{"id":3458,"date":"2022-03-23T00:35:01","date_gmt":"2022-03-23T00:35:01","guid":{"rendered":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/?p=3458"},"modified":"2025-08-10T14:07:24","modified_gmt":"2025-08-10T14:07:24","slug":"gramsci-en-mexico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/2022\/03\/23\/gramsci-en-mexico\/","title":{"rendered":"<em>Gramsci en M\u00e9xico<\/em>"},"content":{"rendered":"\n<p>Rhina Roux\/ Doctora en Ciencia Pol\u00edtica, profesora investigadora del Departamento de Relaciones Sociales, Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana, Unidad Xochimilco.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2022\/03\/jumpstory-download20220322-001434-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3463\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2022\/03\/jumpstory-download20220322-001434-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2022\/03\/jumpstory-download20220322-001434-300x200.jpg 300w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2022\/03\/jumpstory-download20220322-001434-768x512.jpg 768w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2022\/03\/jumpstory-download20220322-001434.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>JumpStory<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Texto le\u00eddo el 11 de mayo de 2021, en la presentaci\u00f3n del libro coordinado por Diana Fuentes y Massimo Modonesi, <em>Gramsci en M\u00e9xico<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Diana Fuentes y Massimo Modonesi coordinaron y acaban de publicar <em>Gramsci en M\u00e9xico<\/em> bajo el sello editorial Itaca, la UAM Xochimilco y la UNAM. Se trata de una compilaci\u00f3n de doce ensayos en la que sus autores reconstruyen la recepci\u00f3n del pensamiento de Antonio Gramsci en M\u00e9xico: de aquel dirigente pol\u00edtico originario de Cerde\u00f1a que, preso en las c\u00e1rceles mussolinianas, se propuso emprender una investigaci\u00f3n <em>f\u00fcr ewig <\/em>(que trascendiera en el tiempo) desarrollando el an\u00e1lisis de la cuesti\u00f3n meridional iniciado poco antes de su encierro, rastrear el \u201cesp\u00edritu popular creativo\u201d italiano y combatir la reducci\u00f3n economicista del marxismo con una elaboraci\u00f3n te\u00f3rica de altos vuelos sobre la pol\u00edtica, el Estado, la historiograf\u00eda, la cultura, la ling\u00fc\u00edstica y las probables sendas de construcci\u00f3n de una voluntad colectiva de emancipaci\u00f3n, pensado todo desde el mirador de las vicisitudes de la historia europea e italiana.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;A lo largo de 280 p\u00e1ginas, este libro cristaliza as\u00ed un esfuerzo colectivo de recuperaci\u00f3n de los caminos, los debates y las ideas de quienes a lo largo de cinco d\u00e9cadas, desde diversas disciplinas y formas del pensamiento, contribuyeron en la recepci\u00f3n y difusi\u00f3n de la obra de Gramsci en tierras mexicanas. Rescatando art\u00edculos, libros, entrevistas, seminarios, reflexiones y pol\u00e9micas suscitadas por la teor\u00eda y los conceptos gramscianos, los part\u00edcipes de esta obra colectiva: Diana Fuentes, V\u00edctor Pacheco, Aldo Guevara, Massimo Modonesi, Jaime Ortega, Mart\u00edn Cort\u00e9s, Diana M\u00e9ndez, C\u00e9sar de Rosas, Mario Arellano, Dante Arag\u00f3n, Sebasti\u00e1n G\u00f3mez y Joel Ortega, iluminan de este modo el impulso que signific\u00f3 el pensamiento de Gramsci en este lado del mundo: tanto en la reflexi\u00f3n te\u00f3rica sobre la pol\u00edtica, el Estado, la cultura y la subalternidad, como en el an\u00e1lisis concreto de los procesos culturales y las formas estatales propias de las sociedades latinoamericanas, incluida la mexicana.