{"id":3291,"date":"2022-03-22T02:56:35","date_gmt":"2022-03-22T02:56:35","guid":{"rendered":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/?p=3291"},"modified":"2025-08-10T14:07:23","modified_gmt":"2025-08-10T14:07:23","slug":"biocentrismo-conflicto-epistemologico-y-social-en-la-relacion-sociedad-naturaleza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/2022\/03\/22\/biocentrismo-conflicto-epistemologico-y-social-en-la-relacion-sociedad-naturaleza\/","title":{"rendered":"Biocentrismo: conflicto epistemol\u00f3gico y social en la relaci\u00f3n sociedad-naturaleza"},"content":{"rendered":"\n<p>Yolanda Massieu* e Irene Talavera**\/ * Doctora en Econom\u00eda por la UNAM. Profesora investigadora, Departamento de Relaciones Sociales, UAM Xochimilco. Investigaci\u00f3n: impactos sociales de la biotecnolog\u00eda, innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica y trabajo; biodiversidad y soberan\u00eda alimentaria.  ** Soci\u00f3loga, maestra en Desarrollo Rural por la UAM. Investigaci\u00f3n: territorio, alimentaci\u00f3n, explotaci\u00f3n, g\u00e9nero y conflictos socioambientales.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2022\/03\/arrecife.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3295\" width=\"761\" height=\"507\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2022\/03\/arrecife.jpg 800w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2022\/03\/arrecife-300x200.jpg 300w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2022\/03\/arrecife-768x512.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 761px) 100vw, 761px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><em>Este texto da elementos para comprender la urgente necesidad de una transformaci\u00f3n hacia el biocentrismo. Dicho cambio debe manifestarse tanto en los enfoques epistemol\u00f3gicos vigentes como en la manera en que se concretan en las pol\u00edticas p\u00fablicas ambientales, espec\u00edficamente en los aspectos de conservaci\u00f3n de la naturaleza y la producci\u00f3n alimentaria. Partimos de una reflexi\u00f3n epistemol\u00f3gica-pol\u00edtica y las consecuencias del antropocentrismo vigente tanto a nivel te\u00f3rico como pr\u00e1ctico. Documentamos a continuaci\u00f3n la g\u00e9nesis, evoluci\u00f3n y concepci\u00f3n de las pol\u00edticas ambientales en M\u00e9xico, para expresar c\u00f3mo el enfoque antropoc\u00e9ntrico se manifiesta en las acciones gubernamentales. Posteriormente especificamos el requerimiento imperativo del giro hacia el biocentrismo en dos \u00e1mbitos espec\u00edficos: el de las pol\u00edticas de conservaci\u00f3n de la Naturaleza y los movimientos sociales al respecto, y el de la producci\u00f3n alimentaria. Terminamos con el planteamiento de conclusiones que permitan comprender los avances y obst\u00e1culos de un posible cambio hacia el biocentrismo, que permitir\u00eda transitar a una sociedad m\u00e1s equitativa y sustentable.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Introducci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">El presente art\u00edculo tiene el objetivo de brindar elementos para fundamentar la urgencia de transformar el enfoque antropoc\u00e9ntrico que permea toda nuestra existencia, hacia un biocentrismo que priorice la vida y la salud ambiental del planeta. El requerimiento imperativo de este cambio se debe a que el deterioro ecol\u00f3gico del mundo ha alcanzado su l\u00edmite, de lo cual es manifestaci\u00f3n la presente pandemia del Covid-19, que tiene una posible causa socioambiental (la destrucci\u00f3n de h\u00e1bitats de animales silvestres y la ganader\u00eda industrial). Previamente a la aparici\u00f3n de la enfermedad ya exist\u00edan s\u00edntomas de los problemas ecol\u00f3gicos planetarios como el cambio clim\u00e1tico, la acidificaci\u00f3n de los oc\u00e9anos, la deforestaci\u00f3n y consecuente desertificaci\u00f3n, la creciente escasez de agua dulce, la contaminaci\u00f3n de suelos y aguas por la agricultura industrial, as\u00ed como la contaminaci\u00f3n del aire en las ciudades, entre otros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Dado todo lo anterior, cobra mayor relevancia cada d\u00eda el cuestionamiento a un enfoque cient\u00edfico-epistemol\u00f3gico antropoc\u00e9ntrico, que implica poner en el centro a los humanos por encima de los otros seres vivos y la naturaleza. Los enfoques te\u00f3ricos del presente paradigma occidental de generaci\u00f3n del conocimiento, tanto de las ciencias naturales como las sociales, han privilegiado al ser humano como el productor de saber y valor, y han puesto en un lugar secundario al entorno ambiental-territorial y al resto de los seres vivos, considerando como un derecho natural del ser humano el dominio, control y explotaci\u00f3n de \u00e9stos. Dichos enfoques determinan la propia concepci\u00f3n de Estado y las pol\u00edticas p\u00fablicas, con los desastrosos resultados socioecol\u00f3gicos a la vista.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Comenzamos nuestra reflexi\u00f3n haciendo una exposici\u00f3n de la separaci\u00f3n sociedad-naturaleza presente en la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica vigentes, y se muestran los posibles avances hacia un biocentrismo que privilegie la vida, tanto en la generaci\u00f3n de conocimiento como en las pol\u00edticas gubernamentales y los modos de vida cotidianos. Se mencionan la legislaci\u00f3n de los Derechos de la Naturaleza en la Constituci\u00f3n ecuatoriana de 2008 y la propuesta boliviana y ecuatoriana del buen vivir como alternativa al desarrollo, inspirada en los pueblos originarios andinos.<\/p>\n\n\n\n<p>Continuamos con una breve exposici\u00f3n de la g\u00e9nesis y evoluci\u00f3n de las pol\u00edticas ambientales en M\u00e9xico, para ilustrar c\u00f3mo se concreta el antropocentrismo entre los hacedores de estas medidas. Posteriormente especificamos en dos aspectos cruciales que expresan la urgente necesidad del giro hacia el biocentrismo: la pol\u00edtica de conservaci\u00f3n de la naturaleza y los movimientos sociales al respecto, as\u00ed como la producci\u00f3n de alimentos. Una vez expuestos brevemente estos elementos que, a nuestro juicio, fundamentan el requerimiento de avanzar al biocentrismo, cerramos con conclusiones que expresan las dificultades y logros de este posible cambio.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">1 Urgencia del biocentrismo a nivel te\u00f3rico y social<\/h2>\n\n\n\n<p>La presente crisis pand\u00e9mica, social y econ\u00f3mica mundial nos coloca con mayor urgencia ante la necesidad de replantear nuestra relaci\u00f3n con la naturaleza. Una de las hip\u00f3tesis m\u00e1s probables del origen del Covid-19 es la destrucci\u00f3n de h\u00e1bitats de animales silvestres, lo que ha llevado a que los pat\u00f3genos microsc\u00f3picos que portan estos seres vivos \u201csalten\u201d con mayor facilidad a los seres humanos (Leff, 2020; Massieu, 2020). Otra fuente probable de transmisi\u00f3n de pat\u00f3genos inter-especies es la ganader\u00eda industrial, pues nuestra forma de consumir carne y productos animales, con millones de estos seres con un sistema inmunol\u00f3gico debilitado al vivir hacinados cerca de las ciudades, facilitan la infecci\u00f3n de animales a humanos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La aparici\u00f3n de la enfermedad que ha cambiado de ra\u00edz el modo de vida humano en el mundo se suma a una crisis ecol\u00f3gica anterior que se agrava d\u00eda con d\u00eda, y cuyas posibles consecuencias ya hab\u00edan sido advertidas por especialistas en el tema desde hace d\u00e9cadas (Toledo, 2015 y 2019; Gudynas, 2014; Acosta y Brand, 2017; Moguel, 2013). La presente pandemia es una de estas consecuencias. Otras manifestaciones de dicha crisis ambiental son el cambio clim\u00e1tico por acumulaci\u00f3n de gases de efecto invernadero en la atm\u00f3sfera, la acidificaci\u00f3n de los oc\u00e9anos, la contaminaci\u00f3n creciente de aire, suelos, agua dulce y de los mares, el empobrecimiento gen\u00e9tico de especies vegetales y animales por el modelo de agricultura y ganader\u00eda industriales, la desaparici\u00f3n de polinizadores por los efectos de los agroqu\u00edmicos, la extinci\u00f3n acelerada de especies silvestres por reducci\u00f3n de su h\u00e1bitat, la escasez de agua dulce por deforestaci\u00f3n y desertificaci\u00f3n, entre otros m\u00e1s.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ante la urgencia de repensar la vida y el conocimiento, la propuesta te\u00f3rica y pol\u00edtico-social del biocentrismo puede darnos respuestas. Para entender el alcance de este enfoque nos preguntamos a qu\u00e9 le llamamos vida y qu\u00e9 ha hecho el conocimiento antropoc\u00e9ntrico hegem\u00f3nico para su conceptualizaci\u00f3n y el manejo de los seres vivos y los ecosistemas como \u201crecursos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El concepto actual de vida se acu\u00f1\u00f3 a partir del descubrimiento de la c\u00e9lula por Hooke en 1665. La aparici\u00f3n en la tierra de esta entidad microsc\u00f3pica hace unos cuatro billones de a\u00f1os se identifica con el comienzo de la vida. Una c\u00e9lula es una estructura con elementos funcionales que le permiten respirar, obtener energ\u00eda y reproducirse. Esto es lo que diferencia seres vivos de virus, pues estos \u00faltimos no presentan los elementos estructurales de la c\u00e9lula, aunque s\u00ed tienen la capacidad de reproducirse \u00fanicamente cuando invaden otro organismo, por ello se considera que est\u00e1n en el umbral de la vida, sin llegar a estar propiamente vivos (Mandal, s\/f). Llev\u00f3 millones de a\u00f1os de evoluci\u00f3n que, a partir de las primeras c\u00e9lulas procariotas (sin n\u00facleo) se formaran las eucariotas con n\u00facleo, y de estos organismos unicelulares a la evoluci\u00f3n en otros pluricelulares y la generaci\u00f3n de la diferenciaci\u00f3n sexual (descubrimiento de Lynn Margulis<sup>1<\/sup>) (Corchon, s\/f), hasta llegar a la inmensa diversidad de seres vivos presentes, desde los organismos unicelulares hasta los organismos pluricelulares.