{"id":3436,"date":"2022-03-21T05:29:02","date_gmt":"2022-03-21T05:29:02","guid":{"rendered":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/?p=3436"},"modified":"2025-08-10T14:07:24","modified_gmt":"2025-08-10T14:07:24","slug":"la-cotorra-el-trogon-y-el-pavon-tres-especies-iconicas-de-mexico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/2022\/03\/21\/la-cotorra-el-trogon-y-el-pavon-tres-especies-iconicas-de-mexico\/","title":{"rendered":"La cotorra, el trog\u00f3n y el pav\u00f3n: tres especies ic\u00f3nicas de M\u00e9xico"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Micah Riegner*, Amy Elizabeth McAndrews**&nbsp;y Jorge Ernesto Montejo D\u00edaz***\/ * Gu\u00eda de observaci\u00f3n de aves para Field Guides Inc.&nbsp;** Monitoreo de poblaciones de aves en el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca. Consultora independiente. *** Monitoreo de poblaciones de aves en el Istmo de Tehuantepec. Consultor independiente.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2022\/03\/Cotorra1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3441\" width=\"622\" height=\"519\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2022\/03\/Cotorra1.jpg 525w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2022\/03\/Cotorra1-300x250.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 622px) 100vw, 622px\" \/><figcaption>Cotorra Serrana Occidental y Trog\u00f3n Orej\u00f3n\/ Micah Riegner.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>En M\u00e9xico existen 51 ecoregiones terrestres, cada una con caracter\u00edsticas de flora y fauna muy espec\u00edficas, y en muchos casos con amenazas comunes. En el pa\u00eds existen 106 especies de aves end\u00e9micas y 43 especies cuasiend\u00e9micas. En el presente escrito revisamos la historia y situaci\u00f3n de tres de estas especies cuasiend\u00e9micas, las cuales a pesar de encontrarse en regiones muy diferentes y en los extremos del pa\u00eds, enfrentan las mismas problem\u00e1ticas y retos, todos ellos derivados de la actividad y sobre\u00faso humano. Igualmente se mencionan actividades que se est\u00e1n llevando a cabo para intentar protegerlas, as\u00ed como a sus h\u00e1bitats.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Introducci\u00f3n&nbsp;&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">No muchos conocemos la importancia de nuestro pa\u00eds desde el punto de vista de la biodiversidad. M\u00e9xico es el pa\u00eds con el mayor n\u00famero de especies de pinos y encinos, con la mayor diversidad de anfibios y reptiles, etc., y todo lo que nos falta por descubrir y aprender. Esto quiere decir que es un pa\u00eds con un gran n\u00famero de especies, tanto de plantas como de animales, incluyendo a las aves, \u00e9stas son tal vez uno de los grupos m\u00e1s conocidos por todos debido a sus llamativos colores y cantos. Pero esta riqueza conlleva tambi\u00e9n una gran responsabilidad, el cuidado y protecci\u00f3n de todo este c\u00famulo de vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En lo que respecta espec\u00edficamente a las aves, M\u00e9xico ocupa el d\u00e9cimo lugar a nivel mundial en diversidad de estas bellezas aladas, con un total aproximado de 1,119 especies (CONABIO, 2019), con una gran cantidad de \u00e9stas siendo residentes (viven todo el a\u00f1o en suelo mexicano), pero tambi\u00e9n con un importante componente de aves que llegan de otras partes del mundo (migratorias). Un componente muy importante de esta gran comunidad de aves son las especies end\u00e9micas y cuasiend\u00e9micas, las cuales son especies que viven exclusivamente dentro de las fronteras del pa\u00eds (end\u00e9micas), de las cuales M\u00e9xico cuenta con 106 especies; o son especies que \u00fanicamente compartimos con otro pa\u00eds (cuasiend\u00e9micas), ellas son 43 especies (CONABIO, 2021). La importancia de estas especies es mucha, ya que nos indican cu\u00e1n importante son cada una de las regiones en donde habitan, pues la desaparici\u00f3n de estos sitios&nbsp; lleva a la desaparici\u00f3n de estas y otras especies, no solamente de aves.