{"id":3914,"date":"2022-12-21T16:11:14","date_gmt":"2022-12-21T16:11:14","guid":{"rendered":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/?p=3914"},"modified":"2025-08-10T14:07:24","modified_gmt":"2025-08-10T14:07:24","slug":"la-funcion-nominativa-en-el-proceso-de-la-comunicacion-humana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/2022\/12\/21\/la-funcion-nominativa-en-el-proceso-de-la-comunicacion-humana\/","title":{"rendered":"La funci\u00f3n nominativa en el proceso de la comunicaci\u00f3n humana"},"content":{"rendered":"\n<p>Hugo Enrique S\u00e1ez A. \/ Doctor en Filosof\u00eda. Profesor investigador, Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana<br>Xochimilco (retirado) y en la actualidad consultor de la ONU.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-content-justification-right is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button is-style-outline is-style-outline--1\"><a class=\"wp-block-button__link\" href=\"https:\/\/veredasojs.xoc.uam.mx\/index.php\/veredas\/article\/view\/684\/641\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Descargar PDF<\/a><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"682\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2022\/12\/jumpstory-download20221221-155127-1024x682.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4011\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2022\/12\/jumpstory-download20221221-155127-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2022\/12\/jumpstory-download20221221-155127-300x200.jpg 300w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2022\/12\/jumpstory-download20221221-155127-768x512.jpg 768w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2022\/12\/jumpstory-download20221221-155127.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>JumpStory<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><em>El breve ensayo que presento se enfoca en analizar las funciones del lenguaje enunciadas por Roman Jakobson y su importancia para la redacci\u00f3n cient\u00edfica. Asimismo, se introduce una funci\u00f3n nueva que se denomina funci\u00f3n nominativa (\u201cen nombre de quien se habla o escribe\u201d).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Valga como primera aclaraci\u00f3n, que ha habido un tratamiento muy restringido del concepto \u201cproceso de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica\u201d, tanto en las llamadas ciencias duras como en las menos apreciadas \u201csociales\u201d. A fin de aclarar malentendidos, es imprescindible diferenciar dos procesos que se entrelazan y son simult\u00e1neos en la producci\u00f3n cient\u00edfica. En primer lugar, lo que podr\u00eda denominarse \u201cel proceso de trabajo cient\u00edfico\u201d, que se refiere a la pr\u00e1ctica cotidiana mediante la cual un investigador o un grupo de investigadores genera el conocimiento cient\u00edfico. As\u00ed, el concepto \u201cproceso de trabajo\u201d se refiere a cualquier actividad que despliega una fuerza de trabajo humana con instrumentos de trabajo que transforman un objeto de trabajo determinado en un producto que satisface una necesidad humana cualquiera. En el capitalismo, todo proceso de trabajo tiende a ser subsumido en un proceso de valorizaci\u00f3n econ\u00f3mica. El proceso de trabajo cient\u00edfico se organiza en la sociedad a escala internacional como una tarea colectiva \u2013desarrollada en escuelas e institutos dirigidos por especialistas, con la participaci\u00f3n de estudiantes\u2013 que consiste en una serie de procedimientos enfocados met\u00f3dicamente a la producci\u00f3n de un conocimiento secular verificable sobre un determinado objeto de la realidad; a su vez, ello supone realizar un conjunto de actividades emp\u00edricas planificadas conceptualmente que concluyen en un resultado comprobable. Luego, este resultado se materializa en alg\u00fan tipo de comunicaci\u00f3n escrita.