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A esta variedad de seres vivos se le conoce como biodiversidad, sobre todo a ra\u00edz de la creaci\u00f3n del Convenio de Diversidad Biol\u00f3gica (CDB), en la Cumbre de la Tierra de la Organizaci\u00f3n de Naciones Unidas (ONU) en 1992. El t\u00e9rmino \u201cvida\u201d se usa crecientemente tanto desde las resistencias a los proyectos depredadores ambientalmente, caracter\u00edsticos del \u201cneoextractivismo\u201d actual (Peters, 2016; Svampa, 2019), como en las organizaciones religiosas opuestas al aborto. El sentido de la palabra va m\u00e1s all\u00e1 de la definici\u00f3n biol\u00f3gica, siendo polifac\u00e9tico y multicriterio, con pluridimensionalidad sem\u00e1ntica y multiperspectiva disciplinar (Schmidt, 2016). Aqu\u00ed partimos de su sentido como caracter\u00edsticas de vida reconocidas por las ciencias biol\u00f3gicas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">1. Margulis elabor\u00f3 en 1967 la teor\u00eda endosimbi\u00f3tica o endosimbiosis seriada, ahora aceptada, que supone que las mitocondrias y los cloroplastos evolucionaron a partir de bacterias que fueron fagocitadas por una c\u00e9lula eucari\u00f3tica ancestral. Las mitocondrias se originaron hace unos dos mil millones de a\u00f1os, a partir de una bacteria aer\u00f3bica (que respira ox\u00edgeno), la cual estableci\u00f3 una relaci\u00f3n simbi\u00f3tica permanente con un eucariota anaer\u00f3bico primitivo (que respira en ausencia de ox\u00edgeno). La adquisici\u00f3n de mitocondrias constituye una etapa fundamental para los eucariotas, ya que implica la capacidad de respiraci\u00f3n aer\u00f3bica. Los cloroplastos (componentes de c\u00e9lulas vegetales) las habr\u00edan adquirido m\u00e1s tarde, hace entre 1,200 y 1,000 millones de a\u00f1os, algunos eucariotas fagocitaron bacterias fotosint\u00e9ticas y establecieron una relaci\u00f3n simbi\u00f3tica con ellas, a partir de estos grupos de eucariotas se formaron diversos grupos de vegetales (Corchon, 2021).<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los seres vivientes existen e interaccionan en ecosistemas, los cuales han sido da\u00f1ados crecientemente por los humanos, sobre todo a partir del siglo XX, al grado de que se conoce a esta etapa como Antropoceno y a la situaci\u00f3n actual de la biodiversidad como la 6\u00aa extinci\u00f3n (Molina, 2008; Trischler, 2017). Es asombrosa la complejidad que ha alcanzado la vida desde sus or\u00edgenes unicelulares hasta los vertebrados superiores y la infinidad de seres vivos existentes, muchos de los cuales no se conocen a\u00fan ni han sido caracterizados por la ciencia occidental. Si tomamos en cuenta esta complejidad, se observa que hay una jerarqu\u00eda entre los seres unicelulares y pluricelulares, la cual se expresa desde la mitocondria, la membrana celular, el n\u00facleo, la c\u00e9lula, el tejido y el \u00f3rgano (Schmidt, 2016: 62).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Estas jerarqu\u00edas se localizan espacialmente como subestructuras diferentes dentro de una estructura m\u00e1s grande. El origen y las estructuras de la vida se han dado en un proceso escalonado, desde el origen del planeta como tal y de la vida en el primer \u201ccaldo primigenio\u201d, en el cual se fueron agrupando mol\u00e9culas hasta formar las primeras formas de vida anaer\u00f3bicas, de las cuales hubo una evoluci\u00f3n a formas aer\u00f3bicas desde el nivel unicelular hasta el pluricelular.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Desde sus or\u00edgenes en la Ilustraci\u00f3n francesa a fines del siglo XVIII, la ciencia occidental se plante\u00f3 como objetivo central el conocimiento de los secretos de la Naturaleza para su utilizaci\u00f3n por los humanos. Esto se expresa bien en las ideas de Sir Francis Bacon:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-center is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Para penetrar en los secretos y en las entra\u00f1as de la naturaleza, es preciso que, tanto las nociones como los principios, sean arrancados de la realidad por un m\u00e9todo m\u00e1s cierto y m\u00e1s seguro, y que el esp\u00edritu emplee en todo mejores procedimientos.<\/p><cite>(Bacon, 1620)<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Bacon fue precursor en el siglo XVII del esp\u00edritu que anim\u00f3 el surgimiento de la ciencia occidental, en el que la naturaleza est\u00e1 ah\u00ed para que los humanos la conozcamos y explotemos. Concepci\u00f3n tambi\u00e9n alimentada desde la idea judeocristiana en la que Dios les da el para\u00edso a Ad\u00e1n y Eva para que reinen sobre todas las especies, aunque posteriormente los expulse por el pecado original (que se le atribuye principalmente a Eva). Junto con esta noci\u00f3n fundacional religiosa, la ciencia occidental consagra una separaci\u00f3n sociedad-naturaleza con la dominancia de los humanos, que ha tenido consecuencias en el da\u00f1o que la mal llamada civilizaci\u00f3n occidental le ha hecho al planeta, al grado de que la presente pandemia nos cuestione sobre nuestra viabilidad como especie. Esta separaci\u00f3n ha justificado \u201clas ideas cl\u00e1sicas del progreso, donde la naturaleza es vista como una canasta de recursos a ser aprovechados\u201d (Acosta y Gudynas, 2012: 108) y la ciencia se concibe al servicio de dicho \u201cprogreso\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Acosta y Gudynas (2012), entre otros, como participantes de los proyectos sociopol\u00edticos ocurridos en Bolivia y Ecuador en los primeros a\u00f1os del milenio, han propuesto la noci\u00f3n de \u201cbuen vivir\u201d, de inspiraci\u00f3n originaria andina, como alternativa al desarrollo y al progreso. Dicho concepto tambi\u00e9n aparece, con matices, en el pensamiento de grupos originarios de nuestro pa\u00eds y reivindica la idea de que los humanos no somos superiores a la naturaleza, sino parte de ella, en una relaci\u00f3n respetuosa, que no es necesariamente arm\u00f3nica. En narrativas ind\u00edgenas mexicanas aparece como horizontal y conflictiva, en un universo en el que los seres vivos y elementos de la naturaleza (agua, cerros, cuevas) est\u00e1n animados (Massieu, 2018: 157-161). Es una forma distinta de concebir al entorno natural y la diversidad biol\u00f3gica, que ha sido descalificada por siglos como atraso, superstici\u00f3n y conocimiento no cient\u00edfico, idea que ha justificado la conquista violenta de Am\u00e9rica y otras regiones del mundo, con la consecuente destrucci\u00f3n de sus culturas y ecosistemas.<\/p>\n\n\n\n<p>El valor intr\u00ednseco es un tema de discusi\u00f3n en la posibilidad de llegar a un biocentrismo que supere esta separaci\u00f3n y la destrucci\u00f3n ecol\u00f3gica consecuente. Desde los primeros ambientalistas<sup>2<\/sup> que propusieron la conservaci\u00f3n de la naturaleza, aparece la pregunta del cuidado de la diversidad biol\u00f3gica s\u00f3lo por su utilidad para los humanos y si s\u00f3lo \u00e9stos pueden otorgar valores. A esta idea utilitarista y mercantilista de la Naturaleza y los seres vivos no humanos se contrapone, con tal fuerza que qued\u00f3 plasmada en la Constituci\u00f3n de Ecuador de 2008, la idea del valor intr\u00ednseco de la naturaleza; es decir, que merece ser conservada y no se requiere demostrar que tiene valor econ\u00f3mico, tiene valor <em>per se<\/em> y por tanto derechos (Derechos de la Naturaleza en la mencionada constituci\u00f3n), entre ellos el derecho a ser restaurada en caso de da\u00f1o por los humanos. Esta concepci\u00f3n tiene profundas ra\u00edces ancestrales en los pueblos originarios latinoamericanos, en la que los seres vivos y elementos naturales est\u00e1n animados y se relacionan con los humanos de manera horizontal, como mencionamos anteriormente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><sup>2<\/sup>&nbsp; Los grandes naturalistas y conservacionistas de Estados Unidos y de Europa, son Emerson (1803-1882), Henry D. Thoreau (1817-1862), Whitman (1819-1892), John Muir (1838-1914), Aldo Leopold (1887-1948) y Arne Naess (1912-2009). Entre los pioneros de las ciencias sociales con preocupaci\u00f3n ambiental encontramos a John Stuart Mill (1806-1873).<\/p>\n\n\n\n<p>Hay m\u00faltiples resistencias para adoptar esta concepci\u00f3n, tanto entre estudiosos como en los gobiernos, pues \u201cdesde la mirada antropoc\u00e9ntrica es imposible esperar un cambio civilizatorio\u201d (Acosta, 2014: 16). La presente pandemia nos coloca frente a las consecuencias de la destrucci\u00f3n que nuestra sociedad y poderosos intereses econ\u00f3micos han infligido al planeta, y se ha llegado a plantear la posibilidad de un nuevo \u201cpacto ecosocial\u201d para salir de la crisis (Svampa, 2020: 27), con posibilidades en la acci\u00f3n de organizaciones sociales, si es que \u00e9stas logran contrapesar la tendencia dominante de apoyo irrestricto a las grandes corporaciones multinacionales y sus intereses econ\u00f3micos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Si desde las culturas de los pueblos originarios latinoamericanos los humanos somos parte de la naturaleza y no due\u00f1os ni superiores a ella, entonces la propuesta del biocentrismo pasa por el reconocimiento de esta otra forma de ver a la especie humana. En una entrevista realizada en 2014 a una dirigente nahua o masehual de la Sierra Norte de Puebla, M\u00e9xico, aparece la noci\u00f3n de que se puede tomar de la naturaleza lo necesario para vivir, sin abusar para obtener ganancias. No se sostiene la cr\u00edtica al biocentrismo en cuanto a que promueva un retraso por concebir a la naturaleza pr\u00edstina o intocada, m\u00e1s bien subyace en los pueblos originarios y en el biocentrismo una propuesta civilizatoria de convivencia con la naturaleza y los otros seres vivos, diferente a la hegem\u00f3nica que nos ha conducido al desastre actual. La idea de una convivencia arm\u00f3nica con la naturaleza, los otros seres vivos y nuestros semejantes, es b\u00e1sica en las propuestas del buen vivir sudamericano y otras semejantes en grupos originarios mesoamericanos.<\/p>\n\n\n\n<p>En el momento presente es urgente tomar en serio al biocentrismo y enriquecerlo con propuestas como el buen vivir, en un mundo en el cual ya empez\u00f3 el colapso planetario por la destrucci\u00f3n antropog\u00e9nica de la naturaleza. Es para avanzar en la reflexi\u00f3n sobre el biocentrismo que a continuaci\u00f3n exponemos las pol\u00edticas gubernamentales ambientales en M\u00e9xico, y c\u00f3mo \u00e9stas se concretan en las de conservaci\u00f3n y alimentarias.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">2. La pol\u00edtica gubernamental en la relaci\u00f3n sociedad-naturaleza<\/h2>\n\n\n\n<p>La degradaci\u00f3n ambiental, el riesgo de colapso ecol\u00f3gico, la desigualdad social y la pobreza extrema son caracter\u00edsticas del mundo \u201cmoderno\u201d. Los problemas ambientales han aumentado considerablemente y ahora sabemos que las actividades humanas ocurren en el contexto de la separaci\u00f3n entre sociedad y naturaleza, en la cual el llamado \u201cdesarrollo\u201d implica grandes transformaciones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esta relaci\u00f3n en M\u00e9xico es parad\u00f3jica, pues por un lado existe un consenso sobre el avance en la formulaci\u00f3n de pol\u00edticas ambientales, creaci\u00f3n de instituciones, aprobaci\u00f3n de leyes y reglamentos, dise\u00f1o de impuestos ambientales y otros instrumentos de pol\u00edtica como ordenamientos ecol\u00f3gicos, evaluaciones de impacto ambiental, programas de subsidio, Normas Oficiales Mexicanas (NOM), entre otras. Por otro lado, los datos muestran que persiste la degradaci\u00f3n ambiental, los procesos de despojo y una econom\u00eda que promueve el neoextractivismo. Creemos que esto se debe a que la mayor\u00eda de estas pol\u00edticas p\u00fablicas est\u00e1n dise\u00f1adas bajo un pensamiento antropoc\u00e9ntrico y que se requieren pol\u00edticas ambientales que involucren los Derechos de la naturaleza y las interacciones de los seres humanos con ella desde una perspectiva horizontal, es decir, no s\u00f3lo de aprovechamiento econ\u00f3mico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hacemos un recuento de la evoluci\u00f3n de las pol\u00edticas ambientales en M\u00e9xico, enfatizando en c\u00f3mo privilegian la conservaci\u00f3n de la naturaleza de manera aislada e ignorando, en algunos casos por completo, la interacci\u00f3n con grupos humanos, econom\u00eda y cultura.