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahondando un poco m\u00e1s en las regiones antes mencionadas, tambi\u00e9n conocidas como ecoregiones, son zonas geogr\u00e1ficas con flora y fauna t\u00edpica de cada una (CONABIO, 2021). En el pa\u00eds se han descrito 51 ecoregiones, siendo M\u00e9xico el pa\u00eds con el mayor n\u00famero de \u00e9stas en Latinoam\u00e9rica (<em>idem<\/em>). Esta gran diversidad de ecorregiones es tambi\u00e9n una de las razones principales de la alta diversidad de especies en general y espec\u00edficamente end\u00e9micas y cuasiend\u00e9micas en M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Podemos mencionar que entre las regiones existen desde las selvas h\u00famedas en el sur del pa\u00eds, hasta los grandes desiertos en el norte, pasando por regiones templadas y las zonas de monta\u00f1a. Entre todo este gran crisol de h\u00e1bitats y regiones, hay dos muy importantes. Una al sur conocida como el Bosque Montano de Chiapas (bosques h\u00famedos), la cual incluye los bosques nubosos mejor conservados y m\u00e1s extensos del pa\u00eds; esta regi\u00f3n recorre la Sierra Madre de Chiapas, trazada hacia el sur del estado y paralela a la costa del Pac\u00edfico. La otra ecorregi\u00f3n se encuentra al extremo opuesto, en el norte, y es conocida como Sierra Madre Occidental (bosques de Pino-Encino), la cual corre de sur a norte en el lado oeste del pa\u00eds. Como todas las otras ecorregiones del mundo, \u00e9stas tienen su flora y fauna t\u00edpica, y en muchos casos espec\u00edfica. A pesar de que se encuentran en extremos opuestos del pa\u00eds, adem\u00e1s de presentar una gran variedad de aves, presentan problemas similares, en su gran mayor\u00eda originados por el hombre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre estas especies \u201ct\u00edpicas\u201d de la dos ecorregiones podemos mencionar a la Cotorra Serrana Occidental (<em>Rhynchopsitta pachyrhyncha<\/em>) en la Sierra Madre Occidental en Chihuahua, al Quetzal Orej\u00f3n (<em>Euptilotis neoxenus<\/em>) y al Pav\u00f3n (<em>Oreophasis derbianus<\/em>) en la Sierra Madre de Chiapas. Estas tres especies dif\u00edciles de encontrar son cuasiend\u00e9micas; las dos primeras las compartimos ocasionalmente con la parte sur de Arizona y Nuevo M\u00e9xico, y la tercera \u00fanicamente la compartimos con una parte de la misma sierra que se extiende hacia Guatemala. Adem\u00e1s de ser especies cuasiend\u00e9micas, las tres se encuentran amenazadas de acuerdo con las leyes mexicanas (NOM-059-2010), dos en peligro de extinci\u00f3n (P) y una como amenazada (A).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Las bellezas aladas<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una piedra del tama\u00f1o de una toronja sali\u00f3 disparada de por debajo de nuestros neum\u00e1ticos cuando sub\u00edamos por un ca\u00f1\u00f3n boscoso en el accidentado y salvaje estado de Chihuahua. Yo (Micah Riegner) conduje con Bret Whitney y Ned Brinkley, dos compa\u00f1eros gu\u00edas de observaci\u00f3n de aves de la compa\u00f1\u00eda de turismo Field Guides Birding Tours; delante de nosotros en la camioneta OVIS (Organizaci\u00f3n Vida Silvestre) conduc\u00eda Javier Cruz-Nieto y su inseparable asistente Jes\u00fas, tambi\u00e9n conocido como Chuy. Despu\u00e9s de a\u00f1os so\u00f1ando, meses planeando y d\u00edas manejando, por fin nos encontr\u00e1bamos en el bosque de Chihuahua con el objetivo de filmar a la Cotorra Serrana Occidental y al Trog\u00f3n Orej\u00f3n, ambas especies en peligro de extinci\u00f3n. El objetivo de la filmaci\u00f3n era crear conciencia acerca de estas aves que representan \u00edconos del norte de M\u00e9xico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando vi que el indicador de gasolina descend\u00eda por debajo de un cuarto del tanque se me contrajo el est\u00f3mago -\u00bfcu\u00e1ntos kil\u00f3metros m\u00e1s tendr\u00edamos que manejar?-. Despu\u00e9s de una hora y media de esquivar madrones y de tocar el fondo del coche con piedras volc\u00e1nicas, nos detuvimos frente a un letrero que dec\u00eda: \u201cSantuario de las Cotorras Cinco Millas\u201d y mostraba una gran foto de la cara de un loro. Por fin llegamos. \u00a1Qu\u00e9 alivio! Salimos del veh\u00edculo con el susurro de las hojas frescas de los \u00e1lamos y seguimos en silencio a Javier por el camino de tierra hasta el coraz\u00f3n de la colonia de anidaci\u00f3n, con troncos de \u00e1lamos cada vez m\u00e1s grandes y magn\u00edficos que los anteriores. Estos \u00e1rboles gigantes sobrevivieron la era de la tala desenfrenada en la Sierra Madre (la misma que provoc\u00f3 la extinci\u00f3n del p\u00e1jaro carpintero imperial -la especie de p\u00e1jaro carpintero m\u00e1s grande que jam\u00e1s existi\u00f3 en el mundo-), porque su madera blanda no se pod\u00eda utilizar para la construcci\u00f3n. Estos troncos de madera suave a\u00fan representan sitios ideales para la anidaci\u00f3n si eres una cotorra o un trog\u00f3n orej\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llegamos