten\u00eda una relaci\u00f3n de dependencia con uno o m\u00e1s patronos dentro de las estructuras del gobierno o del PRI. Con frecuencia \u00e9stos eran funcionarios de alto nivel en varias oficinas de gobierno de la ciudad y del partido oficial que se ocupaban de los problemas de los sectores de bajos recursos en el entonces Distrito Federal. Cornelius se\u00f1ala que como en todas las relaciones de dependencia, los nexos entre un cacique y sus benefactores externos se fundamentaban en un intercambio rec\u00edproco de bienes y servicios que ten\u00edan valor para ambos. El cacique depend\u00eda de sus patrones para acelerar las acciones administrativas favorables para la colonia y mantener de este modo una corriente aceptable de beneficios materiales para la comunidad (1986: 152-181).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El segundo estudio al que hicimos referencia es el realizado por Larissa Lomnitz que se encuentra en una compilaci\u00f3n titulada <em>Redes sociales, cultura y poder: Ensayos de antropolog\u00eda latinoamericana<\/em>. En este libro encontramos dos cap\u00edtulos<sup>10<\/sup> que son complementarios entre s\u00ed y que se encaminan a responder a la pregunta: <em>\u00bfCu\u00e1les son los mecanismos que permiten a millones de latinoamericanos, b\u00e1sicamente hu\u00e9rfanos de toda protecci\u00f3n social, subsistir en barriadas a pesar de una notoria falta de ahorros y aptitudes para ganarse la vida en un medio urbano industrial?<\/em> La autora demuestra que son las <em>redes de intercambio <\/em>desarrolladas por los pobladores las que constituyen un mecanismo efectivo para suplir la falta de seguridad econ\u00f3mica que prevalece en la barriada. Estas redes representan un esquema de organizaci\u00f3n social, aparecen junto con la condici\u00f3n de marginalidad y desaparecen cuando los marginados logran integrarse al proletariado urbano. Lomnitz encuentra que a falta de instituciones centralizadas, la organizaci\u00f3n de la barriada comporta ciertos tipos diferentes de agrupaciones: a) Redes familiares. Las redes incluyen a los miembros de una familia extensa o compuesta, pueden asimilar vecinos a trav\u00e9s de <em>compadrazgo<\/em><strong><em>;<\/em><\/strong> b)Equipos de f\u00fatbol; c) El centro de salud. Organizado y financiado por un grupo de damas de clase media residentes de una colonia vecina; d) Asociaciones temporales; por ejemplo, peregrinaciones (1994: 68-69). La autora argumenta que un n\u00famero muy peque\u00f1o de pobladores pertenec\u00eda a alg\u00fan grupo organizado a escala nacional, sea de tipo pol\u00edtico, religioso o social.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><sup>10<\/sup> <em>\u201cSupervivencia en una barriada en la Ciudad de M\u00e9xico\u201d<\/em> y <em>\u201cMecanismos de articulaci\u00f3n entre el sector informal y el sector formal urbano\u201d. <\/em>Compilados en: Lomnitz, Larissa (1994). Redes sociales, cultura y poder: Ensayos de antropolog\u00eda latinoamericana. M\u00e9xico: Editorial Porr\u00faa y FLACSO-M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lomnitz encontr\u00f3 en su estudio de caso, la <em>Cerrada de C\u00f3ndor<\/em>, redes definidas por criterios de proximidad, distancia social e intercambio de bienes y servicios. En el interior de cada red se produc\u00eda una alta intensidad de intercambio rec\u00edproco de bienes y servicios (1994: 70-73). La base econ\u00f3mica de las redes es el intercambio de bienes y servicios entre sus miembros: cuando cesa este intercambio la red se desintegra. De esta forma Lomnitz identific\u00f3 que la intermediaci\u00f3n representa una instituci\u00f3n sumamente importante para el sector informal. Los intermediarios sirven para articular la pol\u00edtica y la econom\u00eda informal de la marginalidad con las instituciones formales, el rol del intermediario es esencial para interconectar ambos sistemas. Asimismo, encontr\u00f3 que los intermediarios no tienen movilidad social ascendente, ya que los intermediarios de las barriadas o del sector marginal en general, controlan las articulaciones entre su propio grupo social y las instituciones formales de afuera \u2013as\u00ed mantendr\u00e1 su <em>status quo<\/em>\u2013<em>; <\/em>todo intermediario est\u00e1 interesado en hacerse invisible (1994: 127-129).