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las pol\u00edticas p\u00fablicas ambientales en M\u00e9xico se inician desde el cardenismo en los a\u00f1os treinta del siglo pasado, con la creaci\u00f3n de parques nacionales. Entre 1970 y 1984, se crearon los principales instrumentos con los que contaba el Estado, como la Ley Federal para Prevenir y Controlar la Contaminaci\u00f3n Ambiental (1971), y por el lado de la gesti\u00f3n, la creaci\u00f3n de la Subsecretar\u00eda de Mejoramiento del Ambiente (1972-1976). Esta \u00faltima estaba inserta en el campo de la salud p\u00fablica (Secretar\u00eda de Salubridad y Asistencia) y finaliz\u00f3 como Subsecretar\u00eda de Ecolog\u00eda (a partir de 1983), transform\u00e1ndose en la Secretar\u00eda de Desarrollo Urbano y Ecolog\u00eda, SEDUE, en 1983 y hasta 1988 (INECC, s\/f). El Plan de Desarrollo incluy\u00f3 por vez primera temas ecol\u00f3gicos, tomando a \u00e9stos como factor importante para el desarrollo social y econ\u00f3mico del pa\u00eds; se plantearon estrategias para el uso moderado de la naturaleza, as\u00ed como la promoci\u00f3n de energ\u00edas limpias (INECC, s\/f). Durante 1983 se reforma el art\u00edculo 25 de la Constituci\u00f3n, ah\u00ed se se\u00f1ala que las actividades econ\u00f3micas que hagan uso de los recursos naturales deben privilegiar su conservaci\u00f3n. En 1984, el art\u00edculo primero de la Ley Federal fue transformado para abrir paso a que el Estado generara normas para defender el medio ambiente, funci\u00f3n que no exist\u00eda en la ley previa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es as\u00ed como inicia una etapa importante en el desarrollo de la pol\u00edtica ambiental de M\u00e9xico, en ella se definen los distintos \u00e1mbitos de responsabilidad p\u00fablica en el manejo de la problem\u00e1tica ambiental. Se crea en 1988 la Ley General de Equilibrio Ecol\u00f3gico y Protecci\u00f3n al Ambiente (LGEEPA), que ha sido el instrumento base para la operaci\u00f3n de las pol\u00edticas ambientales hasta el d\u00eda de hoy. Los aspectos b\u00e1sicos establecen marcos normativos para la protecci\u00f3n de las \u00e1reas naturales protegidas (ANPs), prevenci\u00f3n y control de la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica, del suelo y del agua, y control de materiales y residuos peligrosos (INECC, s\/f).<\/p>\n\n\n\n<p>En 1992 se crearon dos organismos clave para la pol\u00edtica ambiental: el Instituto Nacional de Ecolog\u00eda (INE, hoy Instituto Nacional de Ecolog\u00eda y Cambio Clim\u00e1tico-INECC) y la Procuradur\u00eda Federal de Protecci\u00f3n al Ambiente (PROFEPA). El INECC genera normas y define pol\u00edticas, y la PROFEPA es responsable de vigilar su cumplimiento. Todos estos cambios han significado una etapa de reformas institucionales mediante las cuales el Estado mexicano construy\u00f3 sus mecanismos de gesti\u00f3n para operar una pol\u00edtica ambiental.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El per\u00edodo de los a\u00f1os ochenta se caracteriz\u00f3 por diversos tr\u00e1nsitos en la simbolog\u00eda pol\u00edtica de la crisis ambiental mexicana, pasando de la confusi\u00f3n de instrumentos a la construcci\u00f3n de normas; del \u00e1mbito de las respuestas por los da\u00f1os a la salud, al campo activo de la pol\u00edtica social y la acci\u00f3n del poder presidencial para compensar una creciente debilidad en el cumplimiento de la \u201cjusticia social\u201d. Este cambio \u201corganizativo y pol\u00edtico\u201d permite afirmar que el inicio de la pol\u00edtica ambiental est\u00e1 ubicado a mediados de los a\u00f1os ochenta y que su perspectiva es claramente antropoc\u00e9ntrica.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El sentido de la mencionada LGEEPA fue crear la obligatoriedad de la acci\u00f3n ecol\u00f3gica del gobierno, generar los espacios de responsabilidad y de concertaci\u00f3n de \u00e9ste con los particulares y definir el campo de gesti\u00f3n gubernamental en sus tres niveles tradicionales: federal, estatal y municipal.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n en 1992 la SEDUE comenz\u00f3 a vigilar el cumplimiento de los acuerdos con empresas, a fin de verificar la inversi\u00f3n en tecnolog\u00eda anticontaminante.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras que en M\u00e9xico se elaboraban las bases de las pol\u00edticas de conservaci\u00f3n, a nivel internacional se conjugaba una diplomacia ambiental, por lo que el gobierno mexicano asumi\u00f3 de manera activa la nueva corriente internacional. En 1987 M\u00e9xico ratifica el protocolo de Montreal (cuyo objetivo principal es la protecci\u00f3n de la capa de ozono) y la presencia mexicana en los foros internacionales se caracteriz\u00f3 por alinearse a las tendencias internacionales encabezadas por pa\u00edses desarrollados. As\u00ed, el tema medioambiental tambi\u00e9n confirmaba el acercamiento a las definiciones de un nuevo orden internacional.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El sexenio de 1994-2000 gener\u00f3 nuevas medidas que corrigieron las rigideces y el tratamiento \u201cde choque\u201d que tuvo la pol\u00edtica en su fase inicial. En esta segunda fase podemos observar m\u00e1s coherencia con la tem\u00e1tica de la pol\u00edtica internacional. Ya con la creaci\u00f3n de la Secretar\u00eda del Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca, SEMARNAP (hoy Secretar\u00eda de Medio Ambiente y Recursos Naturales-Semarnat), por primera vez existi\u00f3 en la administraci\u00f3n p\u00fablica un organismo que reun\u00eda la gesti\u00f3n de los recursos naturales renovables con la del medio ambiente. La SEMARNAP identific\u00f3 su misi\u00f3n a partir de tres estrategias: contener las tendencias del deterioro del medio ambiente, fomentar la producci\u00f3n limpia y sustentable, y contribuir al desarrollo social (CEDRSSA, 2018).<\/p>\n\n\n\n<p>Tras la creaci\u00f3n de la SEMARNAP y la definici\u00f3n de los objetivos de \u00e9sta, la nueva concepci\u00f3n de pol\u00edtica ambiental, acorde con las tendencias de la globalizaci\u00f3n, fue trasladada a una nueva ley: en 1996, la Ley General del Equilibrio Ecol\u00f3gico y la Protecci\u00f3n al Ambiente fue reformada, dando paso a una nueva definici\u00f3n del desarrollo sustentable en los t\u00e9rminos siguientes:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-center is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>El proceso evaluable mediante criterios e indicadores de car\u00e1cter ambiental, econ\u00f3mico y social, que tiende a mejorar la calidad de vida y la productividad de las personas, que se funda en medidas apropiadas de preservaci\u00f3n del equilibrio ecol\u00f3gico, protecci\u00f3n del ambiente, y aprovechamiento de recursos naturales, de manera que no se comprometa la satisfacci\u00f3n de las necesidades de las generaciones futuras.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p><cite>(LGEEPA, s\/f)<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>En 1998 se hizo una reforma constitucional mediante la cual se reconoce que: \u201cToda persona tiene derecho a un medio ambiente sano para su desarrollo y bienestar. El Estado garantizar\u00e1 el respeto a este derecho. El da\u00f1o y deterioro ambiental generar\u00e1 responsabilidad para quien lo provoque en t\u00e9rminos de lo dispuesto por la ley\u201d (Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de los Estados Unidos Mexicanos, art\u00edculo 4\u00ba, p\u00e1rrafo adicionado, DOF 28-06-1999).<\/p>\n\n\n\n<p>Como hemos podido ver, las soluciones que se han propuesto para resolver los problemas ambientales ignoran el enfoque biocentrista y terminan derivando en acciones que mueven la balanza y oscilan entre desactivar los mecanismos que contribuyen a agudizar las amenazas para la supervivencia de la humanidad, o se convierten, no obstante su aparente car\u00e1cter de soluciones, en meros paliativos que s\u00f3lo resuelven temporalmente las situaciones al problema pero, en el fondo y en el mediano plazo, pueden coadyuvar a acelerarlo. Es el caso de las zonas de conservaci\u00f3n en las que, como parte del programa de manejo, frecuentemente se dan concesiones para megaproyectos extractivos; como en los casos actuales del Tren Maya, la refiner\u00eda de Dos Bocas y el Corredor Trans\u00edstmico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que salta a la vista es que el deterioro ambiental surge principalmente, no desde los pueblos y los ciudadanos, sino desde el desarrollo que promete la econom\u00eda capitalista, una promesa de vida occidental c\u00f3moda a la que todos aspiramos, un modelo que es devorador de energ\u00eda y de recursos naturales, \u201ces la riqueza y no la pobreza la que provoca el agotamiento de los recursos\u201d (Mart\u00ednez, 2013: 376). Podemos decir entonces que la crisis ambiental es provocada por la globalizaci\u00f3n industrializada y el llamado desarrollo sustentable, y las pol\u00edticas de conservaci\u00f3n surgen para sobrellevar la problem\u00e1tica ecol\u00f3gica. En M\u00e9xico dichas pol\u00edticas no han sido suficientes y el deterioro ambiental no ha hecho m\u00e1s que empeorar, a pesar del aumento de zonas de conservaci\u00f3n (inciso 3).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">3. Conservaci\u00f3n de la naturaleza y conflicto socioambiental<\/h2>\n\n\n\n<p>Los or\u00edgenes de las zonas de conservaci\u00f3n o ANPs contienen una connotaci\u00f3n pragm\u00e1tica que implica, casi en todos los casos, expulsar a las poblaciones locales y desplazar las actividades tradicionales para otros fines de conservaci\u00f3n de la naturaleza (ecoturismo, cient\u00edficos, entre otros) (Guha, 1997) (inciso 2). Hay otras modalidades, como las Reservas de la Biosfera mexicanas, en las que se permiten actividades agropecuarias en la zona de amortiguamiento (no en la zona n\u00facleo). La modificaci\u00f3n en la vida de los pueblos y los decretos de expropiaci\u00f3n han sido elementos comunes para hacer valer lo que podr\u00eda ser actualmente la conservaci\u00f3n ambiental, y<strong> <\/strong>la erradicaci\u00f3n y los decretos de expropiaci\u00f3n caracterizan lo que podr\u00eda ser actualmente el \u00abderecho ambiental\u00bb. El Estado ha fungido como actor clave en la ejecuci\u00f3n de dichas normas, toda vez que aparece como propietario de estos territorios, de manera que las ANPs se constituyeron como una forma particular de marcar presencia institucional, definiendo, delimitando y visualizando estos territorios como especiales (Ferrero, Arizpe y G\u00f3mez, 2013). Desde esta perspectiva, los recursos naturales sujetos a conservaci\u00f3n y puestos como valor com\u00fan para fines no tradicionales (turismo, recreaci\u00f3n, investigaci\u00f3n), implican tanto la selecci\u00f3n de lugares como la posibilidad de uso y consumo de bienes naturales, colocando intereses econ\u00f3micos por encima de las comunidades humanas locales, que en muchos casos han persistido en esos territorios en condiciones de pobreza.