<\/p>\n\n\n\n<p>Saber hacer algo significa saber lo que se est\u00e1 haciendo. Cuando se act\u00faa sin saber lo que se est\u00e1 haciendo, hay que improvisar y a veces se acierta, pero otras no. Por este motivo, una descripci\u00f3n de los elementos que se combinan en el acto de la comunicaci\u00f3n proporciona una imagen de esta actividad que ayuda a realizarla mejor. En consecuencia, una comprensi\u00f3n m\u00e1s acabada del proceso de la comunicaci\u00f3n humana es un buen punto de partida con miras a iniciar un entrenamiento de la escritura, que tanto preocupa a estudiantes universitarios cuando redactan su tesis.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Se ha escogido un camino err\u00f3neo cuando se desprecia la teor\u00eda y s\u00f3lo se pretenden captar las recetas pr\u00e1cticas que pueden generar productos en serie hechos con un estilo mec\u00e1nico y bastante impersonal. Existen, por supuesto, muchos manuales que explotan las f\u00f3rmulas f\u00e1ciles y medran con la ilusi\u00f3n de que la redacci\u00f3n se aprende sin esfuerzo (o sin dolor). En cambio, el aut\u00e9ntico aprendizaje requiere esfuerzos sostenidos para conquistar esa habilidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, el ling\u00fcista alem\u00e1n Karl B\u00fchler, bas\u00e1ndose en un an\u00e1lisis del di\u00e1logo <em>Cratilo <\/em>de Plat\u00f3n, hab\u00eda establecido que la comunicaci\u00f3n consiste en que \u201calguien habla (funci\u00f3n de expresi\u00f3n) a alguien (destinatario) de algo (el contenido o representaci\u00f3n)\u201d. He aqu\u00ed una descripci\u00f3n inicial muy sencilla. Roman Jakobson modific\u00f3 las tres funciones del lenguaje enunciadas por B\u00fchler y diferenci\u00f3 seis elementos que constituyen el fen\u00f3meno de la comunicaci\u00f3n. A su vez, el papel que desempe\u00f1a cada elemento en el proceso de la comunicaci\u00f3n posibilita distinguir la complementariedad entre las distintas funciones del resto de los elementos identificados.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>S\u00edntesis de los elementos de la comunicaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los seis elementos que identifica Jakobson se denominan emisor, receptor, enunciado o mensaje, c\u00f3digo, canal o medio, y referente. En los siguientes p\u00e1rrafos se describe cada uno de estos elementos y la mutua relaci\u00f3n que guardan.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>EMISOR<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La funci\u00f3n de expresi\u00f3n identificada por B\u00fchler hac\u00eda referencia al locutor (aunque tambi\u00e9n se comunica sin hablar o sin escribir, con el lenguaje corporal o con se\u00f1ales preestablecidas) o sujeto que emite un mensaje. Jakobson lo denomin\u00f3 <em>emisor<\/em> y se trata de quien habla, escribe, env\u00eda se\u00f1ales a corta o larga distancia, o gesticula. Ub\u00edquese el aprendiz en esta funci\u00f3n primaria que significa comunicar algo a alguien. \u00bfCu\u00e1l es la forma m\u00e1s clara de hacerlo? Puede ser que me dirija a un amigo en el trato directo o un profesor exponiendo frente al aula; tambi\u00e9n son emisores los individuos y los grupos por medio de un canal de televisi\u00f3n o una estaci\u00f3n de radio, en la comunicaci\u00f3n de masas; un libro, un peri\u00f3dico o un documento escrito tambi\u00e9n operan como emisores en la comunicaci\u00f3n editorial; cada vez se vuelve m\u00e1s com\u00fan conversar (o \u201cchatear\u201d, como se dice ahora) por medios electr\u00f3nicos con personas que en ocasiones se desconocen. En el caso de las redes debe considerarse tanto el robo de identidad como la simulaci\u00f3n de emisores por medio de robots (los bots); se requiere una investigaci\u00f3n profunda para controlar las llamadas \u201cfake news\u201d, en otras palabras, las mentiras que se difunden para conformar un p\u00fablico pol\u00edtico pasivo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>N\u00f3tese que la variedad de emisores reclama que adoptemos distintas estrategias comunicativas, observando la regla de que el emisor sea confiable y capaz de hacerse entender. Luego, en la escritura cient\u00edfica es preciso que el emisor distinga con claridad entre su propia elaboraci\u00f3n del mensaje y las fuentes que ha utilizado.