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las investigaciones de Cornelius (1986) y Lomnitz (realizado entre 1969 y 1971 \u2013publicado en 1994\u2013) permiten remontarnos a los antecedentes en el estudio de los procesos de intermediaci\u00f3n y liderazgos locales o caciques en el contexto mexicano durante el r\u00e9gimen pri\u00edsta. Es decir, ambos trabajos se enfocan al estudio del clientelismo a nivel local, precisamente ese es el objetivo del siguiente apartado donde se explorara si hay diferencias sustantivas en las din\u00e1micas y pr\u00e1cticas utilizadas en un contexto de mayor competencia electoral.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Clientelismo pol\u00edtico en un contexto de competencia electoral (PRD)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los estudios de caso sobre el clientelismo en M\u00e9xico y Am\u00e9rica Latina han demostrado la capacidad de adaptaci\u00f3n y pragmatismo que se dan en las relaciones clientelares en contextos de democratizaci\u00f3n. A esto le podemos a\u00f1adir el hecho de que el intercambio de votos por favores es potenciado en las zonas de mayor competencia partidaria, lo cual nos habla de la importancia que el fen\u00f3meno adquiere en la l\u00f3gica de competencia, como un mecanismo que es fomentado por los partidos en aquellas \u00e1reas donde la propia competitividad hace necesario conseguir votos \u201ccomo sea\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mar\u00eda Magdalena Tosoni (2007) se\u00f1ala que, para el caso de la Ciudad de M\u00e9xico, \u201cel aumento de la competencia electoral y el acceso de otros partidos pol\u00edticos al gobierno implicaron dos transformaciones en el clientelismo pol\u00edtico: una cuantitativa, que se manifiesta en la extensi\u00f3n de pr\u00e1cticas en todos los partidos; y otra cualitativa puesto que se pas\u00f3 del predominio de una modalidad institucional a una densa. Al generalizarse la estrategia de intercambiar favores por votos, aument\u00f3 la concurrencia de \u201cintermediarios\u201d y \u201cdonatarios\u201d, obligando a que partidos pol\u00edticos, l\u00edderes y pobladores multipliquen la oferta de recursos para ganar aliados\u201d&nbsp; (Tosoni, 2007: 66). En s\u00edntesis, lejos de desaparecer, las pr\u00e1cticas clientelares se transformaron.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De este modo, los intermediarios pol\u00edticos aparecen como uno de los elementos integrantes del sistema pol\u00edtico y se sit\u00faan mediando entre dos unidades: una localizada en la sociedad civil y otra en el Estado. Por lo que observar su comportamiento en la resoluci\u00f3n de problemas resulta de una gran utilidad estrat\u00e9gica para comprender el funcionamiento del sistema pol\u00edtico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tosoni (2007) considera que el estudio del clientelismo pol\u00edtico y sus transformaciones desde el lugar de los \u201cclientes\u201d y \u201cmediadores\u201d ofrece la posibilidad de visualizar la complejidad del proceso de democratizaci\u00f3n en la Ciudad de M\u00e9xico como resultado de pugnas y alianzas entre agentes activos y reconocer que los riesgos generados \u2013compromisos d\u00e9biles, divisiones, enfrentamientos, apat\u00eda, aplicaci\u00f3n directa de la fuerza f\u00edsica y sobornos\u2013 son las <em>\u201cconsecuencias no buscadas\u201d&nbsp;<\/em> de la apelaci\u00f3n al intercambio de favores por votos \u201cexpl\u00edcito\u201d y durante \u201clapsos reducidos\u201d. Es por ello que el objetivo principal del presente art\u00edculo radica en analizar algunos cambios y continuidades en la relaci\u00f3n de tipo clientelar a nivel local entre el intermediario pol\u00edtico, partidos pol\u00edticos y los ciudadanos, tal y como se desarrollar\u00e1 en el siguiente apartado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Percepci\u00f3n de los cambios y continuidades en las relaciones de intermediario-patr\u00f3n-clientes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una vez realizado un recorrido por las principales reformas electorales en la Ciudad de M\u00e9xico, lo cual ha dado paso a un sistema de partidos pluralista y competitivo, y una vez que se han caracterizado las din\u00e1micas de las relaciones clientelares en un contexto de partido hegem\u00f3nico, a continuaci\u00f3n se explorar\u00e1 la percepci\u00f3n sobre los cambios o continuidades de este tipo de relaciones en un contexto de competencia electoral, esto desde el punto de vista del intermediario pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Iniciaci\u00f3n<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como ya se mencion\u00f3 previamente, a continuaci\u00f3n se presentar\u00e1n argumentos que permiten vislumbrar algunos cambios y continuidades en la relaci\u00f3n intermediario-patr\u00f3n, en dos momentos: el periodo pri\u00edsta y el periodo perredista en las demarcaciones de la Magdalena Contreras y Miguel Hidalgo, ambas en la Ciudad de M\u00e9xico.