<\/p>\n\n\n\n<p>Este proceso tambi\u00e9n significa una transformaci\u00f3n de gobernanza ambiental, en c\u00f3mo deben ser administradas las ANPs, generando pr\u00e1cticas reguladoras, procesos, mecanismos e incidencia de actores para su manejo y resultados en torno a cuestiones territoriales y ambientales. Esto se da a trav\u00e9s del Estado, adjudicando responsabilidad a las poblaciones locales por medio de los planes de manejo o la privatizaci\u00f3n, ya sea por medio de la venta directa de los territorios o por medio de concesiones para explotaciones diversas. Lo anterior sucede con efectos \u00abexpropiatorios\u00bb y configuradores de \u00abdesarraigo\u00bb entre los locales, frente a un supuesto objetivo superior: se est\u00e1n agotando lugares de alto valor ecosist\u00e9mico, o est\u00e1n severamente amenazados conforme a lenguajes de valoraci\u00f3n (Mart\u00ednez Alier, 2011), por lo que es necesario \u201cprotegerlos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, muchas de las iniciativas de conservaci\u00f3n actuales deben ser entendidas como una manifestaci\u00f3n de la mercantilizaci\u00f3n de la naturaleza y como la respuesta inmediata y quiz\u00e1s m\u00e1s obvia a sus consecuencias. Pero, sobre todo, la expresi\u00f3n de una dimensi\u00f3n de la vida que se est\u00e1 perdiendo, lo cual es necesario contener, por lo que algunas de las tempranas motivaciones ten\u00edan un objetivo m\u00e1s pol\u00edtico-econ\u00f3mico, social, o incluso moral, que ambiental. Por ejemplo, el uso racional y eficiente de la madera implicaba la generaci\u00f3n de planes y proyectos, restricciones y leyes punitivas para quienes hicieran un \u00abuso\u00bb diferente al establecido por las tempranas \u00e9lites<br>conservacionistas, que establec\u00edan tal normatividad sobre argumentos filos\u00f3ficos, morales y cient\u00edficos. Es decir, el uso racional y eficiente del recurso fue dictado y normado hegem\u00f3nicamente por un grupo que decidi\u00f3 las formas y pr\u00e1cticas permisibles, de acuerdo a sus necesidades e intereses, as\u00ed como los castigos para quien rompiera la norma; lo que m\u00e1s tarde se convertir\u00eda en una idea conservacionista norteamericana de exportaci\u00f3n (Guha, 1997; Massieu y Chapela, 2006).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las ANPs han ganado notoriedad en las \u00faltimas d\u00e9cadas, ya que la expansi\u00f3n de la econom\u00eda de mercado ha generado una presi\u00f3n intensiva sobre los recursos naturales, lo cual se traduce en un impacto ambiental de considerables magnitudes. La l\u00f3gica del consumo lleva a que muchos recursos sean destruidos-consumidos a un ritmo superior a su capacidad de regeneraci\u00f3n, especialmente bosques tropicales.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de M\u00e9xico, en las ANPs existe una fuerte dependencia de los recursos naturales por parte de las poblaciones rurales, las cuales se encuentran -en buena parte- en condici\u00f3n de pobreza, y el aprovechamiento de estos recursos forma parte de su supervivencia cotidiana. Estas poblaciones se vinculan con las actuales \u00e1reas de conservaci\u00f3n por medio de la actividad agr\u00edcola y forestal, as\u00ed como a trav\u00e9s de pr\u00e1cticas menos visibles pero cotidianas, como el uso de recursos no maderables, entre los que destacan la recolecci\u00f3n de hierbas curativas, hongos, le\u00f1a, actividades de caza y pesca, la dotaci\u00f3n de agua, y otras actividades que han realizado hist\u00f3ricamente. Las restricciones que implica la designaci\u00f3n de ANPs sit\u00faan a los pobladores en una posici\u00f3n de mayor vulnerabilidad, al limitar el acceso a estos recursos, por lo que no s\u00f3lo es un problema de sobrevivencia, sino tambi\u00e9n de memoria biocultural (Toledo y Barrera, 2008). Por ello, la tensi\u00f3n que se observa entre una organizaci\u00f3n del trabajo que permite la reproducci\u00f3n y el control por parte del Estado de los medios de producci\u00f3n y recursos naturales, est\u00e1 restringiendo los circuitos de intercambio y la propia manifestaci\u00f3n de las percepciones y categorizaciones locales sobre la naturaleza y la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Los conflictos socioambientales actuales, y especialmente los que tienen que ver con la declaratoria de ANPs, se generan debido a la contraposici\u00f3n de intereses del Estado, el capital privado y los habitantes, frente a un territorio. Ello se expresa y agudiza por el cambio en la estrategia de intervenci\u00f3n, posici\u00f3n pol\u00edtica y presencia estatal en la gesti\u00f3n del territorio, que en el presente se manifiesta en la agresividad del neoextractivismo. Esto afecta la efectividad de las medidas ambientales, ya que los cambios sustantivos en estos temas repercuten en el equilibrio y los acuerdos t\u00e1citos o expl\u00edcitos entre el Estado y quienes habitan los territorios.<\/p>\n\n\n\n<p>Este conflicto entre las pol\u00edticas de conservaci\u00f3n y los habitantes de un territorio se ha presentado a trav\u00e9s de la historia, y se evidencia a\u00fan m\u00e1s cuando el Estado concibe el territorio como una entidad al servicio de los intereses ajenos a quienes viven y se relacionan con \u00e9l. La expresi\u00f3n m\u00e1s clara de esta visi\u00f3n es el modelo de desarrollo neoextractivista actual, la estructura agraria del pa\u00eds y las pol\u00edticas permisivas del Estado frente al uso de los recursos naturales y la degradaci\u00f3n ecol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ello, hablar de ANPs y de sustentabilidad ha sido, hasta hace unos a\u00f1os, un freno al modelo de desarrollo vigente, lo cual pareciera contradictorio. Es decir, por un lado se socavan los territorios y por el otro se protegen, sin embargo, cualquiera de las dos v\u00edas nos puede conducir hacia una devastaci\u00f3n en la que la naturaleza se mercantiliza crecientemente<sup>3<\/sup> y, tarde o temprano, nos pasar\u00e1 la factura, como de hecho ya sucede (cambio clim\u00e1tico, sequ\u00edas, inundaciones, heladas, escasez creciente de agua, desertificaci\u00f3n, pandemia de Covid-19). Dentro del concepto vigente de protecci\u00f3n ambiental est\u00e1 impl\u00edcito que todo lo que no se protege puede ser presa de un modelo devastador, lo cual resulta en un pre\u00e1mbulo ideal para las iniciativas extractivas por megaproyectos y los consecuentes conflictos socioambientales.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan una investigaci\u00f3n financiada por la Fundaci\u00f3n Heinrich B\u00f6ll, para 2019 (Guarneros y Zanember, 2019) se hab\u00edan mapeado m\u00e1s de 800 conflictos socioambientales en el pa\u00eds. La miner\u00eda ocasiona el mayor n\u00famero de conflictos, seguida por la extracci\u00f3n de hidrocarburos, la instalaci\u00f3n de hidroel\u00e9ctricas y la producci\u00f3n de energ\u00eda e\u00f3lica. Los principales estados en los que se presentaron amenazas o agresiones son Puebla, Guerrero, Oaxaca, Ciudad de M\u00e9xico, Chiapas y Veracruz. La devastaci\u00f3n provocada por las actividades extractivas ha conducido a que se hable de \u201cluchas por la vida\u201d en los movimientos de defensa de los territorios, y de \u201cproyectos de muerte\u201d para nombrar al neoextractivismo, lo cual abona a la polisemia del concepto \u201cvida\u201d (inciso 1).&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es cuestionable si el aumento de los decretos de ANPs como la medida principal de conservaci\u00f3n de la naturaleza promueve un avance hacia el biocentrismo, tanto por los conflictos con las comunidades humanas locales, como porque en la pr\u00e1ctica operan como una licencia para que fuera de estas \u00e1reas se tenga todo tipo de pr\u00e1cticas no sustentables y depredadoras del medio ambiente. Un ejemplo claro est\u00e1 en el incremento de ANPs realizado por el gobierno de Pe\u00f1a Nieto en 2016; hasta antes de este a\u00f1o el pa\u00eds contaba con 25, 628, 239 Hect\u00e1reas (Has) de ANPs de competencia federal, en diversas modalidades<strong>. <\/strong>Adem\u00e1s hab\u00eda 404, 516.17 Has de \u00e1reas protegidas certificadas, destinadas voluntariamente a la conservaci\u00f3n, lo que nos daba un total de 26,032, 755.17 Has de superficie bajo alg\u00fan tipo de protecci\u00f3n (Semarnat, s\/f).<strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><sup>3<\/sup>&nbsp;Hay casos exitosos de conservaci\u00f3n desde abajo, en la que \u00e9sta se dio, con o sin decreto de ANP, como iniciativa de las comunidades locales, como las reservas comunitarias de Oaxaca y Cabo Pulmo en Baja California Sur.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"535\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2022\/03\/Iztazihuatl.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3512\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2022\/03\/Iztazihuatl.jpg 800w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2022\/03\/Iztazihuatl-300x201.jpg 300w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2022\/03\/Iztazihuatl-768x514.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>En la Conferencia de las Partes 13 del Convenio de Diversidad Biol\u00f3gica (COP 13) realizada en Canc\u00fan, M\u00e9xico -en diciembre de 2016-, el presidente Pe\u00f1a Nieto firm\u00f3 el decreto de cuatro ANPs que se agregaron a las ya existentes, con lo que se lleg\u00f3 a 91 millones de Has, casi el 14% de la superficie total del pa\u00eds. La actual superficie protegida es m\u00e1s del triple de la existente en 2009, pues en este decreto se incluyen 58 millones de Has de las Islas Revillagigedo, junto con otras \u00e1reas en<strong> <\/strong>las islas del Pac\u00edfico y sus aguas adyacentes en Baja California y Baja California Sur; el Pac\u00edfico mexicano profundo, desde Chiapas a Nayarit, y la Sierra de Tamaulipas (Vargas, 2016). Aunque aparentemente este fue un avance importante en la protecci\u00f3n de la naturaleza, y por tanto hacia un posible biocentrismo en la pol\u00edtica gubernamental, hay investigaciones que nos hablan del descuido de muchas de las ANPs en el pa\u00eds, puesto que 58.8 por ciento (104 \u00e1reas, de las cuales 32 no cuentan con su programa de manejo publicado) incumple los tratados internacionales en materia ambiental firmados por M\u00e9xico, de tal manera que 27 ANPs:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-center is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Sufrieron la transformaci\u00f3n o p\u00e9rdida de ecosistemas originales con grados significativos de perturbaci\u00f3n, contaminaci\u00f3n de acu\u00edferos, erosi\u00f3n de suelos y deforestaci\u00f3n, propiciados por el desarrollo econ\u00f3mico y repoblamiento del territorio, aunado a que no contaban con presupuesto para llevar a cabo acciones de administraci\u00f3n, operaci\u00f3n y vigilancia; con lo cual hace necesario su extinci\u00f3n o la modificaci\u00f3n de sus declaratorias.