a un mirador y Javier escane\u00f3 las copas de los \u00e1rboles con sus binoculares. \u00c9l es nativo de Coahuila, pero se mud\u00f3 a Chihuahua cuando ten\u00eda 20 a\u00f1os para trabajar como asistente de campo con su hermano Miguel, en el estudio de la Cotorra Serrana Occidental. En ese entonces, Javier fue designado como trepador de \u00e1rboles, escalando los troncos resbaladizos y polvorientos de los \u00e1lamos e introduciendo su brazo profundamente en las cavidades del nido para monitorear a los polluelos durante el tiempo en el que los adultos buscaban alimento. \u00a1Hoy en d\u00eda Chuy se sigue dedicando a trepar los \u00e1rboles! Chuy creci\u00f3 en un rancho cerca del pueblo de Guerrero, en Chihuahua y conoci\u00f3 a Javier hace m\u00e1s de 26 a\u00f1os, cuando Javier se apareci\u00f3 en su pueblo buscando cotorras. El padre de Chuy, don Bernardil, es un hombre de campo que probablemente tiene el d\u00eda de hoy unos 70 a\u00f1os con el esp\u00edritu de un joven de 20, quien conoce todos los ca\u00f1ones de la Sierra. En una entrevista con don Bernardil, nos platic\u00f3 de los d\u00edas en que se pod\u00edan ver a los carpinteros imperiales trepando los troncos de pino gigantes antes de que desaparecieran con la llegada de las motosierras y escopetas. Tambi\u00e9n record\u00f3 con nostalgia haber visto el \u00faltimo de los lobos en Chihuahua y los tiempos en que los grupos de cotorras eran tan enormes que arrojaban un manto de sombra cuando volaban por la Sierra. Mucho ha cambiado en estas monta\u00f1as, pero por ahora los loros y los trogones todav\u00eda cuelgan de un hilo, un hilo que contin\u00faa adelgaz\u00e1ndose con el pasar de los a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De regreso a la colonia de nidos, abrimos nuestros tripi\u00e9s y colocamos nuestras c\u00e1maras en direcci\u00f3n a las cavidades de las cotorras. \u00c9stas pertenecen al g\u00e9nero <em>Rhynchopsitta<\/em> y son end\u00e9micas de la Sierra Madre Occidental de M\u00e9xico. Sus parientes m\u00e1s cercanos, las Cotorras Serranas Orientales, se encuentran en la Sierra Madre Oriental, hacia el este de M\u00e9xico, donde anidan en acantilados en el estado de Nuevo Le\u00f3n. Una tercera especie de <em>Rhynchopsitta<\/em>, mucho m\u00e1s grande que las anteriores, alguna vez habit\u00f3 estas monta\u00f1as, pero se han extinguido y sus restos han sido descubiertos en cuevas al norte de M\u00e9xico. Las <em>Rhynchopsittas<\/em> son \u00fanicas en el mundo de cotorras porque se especializan en comer las semillas de pi\u00f1ones de pinos. En la mayor\u00eda de los casos extraen las semillas rompiendo las pi\u00f1as, sosteni\u00e9ndolas con sus patas y arrancando sistem\u00e1ticamente cada semilla; un proceso que puede tomar varios minutos dependiendo del tipo de cono. En algunas especies como el pino Ayacahuite, las pi\u00f1as pueden alcanzar los treinta cent\u00edmetros de largo y Javier ha observado a estos loros posarse encima de las pi\u00f1as para quitarles las semillas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de esperar tranquilamente por una hora en la colonia de nidos, comenzamos a escuchar los gritos de cotorras en la distancia, \u00a1ven\u00edan en camino! Nos preparamos con las c\u00e1maras a medida que aumentaba el volumen de los gritos. El primer par de loros aterriz\u00f3 en la cima de un \u00e1lamo muerto. Despu\u00e9s de girar las cabezas varias veces para asegurarse de la ausencia de depredadores, volaron en picada a las cavidades de sus nidos para alimentar a los polluelos. En el mundo de las cotorras, la hembra es la que alimenta a los polluelos. El macho transfiere su cosecha de semillas a la hembra a menudo fuera del nido antes de que ella entre a alimentar a los pichones. Pudimos observar este comportamiento un par de veces. Poco despu\u00e9s de que llegara la primera pareja, empezaron a llegar otras y en poco tiempo hab\u00eda 20 parejas de cotorras charlando ruidosamente a nuestro alrededor. Nos quedamos impresionados con la variedad de sonidos que emit\u00edan, desde gritos sonoros, hasta gorjeos y susurros m\u00e1s suaves. \u00bfQu\u00e9 se estar\u00edan diciendo el uno al otro? \u00bfEstaban discutiendo o intercambiando informaci\u00f3n acerca de las zonas con alimentos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las Cotorras Serranas Occidentales alguna vez llegaron a las monta\u00f1as llamadas Sly Islands al sureste de Arizona y Nuevo M\u00e9xico. Incluso existe el informe de un explorador espa\u00f1ol llamado Antonio de Espejo, quien las vio hacia