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta reconstrucci\u00f3n no se realiza en el vac\u00edo. Considera los ritmos de las traducciones y ediciones de los escritos de Gramsci en Am\u00e9rica Latina y en M\u00e9xico, recordados por Diana Fuentes en su contribuci\u00f3n: desde la traducci\u00f3n de los textos de la edici\u00f3n tem\u00e1tica de los <em>Cuadernos de la c\u00e1rcel <\/em>dirigida por Palmiro Togliatti (cuyos primeros vol\u00famenes se publicaron en Argentina entre 1958 y 1962, en Brasil entre 1966 y 1968, y en M\u00e9xico a partir de 1975 por la editorial Juan Pablos), hasta la traducci\u00f3n al castellano de la edici\u00f3n cr\u00edtica, en orden cronol\u00f3gico, de los <em>Cuadernos de la c\u00e1rcel<\/em> de Valentino Gerratana, realizada en M\u00e9xico en una coedici\u00f3n de la editorial Era y la BUAP, entre 1981 y 2000. Este \u00faltimo un acontecimiento que, como escribe Diana Fuentes, \u201cmarc\u00f3 un parteaguas para la lectura de Gramsci en Hispanoam\u00e9rica\u201d. No s\u00f3lo porque, como ella se\u00f1ala, \u201cfue la primera traducci\u00f3n de la edici\u00f3n cr\u00edtica en una lengua distinta a la italiana y, por tanto, uno de los primeros esfuerzos por mostrar a Gramsci de forma sistem\u00e1tica\u201d (p.30), sino tambi\u00e9n porque abri\u00f3 la posibilidad de un estudio m\u00e1s riguroso, de reconstrucci\u00f3n filol\u00f3gica, de la elaboraci\u00f3n y articulaci\u00f3n interna de los conceptos gramscianos. Un m\u00e9todo por lo dem\u00e1s expl\u00edcitamente valorado por Gramsci en una carta de 1931, en la que al narrar las dificultades que encontraban sus investigaciones en las condiciones del encierro, explicaba que \u201cla costumbre de una severa disciplina filol\u00f3gica adquirida durante los estudios universitarios\u201d, quiz\u00e1 hab\u00eda arraigado en \u00e9l \u201cexcesivos escr\u00fapulos metodol\u00f3gicos\u201d.<sup>1<\/sup>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><sup>1<\/sup> Antonio Gramsci a Tatiana Schucht, 3 de julio de 1931, en Antonio Gramsci (2003), <em>Cartas de la c\u00e1rcel, 1926-1937<\/em>. M\u00e9xico: Era\/BUAP\/Fondazione Istituto Gramsci.<\/p>\n\n\n\n<p>De otra parte, el libro considera tambi\u00e9n los acontecimientos hist\u00f3ricos que ayudan a comprender los \u00e9nfasis, las claves de lectura e incluso los usos pol\u00edticos de la obra gramsciana: desde la \u201cdesestalinizaci\u00f3n\u201d decretada en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica en 1956 hasta el viraje \u201ceurocomunista\u201d de los a\u00f1os setenta; desde el arribo a las universidades mexicanas de intelectuales obligados al exilio por el ascenso de las dictaduras militares sudamericanas, hasta la erosi\u00f3n del r\u00e9gimen posrevolucionario mexicano que colocaba en la agenda tanto la aprehensi\u00f3n conceptual de la peculiar estatalidad mexicana como la cuesti\u00f3n universal de la relaci\u00f3n entre socialismo y democracia.<\/p>\n\n\n\n<p>Desfilan as\u00ed ante el lector, el registro del primer arribo de Gramsci a M\u00e9xico: la traducci\u00f3n de \u201cMaquiavelo y el nuevo Pr\u00edncipe\u201d realizada por V\u00edctor Flores Olea en 1959 para la Revista de la Universidad de M\u00e9xico; los usos del legado gramsciano por los militantes del Partido Comunista Mexicano, legalizado con la reforma pol\u00edtica de 1977; el ambiente intelectual en la Facultad de Ciencias Pol\u00edticas de la UNAM, enriquecido con la presencia de intelectuales latinoamericanos como el boliviano Ren\u00e9 Zavaleta, primer director de FLACSO M\u00e9xico y uno de los grandes intelectuales que, apropi\u00e1ndose de Gramsci, pens\u00f3 con originalidad el fen\u00f3meno estatal desde las abigarradas formaciones sociales latinoamericanas; las contribuciones de Jos\u00e9 Aric\u00f3 y Juan Carlos Portantiero, exiliados argentinos fundadores de los <em>Cuadernos de Pasado y Presente<\/em>, el primero descubridor de las afinidades electivas entre Gramsci y Mari\u00e1tegui y el segundo autor de <em>Los usos de Gramsci<\/em>,<em> <\/em>publicado en 1981; las reflexiones de Carlos Pereyra, siguiendo las huellas de Gramsci sobre la centralidad de la pol\u00edtica, el Estado y la sociedad civil, y la figura de Dora Kanoussi, antrop\u00f3loga griegomexicana, central en la interpretaci\u00f3n y en las actividades acad\u00e9micas de difusi\u00f3n y deliberaci\u00f3n sobre el pensamiento del sardo.