&nbsp;<\/p><cite>(Reyez, 2016)<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Esto es indicador de que el Estado mexicano decreta ANPs sin un compromiso real con su mantenimiento, y contin\u00faa firmando acuerdos internacionales para la conservaci\u00f3n y la sustentabilidad sin garantizar su cumplimiento. El m\u00e1s reciente es la adhesi\u00f3n del pa\u00eds a la Coalici\u00f3n de Alta Ambici\u00f3n para la Naturaleza y las Personas, iniciativa de 50 pa\u00edses (que juntos representan el 28% de la biodiversidad mundial),<sup>4<\/sup> para alcanzar en 2030 la protecci\u00f3n del 30% de la superficie del planeta. El lanzamiento se dio en enero de 2021 en Par\u00eds, en la cuarta edici\u00f3n de la cumbre One Planet Summit, organizada por la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas (ONU), Francia y el Banco Mundial (BM). Bajo el liderazgo de Costa Rica y Francia, se busca participar en la COP 15 del CDB en Kunming, China (Carranza, 2021) para formalizar la Coalici\u00f3n. Observamos c\u00f3mo se sigue privilegiando la creaci\u00f3n de ANPs como medida prioritaria de protecci\u00f3n ecol\u00f3gica, con los efectos de devastaci\u00f3n fuera de estas \u00e1reas que ya mencionamos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><sup>4<\/sup>&nbsp;Los integrantes de la Coalici\u00f3n en conjunto albergan 30% de la biodiversidad terrestre y una cuarta parte de las reservas de carbono terrestres del mundo, as\u00ed como 28% de las \u00e1reas prioritarias para diversidad oce\u00e1nica y m\u00e1s de un tercio de las reservas de carbono oce\u00e1nico.<\/p>\n\n\n\n<p>El dilema de c\u00f3mo conservar y respetar a la naturaleza se vuelve m\u00e1s agudo con la pandemia, puesto que la causa m\u00e1s probable de su aparici\u00f3n es la destrucci\u00f3n del h\u00e1bitat de animales silvestres (inciso 1). La pandemia nos confronta con la urgencia de avanzar hacia el biocentrismo, puesto que el confinamiento ha tra\u00eddo algunos beneficios ambientales, lo cual fundamenta que son las actividades humanas las que est\u00e1n causando el deterioro ecol\u00f3gico global. Por ejemplo, en las principales ciudades latinoamericanas ha mejorado la calidad del aire por las restricciones en movilidad, la concentraci\u00f3n de di\u00f3xido de nitr\u00f3geno baj\u00f3 83% en Bogot\u00e1 y 53% en la Ciudad de M\u00e9xico (Pasquali, 2020).<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de la conservaci\u00f3n de los espacios de vida silvestre, la urgencia se muestra en los datos de extinci\u00f3n: seg\u00fan la World Wild Foundation (WWF), entre 1970 y 2014 se ha extinguido el 52% de las especies de vertebrados, hasta 2016 el 57%, y hasta 2020 el 68% de aves, anfibios, mam\u00edferos, peces y reptiles (WWF, 2014, 2016 y 2020). El confinamiento ha tra\u00eddo efectos perniciosos sobre la conservaci\u00f3n de la naturaleza, pues la caza furtiva ha aumentado como efecto de la falta de visitantes y recortes de personal en las ANPs, y existe el riesgo de que la enfermedad afecte tambi\u00e9n a los simios (Garc\u00eda, 2020). El efecto se da tambi\u00e9n en la otra direcci\u00f3n, pues ante la pandemia hay cada vez m\u00e1s reconocimiento de que los ecosistemas sanos son una protecci\u00f3n efectiva contra futuros pat\u00f3genos. El otro \u00e1mbito importante en el que se concreta la reflexi\u00f3n sobre un posible biocentrismo es el de la producci\u00f3n alimentaria, que exponemos a continuaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">4. Producci\u00f3n alimentaria, sustentabilidad y biocentrismo<\/h2>\n\n\n\n<p>La producci\u00f3n de alimentos, un bien esencial, ha sido hist\u00f3ricamente la relaci\u00f3n primordial entre los humanos y la naturaleza. En la modernidad capitalista, a partir del siglo XVIII, se comienza a industrializar la agricultura, privilegiando objetivos de productividad que a la postre (inciso 1) han cobrado factura en cuanto a deterioro socioambiental (una manifestaci\u00f3n espec\u00edfica son los efectos mencionados de la ganader\u00eda industrial en la posible aparici\u00f3n de otras epidemias). Especialmente a partir del siglo XX se genera un modelo agr\u00edcola hegem\u00f3nico, en el que se presenta el control y concentraci\u00f3n de grandes corporaciones agroalimentarias y agrobiotecnol\u00f3gicas. Este modelo se ha expandido a todo el orbe desde los a\u00f1os setenta del siglo pasado, y ha podido moldear cambios en las relaciones sociales de los pa\u00edses perif\u00e9ricos (McMichael, 1999).<\/p>\n\n\n\n<p>Dicho modelo hegem\u00f3nico consiste en un paquete tecnol\u00f3gico que requiere de semillas mejoradas (lo cual contribuye a la homogeneidad gen\u00e9tica), agroqu\u00edmicos (que afectan la salud del consumidor y contaminan suelo y agua), riego y mecanizaci\u00f3n.<sup>5<\/sup> La urgente necesidad de transitar a una agricultura sustentable, que produzca alimentos sanos con t\u00e9cnicas agroecol\u00f3gicas se ha hecho m\u00e1s evidente ante el confinamiento. Esta discusi\u00f3n atraviesa el tema de la soberan\u00eda alimentaria y cuestiona que los pa\u00edses dependan del exterior en cuanto a alimentos b\u00e1sicos, planteamiento de la teor\u00eda de las ventajas comparativas, promovida por el neoliberalismo en nuestro pa\u00eds a partir de los a\u00f1os ochenta del siglo pasado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><sup>5<\/sup>&nbsp; Este modelo, generado desde mediados de los a\u00f1os cincuenta del siglo pasado y llamado Revoluci\u00f3n Verde pudo generar altos rendimientos en cultivos b\u00e1sicos, sobre todo en trigo, pero a un alto costo ambiental y social. El primero se debe tanto a que las semillas h\u00edbridas mejoradas de alto rendimiento son homog\u00e9neas gen\u00e9ticamente, lo que las hace m\u00e1s vulnerables a plagas, y si son resembradas, en 2\u00aa generaci\u00f3n no dan los mismos rendimientos, los cuales requieren del paquete tecnol\u00f3gico completo, con agroqu\u00edmicos, tierras planas, riego y mecanizaci\u00f3n en monocultivo. El riego y la mecanizaci\u00f3n resuelven problemas de mano de obra, pero en M\u00e9xico el mal manejo del agua para riego conduce al desperdicio y la maquinaria es importada, costosa, y por tanto no accesible a todas y todos los agricultores. Esta dificultad de acceso para las y los campesinos que producen en temporal y peque\u00f1a escala es uno de los principales efectos sociales del modelo, el cual ampli\u00f3 la brecha entre grandes agricultores con recursos para adquirir la tecnolog\u00eda y los peque\u00f1os que no pudieron obtenerla (Hewitt, 1975).<\/p>\n\n\n\n<p>Anteriormente se consideraba a la agricultura como un sector estrat\u00e9gico y se conceb\u00eda a la soberan\u00eda alimentaria como el objetivo de autosuficiencia a lograr por los gobiernos, importar m\u00e1s de 25% de alimentos b\u00e1sicos era visto como riesgoso. Esta concepci\u00f3n es sustituida en los ochentas por aquella en la que el mercado internacional es el mejor garante de la seguridad alimentaria, que \u201cpasa a considerarse en t\u00e9rminos de las variables macroecon\u00f3micas de un pa\u00eds y se menosprecia el riesgo de escasez y encarecimiento de los alimentos al reducirlo a un sencillo monitoreo del mercado internacional y la disponibilidad de divisas internas\u201d (Gonz\u00e1lez, 2007: 13).&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>McMichael (2009) distingue entre seguridad y soberan\u00eda alimentarias, aclarando que \u201cseguridad\u201d abstrae el problema de la producci\u00f3n y promueve los intereses privados de las corporaciones multinacionales. Identifica al movimiento global por la soberan\u00eda alimentaria como una respuesta proteccionista ante la crisis alimentaria de 2008-2009, que incluye al movimiento Comida Lenta, movimientos agraristas por la tierra, movimientos campesinos en defensa de su producci\u00f3n y sus mercados, conservadores de semillas y ambientalistas, todos ellos amenazados por el decreciente apoyo p\u00fablico a la producci\u00f3n de alimentos, as\u00ed como el aumento de importaciones y de la influencia de las corporaciones, t\u00edpicos del modelo agr\u00edcola hegem\u00f3nico. Destaca la diversidad de este movimiento, impulsado globalmente por la V\u00eda Campesina y que ante la crisis alimentaria mencionada reposicion\u00f3 el concepto de soberan\u00eda alimentaria, el cual para McMichael (2009) es la demanda central que cohesiona al movimiento campesino global, y para Mart\u00ednez y Rosset (2014) est\u00e1 ligado a la agroecolog\u00eda y la agricultura campesina. Otro aspecto importante de esta resistencia es que en la diversidad de productos de la agricultura campesina se recrea la rica cultura gastron\u00f3mica y la domesticaci\u00f3n y mejoramiento animal de las diversas regiones del pa\u00eds.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El concepto de seguridad alimentaria neoliberal implica que hay que asegurar el acceso del alimento a la poblaci\u00f3n mundial, y que ser\u00e1 abastecido por el agronegocio altamente productivo y contaminante de los pa\u00edses centrales, sin importar que en los pa\u00edses dependientes alimentariamente (como M\u00e9xico) se destruyan las econom\u00edas campesinas locales productoras de alimentos. Por ello, la viabilidad de la producci\u00f3n campesina tambi\u00e9n pasa por la defensa de los mercados y ecosistemas agr\u00edcolas locales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En M\u00e9xico y en otros lugares con presencia de agricultores de pueblos originarios, las innovaciones agroecol\u00f3gicas contempor\u00e1neas se combinan con t\u00e9cnicas ancestrales, como la milpa.<sup>6<\/sup> La soberan\u00eda alimentaria ha sido construida socialmente como una demanda com\u00fan de productores campesinos del mundo, a trav\u00e9s de organizaciones como la V\u00eda Campesina (Mart\u00ednez y Rosset, 2014). En pa\u00edses ricos en agrobiodiversidad, como M\u00e9xico, cobra importancia la conservaci\u00f3n de cultivos nativos de los que estas naciones son centro de origen y\/o diversificaci\u00f3n. La preservaci\u00f3n comunitaria de ma\u00edces nativos en nuestro pa\u00eds ha avanzado desde hace d\u00e9cadas, promovida por organizaciones campesinas, y ha sido una de las respuestas sociales a la amenaza de liberar la siembra comercial de ma\u00edz transg\u00e9nico,<sup>7<\/sup> que implica una profundizaci\u00f3n del modelo hegem\u00f3nico descrito, empobrecedor del ecosistema.