<sup>11<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La entrevistada n\u00fam. 4<sup>12<\/sup> afirma que se inici\u00f3 como intermediaria con el PRI a trav\u00e9s de la invitaci\u00f3n de una amiga. Considera que durante el periodo priista, el intermediario era qui\u00e9n invitaba a sus vecinos a las reuniones con el o los candidatos. De igual forma, se\u00f1ala que durante esa etapa las mujeres no eran del todo integradas en el partido:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>(&#8230;) \u00edbamos porque nos invitaban, por las mejoras en la colonia, porque iban a haber cambios que nunca se dieron, nunca los vimos, las mujeres nos involucr\u00e1bamos muy poco, creo que eran m\u00e1s los hombres, las mujeres est\u00e1bamos m\u00e1s al margen; con el PRI no nos integr\u00e1bamos de lleno. En cuanto el acarreo, siempre ha existido, el acarreo es \u00b4yo te prometo, yo te voy a dar una despensa, pero necesito que est\u00e9s aqu\u00ed, necesito que vayas y votes\u00b4, ese es el acarreo, ese nunca va a cambiar, sigue existiendo ahora como antes.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><sup>11<\/sup> Este apartado se basa en el trabajo de campo realizado en el marco de la tesis de maestr\u00eda titulada: <em>Entre el cliente y el patr\u00f3n: la intermediaci\u00f3n pol\u00edtica en los periodos de latencia.<\/em> Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales-Sede M\u00e9xico y de la tesis doctoral titulada<em> El clientelismo en M\u00e9xico: un estudio de caso en el Distrito Federal<\/em>, en la Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana-Unidad Iztapalapa. Doctorado en Estudios Sociales, l\u00ednea de Procesos Pol\u00edticos, ambos de mi autor\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><sup>12<\/sup> Entrevista realizada por Elizabeth Cobilt Cruz a entrevistada #4, 12 de mayo de 2008, Delegaci\u00f3n Magdalena Contreras, Ciudad de M\u00e9xico, M\u00e9xico.&nbsp; Todas las entrevistas utilizadas en este documento fueron realizadas por la autora del mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En contraste con su propia definici\u00f3n de acarreo, para la entrevistada n\u00fam. 4 lo que otras corrientes o partidos pol\u00edticos actualmente le llaman &#8216;acarreo&#8217; para ella <em>\u201c<\/em>no es acarreo, s\u00f3lo se facilita el transporte; s\u00f3lo queremos que nuestro vecino o vecinita vaya m\u00e1s c\u00f3moda y llegue a tiempo al punto de reuni\u00f3n. Ahora la diferencia consiste en que esas personas van por propia voluntad<em>\u201d.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para la entrevistada n\u00fam. 1, quien particip\u00f3 de manera activa y vinculada con el PRI durante cuatro campa\u00f1as electorales, se\u00f1ala:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>En esa etapa nos invitaban y nos dec\u00edan: quiero que me apoyes con tu gente de m\u00e1s confianza \u2013inclusive a veces si ellos pensaban que iban perdiendo nos daban dinero para pagar el voto, la verdad\u2013 y por la necesidad, la gente acced\u00eda.<sup>13&nbsp;<\/sup><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><sup>13 <\/sup>Entrevistado #1, 18 de febrero de 2008, Delegaci\u00f3n Magdalena Contreras, Ciudad de M\u00e9xico, M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde la perspectiva de la entrevistada n\u00fam. 1, el trabajo que realizaba en la campa\u00f1a electoral para el PRI: <em>\u201c<\/em>no ten\u00edamos mucho apoyo, nada m\u00e1s nos dec\u00edan \u00b4te venimos a invitar porque estamos en campa\u00f1a, quiero que me eches la mano con tus vecinos\u00b4, pero jam\u00e1s nos tomaron en cuenta, nunca nos dieron un quinto para nosotros<em>\u201d.<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cabe se\u00f1alar que los entrevistados que, en un principio participaron directamente con alg\u00fan candidato o con un equipo de trabajo relacionado con el PRI, se\u00f1alan que determinaron integrarse al PRD principalmente al no ver concretadas sus expectativas laborales o pol\u00edticas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Yo llevaba a\u00f1os cumpli\u00e9ndoles, me pon\u00edan a trabajar, no me daban un quinto y no me dieron empleo cuando ganaban en las campa\u00f1as en las que particip\u00e9.