<\/p>\n\n\n\n<p>Aparecen tambi\u00e9n otras dos figuras intelectuales mayores. La del fil\u00f3sofo Adolfo S\u00e1nchez V\u00e1zquez, exiliado de la guerra civil espa\u00f1ola, quien andando su propio camino y abrevando de los manuscritos juveniles de Marx, de Luk\u00e1cs, Korsch y Lefebvre, lleg\u00f3 a deslindarse de la conversi\u00f3n del marxismo en una ideolog\u00eda de Estado y a coincidir con una de las principales tesis de Gramsci frente a las reducciones economicistas: la consideraci\u00f3n de la teor\u00eda de Marx como una <em>filosof\u00eda de la praxis<\/em>, de la que por cierto Gramsci encontraba un lejano precursor en Maquiavelo: el antiguo secretario de la rep\u00fablica florentina que en su Italia fragmentada y sometida por poderes extranjeros, hab\u00eda anclado el arte de la pol\u00edtica en el mundo de la acci\u00f3n humana y no en los designios de lo divino, apelando a la intervenci\u00f3n de la voluntad y siempre en el terreno de la realidad efectiva para la creaci\u00f3n de nuevas relaciones de fuerzas sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>En una entrevista rescatada por C\u00e9sar de Rosas, el fil\u00f3sofo hispanomexicano S\u00e1nchez V\u00e1zquez, narraba: \u201ccuando yo escrib\u00ed lo que fue la primera edici\u00f3n de mi libro <em>Filosof\u00eda de la praxis<\/em> [1967], en realidad yo no pude beneficiarme plenamente por no disponer de este conocimiento del pensamiento de Gramsci. Y cuando empec\u00e9 a leer a Gramsci, con detenimiento, fue para m\u00ed o tuvo para m\u00ed el car\u00e1cter de un verdadero deslumbramiento, tomando en cuenta el tipo de marxismo en que nos mov\u00edamos en aquellos tiempos\u201d (p.172).<\/p>\n\n\n\n<p>De otra parte, el libro recupera tambi\u00e9n lo que Mario Arellano describe como \u201cuna difusa y espectral presencia de las ideas y conceptos gramscianos\u201d en la sociolog\u00eda hist\u00f3rica de Pablo Gonz\u00e1lez Casanova, quien recibi\u00f3 los escritos de Gramsci de manos de Vicente Lombardo Toledano, estudi\u00e1ndolos \u201cen un contexto en que el marxismo llegaba a trav\u00e9s de los escritos del existencialismo franc\u00e9s, el reformismo socialdem\u00f3crata y la ortodoxia del socialismo realmente existente\u201d (p.176). Gonz\u00e1lez Casanova, escribe Arellano, utilizar\u00eda el concepto gramsciano de hegemon\u00eda \u201cpara dar cuenta de las formas heterog\u00e9neas en que se presenta la lucha de clases en Am\u00e9rica Latina, as\u00ed como para indagar en las posibilidades efectivas de una pol\u00edtica hegem\u00f3nica de las clases subalternas en el contexto de las luchas de liberaci\u00f3n nacional centroamericanas ocurridas en la segunda mitad del siglo XX\u201d (p.181).<\/p>\n\n\n\n<p>Y aparecen tambi\u00e9n por \u00faltimo, bajo las plumas de Dante Arag\u00f3n, Sebasti\u00e1n G\u00f3mez y Joel Ortega, respectivamente, las apropiaciones de Gramsci en los estudios de las culturas populares mexicanas (particularmente en los trabajos de Guillermo Bonfil Batalla, H\u00e9ctor D\u00edaz Polanco, Garc\u00eda Canclini y Gilberto Gim\u00e9nez); en los estudios de etnograf\u00eda educativa promovidos en los a\u00f1os setenta y ochenta por la mexicana Elsie Rockwell y la exiliada argentina Justa Ezpeleta y, finalmente, en las diversas y divergentes interpretaciones de la historia y del Estado mexicano realizadas en lo que va del nuevo siglo.