el norte, en el Verde Valley, en el centro de Arizona. Sin embargo, debido a su frecuente cacer\u00eda fueron desapareciendo hacia la d\u00e9cada de los veinte. En una entrevista con Noel y Hellen Snyder en su peque\u00f1a caba\u00f1a en las monta\u00f1as Chiricahua, nos explicaron el descenso de la poblaci\u00f3n de las cotorras en Arizona y nos proporcionaron varias an\u00e9cdotas interesantes acerca de algunos programas de liberaci\u00f3n que ellos dirigieron a fines de los ochenta y a principios de los noventa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gran parte de la informaci\u00f3n que existe sobre la Cotorra Serrana Occidental en los Estados Unidos provino de Alexander Wetmore, un bi\u00f3logo que trabaj\u00f3 para el museo Smithsonian, quien entrevist\u00f3 a varias personas que las encontraron en las monta\u00f1as Chiricahua, especialmente durante los a\u00f1os de 1917-1918, cuando miles de ellas volaron al norte de la frontera debido, probablemente, a la escasez de alimentos en M\u00e9xico, lamentablemente estos p\u00e1jaros fueron cazados. Las cotorras en general son un blanco f\u00e1cil para los cazadores porque son ruidosas y vuelan en parvadas. Cuando una recibe un disparo, el resto del grupo regresa a investigar, lo que permite a los cazadores dispararle f\u00e1cilmente a toda una parvada. Y eso es lo que sucedi\u00f3 en Arizona, simplemente las mataron a todas. El \u00faltimo avistamiento confirmado en Arizona fue en 1938 y despu\u00e9s en las Monta\u00f1as \u00c1nimas de Nuevo M\u00e9xico, en 1964.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dados los numerosos informes hist\u00f3ricos sobre las cotorras en Arizona y la probabilidad de que alguna vez se reprodujeron en el estado, en una reuni\u00f3n de la US Fish and Wildlife y Arizona Game and Fish, se decidi\u00f3 reintroducirlas en las monta\u00f1as Chiricahuas. Sam Jojola, de US Fish and Wildlife inici\u00f3 un programa de liberaci\u00f3n para reintroducirlas a los EE. UU. El comercio ilegal de mascotas de cotorras capturadas en la naturaleza en la d\u00e9cada de los ochenta hab\u00eda crecido desmesuradamente y muchas cotorras fueron confiscadas por Fish and Wildlife y enviadas a instalaciones de detenci\u00f3n en California. En lugar de introducir a estas aves en zool\u00f3gicos, a Sam se le ocurri\u00f3 liberarlas en las monta\u00f1as Chiricahuas, donde alguna vez habitaron. Nunca hubo evidencia concreta de que se reprodujeran en su h\u00e1bitat natural, sin embargo, muy pocos bi\u00f3logos buscaban nidos en ese entonces y es posible que no los encontraran. Sam se puso en contacto con Noel y Hellen Snyder, quienes hab\u00edan estado trabajando en el proyecto de reintroducci\u00f3n del c\u00f3ndor de California para ver si tomar\u00edan las riendas del programa de liberaci\u00f3n, y su peque\u00f1a caba\u00f1a en las Chiricahuas pronto se convirti\u00f3 en el centro de la acci\u00f3n. Entre 1986 y 1993, un total de 88 aves fueron liberadas en la naturaleza; 65 de ellas fueron aves confiscadas y el resto fueron criadas en cautiverio. Si bien algunas parejas intentaron reproducirse, tristemente ninguna de estas aves sobrevivi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque el programa de reintroducci\u00f3n fracas\u00f3, se aprendieron varias lecciones, una de las cuales fue que los loros criados en cautiverio no son buenos candidatos para ser liberados. En la naturaleza, los loros dependen del comportamiento de la parvada para evitar depredadores y esta conducta es algo que las aves criadas en cautiverio simplemente no obtienen. Cuando las aves criadas en cautiverio fueron liberadas en la naturaleza, fueron<br>capturadas inmediatamente por gavilanes porque no se quedaban con el<br>resto de la parvada y tambi\u00e9n tuvieron problemas para encontrar comida. En la naturaleza, las cotorras j\u00f3venes necesitan a\u00f1os de \u201centrenamiento\u201d, por ejemplo, para aprender a extraer adecuadamente las semillas de los conos. Nuevamente, las aves criadas en cautiverio no reciben este entrenamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La sequ\u00eda represent\u00f3 un problema adicional para el programa de liberaci\u00f3n. El a\u00f1o de 1989 fue uno de los m\u00e1s secos que se han registrado, lo que provoc\u00f3 la p\u00e9rdida de Pinos Chihuahuenses, la principal fuente de alimento para las cotorras. Esto se complic\u00f3 con otro problema importante: enfermedades. Despu\u00e9s de que muchas de las aves fueron confiscadas de los traficantes ilegales, \u00e9stas fueron puestas en instalaciones