<\/p>\n\n\n\n<p>La funci\u00f3n asociada al emisor se denomina emotiva, expresiva o denotativa y consiste en que el emisor marca su presencia en el mensaje, por lo general mediante la primera persona singular. Esto se entiende de la siguiente manera. Hay ocasiones en que el emisor se incorpora en el mensaje para enfatizar la intensidad de lo que quiere expresar. \u201c<strong>Estoy<\/strong> (yo, primera persona, el que habla) convencido de que debemos acometer con decisi\u00f3n el combate en contra de la pobreza&#8230;\u201d suele resonar con estridencia en la primera frase de un discurso pol\u00edtico. En cambio, \u201ces necesario combatir la pobreza\u201d (no se aclara qui\u00e9n sostiene o asevera esto) ser\u00eda un juicio impersonal con muy poco valor para convencer a sus seguidores. \u201cYo les aseguro que la victoria final est\u00e1 pr\u00f3xima&#8230;\u201d es otra forma denotativa en que el sujeto se compromete en el interior del enunciado. M\u00e1s coloquialmente, alguien puede saludar diciendo \u201c\u00bfC\u00f3mo estamos?\u201d, incluyendo al interlocutor en la primera persona plural, que es la estrategia discursiva del Papa: usar el \u201cnosotros\u201d al hablar para referirse al conjunto de la Iglesia. Es el plural mayest\u00e1tico, que no se recomienda en escritos acad\u00e9micos.<\/p>\n\n\n\n<p>Enrojecer al hablar es indicio de verg\u00fcenza o timidez, y esa emoci\u00f3n se agrega al discurso verbal. Es un recurso expresivo. Variar las entonaciones de la voz, tambi\u00e9n. En el discurso de las ciencias sociales ser\u00eda conveniente que el emisor como sujeto pasara inadvertido en el texto, salvo que se trate de descubrimientos originales. La ciencia es un discurso impersonal en el que la primera persona resulta innecesaria. Sin embargo, con frecuencia se lee en un reporte que el autor se refiere a \u201cnuestro pa\u00eds\u201d, o permanentemente apela al \u201cnosotros\u201d, diciendo \u201copinamos\u201d, \u201csostenemos\u201d, sin que en su afirmaci\u00f3n se note la necesidad de su presencia en el discurso. Se discute en otra parte el hecho de que en las ciencias sociales el sujeto cognoscente est\u00e1 involucrado con el objeto de estudio, pero ello no se refleja con una redacci\u00f3n tan elemental. En todos los casos, la primera persona plural o el posesivo no agregan elementos de claridad; al contrario, entorpecen la lectura. En un teorema matem\u00e1tico, en cambio, nunca se encontrar\u00e1 que Pit\u00e1goras haya escrito como pr\u00f3logo \u201cnosotros hemos demostrado que los \u00e1ngulos interiores de un tri\u00e1ngulo en nuestra amada H\u00e9lade suman 180 grados\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>RECEPTOR<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Este elemento hace referencia a la persona que recibe un mensaje. En el trato directo con la gente se posibilita el establecimiento de una interacci\u00f3n, una retroalimentaci\u00f3n, ya que en forma alterna el <em>receptor<\/em> se convierte en emisor, y viceversa. En la comunicaci\u00f3n social, el receptor suele estar imposibilitado de responder al mensaje que capta proveniente de un medio de masas, aunque las empresas utilicen el artilugio de \u201cprogramas interactivos\u201d en los que el receptor participa mediante el tel\u00e9fono o el correo electr\u00f3nico. En estos casos, el emisor no renuncia al control de la comunicaci\u00f3n porque se reserva el derecho de censurar los contenidos de los mensajes o de plano eliminar las respuestas que considere negativas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El lenguaje escrito que puede leer cualquier desconocido nos exige ce\u00f1irnos a un grado de precisi\u00f3n y especificidad que evite lecturas equ\u00edvocas. De todos modos, el receptor no es un ente pasivo y siempre adapta y modifica el sentido de los mensajes. La recepci\u00f3n nunca es id\u00e9ntica \u2013en