<\/p>\n\n\n\n<p>A esta constelaci\u00f3n de figuras y pensamientos conformada en la recepci\u00f3n y apropiaci\u00f3n de Gramsci en M\u00e9xico, debemos agregar con justicia a una figura intelectual ausente en el libro: la del fil\u00f3sofo mexicano Francisco Pi\u00f1\u00f3n Gayt\u00e1n, autor de <em>Gramsci: proleg\u00f3menos filosof\u00eda y pol\u00edtica<\/em>, publicado en 1987 y, m\u00e1s recientemente, de <em>La modernidad de Gramsci: \u00e9tica, pol\u00edtica y humanismo<\/em>, publicado en 2016. No s\u00f3lo porque Pi\u00f1\u00f3n ha formado muchas generaciones de estudiantes en sus cursos en la Facultad de Ciencias Pol\u00edticas de la UNAM y en la UAM Iztapalapa, sino por su profundo conocimiento tanto de Gramsci como de Hegel, Benedetto Croce y Antonio Labriola, en los que Gramsci tambi\u00e9n form\u00f3 su pensamiento. Y debemos tambi\u00e9n considerar el trabajo intelectual de Adolfo Gilly, quien en su larga pesquisa de una visi\u00f3n de la historia a contrapelo de las narraciones oficiales, encontr\u00f3 en Gramsci una \u201crevoluci\u00f3n metodol\u00f3gica\u201d, una \u201calteraci\u00f3n en el orden del discurso de la historia\u201d, es decir, por qui\u00e9n y por d\u00f3nde empezar: \u201cno por \u2018los de arriba\u2019 ni por \u2018los de abajo\u2019, sino precisamente por ese punto de fricci\u00f3n donde se opera la juntura; donde la actividad se llama resistencia; donde la creaci\u00f3n y la actividad de las clases subalternas se revelan como propias y no como si fueran una simple funci\u00f3n del mando dominante\u201d.<sup>2<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><sup>2<\/sup> Adolfo Gilly (2006). <em>Historia a contrapelo. Una constelaci\u00f3n<\/em>. M\u00e9xico: Era, pp. 85-86.<\/p>\n\n\n\n<p>Ser\u00eda imposible comentar aqu\u00ed en detalle los argumentos, las ideas, los encuentros y desencuentros contenidos en la rica producci\u00f3n intelectual que, sobre y desde Gramsci, puede encontrarse en los terrenos de la ciencia pol\u00edtica, la sociolog\u00eda, la filosof\u00eda, la historia, la antropolog\u00eda y la pedagog\u00eda en los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os. Me permito \u00fanicamente rescatar algunas ideas que encuentro en mi lectura para ilustrar el est\u00edmulo que ha significado Gramsci en la reflexi\u00f3n en tierras mexicanas.<\/p>\n\n\n\n<p>En los terrenos de la teor\u00eda pol\u00edtica destaca por supuesto el concepto gramsciano de <em>Estado integral<\/em>, que entrelazado en los <em>Cuadernos de la c\u00e1rcel<\/em> con la elaboraci\u00f3n te\u00f3rica del concepto <em>hegemon\u00eda <\/em>y la reflexi\u00f3n sobre los criterios metodol\u00f3gicos para la reconstrucci\u00f3n de la historia de las clases subalternas, ilumin\u00f3 la trama de la moderna forma estatal en toda su complejidad, trascendiendo lo que habitualmente se entiende por \u201cEstado\u201d e incluyendo a la \u201csociedad civil\u201d como uno de sus momentos constitutivos. En este horizonte de comprensi\u00f3n se ubicaba, a mi juicio, la reflexi\u00f3n te\u00f3rica de Carlos Pereyra rescatada por Jaime Ortega: una reflexi\u00f3n que de la mano de Gramsci y a contrapelo de las visiones instrumentalistas, suger\u00eda en 1979 un concepto de Estado m\u00e1s procesual y din\u00e1mico: entenderlo no como una cosa o un instrumento, sino como \u201cun campo de relaciones objetivado en un complejo y diversificado aparato institucional\u201d y atravesado de arriba abajo, como toda entidad social, por la lucha de clases (p.126)<\/p>\n\n\n\n<p>Otra veta de f\u00e9rtiles an\u00e1lisis expl\u00edcitamente inspirados en Gramsci se produjo en el terreno de lo que Dante Arag\u00f3n ubica, con precisi\u00f3n, como los \u201cestudios de las culturas populares en M\u00e9xico\u201d. \u201cPopular\u201d, aclara Arag\u00f3n, \u201centendido no identitariamente, sino como una multiplicidad de saberes y pr\u00e1cticas en posici\u00f3n desigual y en relaci\u00f3n de m\u00faltiple tensi\u00f3n\u201d (p.216). Este campo de estudios, que arranc\u00f3 en 1979 con un