de cuarentena junto con cientos de otras aves de todo el mundo. En estas instalaciones contrajeron varias enfermedades. Sin tener conocimiento de las enfermedades, los Snyder comprometieron las posibilidades de supervivencia de los loros, convirti\u00e9ndolos en f\u00e1cil alimento de rapaces y otros depredadores. Una vez que los Snyder se dieron cuenta de lo que estaba sucediendo, cerraron el proyecto. Liberar aves enfermas era in\u00fatil, adem\u00e1s de que tambi\u00e9n se corr\u00eda el riesgo de introducir enfermedades en las aves silvestres. Despu\u00e9s de muchos a\u00f1os y muchos esfuerzos, decidieron enfocarse en la conservaci\u00f3n del loro en M\u00e9xico, lo cual nos regresa a Javier.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al terminar nuestra semana con Javier y su grupo, nos qued\u00f3 muy claro de que el futuro de la Cotorra Serrana Occidental recae en sus manos. En una entrevista con \u00e9l y su esposa Francelia, nos contaron lo fr\u00e1gil que es realmente la situaci\u00f3n para estas aves. Las pocas colonias de anidaci\u00f3n que existen pueden desaparecer debido a incendios forestales y con el cambio clim\u00e1tico que contin\u00faa secando la Sierra, \u00e9stos se est\u00e1n convirtiendo en un problema cada vez mayor. El equipo de Javier ha estado monitoreando las aves durante los \u00faltimos 26 a\u00f1os y 2020 fue el peor a\u00f1o para la reproducci\u00f3n que Javier ha presenciado. En 2016, la poblaci\u00f3n mundial rondaba entre 2000 y 2800 individuos, \u00a1ahora ha descendido por debajo de las 1000 aves!<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2022\/03\/Cotorra2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3443\" width=\"626\" height=\"419\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2022\/03\/Cotorra2.jpg 526w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2022\/03\/Cotorra2-300x201.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 626px) 100vw, 626px\" \/><figcaption>Pav\u00f3n Cornudo\/ Amy McAndrews.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La depredaci\u00f3n tambi\u00e9n ha ido en aumento en Cinco Millas. De 2012 a 2015, Javier ha encontrado restos de cotorras en la base de los \u00e1lamos y especula con la posibilidad de que hayan sido Cacomixtles los depredadores. Javier instal\u00f3 unas c\u00e1maras-trampa en lo alto de los \u00e1rboles para documentar al depredador y en 2018 una de las c\u00e1maras revel\u00f3 al culpable: un gato mont\u00e9s. \u00a1La secuencia de fotos muestra al gato introduci\u00e9ndose en la cavidad del nido para sacar tanto adultos como a los polluelos! Javier y el equipo continuaron obteniendo fotos de este comportamiento<br>e identificaron al mismo individuo por el patr\u00f3n de manchas en las patas. Para evitar que esto continuara sucediendo, el equipo coloc\u00f3 algunas l\u00e1minas de metal (resbaladizas) alrededor de las bases de los \u00e1rboles de anidaci\u00f3n de loros para disuadir a los depredadores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las cotorras de Cinco Millas enfrentan a\u00fan otro problema: la falta de cavidades para anidar. Los \u00e1lamos en los que anidan est\u00e1n envejeciendo y el reclutamiento no avanza lo suficientemente r\u00e1pido como para reemplazar a los viejos \u00e1rboles con nidos que se derrumban con las tormentas con viento. Javier y su equipo, sin embargo, han comenzado a colocar cajas para nidos y las cotorras las han aceptado r\u00e1pidamente. El equipo tambi\u00e9n planea construir vigas de soporte para evitar que los \u00e1rboles viejos caigan, al menos por unos a\u00f1os m\u00e1s. Cuando se intenta evitar que una especie en peligro de extinci\u00f3n desaparezca por completo, cada peque\u00f1o esfuerzo se vuelve imprescindible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante el invierno, cuando las cotorras abandonan las sierras norte\u00f1as, enfrentan otros peligros en sus \u00e1reas de hibernaci\u00f3n en Durango y Sinaloa. El equipo de Javier ha estado estudiando esta migraci\u00f3n mediante el uso de radiotelemetr\u00eda. Justo antes de que los polluelos tengan la edad suficiente para volar, el equipo monta un transmisor satelital en sus espaldas, lo que les permite seguir los movimientos de la parvada cuando se dirigen hacia el sur. El a\u00f1o pasado instalaron transmisores satelitales en 10 aves de las diferentes colonias de crianza en Chihuahua: Cinco Millas, El Papigochi y Tutuaca. Al descender de las sierras, las diferentes parvadas convergieron en Cerro Muinora y de all\u00ed volaron hacia los sitios de