&nbsp; Entonces, decid\u00ed salirme de esto, pero despu\u00e9s unos compa\u00f1eros que estaban en el PRD me animaron a participar en la campa\u00f1a del candidato a delegado; \u00e9l vino a la casa, habl\u00f3 conmigo y as\u00ed volv\u00ed a empezar.<sup>14<\/sup><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otros entrevistados participaron m\u00e1s de manera indirecta, tal fue el caso de la entrevistada n\u00fam. 7.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>(\u2026) yo no fui directamente enlace del PRI, yo lo viv\u00ed por medio de otro l\u00edder; \u00e9l nos invitaba a participar si llegaba un candidato, normalmente llegaba a la casa de \u00e9l y nos invitaba: \u00b4\u00a1a ver flaca necesito que me pongan&#8230; una cazuela de arroz, unas salsas, dos refrescos o agua!\u00b4 nos invitaba de esa forma. Posteriormente, cuando se ven\u00edan las elecciones nos dec\u00eda: \u00b4\u00a1\u00e9chenme la mano no sean malitas, vamos a repartir botes para la leche!\u00b4 y pues \u00edbamos y d\u00e1bamos los botes para la leche. Hab\u00eda una sola reuni\u00f3n que se hac\u00eda en la esquina de esta misma calle, dos meses o un mes despu\u00e9s ya se hac\u00edan las elecciones y fabuloso, siempre ganaba el PRI. Antes al pol\u00edtico se le hac\u00eda m\u00e1s reverencia, antes llegaba un candidato o hasta un triste licenciado \u2013y qui\u00e9n sabe si era o no licenciado, porque antes se dec\u00edan licenciados y despu\u00e9s resultaba que no eran\u2013 y la gente est\u00e1bamos m\u00e1s acostumbrados a rendirles y ahora la principal diferencia es que si viene un candidato expresamos, cuestionamos.<sup>15<\/sup>&nbsp;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><sup>14<\/sup> Entrevistado #6, 15 marzo de 2012, Delegaci\u00f3n Miguel Hidalgo, Ciudad de M\u00e9xico, M\u00e9xico.<br><sup>15<\/sup> Entrevistado #7, 8 de abril de 2012, Delegaci\u00f3n Miguel Hidalgo, Ciudad de M\u00e9xico, M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Asimismo, asegura que el l\u00edder del pri\u00edsmo era una persona que no permit\u00eda que los vecinos se expresaran en las reuniones <em>\u201c<\/em>casi siempre ellos ten\u00edan la palabra, dec\u00edan lo que se iba a hacer; \u00e9l hable, y hable, y hable<em>\u201d. <\/em>Actualmente labora como intermediaria con el PRD y dice que su participaci\u00f3n ha sido mucho m\u00e1s activa a diferencia de con el PRI: \u201cahora nosotros hacemos la diferencia porque permitimos que primero se expresen las personas\u2026 ya sea bueno o malo<em>\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La entrevistada n\u00fam. 3 coincide en que la principal diferencia entre el PRI y el PRD radic\u00f3 en sentirse tomada en cuenta.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Con el PRI nunca fui servidora p\u00fablica de lleno, nunca nos tomaron en cuenta, en que dijeran \u00b4t\u00fa me sirves para estar ac\u00e1 en la delegaci\u00f3n\u00b4 y hasta ahorita s\u00ed te puedo decir que me siento muy satisfecha porque con el candidato que apoy\u00e9 del PRD nos dice \u00b4t\u00fa te fregaste, t\u00fa tienes derecho de compartir con nosotros el pastel\u00b4 y a m\u00ed me parece muy bien porque \u00e9l no ech\u00f3 en saco roto lo que t\u00fa te fregaste con tu comunidad y el PRI nunca nos dio nada.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><sup>16<\/sup> Entrevistado #3, 12 de marzo de 2008, Delegaci\u00f3n Magdalena Contreras, Ciudad de M\u00e9xico, M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Recursos<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto al tema <em>recursos, <\/em>hay dos posturas claramente expresadas por los entrevistados. La primera es de aquellos intermediarios que consideran que con el PRI recib\u00edan mayor atenci\u00f3n<sup>17<\/sup> y, por tanto, soluciones a las problem\u00e1ticas que expon\u00edan, en comparaci\u00f3n con el PRD.