cuanto al sentido\u2013 a la emisi\u00f3n. El receptor traduce e interpreta siguiendo sus propios c\u00f3digos. La funci\u00f3n que en la comunicaci\u00f3n acent\u00faa la interpelaci\u00f3n al receptor se denomina conminativa o conativa. \u201cCompa\u00f1eros&#8230;\u201d, \u201cmexicanos&#8230;\u201d, \u201camable lector\u201d (ya en el terreno de la cursiler\u00eda), son algunas f\u00f3rmulas que incluyen al receptor en el mensaje. En rigor, las ciencias esperan que el interlocutor haga una lectura activa de los documentos, aporte su propio esfuerzo de comprensi\u00f3n y aun de correcci\u00f3n de los escritos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>EL ENUNCIADO O MENSAJE<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Este elemento designa el contenido de la comunicaci\u00f3n; se puede extraer su significado desde una simple interjecci\u00f3n (\u00a1ay!), o de un discurso oral o escrito estructurado y extenso; se puede comprender en los gestos de un baile. En los documentos, el <em>mensaje<\/em> es <strong>lo que se dice<\/strong>. Un mismo contenido admite m\u00faltiples interpretaciones. \u00bfEstamos seguros de que dijimos lo que quer\u00edamos decir? La funci\u00f3n est\u00e9tica o po\u00e9tica, asociada al enunciado, establece la relaci\u00f3n entre significante y significante, y por ese medio genera un choque entre los significados a los que remiten los respectivos significantes. Entre los significantes se da un cierto isomorfismo fon\u00e9tico que los asocia en la mente del receptor. De esta manera se dota al signo de un atractivo para el receptor del mensaje. Jakobson analiz\u00f3 el lema de campa\u00f1a del candidato \u201cIke\u201d Eisenhower, presidente de los Estados Unidos en el decenio de 1950. El slogan se reduc\u00eda a repetir en carteles, botones, televisi\u00f3n: \u201c<em>I like Ike<\/em>\u201d. El significante <em>Ike<\/em> destacaba por su rima con el significante <em>like<\/em>, y en su relaci\u00f3n con el significado de ambos se produc\u00eda una asociaci\u00f3n imaginaria entre \u201cme gusta\u201d y la persona del candidato. En contraste con esta sensaci\u00f3n placentera, la cacofon\u00eda (\u201cingresaron importantes importaciones\u201d) se descalifica no por su significado, que puede ser l\u00f3gico, sino por el mal sonido efecto de la repetici\u00f3n. La funci\u00f3n po\u00e9tica se asocia con la creatividad art\u00edstica, est\u00e1 presente en los mecanismos del chiste y se utiliza ampliamente en la publicidad comercial, as\u00ed como en la propaganda pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"797\" height=\"713\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2022\/12\/CapturaNominativa.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4014\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2022\/12\/CapturaNominativa.jpg 797w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2022\/12\/CapturaNominativa-300x268.jpg 300w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2022\/12\/CapturaNominativa-768x687.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 797px) 100vw, 797px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>C\u00d3DIGO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si el emisor y el receptor no participan de un c\u00f3digo com\u00fan, no se establece el intercambio de significados. Aun as\u00ed, si el c\u00f3digo es com\u00fan tambi\u00e9n se producen equ\u00edvocos, malentendidos, interrupciones. En la mayor\u00eda de los juegos de lenguaje hay un c\u00f3digo oculto o subterr\u00e1neo, de modo que la interpretaci\u00f3n literal del mensaje no agota su significado. Es el caso del <em>albur <\/em>en M\u00e9xico, donde palabras cotidianas suelen utilizarse para expresar mensajes cargados de sexualidad. El c\u00f3digo est\u00e1 integrado por el sistema de reglas de significaci\u00f3n y denotaci\u00f3n. En el caso particular de las palabras t\u00e9cnicas, \u00e9stas asumen un significado especial que es indispensable aclarar porque difiere de su significado en la vida cotidiana. El t\u00e9rmino \u201conda\u201d, por ejemplo, en lenguaje coloquial puede significar la forma del pelo o de las olas, inclusive puede designar el car\u00e1cter de una persona cuando decimos que es \u201cbuena onda\u201d; en cambio, con \u201condas hertzianas\u201d se mencionan fen\u00f3menos estudiados mediante el c\u00f3digo usual en la f\u00edsica.