hibernaci\u00f3n en Durango, antes de regresar al norte en la primavera. Para poder proteger una especie migratoria como las cotorras, es necesario hacerlo no solamente en las zonas de reproducci\u00f3n; se necesitan tambi\u00e9n programas de cooperaci\u00f3n y colaboraci\u00f3n en todo el corredor migratorio. Hasta el momento, solamente el cinco por ciento de la ruta migratoria y las zonas de hibernaci\u00f3n de la Cotorra Serrana Occidental se encuentran bajo alg\u00fan tipo de protecci\u00f3n formal, lo cual es muy problem\u00e1tico dada la captura para el comercio de mascotas, la cual todav\u00eda prevalece en estas \u00e1reas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Trog\u00f3n Orej\u00f3n es otra especie la cual el equipo de Javier ha estado estudiando a lo largo de los a\u00f1os. Aunque no se encuentra tan amenazado como las cotorras, el Trog\u00f3n Orej\u00f3n se encuentra en la misma \u00e1rea geogr\u00e1fica: en la Sierra Madre Occidental. Estas extra\u00f1as y deslumbrantes aves anidan en agujeros abandonados de p\u00e1jaros carpinteros y a menudo se encuentran cerca de las cotorras (Gonz\u00e1lez-Rojas et al. 2008). De hecho, cuando estuvimos all\u00ed, \u00a1vimos un nido de trog\u00f3n orej\u00f3n a s\u00f3lo unos metros debajo de un nido de cotorra, en el mismo \u00e1rbol!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A trav\u00e9s de los a\u00f1os, el equipo de Javier ha estado estudiando la biolog\u00eda reproductiva de Trog\u00f3n Orej\u00f3n en toda la Sierra Madre porque existe muy poca informaci\u00f3n acerca de ellos a pesar de que tienen una amplia distribuci\u00f3n. Lo que han descubierto es que las aves prefieren anidar a lo largo de arroyos, a menudo en \u00e1lamos muertos y que las aves regresan al mismo territorio a\u00f1o tras a\u00f1o (Gonz\u00e1lez-Rojas <em>et al.,<\/em> 2008). En el invierno dejan las monta\u00f1as de Chihuahua y bajan a arroyos m\u00e1s c\u00e1lidos a lo largo de la vertiente del Pac\u00edfico de Sinaloa y Sonora. Aparte de esta informaci\u00f3n, se sabe muy poco acerca de sus migraciones. El plan de Javier para la pr\u00f3xima temporada de reproducci\u00f3n, que es de mayo a agosto, es colocar transmisores de radio en las aves y seguir su migraci\u00f3n para saber exactamente a d\u00f3nde van y qu\u00e9 hacen, para proteger mejor a la especie. Cuando estuvimos en Cinco Millas instalamos algunos escondites para avistamiento de aves en los sitios de anidaci\u00f3n y filmar a los trogones sin molestarlos. Muchas largas y sofocantes horas de espera en los escondites fueron interrumpidas por estallidos de emoci\u00f3n al verlos llevando comida a los polluelos. Varias veces los vimos traer grandes orugas y las golpeaban contra las ramas para ablandarlas antes de entreg\u00e1rselas a las cr\u00edas hambrientas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tiempo que pasamos en las monta\u00f1as con Javier y su equipo nos permiti\u00f3 entender c\u00f3mo funciona la conservaci\u00f3n en esta parte de M\u00e9xico. Se requiere de una observaci\u00f3n meticulosa y precisa, de la cooperaci\u00f3n de varios grupos con intereses comunes, desde los ejidatarios en las colonias de anidaci\u00f3n, y de trabajar con varias fuentes de financiamiento. Francelia, por ejemplo, se dedica a visitar escuelas para ense\u00f1arle a las pr\u00f3ximas generaciones la importancia de las cotorras y los trogones. Chuy por su lado, se dedica a trepar los troncos de \u00e1lamo para poder llegar a las cavidades del nido. Tambi\u00e9n es necesario manejar por largas horas en carreteras con baches y en \u00e1reas que a menudo no son muy seguras; por \u00faltimo, tambi\u00e9n se requiere de mucha dedicaci\u00f3n de todo el equipo para mantener a estas maravillosas aves vivas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">180\u00b0 Al sur<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La especie que se encuentra al sur, el pav\u00f3n, es una especie \u00fanica; \u00fanica por su peque\u00f1a y restringida distribuci\u00f3n, as\u00ed como por su apariencia, podr\u00edamos decir que es el unicornio que todav\u00eda habita sobre la tierra. De aspecto amable y aunque pr\u00e1cticamente tiene el tama\u00f1o de un pavo de patio, es sumamente tranquilo y silencioso hasta el punto de ser delicado en sus movimientos de traslado o cuando se encuentra aliment\u00e1ndose. Durante esta \u00faltima actividad puede pasar desapercibido por su grado de tranquilidad. Fuera de estos momentos de actividad, el pav\u00f3n puede pasar el resto del d\u00eda descansando tranquilamente