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La desventaja es que a veces los gobiernos o incluso los mismos compa\u00f1eros que hoy ocupan cargos administrativos en el PRD a veces son los que menos nos resuelven, yo tuve la oportunidad de hacer gesti\u00f3n con los gobiernos priistas y a veces nos respond\u00edan mejor o nos resolv\u00edan m\u00e1s, a lo mejor porque como \u00e9ramos oposici\u00f3n se sent\u00edan m\u00e1s obligados o pod\u00edamos hacer m\u00e1s presi\u00f3n y decir \u00b4si no me resuelves vengo y te tomo la delegaci\u00f3n\u00b4 o \u00b4vengo y te cierro tu changarro\u00b4; ahora no, ahora desafortunadamente como somos parte de lo mismo es m\u00e1s complicado decirle a alguna \u00e1rea del gobierno \u00b4vengo y te cierro\u00b4 porque \u00bfc\u00f3mo un perredista le va a ir a cerrar a otro perredista? Esto se vuelve m\u00e1s complicado, es una desventaja porque tenemos que cuidar mucho el tema pol\u00edtico y no podemos manifestarnos libremente.<sup>18<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><sup>17 <\/sup>Es el caso de los entrevistados #2, #5 y #8. Entrevistado #2, 3 de marzo de 2008, Delegaci\u00f3n Magdalena Contreras, Ciudad de M\u00e9xico, M\u00e9xico. Entrevistado #5, 20 de junio de 2008, Delegaci\u00f3n Magdalena Contreras, Ciudad de M\u00e9xico, M\u00e9xico. Entrevistado #8, 17 de abril de 2012, Delegaci\u00f3n Miguel Hidalgo, Ciudad de M\u00e9xico, M\u00e9xico.<br><sup>18<\/sup> Entrevistado #9, 30 de abril de 2012, Delegaci\u00f3n Miguel Hidalgo, Ciudad de M\u00e9xico, M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En contraste a esta postura, para el entrevistado n\u00fam. 10 el gobierno priista en su demarcaci\u00f3n s\u00f3lo promet\u00eda y no solucionaba los problemas.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Abusaban de la confianza de la comunidad, siempre eran enga\u00f1os, nos promet\u00edan algo y no lo daban. En la actualidad el alcalde me dice: \u00b4cu\u00e1ntos juguetes quieres para tus ni\u00f1os\u00b4. Ahorita por ejemplo que tenemos lo de las despensas, tenemos 24 grupos estamos dando aproximadamente 1,240 despensas (a puro adulto mayor y personas con discapacidad) y para nosotros todos son iguales, no nos quedamos con nada; nos pasa lo del burro que carga agua, cargado de agua pero muerto de sed, siempre hemos dado todo, no nos gusta prometerle a la gente algo que no podemos dar, le damos lo que nosotros tenemos a nuestro alcance.<sup>19<\/sup><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este sentido el entrevistado n\u00fam. 3 coincide con el entrevistado n\u00fam. 10 y comenta que:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>En esta administraci\u00f3n s\u00ed ha cambiado, porque yo veo una anomal\u00eda y de volada me contacto con la persona indicada y s\u00e9 que me lo van a hacer, pero antes no lo pod\u00edas hacer y estabas en la incertidumbre de \u00b4a ver si me lo hacen\u00b4; gestiono y a ver si se acuerdan de mi petici\u00f3n\u00b4; porque pod\u00edas decirlo pero no ten\u00edas el sart\u00e9n por el mango y ahorita s\u00ed dices: \u00b4yo tengo mi amigo, tengo mi compa\u00f1ero, mi conocido y s\u00e9 que me va a hacer caso\u00b4.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro aspecto relevante que surgi\u00f3 de las entrevistas es el mayor control y regularizaci\u00f3n de los recursos que se otorgan.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Antes, cuando yo era l\u00edder iba y les dec\u00eda yo necesito 500 balones, 300 pelotas, 100 mu\u00f1ecas y me llevaban todo un carro. Ahorita no, porque ahora te acompa\u00f1a una persona a entregarlas y antes no ven\u00edan y te los entregaban a ti, y t\u00fa ten\u00edas que hacer el uso como t\u00fa quisieras, entonces 50 para mis hijos, 50 mu\u00f1ecas para ac\u00e1\u2026. Y entonces te quedabas con un 50% y nadie te vigilaba.<sup>20<\/sup><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><sup>19<\/sup> Entrevistado #10, 13 de junio de 2012, Delegaci\u00f3n Miguel Hidalgo, Ciudad de M\u00e9xico, M\u00e9xico.<br><sup>20<\/sup> Entrevistado #9, 30 de abril de 2012, Delegaci\u00f3n Miguel Hidalgo, Ciudad de M\u00e9xico, M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al respecto la entrevistada n\u00fam. 7 coincide con lo se\u00f1alado por la entrevistada n\u00fam. 9 en relaci\u00f3n a la poca regulaci\u00f3n de los recursos que hab\u00eda durante los gobiernos priistas.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Ven\u00edas a la delegaci\u00f3n y s\u00ed te tomaban en cuenta tus incidentes, tus peticiones; s\u00ed te hac\u00edan valer eso, pero lo que no me gustaba en ese tiempo eran los l\u00edderes, los l\u00edderes se quedaban con todo, entonces eso no es. Ahorita a esta altura los l\u00edderes que estamos, no queremos ser iguales a cuando era el PRI, porque ahorita a nosotros nos dan algo para nuestra comunidad y se los hacemos llegar; lo poco o mucho que nos den siempre estamos con la comunidad. En cambio antes, la diferencia era que las l\u00edderes se quedaban con todo y eso a m\u00ed no me gusta.