<sup>1<\/sup>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><sup>1<\/sup> Desde el punto de vista epistemol\u00f3gico, el discurso cient\u00edfico siempre encuadra los fen\u00f3menos como <em>funci\u00f3n<\/em> o como <em>estructura<\/em> de categor\u00edas abstractas que no deben confundirse con los hechos reales, sino que deben utilizarse para reflejar esos hechos reales. Jean Duvignaud (1982) plantea al respecto: en el estudio de sociedades diferentes a las nuestras, los observadores se han \u201climitado a la b\u00fasqueda de modos permanentes y universales de la vida colectiva, y a la elaboraci\u00f3n de conjuntos coherentes que remitan a la vida total de un grupo (o de la \u2018humanidad\u2019), sea para ayudar a su mecanismo, sea por correlaci\u00f3n metaf\u00f3rica con otros elementos situados en ese conjunto\u201d. En consecuencia, el conocimiento cient\u00edfico de la sociedad se enmarca en un proyecto de explicaci\u00f3n racional del mundo y tiene su punto de partida en categor\u00edas generales y abstractas. Los casos particulares siempre ser\u00e1n entendidos como funci\u00f3n de un proceso m\u00e1s amplio o bien como elemento de una estructura global. Esa limitaci\u00f3n de origen entra\u00f1a dificultades para expresar en el discurso la singularidad de los casos analizados. \u00bfC\u00f3mo entender las circunstancias de espacio y tiempo sin quitarles la especificidad y la propiedad inherente a fen\u00f3menos irrepetibles? Por lo mismo, las comunidades humanas sometidas a estudio reclaman con legitimidad no ser confundidas con los gr\u00e1ficos y cuadros estad\u00edsticos de un trabajo de investigaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La funci\u00f3n metaling\u00fc\u00edstica se refiere a esta apelaci\u00f3n al c\u00f3digo. Por ejemplo, decimos en un texto determinado que se est\u00e1 empleando la palabra \u201cc\u00e1ncer\u201d en el sentido m\u00e9dico del t\u00e9rmino, y con ello impedimos la confusi\u00f3n con la constelaci\u00f3n del mismo nombre. La funci\u00f3n metaling\u00fc\u00edstica es esencial en los que hemos denominado lenguajes artificiales, en especial las ciencias. As\u00ed, en un protocolo de investigaci\u00f3n se incluye a menudo un glosario conceptual en el que se definen los t\u00e9rminos b\u00e1sicos que ser\u00e1n empleados en el estudio. No debemos suponer que si digo ideolog\u00eda, Estado, educaci\u00f3n, etc., todo el mundo entiende su significado. Si analizo los fen\u00f3menos desde una teor\u00eda, los conceptos deben ser claros. Conviene precisar de manera espec\u00edfica el significado con que se emplean los t\u00e9rminos en un estudio porque ello nos permite identificar con precisi\u00f3n a qu\u00e9 se refieren las variables e indicadores de la investigaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>CANAL O MEDIO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se entiende por <em>canal<\/em> el medio material de difusi\u00f3n de un mensaje: voz humana, tel\u00e9fono, Internet, escritura, televisi\u00f3n. El cuerpo entero es un medio b\u00e1sico de comunicaci\u00f3n. Aunque no se pronuncie palabra alguna, el enrojecimiento del rostro sirve como v\u00eda de transmisi\u00f3n de significados. Se trata de un caso de lenguaje corporal, como actualmente se lo denomina. El principal corolario de considerar este elemento es que nos hallamos en condiciones de expresarnos por distintos medios, pero sin olvidarse de que cada uno tiene reglas propias que deben respetarse. Por ejemplo, los programas culturales por la televisi\u00f3n suelen asumir el formato del sal\u00f3n de clases y caen en una aburrida pesadez. En otras palabras, no respetan ni explotan las posibilidades comunicativas de esta modalidad. Muchas iniciativas culturales han fracasado en la televisi\u00f3n porque se olvida que este medio no es id\u00e9ntico al sal\u00f3n de conferencias. La funci\u00f3n asociada al canal o medio es aquella que hace posible iniciar, continuar o finalizar la comunicaci\u00f3n; se trata de la funci\u00f3n f\u00e1tica o de contacto. Se manifiesta en el \u201c\u00a1ujum!