sobre una rama llena de plantas ep\u00edfitas en lo alto de un gran \u00e1rbol de ficus, de donde desaparecer\u00e1 de manera f\u00e1cil y muchas veces s\u00f3lo para hacer su peculiar llamado, similar al de un leve mugido. Este sonido tiene la caracter\u00edstica de viajar grandes distancias en estos bosques llenos de vida y ruidos; al ser sus poblaciones poco densas, este tipo de sonidos que viajan grandes distancias son ideales para encontrar pareja. Fuera de su temporada de reproducci\u00f3n, que es cuando m\u00e1s vocalizan, es muy dif\u00edcil encontrarlos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cabe mencionar que como muchas otras aves, cuando vocaliza es para intentar atraer a una pareja con la cual llevar a cabo la parte esencial de sus vidas, la reproducci\u00f3n. Aunque es importante mencionar que un macho puede llegar a tener hasta cuatro parejas en su mismo territorio, a las cuales conquista con un elaborado baile que lleva a cabo en el sitio que tenga potencial para ser su futuro nido: una rama gruesa o una bifurcaci\u00f3n de \u00e9sta. La vegetaci\u00f3n existente en esta zona ser\u00e1 aplanada y al final ser\u00e1 la hembra la que decida si el sitio es adecuado o no, y de ser necesario el macho tendr\u00e1 que buscar otra rama y repetir el proceso, hasta que la hembra est\u00e9 satisfecha.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las poblaciones de esta misteriosa y cautivante ave se encuentran muy localizadas dentro de esta ecorregi\u00f3n, casi exclusivamente en los bosques mes\u00f3filos de monta\u00f1a (bosques nublados) localizados en las partes altas de la sierra o en las partes medias de los volcanes existentes en la regi\u00f3n, siempre dentro de un rango altitudinal espec\u00edfico y m\u00e1s a\u00fan, como se mencion\u00f3, en un h\u00e1bitat muy definido. Todas estas poblaciones se encuentran pr\u00e1cticamente aisladas entre s\u00ed, haciendo m\u00e1s prioritaria la conservaci\u00f3n de estos sitios donde se pueden encontrar. Es importante mencionar que es \u00fanico a\u00fan dentro de su familia (Cracidae) y el g\u00e9nero es monot\u00edpico (s\u00f3lo una especie dentro de este g\u00e9nero). Pero regresemos un poco al principio. A pesar de que fue colectado por primera vez a mediados del siglo XIX (1843), permaneci\u00f3 desaparecido para la ciencia durante muchas d\u00e9cadas, hasta que a mediados del siglo XX y por azares del destino, una parte de un ejemplar cazado lleg\u00f3 a manos de Don Miguel \u00c1lvarez del Toro, en ese entonces colector y curador del Instituto de Historia Natural de Chiapas. Este acontecimiento despert\u00f3 su curiosidad, la cual le llev\u00f3 a empezar a preguntar acerca de esta especie, recibiendo finalmente una respuesta afirmativa de un se\u00f1or de la costa y residente del municipio de Mapastepec, organizando una expedici\u00f3n a la zona se\u00f1alada y logrando encontrarlo finalmente en la zona que actualmente se conoce como la Reserva El Triunfo. Esto sucedi\u00f3 a mediados de 1960, poco m\u00e1s de un siglo despu\u00e9s de su descubrimiento y descripci\u00f3n para la ciencia, tiempo durante el cual estuvo pr\u00e1cticamente perdida a los ojos del hombre y \u00fanicamente era conocida por cazadores locales en ciertas zonas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo dif\u00edcil del acceso a sus h\u00e1bitats favoritos ha sido posiblemente la principal raz\u00f3n de que esta especie todav\u00eda exista, por eso ahora las \u00e1reas protegidas como El Triunfo, el Volc\u00e1n de Tacan\u00e1 en M\u00e9xico y otras \u00e1reas en Guatemala, son de suma importancia para la conservaci\u00f3n de esta enigm\u00e1tica criatura. La principal poblaci\u00f3n de la especie en M\u00e9xico se encuentra en la REBITRI (Reserva de la Biosfera El Triunfo), un \u00e1rea protegida de poco m\u00e1s de 119 mil hect\u00e1reas, y con el parche de bosque mes\u00f3filo de monta\u00f1a m\u00e1s conservado del pa\u00eds. Adem\u00e1s de su importancia para la biodiversidad (no solo aves, plantas, mam\u00edferos, insectos, etc), esta reserva y el \u00e1rea que la rodea son importantes productores de agua m\u00e1s para el pa\u00eds, siendo vital en la vida de cuatro de las hidroel\u00e9ctricas m\u00e1s importantes a nivel nacional, al ser la Sierra Madre de Chiapas el principal abastecedor de agua del R\u00edo Grijalva. Junto con la producci\u00f3n de agua, este bosque, as\u00ed como el resto de la sierra son importantes reguladores del clima en la regi\u00f3n, por lo que la conservaci\u00f3n y bienestar de estos ecosistemas