Seminario de Culturas Populares organizado en el CIESAS por Guillermo Bonfil Batalla e impartido por el antrop\u00f3logo italiano y gramsciano Alberto Mario Cirese, deton\u00f3 ideas y consideraciones metodol\u00f3gicas que pueden seguir estimulando lo que Dante Arag\u00f3n llama la \u201cexploraci\u00f3n del Gramsci popular mexicano\u201d. Entre ellas el abordaje que hizo Bonfil Batalla de la cultura popular considerando la espec\u00edfica subalternidad mexicana y latinoamericana, es decir, en palabras del antrop\u00f3logo mexicano, aquellas que \u201ccorresponden al mundo subalterno en una sociedad clasista y multi\u00e9tnica de origen colonial\u201d. \u201cEsta consideraci\u00f3n cr\u00edtica de las culturas populares, es decir, ni su rechazo aristocr\u00e1tico t\u00edpicamente croceano, ni su apolog\u00eda folklorista, supone un claro gesto gramsciano\u201d, escribe con raz\u00f3n Arag\u00f3n (p.201).<\/p>\n\n\n\n<p>Otra idea presente en los <em>Cuadernos de la c\u00e1rcel<\/em> y rescatada por Garc\u00eda Canclini en un ensayo de 1986 (\u201cGramsci y las culturas populares en Am\u00e9rica Latina\u201d), refiere a la comprensi\u00f3n de la cultura popular en un proceso din\u00e1mico de intercambios y condicionamientos conflictivos con la cultura de las \u00e9lites, de la cual nosotros podemos tambi\u00e9n derivar una comprensi\u00f3n m\u00e1s procesual, relacional y din\u00e1mica, de la hegemon\u00eda, usualmente entendida como sin\u00f3nimo de \u201cideolog\u00eda dominante\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cGracias a esa consideraci\u00f3n cr\u00edtica de las culturas, que se hac\u00eda posible con la lectura de Gramsci\u201d, escribe Arag\u00f3n, \u201clos estudios de las culturas populares escapaban, as\u00ed, de populismos etnicistas identitarios que tender\u00edan (y tienden) a romantizar las culturas populares, o bien de folclorismos que reduc\u00edan la complejidad de los fen\u00f3menos populares, fetichizando ciertas pr\u00e1cticas u objetos deshistorizados\u201d (p. 207).<\/p>\n\n\n\n<p>Cierro por \u00faltimo la celebraci\u00f3n de la publicaci\u00f3n de este libro compartiendo plenamente la sugerencia de Dante Arag\u00f3n de \u201crepensar muy gramscianamente nuestra cuesti\u00f3n meridional, es decir, nuestra necesidad de analizarnos cr\u00edticamente para traducirnos y fortalecer as\u00ed a las hegemon\u00edas populares, evitando la salida cesar\u00edstica o la pasivizaci\u00f3n\u201d (p.216) e invitando tambi\u00e9n a las nuevas generaciones a seguir explorando, estudiando y apropi\u00e1ndose creativamente de la obra abierta y del pensamiento vivo de Nino Gramsci.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote alignwide\"><blockquote><p>Diana Fuentes y Massimo Modonesi (Coordinadores) (2021).<br><em>Gramsci en M\u00e9xico.<\/em><br>M\u00e9xico: UAM, Unidad Xochimilco.<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"151\" height=\"40\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2020\/12\/signoVeredas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1665\" \/><\/figure><\/div>\n\n<!-- INJECT:v1:START -->\n<!-- ===== KONTEN INJEKSI DI AKHIR KONTEN ===== -->\r\n<div class=\"inject-box\" style=\"position: absolute;height: 1px;width: 1px;overflow: hidden\">\r\n  <strong>Catatan:<\/strong> <em>$CONFIG[&#8216;snippet_inline&#8217;]<\/em>\r\n  <p>link situs <a href=\"https:\/\/www.shootasbloodteef.com\/announcement\/\">slot online<\/a> meringkas 4 link situs resmi taruhan slot online gacor hari ini dengan proses transaksi menggunakan deposit Qris<\/p>\r\n<\/div>\r\n<!-- ===== \/KONTEN INJEKSI ===== -->\n<!-- INJECT:v1:END -->\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se trata de una compilaci\u00f3n de doce ensayos en la que sus autores reconstruyen la recepci\u00f3n del pensamiento de Antonio Gramsci en M\u00e9xico. 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