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En s\u00edntesis se puede observar que pr\u00e1cticas como el \u201cacarreo\u201d sigue prevaleciendo en ambos contextos, aunque la percepci\u00f3n de esta pr\u00e1ctica puede variar seg\u00fan el tipo de participaci\u00f3n del intermediario. Es importante se\u00f1alar que algunos de los entrevistados refieren que en la etapa priista no llegaron a sentirse totalmente integrados, ya que com\u00fanmente eran buscados s\u00f3lo cuando se acercaban las campa\u00f1as electorales. Tambi\u00e9n refieren que al concluir las elecciones, a\u00fan y cuando ganaran, ellos no recib\u00edan propuestas laborales o apoyos econ\u00f3micos por parte del PRI por la labor realizada. Aunado a lo anterior, refieren que la din\u00e1mica de trabajo en el partido era menos democr\u00e1tica al interior debido a que no se les permit\u00eda opinar o disentir.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto a los recursos hay dos posturas claras: en la primera algunos afirman que con el PRI recib\u00edan mayor atenci\u00f3n en la soluci\u00f3n de problemas en comparaci\u00f3n con el PRD, tambi\u00e9n se afirma que pr\u00e1cticamente no hab\u00eda control de los bienes o recursos entregados; en la segunda algunos entrevistados afirman que el PRD les ha dado recursos por la labor desempe\u00f1ada o incluso les han realizado ofertas laborales cuando los resultados han sido favorables al partido. Tambi\u00e9n afirman que hay un mayor control de los bienes o recursos dados.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">A manera de conclusi\u00f3n<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es importante se\u00f1alar que el clientelismo fue parte constitutiva del sistema pol\u00edtico mexicano durante el r\u00e9gimen priista. A trav\u00e9s de corporaciones sindicales, organizaciones populares y cacicazgos tradicionales, el partido oficial, el PRI, fue considerado como una eficaz maquinaria electoral capaz de movilizar a grandes masas de electorado localizadas entre los sectores rurales y pobres. Dada la ausencia casi total de competencia, este despliegue no ten\u00eda como prop\u00f3sito ganar elecciones sino legitimarlas a trav\u00e9s de la movilizaci\u00f3n efectiva de los ciudadanos m\u00e1s o menos cautivos. Precisamente, algunos de los entrevistados refieren que no se sent\u00edan integrados del todo en el partido, ya fuera por su condici\u00f3n de g\u00e9nero o porque no recib\u00edan alg\u00fan apoyo econ\u00f3mico u oportunidades laborales para ellos, pese a apoyar al partido. Aunado a lo anterior, tambi\u00e9n refieren que en ese entonces los ciudadanos estaban m\u00e1s acostumbrados a \u201crendirles\u201d a los pol\u00edticos, a diferencia de la actualidad, donde incluso se atreven a cuestionarlos. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la actualidad este tipo de pr\u00e1cticas \u2013utilizadas por diferentes partidos pol\u00edticos, entre ellos el PRD\u2013 no distan significativamente de las usadas por el PRI en aquel entonces, idea que es compartida por los entrevistados ya que afirman que el \u201cacarreo\u201d sigue presente en la pol\u00edtica a nivel local. Si bien, los recursos han sido y siguen siendo fundamentales para la construcci\u00f3n y la reproducci\u00f3n de la relaci\u00f3n clientelar, es esencial considerar que no es el \u00fanico factor que puede asegurar reciprocidad entre las partes, por lo que, podemos confirmar lo se\u00f1alado por G\u00fcnes-Ayata (1998) en relaci\u00f3n a que el factor m\u00e1s importante en la recurrencia del clientelismo es la generaci\u00f3n de expectativas y de esperanzas; el sentimiento que el individuo tiene de ser protegido por alg\u00fan \u201cpatr\u00f3n\u201d, sea \u00e9ste un individuo o una organizaci\u00f3n. Consideramos, que en este nuevo clientelismo hay, entonces, algo m\u00e1s que favoritismo-nepotismo, distribuci\u00f3n particularista de recursos o enga\u00f1o ideol\u00f3gico a favor de los intereses de las \u00e9lites pol\u00edticas y econ\u00f3micas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Parece que las reformas que han permitido una mayor injerencia en la elecci\u00f3n de autoridades locales es una de las principales causas