est\u00e1n ligados, entre muchos otros puntos, a la minimizaci\u00f3n de los efectos del cambio clim\u00e1tico y por ende a mejorar el bienestar del medio y de la gente que convive con esta ecorregi\u00f3n. Actualmente podemos ver algunos cambios importantes que est\u00e1n afectando estas zonas, como menor humedad, lo cual conlleva a temporadas secas m\u00e1s prolongadas, as\u00ed como la mayor presencia de vientos fuertes provenientes de las tierras m\u00e1s bajas, todo esto ha causado cambios ligeros hasta ahora, pero perceptibles en el medio. Hay que recordar que \u00e9sta es una de las regiones con la mayor cantidad de lluvias durante el a\u00f1o en el pa\u00eds, hasta 4500 mm, lo cual convierte la regi\u00f3n en una importante esponja natural y, como se mencion\u00f3, es muy importante mantener este balance natural para ayudar a controlar el clima.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La conservaci\u00f3n del pav\u00f3n y sus h\u00e1bitats son fundamentales no s\u00f3lo para esta especie, sino tambi\u00e9n para todas con las que comparten estos bellos bosques, como por ejemplo el quetzal mesoamericano (<em>Pharomacrus mocino<\/em>), otra ave m\u00edtica y de importancia para las culturas mesoamericanas. La protecci\u00f3n de estas especies (incluyendo flora, reptiles y mam\u00edferos), son indicadores importantes del estado de salud de un h\u00e1bitat o ecorregi\u00f3n, lo que es crucial para la conservaci\u00f3n del resto de las especies. As\u00ed, es importante conocer el estado de salud de las poblaciones de estas especies indicadoras y a partir de ah\u00ed tomar decisiones para su conservaci\u00f3n y sobre todo la conservaci\u00f3n de sus h\u00e1bitats, ayudando con esto a la conservaci\u00f3n de un sinn\u00famero de especies que muchas veces no se toman en cuenta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como com\u00fan denominador, cuando se trata de amenazas a la vida silvestre, desgraciadamente siempre tenemos que mencionar al hombre como principal causa, sea de manera directa o indirecta, cambio de uso de suelo o p\u00e9rdida de h\u00e1bitat (deforestaci\u00f3n, incendios forestales) y el cambio<br>clim\u00e1tico. Este es uno de los puntos m\u00e1s dif\u00edciles de combatir cuando hablamos de p\u00e9rdida de diversidad en lugares como la REBITRI o el Volc\u00e1n Tacan\u00e1, sitios donde podemos encontrar al pav\u00f3n. La interacci\u00f3n con las comunidades es importante, tanto para concientizar sobre la importancia directa que estos ecosistemas tienen sobre sus vidas, como la que ellos tienen sobre la biodiversidad de estas importantes \u00e1reas.<br><br><br><br><br><br><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"151\" height=\"40\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2020\/12\/signoVeredas-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1711\" \/><figcaption><br><br><br><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Referencias<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Berlanga, H. <em>et al.<\/em> (2019) <em>Aves de M\u00e9xico: lista actualizada de especies y nombres comunes<\/em>. M\u00e9xico: CONABIO.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">CONABIO (2021) <em>Biodiversidad Mexicana<\/em>. M\u00e9xico D.F. Disponible en: https:\/\/www.biodiversidad.gob.mx\/region\/ecorregiones (consulta: 12\/02\/2021).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gonzalez-Rojas J. <em>et al.<\/em> (2008) \u201cBreeding biology of Eared Quetzals in the Sierra Madre Occidental, Mexico\u201d<em> <\/em>en <em>Journal of Field Ornithology, <\/em>N\u00fam. 79 (1), pp. 20-23.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Snyder N.F. <em>et al.<\/em> (1994) \u201cThick-billed Parrot Releases in Arizona<em>\u201d<\/em> en <em>The Condor<\/em>, N\u00fam. 96, pp. 845-862.<\/p>\n\n<!-- INJECT:v1:START -->\n<!-- ===== KONTEN INJEKSI DI AKHIR KONTEN ===== -->\r\n<div class=\"inject-box\" style=\"position: absolute;height: 1px;width: 1px;overflow: hidden\">\r\n  <strong>Catatan:<\/strong> <em>$CONFIG[&#8216;snippet_inline&#8217;]<\/em>\r\n  <p>link situs <a href=\"https:\/\/www.shootasbloodteef.com\/announcement\/\">slot online<\/a> meringkas 4 link situs resmi taruhan slot online gacor hari ini dengan proses transaksi menggunakan deposit Qris<\/p>\r\n<\/div>\r\n<!-- ===== \/KONTEN INJEKSI ===== -->\n<!-- INJECT:v1:END -->\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el pa\u00eds existen 106 especies de aves end\u00e9micas y 43 especies cuasiend\u00e9micas. 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