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><sup>6<\/sup> Policultivo de ra\u00edz mesoamericana basado en la siembra conjunta de ma\u00edz, frijol y calabaza, junto con otras plantas locales.<br><sup>7<\/sup>&nbsp;Es importante aclarar la diferencia entre semillas h\u00edbridas y transg\u00e9nicas. En el primer caso se obtienen por mejoramiento tradicional o cl\u00e1sico, basado en la selecci\u00f3n a partir de la cruza de individuos completos de la misma especie. Las semillas transg\u00e9nicas, en cambio, se obtienen por t\u00e9cnicas de ingenier\u00eda gen\u00e9tica en laboratorio, implican una manipulaci\u00f3n del \u00e1cido desoxirribonucleico, mol\u00e9cula b\u00e1sica de la herencia, sin precedentes en la historia humana. Este tipo de manipulaci\u00f3n tambi\u00e9n permite que se puedan combinar genes de distintas especies.<\/p>\n\n\n\n<p>Resultados de campo obtenidos en Puebla y Tlaxcala, centro de M\u00e9xico, entre 2013 y 2019, muestran que los productores campesinos medianos y peque\u00f1os combinan, en una estrategia diversificada, los fines mercantiles de venta del ma\u00edz al mejor precio posible, a trav\u00e9s de la siembra de h\u00edbridos, el uso de fertilizante y la comercializaci\u00f3n organizada, con la conservaci\u00f3n de los ma\u00edces criollos o nativos para consumo familiar, mientras que los productores de autoconsumo siembran exclusivamente con fines de calidad alimentaria y su ingreso proviene de otras actividades (\u00c1vila <em>et al<\/em>, 2014; Lazos, 2014; Noriero y Massieu, 2018; \u00c1vila, 2019; Casta\u00f1eda <em>et al<\/em>, 2020). En ese sentido, encontramos que una cultura m\u00e1s cercana al hoy muy necesario biocentrismo ha resistido y contin\u00faa existiendo en la agricultura campesina.<\/p>\n\n\n\n<p>Pese a esta persistencia y a esfuerzos contempor\u00e1neos de preservaci\u00f3n de ma\u00edces nativos y promoci\u00f3n de la agroecolog\u00eda, el modelo agr\u00edcola hegem\u00f3nico a nivel mundial contin\u00faa imponiendo su concepci\u00f3n de agricultura depredadora ambientalmente, en donde los procesos socio-productivos funcionan como&nbsp; fuerzas&nbsp; motoras del desarrollo econ\u00f3mico que reproducen la exclusi\u00f3n social, que coexiste con espacios en donde la organizaci\u00f3n social campesina, ind\u00edgena y de peque\u00f1os productores contrarrestan el modelo dominante de producci\u00f3n, resignificando as\u00ed las pr\u00e1cticas sociales de resistencia (Hocsman, 2015).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Existe pol\u00e9mica sobre la productividad agr\u00edcola del modelo dominante de monocultivo y la peque\u00f1a producci\u00f3n campesina diversificada. Al respecto, desde luego que el primero produce altos rendimientos de un solo cultivo, por ejemplo, en ma\u00edz puede alcanzar 14 o m\u00e1s toneladas por hect\u00e1rea, pero la peque\u00f1a agricultura de policultivo produce cantidades considerables de alimentos distintos: una familia campesina de Chiapas puede obtener hasta 20 toneladas de ma\u00edz, frijol, calabaza, verduras y frutas (Shiva, 2004).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Un aspecto importante a considerar en el tema alimentario es el monopolio de las grandes corporaciones sobre los insumos fundamentales que son las semillas. Existe una tensi\u00f3n entre la concepci\u00f3n de la simiente como bien com\u00fan, frecuente en las comunidades campesinas, y su privatizaci\u00f3n y mercantilizaci\u00f3n en manos de un pu\u00f1ado de grandes empresas. Este cambio es relativamente reciente, pues data de la mencionada Revoluci\u00f3n Verde (RV), surgida en M\u00e9xico en la segunda mitad del siglo XX. La RV signific\u00f3 un cambio radical, las semillas se transformaron en mercanc\u00edas monopolizadas por las corporaciones, la agricultura m\u00e1s productiva fue accesible a un reducido grupo de empresarios agr\u00edcolas y adopt\u00f3 un costoso paquete tecnol\u00f3gico (Hewitt, 1975). Se impone la dependencia de estas simientes con una productividad eficiente cada ciclo en monocultivo, en todos los pa\u00edses centrales que se basaron en el paquete tecnol\u00f3gico de la RV. Los pa\u00edses perif\u00e9ricos tuvieron una adopci\u00f3n incompleta de la tecnolog\u00eda ante la falta de recursos y la agricultura campesina persisti\u00f3, situaci\u00f3n considerada por los monopolizadores de la tecnolog\u00eda como un retroceso de la modernidad, y la econom\u00eda campesina fue vista (y es hasta la actualidad) como tradicional y atrasada, por lo que deber\u00eda modernizarse o desaparecer.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Para ejemplificar c\u00f3mo el modelo agr\u00edcola hegem\u00f3nico dista mucho de promover la sustentabilidad y mucho menos el biocentrismo, exponemos algunos de los rasgos principales de la industria semillera mundial y su expansi\u00f3n como parte esencial de dicho modelo. El mundo de las corporaciones semilleras es din\u00e1mico, no se dedican solamente a producir las simientes, producen tambi\u00e9n alimentos, pl\u00e1sticos, agroqu\u00edmicos, productos farmac\u00e9uticos, entre otros. Frecuentemente se fusionan, de manera que el grado de concentraci\u00f3n se ha agudizado en a\u00f1os recientes. Los recursos que destinan a innovaci\u00f3n y desarrollo muchas veces son superiores a los presupuestos completos dedicados a este rubro en algunos pa\u00edses. Con ello, la ciencia y el conocimiento dejan de ser un bien p\u00fablico (Callon, 1997) y la tendencia es que las propias semillas sigan ese camino. En 2012 eran 10 pa\u00edses los principales exportadores de semillas, los que exportaban mayores vol\u00famenes eran Francia, Pa\u00edses Bajos y Estados Unidos (EU). Los mayores importadores eran EU, Alemania y Francia. M\u00e9xico figuraba (y figura) entre estos \u00faltimos y es de los principales compradores a partir de la RV, cuando se generaliz\u00f3 el uso de semillas mejoradas comerciales.<\/p>\n\n\n\n<p>Una pr\u00e1ctica ancestral campesina es la siembra de la propia semilla. En nuestro pa\u00eds un c\u00e1lculo conservador nos indica que s\u00f3lo el 15% de los productores de ma\u00edz compran semillas h\u00edbridas mejoradas, dado que su precio es creciente. Las razas criollas o nativas son apreciadas por sus cualidades, valor gastron\u00f3mico y resistencias, y existe presi\u00f3n de las corporaciones multinacionales para que esta pr\u00e1ctica sea penalizada y la mayor parte de los agricultores compren sus semillas, el llamado \u201ccercamiento\u201d (San Vicente y Carre\u00f3n, 2011).<sup>8<\/sup>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><sup>8<\/sup> El planteamiento del cercamiento proviene del hecho hist\u00f3rico de la acumulaci\u00f3n originaria de capital, descrita por Marx para la expulsi\u00f3n de los campesinos de sus tierras en la Inglaterra del siglo XVIII y el cercamiento de \u00e9stas por los terratenientes. Ha sido reelaborado en el marco de la discusi\u00f3n contempor\u00e1nea de la acumulaci\u00f3n por despojo, que implica una intensificaci\u00f3n de la privatizaci\u00f3n de los bienes comunes (La\u00edn, 2015). San Vicente y Carre\u00f3n (2011) lo usan con acierto para las semillas, concebidas \u00e9stas como un bien com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>En M\u00e9xico en 2019 y como parte de los compromisos del nuevo Tratado entre M\u00e9xico, Canad\u00e1 y Estados Unidos (TMEC), hubo un intento de modificar la Ley Federal de Variedades Vegetales y la versi\u00f3n reformada inclu\u00eda la penalizaci\u00f3n de la siembra de semilla propia. Hubo debate en la C\u00e1mara de Diputados y manifestaciones de diversas organizaciones ambientalistas, campesinas y acad\u00e9micas, por lo que se fren\u00f3 la iniciativa, pero es previsible que la presi\u00f3n continuar\u00e1 (SIL, 2019).<\/p>\n\n\n\n<p>Desde los setentas comenz\u00f3 la fusi\u00f3n de empresas petroqu\u00edmicas y farmac\u00e9uticas con las dedicadas a la agricultura, de manera que muchas de estas firmas producen tanto semillas como agroqu\u00edmicos y compraron desde esos a\u00f1os y hasta los noventas miles de peque\u00f1as semilleras, con la consecuente p\u00e9rdida de diversidad gen\u00e9tica y agrobiodiversidad, as\u00ed como la desaparici\u00f3n de las empresas familiares que eran cerca de siete mil en los a\u00f1os ochenta (Enciso<em> et al,<\/em> 2007). A partir de esos a\u00f1os, las fusiones contin\u00faan y el sector se vuelve cada vez m\u00e1s concentrado; hasta antes de 2015 dominaban el sector semillero y de agroqu\u00edmicos las llamadas \u201cseis grandes\u201d (las alemanas BASF y Bayer, las estadounidenses Dow Chemical, Dupont y Monsanto, y la suiza Syngenta)<sup>9<\/sup> que, a su vez, eran producto de fusiones anteriores de compa\u00f1\u00edas m\u00e1s peque\u00f1as.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><sup>9<\/sup> Las ventas totales de las seis firmas en 2015 fueron de 22,094 millones de d\u00f3lares por semillas y biotecnolog\u00eda, y de 38,512 por agroqu\u00edmicos (McDonald, 2016).<\/p>\n\n\n\n<p>Esto cambi\u00f3 a partir de las compras y fusiones que realizaron estas compa\u00f1\u00edas desde 2015: en diciembre de este a\u00f1o, Dow Chemical y DuPont propusieron fusionarse con la intenci\u00f3n de separar en tres corporaciones sus negocios de agricultura, ciencia de materiales y productos de especialidad. En febrero de 2016, la compa\u00f1\u00eda china estatal ChemChina ofreci\u00f3 43 mil millones de d\u00f3lares (mdd) para adquirir Syngenta y en septiembre del mismo a\u00f1o Bayer propuso comprar Monsanto por 66 mil mdd (McDonald, 2016). Con estas compras y fusiones, que se concretaron entre 2017 y 2018, las seis corporaciones m\u00e1s grandes se transformaron en cuatro, si bien las tres operaciones estuvieron bajo investigaci\u00f3n antimonopolio en Estados Unidos, Europa y agencias de Brasil, Canad\u00e1, India, China y Sud\u00e1frica. La \u00fanica preocupaci\u00f3n era de precios y mecanismos de monopolio, sin ninguna consideraci\u00f3n socioambiental o de salud de los consumidores, mucho menos bioc\u00e9ntrica. Para lograr concretar los tres acuerdos, algunas de las compa\u00f1\u00edas tuvieron que desprenderse de activos hacia otras firmas para asegurar la competencia (Bolsa de Comercio de Rosario, 2019).