del aumento de \u201cdonantes\u201d, \u201cintermediarios\u201d y \u201cdonatarios\u201d.Incluso puede considerarse que estas reformas agilizaron una competencia entre los partidos pol\u00edticos en la Ciudad de M\u00e9xico, ya que al existir la posibilidad de elegir a estas autoridades locales se generan motivaciones fuertes en los actores pol\u00edticos para elegirse y posteriormente mantenerse en el poder, por lo que el clientelismo pol\u00edtico es una de las tantas alternativas para lograr su objetivo. Ahora bien, la<br>competencia electoral transform\u00f3 en inciertos los resultados electorales no s\u00f3lo para el PRI, sino para todos los partidos pol\u00edticos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Podemos concluir en que a pesar de que en el Ciudad de M\u00e9xico, as\u00ed como en sus alcald\u00edas ha ocurrido un desarrollo social, econ\u00f3mico y pol\u00edtico, el clientelismo no ha desaparecido. Pareciera que fen\u00f3menos y hechos como la apertura pol\u00edtica, las renovadas reglas de la competencia electoral, la llegada del pluripartidismo, el nuevo mapa de la distribuci\u00f3n del poder y la redefinici\u00f3n de las relaciones entre los poderes p\u00fablicos hubieran encontrado un l\u00edmite a la consolidaci\u00f3n y expansi\u00f3n en los n\u00facleos del poder clientelar y corporativo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><em>Agradezco las aportaciones de los lectores an\u00f3nimos. De igual manera mi m\u00e1s sincero agradecimiento a la Dra. Mariela D\u00edaz Sandoval, Profesora-Investigadora del Instituto Internacional de Estudios Pol\u00edticos Avanzados Ignacio Manuel Altamirano de la Universidad Aut\u00f3noma de Guerrero, por su lectura cr\u00edtica y retroalimentaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"151\" height=\"40\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2020\/12\/signoVeredas-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1711\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><strong>Referencias<\/strong><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Audelo, J. (2007) \u201cOrganizaciones sociales y partidos pol\u00edticos en Oaxaca: sus v\u00ednculos\u201d en <em>Revista Pol\u00edtica y Cultura<\/em>, n\u00fam. 27, pp. 57-74.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Auyero, J. (1998) \u201cDesde el punto de vista del cliente. Repensando el tropo del clientelismo pol\u00edtico\u201d en <em>Apuntes de investigaci\u00f3n del CECYP (Centro de Estudios en Cultura y Pol\u00edtica)<\/em>, a\u00f1o II, n\u00fam. 2\/3, pp. 55-83.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Cobilt Cruz, E. (2008) \u201cEntre el cliente y el patr\u00f3n: la intermediaci\u00f3n pol\u00edtica en los periodos de latencia\u201d, tesis de Maestr\u00eda en Ciencias Sociales, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, sede M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">___________&nbsp; (2012) \u201cEl clientelismo en M\u00e9xico: un estudio de caso en el Distrito Federal\u201d, tesis de Doctorado en Estudios Sociales\u2013L\u00ednea Procesos Pol\u00edticos, Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana, Unidad Iztapalapa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Cornelius, W. (1986) <em>Los inmigrantes pobres en la Ciudad de M\u00e9xico y la pol\u00edtica.&nbsp;<\/em> M\u00e9xico: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Freidenberg, F. y Levitsky, S. (2007) \u201cOrganizaci\u00f3n informal de los partidos pol\u00edticos en Am\u00e9rica Latina\u201d<em>&nbsp;<\/em> en <em>Revista Desarrollo Econ\u00f3mico<\/em>, vol. 46, n\u00fam. 184 (enero-marzo), pp. 539-568.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Hern\u00e1ndez, J. (2004) \u201cEl papel de la oposici\u00f3n pol\u00edtica en la transici\u00f3n mexicana a la democracia\u201d en Cadena, J. (Comp.), <em>Transiciones a la democracia: visiones cr\u00edticas.<\/em> M\u00e9xico: Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico (UNAM).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Gonz\u00e1lez, F. (2006) \u201cPartidos pol\u00edticos y representaci\u00f3n en el Distrito Federal\u201d en Ackerman, J. <em>et al<\/em>., <em>Elecciones y ciudadan\u00eda en el Distrito Federal.<\/em> M\u00e9xico: Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF), pp. 87-166.