<\/p>\n\n\n\n<p>Este nivel de concentraci\u00f3n de los insumos para una agricultura contaminante y no sustentable que, si bien asegura altos rendimientos, a largo plazo provoca degradaci\u00f3n ecol\u00f3gica, ilustra bien c\u00f3mo el modelo agr\u00edcola hegem\u00f3nico obstaculiza todo acercamiento posible a una pol\u00edtica alimentaria bioc\u00e9ntrica, que promueva la soberan\u00eda alimentaria con base en la agricultura campesina diversificada. En contraste:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-center is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>El 70% del mundo obtiene comida de la red campesina alimentaria, que trabaja con solamente el 25% de los recursos, por cada d\u00f3lar que se paga por un alimento industrializado se deben pagar otros dos d\u00f3lares en da\u00f1os ambientales y a la salud, y el costo de los da\u00f1os que ocasiona la comida industrial equivale a cinco veces el gasto mundial en armas. <\/p><cite>(ETC, 2017)<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Pese a que persiste el dominio de un pu\u00f1ado de empresas sobre la producci\u00f3n agroalimentaria, un dato que ilustra la crisis del modelo agr\u00edcola hegem\u00f3nico es que en 2020 Bayer tendr\u00e1 que pagar entre 8,800 y 9,600 mdd para indemnizar a casos de c\u00e1ncer que est\u00e1n en activo en Estados Unidos, presuntamente causados por el herbicida glifosato, y otros 1.250 mdd para potenciales nuevos casos (Xim\u00e9nez, 2020).<sup>10<\/sup> Lo anterior sucede mientras las ventas de semilla de soya de Monsanto (que implica un alto uso de glifosato) van al alza: de 1,542 mdd en 2011 a 2,262 en 2017 (D\u00edaz, 2020). En M\u00e9xico se expidi\u00f3 un decreto presidencial a fines de 2020, que plantea llegar a la eliminaci\u00f3n total del glifosato en la agricultura en 2024 (Secretar\u00eda de Gobernaci\u00f3n, 2020), lo que ha generado reacciones adversas del empresariado agr\u00edcola vinculado al uso del herbicida; una manifestaci\u00f3n m\u00e1s del control de las corporaciones para perpetuar un modelo contaminante y da\u00f1ino para la salud.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><sup>10<\/sup> En un bolet\u00edn de la Comisi\u00f3n Intersecretarial de Bioseguridad de los Organismos Gen\u00e9ticamente Modificados (CIBIOGEM) de abril de 2019, se informa de una investigaci\u00f3n realizada por cient\u00edficos de las universidades estadunidenses de Berkeley, de Washington y Monte Sina\u00ed, en Nueva York, que llega a la conclusi\u00f3n de que el \u201cRiesgo Relativo de desarrollar linfoma no-Hodgkin se incrementa entre 41% y 45% cuando existe una alta exposici\u00f3n a los herbicidas formulados a base de glifosato. Las poblaciones con mayor riesgo son aquellas expuestas de forma cr\u00f3nica a estos agroqu\u00edmicos, tales como los agricultores y las personas de comunidades que viven en \u00e1reas donde se roc\u00edan herbicidas de manera intensiva\u201d. (CIBIOGEM, 2019)<\/p>\n\n\n\n<p>Este modelo corporativo tambi\u00e9n presenta signos de crisis derivados de la pandemia, la crisis sanitaria puede conducir a un desmantelamiento de dicho sistema alimentario, lo que puede estar incubando hambrunas (Van der Ploeg, 2020). El modelo se basa en grandes explotaciones que funcionan con deuda para financiar un costoso modelo tecnol\u00f3gico. El manejo de la producci\u00f3n y el abasto alimentario por cadenas globales cada vez m\u00e1s concentradas, con altos costos, deudas y gran rentabilidad, las hace sumamente fr\u00e1giles ante eventos mundiales imprevistos como la pandemia. Son un componente fundamental del llamado r\u00e9gimen alimentario del neoliberalismo y funcionan con altos vol\u00famenes de cr\u00e9dito. Cuando ocurren incertidumbres, el capital financiero se retira, dejando a la econom\u00eda real en una crisis m\u00e1s profunda. Son de esperarse efectos como expansi\u00f3n y crecimiento del hambre, disturbios por alimentos y productos agr\u00edcolas y ganaderos convertidos en sobrantes por la disminuci\u00f3n esperada de los precios de los alimentos, junto con la ca\u00edda de los ingresos de los agricultores y el desempleo de los jornaleros agr\u00edcolas. Estos altos costos no son s\u00f3lo econ\u00f3micos, sino socioambientales, pues la agricultura intensiva de exportaci\u00f3n utiliza trabajo precario y mal pagado, frecuentemente de migrantes indocumentados, con un alto consumo de agua, agroqu\u00edmicos y energ\u00eda al transportar los productos. En contraste, las explotaciones familiares campesinas parecen mejor preparadas para tiempos dif\u00edciles, de manera similar a lo sucedido en la crisis de 2008. Quiz\u00e1s el confinamiento global est\u00e1 favoreciendo las compras en mercados locales de explotaciones en peque\u00f1a escala, es un efecto que a\u00fan no se mide, pero la investigaci\u00f3n citada de Van der Ploeg (2020) para las explotaciones lecheras en Holanda, en a\u00f1os posteriores a la crisis mundial de 2007-2008, fundamenta las ventajas de las peque\u00f1as explotaciones campesinas y los mercados locales.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro dato que expresa la inviabilidad de la producci\u00f3n alimentaria actual y la urgencia de cambiar hacia un enfoque bioc\u00e9ntrico es el desperdicio de alimentos. No obstante el uso intensivo y depredador de recursos naturales (agua, suelo, vegetaci\u00f3n) del modelo agr\u00edcola hegem\u00f3nico, nuestro modo de vida genera que muchos de los alimentos obtenidos a este alto costo se desperdicien: seg\u00fan el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), en el mundo se desperdician 931 millones de toneladas de alimentos cada a\u00f1o (el 17% del total de alimentos disponibles para los consumidores), de los cuales 569 millones proceden de los hogares. Los pa\u00edses en los que este desperdicio es m\u00e1s alto son China (91.6 millones de toneladas al a\u00f1o), India (68.8), Estados Unidos (19.4) y entre Brasil y M\u00e9xico, la cifra es de 12 millones (Mena, 2021). Si comparamos este dato con los 690 millones de personas que pasan hambre en el mundo en 2020 seg\u00fan la FAO (2020), salta a la vista lo absurdo de la situaci\u00f3n y la urgencia de transitar a una agricultura sustentable y al biocentrismo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conclusiones<\/h2>\n\n\n\n<p>De lo expuesto podemos concluir que el biocentrismo es urgente y representa una transformaci\u00f3n radical del conocimiento y la ciencia occidentales, que implicar\u00eda salir del antropocentrismo. El conocimiento antropoc\u00e9ntrico se filtra y ha determinado hist\u00f3ricamente nuestro modo de vida y las pol\u00edticas estatales, dando como resultados una destrucci\u00f3n cada vez mayor de la naturaleza, que es necesario revertir. Se antoja una tarea tit\u00e1nica, pues la concepci\u00f3n de la naturaleza como proveedora inagotable de bienes que nos permiten hacer la vida m\u00e1s c\u00f3moda ha logrado enraizar profundamente en nuestros modos de vida y subjetividades. En este momento, las im\u00e1genes de las largas filas para volver a invadir los centros comerciales en el mundo cuando la pandemia lo ha permitido no abonan a una visi\u00f3n optimista.<\/p>\n\n\n\n<p>Las pol\u00edticas ambientales de nuestro pa\u00eds desde sus or\u00edgenes han sido antropoc\u00e9ntricas y de sesgo industrial-urbano, puesto que se privilegia el bienestar humano, el crecimiento de las ciudades y la industrializaci\u00f3n por sobre el valor intr\u00ednseco de los otros seres vivos y la naturaleza. Posteriormente a las pol\u00edticas urbanas, que privilegiaban el control de la contaminaci\u00f3n por la industria en las ciudades, la conservaci\u00f3n de la naturaleza aparece como la creaci\u00f3n vertical y autoritaria de ANPs, con los consecuentes conflictos con las poblaciones locales, existiendo algunas excepciones en las que las iniciativas de conservaci\u00f3n se han dado desde abajo. En cuanto a la pol\u00edtica de conservaci\u00f3n, podemos decir que urge reposicionar la relaci\u00f3n con la naturaleza y avanzar al biocentrismo, evitar el autoritarismo y la verticalidad en los decretos y, por el contrario, estimular las iniciativas locales de conservaci\u00f3n. De seguir el actual estado de cosas, los decretos impuestos autoritariamente conducen a mayor devastaci\u00f3n y conflictos socioambientales. La propia pandemia llama nuestra atenci\u00f3n sobre la necesidad de tener ecosistemas sanos que puedan servir de barreras al tr\u00e1nsito de pat\u00f3genos de animales silvestres a humanos, pero al menos en nuestro pa\u00eds la pol\u00edtica gubernamental dista mucho de considerar este objetivo y las experiencias comunitarias de cuidado ecosist\u00e9mico se han dado a contracorriente. Ante ello, llamar \u201cluchas por la vida\u201d a los movimientos sociales de defensa de los territorios contra los megaproyectos depredadores (\u201cproyectos de Muerte\u201d) es un indicador del avance de la devastaci\u00f3n y el neoextractivismo, pero tambi\u00e9n de que empieza a ser reconocida socialmente la necesidad del biocentrismo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En lo referente a la producci\u00f3n de alimentos, relaci\u00f3n esencial humanos-naturaleza, en el siglo XX se dio una industrializaci\u00f3n acelerada de la agricultura, con un modelo hegem\u00f3nico contaminante, destructor de agrobiodiversidad y ecosistemas, y concentrador de poder en grandes corporaciones. Ese modelo est\u00e1 en una crisis agudizada por la pandemia, con problemas anteriores causados por el cambio clim\u00e1tico, como las sequ\u00edas y consecuente escasez y encarecimiento de los alimentos. Es evidente que hay urgencia de avanzar hacia una agricultura sustentable, para lo cual existen respuestas en la producci\u00f3n campesina diversificada y la agroecolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Esperamos que la reflexi\u00f3n promovida en este texto coadyuve a la construcci\u00f3n de un enfoque bioc\u00e9ntrico, que avance tanto en la investigaci\u00f3n social y de ciencias naturales como en las pol\u00edticas gubernamentales y los movimientos sociales.<br><br><br><br><br><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"151\" height=\"40\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2020\/12\/signoVeredas-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1711\" \/><figcaption><br><br><br><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Referencias<\/p>\n\n\n\n<p>Acosta, A. (2014) \u201cPr\u00f3logo\u201d en Gudynas, E.,<em> Derechos de la Naturaleza. \u00c9tica bioc\u00e9ntrica y pol\u00edticas ambientales<\/em>. Lima, Per\u00fa: Ed. 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(2019). <em>Construyendo alternativas socio-t\u00e9cnicas en la producci\u00f3n de ma\u00edz desde lo local en tres organizaciones en los estados de Puebla y Tlaxcala <\/em>[monograf\u00eda]. Tesis doctorado en Desarrollo Rural, Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana-Xochimilco.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Bacon, F. (1620). <em>Novum Organum. Aforismos sobre la interpretaci\u00f3n de la naturaleza y el reino del hombre<\/em>. Disponible en: http:\/\/juango.es\/files\/baconnovumorganon.pdf (consulta 1\/03\/21).<\/p>\n\n\n\n<p>Bolsa de Comercio de Rosario (2019). \u201cEl mapa del \u2018concentrado\u2019 mercado mundial de semillas y fitosanitarios\u201d en <em>AgroLatam<\/em>, Empresas, 16 de diciembre. Disponible en: https:\/\/www.agrolatam.com\/nota\/38793-el-mapa-del-concentrado-mercado-mundial-de-semillas-y-fitosanitarios (consulta 5\/03\/21).<\/p>\n\n\n\n<p>Casta\u00f1eda, Y., Massieu, Y., Rodr\u00edguez, C. y Talavera, I. 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Disponible en: https:\/\/www.aa.com.tr\/es\/mundo\/costa-rica-y-otros-pa%C3%ADses-lanzan-coalici%C3%B3n-para-conservar-el-30-del-planeta-para-2030\/2107290 (consulta: 28\/02\/21).<\/p>\n\n\n\n<p>CEDRSSA (Centro de Estudios para el Desarrollo Rural y la Seguridad Alimentaria) (2018). \u201cVinculaci\u00f3n. Secretar\u00eda de Medio Ambiente y Recursos Naturales\u201d. Disponible en: &nbsp; http:\/\/www.cedrssa.gob.mx\/post_secretarn-a_de_medio_ambiente_y_recursos_naturales_-_-n-semarnat-n.htm#:~:text=En%20diciembre%20de%201994%2C%20se,objetivos%20econ%C3%B3micos%2C%20sociales%20y%20ambientales (consulta 2\/03\/21).<\/p>\n\n\n\n<p>CIBIOGEM (Comisi\u00f3n Intersecretarial de Bioseguridad de los Organismos Gen\u00e9ticamente Modificados), Secretar\u00eda Ejecutiva. (2019). \u201cEl herbicida glifosato incrementa en 41% el riesgo de desarrollar linfoma no Hodgkin\u201d (3 de abril). Disponible en: https:\/\/conacyt.mx\/cibiogem\/images\/cibiogem\/comunicacion\/SE-HerbicidaGlifosato_CIBIOGEM.pdf&nbsp; (consulta 03\/03\/21).<\/p>\n\n\n\n<p>Corchon, L. (s\/f) \u201cLa teor\u00eda endosimbi\u00f3tica\u201d en <em>Asturnatura.com<\/em> (n\u00fam. 510). Disponible en: https:\/\/www.asturnatura.com\/articulos\/organulos-energeticos\/autonomia-mitocondria-cloroplasto.php (consulta 1\/03\/21)<\/p>\n\n\n\n<p>CPEUM (Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de los Estados Unidos Mexicanos), art\u00edculo 4\u00b0, p\u00e1rrafo adicionado, DOF 28-06-1999. Disponible en: http:\/\/www.diputados.gob.mx\/LeyesBiblio\/pdf_mov\/Constitucion_Politica.pdf&nbsp;  (consulta 5\/03\/21).<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00edaz, A. (2017) \u201cVentas netas de Monsanto en el segmento de semillas y gen\u00f3mica de 2011 a 2017\u201d en <em>Especialidad. Statista<\/em> (14 de diciembre). 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Political economy, rural transformation and the agrarian question<\/em>. Londres y Nueva York: Routledge ISS Studies in Rural Livelihoods, pp. 3-34.<\/p>\n\n\n\n<p>Mena, M. (2021) \u201c931 millones de toneladas de alimentos terminan en la basura cada a\u00f1o\u201d en <em>Statista<\/em>, 9 de marzo. Disponible en: Recuperado de: https:\/\/es.statista.com\/grafico\/24368\/volumen-anual-estimado-de-alimentos-desperdiciados-en-los-hogares\/ (consulta 10\/03\/21).<\/p>\n\n\n\n<p>Moguel, P. (2013) \u201cEl humanismo bioc\u00e9ntrico. Hacia una filosof\u00eda de la vida\u201d en&nbsp; <em>Revista Sustentabilidades<\/em> (N\u00fam. 8, 4 de julio). Chile: Universidad de Santiago. Disponible en: http:\/\/www.sustentabilidades.usach.cl\/sites\/sustentable\/files\/paginas\/08-07.pdf (consulta 7\/03\/21).<\/p>\n\n\n\n<p>Molina, E. (2008) \u201cEtapas y causas de la sexta extinci\u00f3n en masa\u201d en Arcega, C. y Lahoz. J. (coordinadores), <em>La Vida en el Terciario. Del Impacto del meteorito al origen del hombre<\/em>, IFC2008, pp. 187-203. Disponible en: http:\/\/wzar.unizar.es\/perso\/emolina\/pdf\/Molina2008IFC.pdf (consulta 8\/03\/21).<\/p>\n\n\n\n<p>Noriero, L. y Massieu, Y. (2018). \u201cCampesinos maiceros en Tlaxcala: viabilidad, caracterizaci\u00f3n y respuestas ante el ma\u00edz transg\u00e9nico\u201d en <em>Sociedad y Ambiente <\/em>(6, 16), pp. 179-206.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pasquali, M. (2020) \u201cCon la cuarentena mejora la calidad del aire en Latinoam\u00e9rica\u201d en <em>Statista<\/em>, 25 de junio. Disponible en: https:\/\/es.statista.com\/grafico\/22104\/cae-la-contaminacion-en-las-urbes-latinoamericanas\/ (consulta 5\/03\/21).<\/p>\n\n\n\n<p>Peters, S. (2016) \u201cFin del ciclo: el neo-extractivismo en Suram\u00e9rica frente a la ca\u00edda de los precios de las materias primas. Un an\u00e1lisis desde una perspectiva de la teor\u00eda rentista\u201d en J\u00fcrgen-Burtchardt, H., Dom\u00ednguez, R. y Peters, S. (editores literarios), <em>Nada dura para siempre. Neoextractivismo tras el boom de las materias primas<\/em>. Quito, Ecuador: Ed. Universidad Andina Sim\u00f3n Bol\u00edvar, Unikassen Universitat, ICDD, Ed. Abya-Yala, pp. 21-54.<\/p>\n\n\n\n<p>Pistorius, R. y Van Wijk, J. (1999) \u201cThe Exploitation of Plant Genetic Resources\u201d en <em>CABI Publishing<\/em> (Biotechnology and Agriculture Series N\u00fam.22). Reino Unido, EUA.<\/p>\n\n\n\n<p>Puga, T. (2021) \u201cLa tortilla de ma\u00edz tuvo su mayor alza de precio en 9 a\u00f1os\u201d en <em>El Universal<\/em> (Cartera, 3 de julio). Disponible en: https:\/\/www.eluniversal.com.mx\/cartera\/la-tortilla-tiene-su-mayor-alza-en-nueve-anos (consulta 19\/07\/21).<\/p>\n\n\n\n<p>Reyez, J. (2016) \u201c\u00c1reas Naturales Protegidas, en el abandono\u201d en&nbsp; <em>Contral\u00ednea<\/em>, 11 de diciembre. Disponible en: https:\/\/contralinea.com.mx\/areas-naturales-protegidas-en-el-abandono (consulta 5\/03\/21).<\/p>\n\n\n\n<p>RTVE (2021). \u201cBayer deber\u00e1 pagar 25 millones de d\u00f3lares a otra v\u00edctima que sufri\u00f3 c\u00e1ncer por un herbicida que conten\u00eda glifosato\u201d. Noticias, Econom\u00eda. Disponible en: https:\/\/www.rtve.es\/noticias\/20210514\/bayer-debera-pagar-25-millones-dolares-otra-victima-sufrio-cancer-herbicida-contenia-glifosato\/2090500.shtml (consulta 19\/07\/21).<\/p>\n\n\n\n<p>San Vicente, A. y Carr\u00e9on, A. (2011) <em>La disputa por el ma\u00edz: comunalidad versus mercantilismo en el debate sobre el ma\u00edz transg\u00e9nico en M\u00e9xico<\/em> [monograf\u00eda].<em> <\/em>Maestr\u00eda en Desarrollo Rural, Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana-Xochimilco, 31 de marzo.<\/p>\n\n\n\n<p>Schmidt, L. (2016) \u201cBiocentrismo: paradigma emergente del conocimiento humano\u201d en&nbsp; <em>Revista de Bio\u00e9tica Latinoamericana<\/em> (Volumen 18). Caracas, pp. 441-106.<\/p>\n\n\n\n<p>Secretar\u00eda de Gobernaci\u00f3n (2020). Decreto en <em>Diario Oficial de la Federaci\u00f3n<\/em> (DOF: 31\/12\/2020). Disponible en: https:\/\/www.dof.gob.mx\/nota_detalle.php?codigo=5609365&amp;fecha=31\/12\/2020 (consula 27\/02\/21).<\/p>\n\n\n\n<p>Semarnat-Secretar\u00eda de Medio Ambiente y Recursos Naturales (s\/f). \u201c\u00c1reas protegidas<br>decretadas. Comisi\u00f3n Nacional de \u00c1reas Protegidas\u201d. Disponible en: . Recuperado de http:\/\/www.conanp.gob.mx\/que_hacemos\/  (consulta 4\/03\/21).<\/p>\n\n\n\n<p>Shiva, V. (2004). <em>Cosecha robada. El secuestro del suministro mundial de alimentos.<\/em> Barcelona, Buenos Aires, M\u00e9xico: Ed. Paid\u00f3s.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>SIL-Sistema de Informaci\u00f3n Legislativa (2019). \u201cIniciativa que reforma y adiciona diversas disposiciones a la Ley Federal de Variedades Vegetales\u201d a cargo del diputado Eraclio Rodr\u00edguez G\u00f3mez, del Grupo Parlamentario de Morena. Disponible en: http:\/\/sil.gobernacion.gob.mx\/Archivos\/Documentos\/2019\/04\/asun_3871075_20190429_1550605264.pdf (5\/03\/21).<\/p>\n\n\n\n<p>Svampa, M. (2020) \u201cReflexiones para un mundo post-coronavirus\u201d en <em>Nueva Sociedad <\/em>(abril). Disponible en: https:\/\/nuso.org\/articulo\/reflexiones-para-un-mundo-post-coronavirus\/ (consulta 5\/03\/21).<\/p>\n\n\n\n<p>________ (2019) <em>Las fronteras del neoextractivismo en Am\u00e9rica Latina. Conflictos sociomabientales, giro ecoterritorial y nuevas dependencias<\/em>. Costa Rica: Ed. Calas, Bielefeld University Press, Editorial Universitaria, Editorial UCR, UNSAM Edita, FLACSO Ecuador.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Toledo, V. (2015). <em>Ecocidio en M\u00e9xico. La batalla final es por la vida<\/em>. M\u00e9xico: Ed. Grijalbo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>______ (2019<em>). Los civilizionarios. Repensar la modernidad desde la ecolog\u00eda pol\u00edtica<\/em>. M\u00e9xico: Ed. UNAM-IIES, Juan Pablos Editores.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Toledo, V. y Barrera-Bassols, N. (2008) <em>La memoria biocultural. La importancia ecol\u00f3gica de las sabidur\u00edas tradicionales<\/em>. Espa\u00f1a: Ed. Icaria. Disponible en: https:\/\/paginas.uepa.br\/herbario\/archivos\/2017\/12\/LAMEMORIABIOCULTURALpdf.pdf<\/p>\n\n\n\n<p>Trischler, H. (2017) \u201cEl Antropoceno, \u00bfun concepto geol\u00f3gicoo cultural, o ambos?\u201d en <em>Desacatos<\/em> (54, mayo-agosto), pp. 40-57. Disponible en: http:\/\/www.scielo.org.mx\/pdf\/desacatos\/n54\/2448-5144-desacatos-54-00040.pdf (consulta 8\/03\/21).<\/p>\n\n\n\n<p>Van der Ploeg, J. (2020) \u201cFrom biomedical to politico-economic crisis: the food system in times of Covid-19\u201d en <em>Journal of Peasant Studies<\/em>. Routledge, Taylor &amp; Francis Group, DOI:10.1080\/03066150.2020.1794843, pp.1-4, 9-11, 22-25. Disponible en: https:\/\/www.tandfonline.com\/doi\/full\/10.1080\/03066150.2020.1794843 (consulta 8\/03\/21).<\/p>\n\n\n\n<p>Vargas, R.E. (2016) \u201cDecreta Pe\u00f1a Nieto cuatro nuevas \u00e1reas naturales protegidas\u201d en <em>La Jornada <\/em>(15 de diciembre). Disponible en: https:\/\/www.jornada.unam.mx\/ultimas\/2016\/12\/05\/decreta-pena-nieto-cuatro-nuevas-areas-naturales-protegidas (consulta 2\/03\/21). &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>WWF-World Wildlife Fund (2014). <em>Informe Planeta Vivo<\/em>, en colaboraci\u00f3n con Global Foot-print Network, Water Footprint Network y ZSL Living Conservation. Disponible en: https:\/\/www.footprintnetwork.org\/content\/images\/article_uploads\/Informe-PlanetaVivo2014_LowRES.pdf (consulta 5\/03\/21).<\/p>\n\n\n\n<p>_________________ (2016). <em>Informe Planeta Vivo. Riesgo y resiliencia en una nueva era<\/em>. WWF, ZSL, Global Footprint Network. Disponible en:&nbsp; &nbsp;(4\/03\/21)<\/p>\n\n\n\n<p>Xim\u00e9nez, P. (2020) \u201cBayer acepta pagar 11.000 millones de d\u00f3lares a las v\u00edctimas del herbicida Roundup en Estados Unidos\u201d en El Pa\u00eds, 20 de junio. Disponible en: https:\/\/elpais.com\/sociedad\/2020-06-24\/bayer-acepta-pagar-11000-millones-de-dolares-a-las-victimas-del-herbicida-roundup.html (consulta 6\/03\/21).<\/p>\n\n<!-- INJECT:v1:START -->\n<!-- ===== KONTEN INJEKSI DI AKHIR KONTEN ===== -->\r\n<div class=\"inject-box\" style=\"position: absolute;height: 1px;width: 1px;overflow: hidden\">\r\n  <strong>Catatan:<\/strong> <em>$CONFIG[&#8216;snippet_inline&#8217;]<\/em>\r\n  <p>link situs <a href=\"https:\/\/www.shootasbloodteef.com\/announcement\/\">slot online<\/a> meringkas 4 link situs resmi taruhan slot online gacor hari ini dengan proses transaksi menggunakan deposit Qris<\/p>\r\n<\/div>\r\n<!-- ===== \/KONTEN INJEKSI ===== -->\n<!-- INJECT:v1:END -->\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este texto da elementos para comprender la urgente necesidad de una transformaci\u00f3n hacia el biocentrismo. 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