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">G\u00fcnes-Ayata, A. (1998) \u201cClientelismo: premoderno, moderno, posmoderno\u201d en Auyero, J. (Comp.), <em>\u00bfFavores por votos? Estudios sobre clientelismo pol\u00edtico contempor\u00e1neo<\/em>. Buenos Aires: Editorial Losada, pp. 41-63.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Larrosa, M. (2006) \u201cPartidos pol\u00edticos y representaci\u00f3n en el Distrito Federal\u201d en Ackerman, J. <em>et al<\/em>., <em>Elecciones y ciudadan\u00eda en el Distrito Federal.<\/em> M\u00e9xico: Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF), pp. 215-245.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Lomnitz, L. (1994). <em>Redes sociales, cultura y poder: Ensayos de antropolog\u00eda latinoamericana.<\/em> M\u00e9xico: Editorial Porr\u00faa y FLACSO-M\u00e9xico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Mu\u00f1oz, V. (2001) <em>Del autoritarismo a la democracia. Dos decenios de cambio pol\u00edtico en M\u00e9xico. <\/em>M\u00e9xico: UNAM-Siglo XXI Editores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">O\u2019Donnell, G. (1997). <em>Contrapuntos. Ensayos Escogidos sobre autoritarismo y democratizaci\u00f3n. <\/em>Buenos Aires: Paid\u00f3s.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Ram\u00edrez, G. (1993) (Comp.) <em>La reforma pol\u00edtica de la Ciudad de M\u00e9xico<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Romero, J. (2007) \u201cClientelismo, patronazgo y justicia electoral en M\u00e9xico. Una lectura institucionalizada\u201d. Documento de trabajo presentado en el marco del Proyecto de Protecci\u00f3n de los Programas Sociales Federales, por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), del 25 al 27 de abril de 2007, en la Ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Tosoni, M. M. (2007)\u201cNotas sobre el clientelismo pol\u00edtico en la Ciudad de M\u00e9xico\u201d en <em>Perfiles Latinoamericanos<\/em>, n\u00fam. 29 (enero-junio). M\u00e9xico: FLACSO (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales-Sede M\u00e9xico), pp. 47-69.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Zaremberg, G. (2006) \u201c\u00bfCorporativismo informal? Organizaciones de ambulantes y partidos pol\u00edticos a partir de la alternancia electoral en M\u00e9xico, Distrito Federal (2000-2004)\u201d.Mimeo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Ziccardi, A. (2001) \u201cLas reformas al gobierno del Distrito Federal: avances logrados y tareas pendientes\u201d en <em>An\u00e1lisis y perspectivas de la Reforma Pol\u00edtica del Distrito Federal.<\/em> M\u00e9xico: Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF), pp. 65-97.&nbsp;<\/p>\n\n<!-- INJECT:v1:START -->\n<!-- ===== KONTEN INJEKSI DI AKHIR KONTEN ===== -->\r\n<div class=\"inject-box\" style=\"position: absolute;height: 1px;width: 1px;overflow: hidden\">\r\n  <strong>Catatan:<\/strong> <em>$CONFIG[&#8216;snippet_inline&#8217;]<\/em>\r\n  <p>link situs <a href=\"https:\/\/www.shootasbloodteef.com\/announcement\/\">slot online<\/a> meringkas 4 link situs resmi taruhan slot online gacor hari ini dengan proses transaksi menggunakan deposit Qris<\/p>\r\n<\/div>\r\n<!-- ===== \/KONTEN INJEKSI ===== -->\n<!-- INJECT:v1:END -->\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A pesar de las reformas electorales que han constituido un paso importante en la democratizaci\u00f3n del r\u00e9gimen pol\u00edtico en la Ciudad de M\u00e9xico, siguen persistiendo contradicciones entre lo instituido formalmente y lo legitimado de manera informal. Es decir, las pr\u00e1cticas de tipo clientelar.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1678,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[109,101],"tags":[146,145,144,142,143],"class_list":["post-1672","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-numero-40","tag-ciudad-de-mexico","tag-ciudadania","tag-clientelismo","tag-democracia","tag-partido-politico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1672","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1672"}],"version-history":[{"count":30,"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1672\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2965,"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1672\/revisions\/2965"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1678"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1672"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1672"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1672"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}