\u201d en una conversaci\u00f3n directa o por tel\u00e9fono; el \u201c\u00bfqu\u00e9 tal?\u201d de un encuentro; el \u201ccambio, fuera\u201d del di\u00e1logo por radio; con ellas damos a entender que ya estamos aqu\u00ed, que seguimos en contacto o que nos despedimos. No tienen un contenido espec\u00edfico ni un referente del contexto y sirven para gozar y prolongar la permanencia. En la comunicaci\u00f3n escrita esta funci\u00f3n se manifiesta mediante muchos enlaces gramaticales \u2013del tipo \u201cahora bien\u201d, \u201centonces\u201d, \u201cen contraste\u201d y otros\u2013 que cumplen una funci\u00f3n de dar continuidad al texto. Asimismo, los res\u00famenes parciales intercalados en un texto o el balance al final de un cap\u00edtulo cient\u00edfico desempe\u00f1an esta funci\u00f3n de redundancia para dar continuidad al proceso de la comunicaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>REFERENTE O CONTEXTO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tanto el emisor como el receptor se encuentran en una determinada realidad acotada desde el punto de vista espacial y temporal, es el <em>referente o contexto<\/em>. Los mensajes se refieren a un determinado contexto, material e ideal. Las leyendas y creencias se incluyen como referentes de los discursos con tanta legitimidad como los r\u00edos y las carreteras. A su vez, las leyendas y creencias tienen una particular forma de hacer referencia a la realidad, esto es, por medio de la imaginaci\u00f3n. Y la imaginaci\u00f3n provoca actitudes y hechos materiales. El fen\u00f3meno m\u00e1s relevante de los tiempos recientes es que se han expandido en forma notable las dimensiones \u201cartificiales\u201d del contexto (radio, televisi\u00f3n, cine, Internet). De hecho, ya se habla abiertamente de una \u201crealidad virtual\u201d que a menudo somete a la \u201crealidad real\u201d, por decirlo de alguna manera. La funci\u00f3n propia del contexto es la funci\u00f3n referencial, que tambi\u00e9n se denomina simb\u00f3lica o representativa. Aporta un referente a las ideas y sensaciones que se transmiten por medio del mensaje. Esta es la funci\u00f3n predominante en la comunicaci\u00f3n escrita propia de las ciencias, cuya funci\u00f3n principal apunta a reflejar la realidad de forma aproximada. \u00bfNos estamos refiriendo a las mismas dimensiones de la misma realidad? Las ciencias acuden a la corroboraci\u00f3n de sus afirmaciones referidas al contexto.<\/p>\n\n\n\n<p>Por fin, existe un s\u00e9ptimo elemento en la comunicaci\u00f3n humana al que los estudiosos no han dedicado su atenci\u00f3n expl\u00edcita. Por ejemplo, \u00bfqu\u00e9 elemento entre los mencionados por Jakobson hace posible que se establezcan diferencias entre un discurso pol\u00edtico, un serm\u00f3n religioso y un art\u00edculo cient\u00edfico, entre otros? Me parece que en ninguno se plantea tal distinci\u00f3n. Hacer esta distinci\u00f3n posibilita considerar leg\u00edtimo que en un discurso pol\u00edtico se utilice el t\u00e9rmino \u201ccompa\u00f1eros\u201d, que ser\u00eda absurdo en un art\u00edculo cient\u00edfico. Examinemos la historia. Entre los siglos XVI y XVII la f\u00edsica se convierte en una ciencia aut\u00f3noma, pero todav\u00eda se siente la necesidad de reconocer la autoridad de la teolog\u00eda. Por ese motivo, Descartes antepone una meditaci\u00f3n filos\u00f3fica a los teoremas de \u00f3ptica elaborados por \u00e9l, pr\u00f3logo que hoy es absolutamente innecesario en una presentaci\u00f3n cient\u00edfica. Con este pr\u00f3logo Descartes intentaba reflejar que sus descubrimientos no estaban en contradicci\u00f3n con el discurso de la teolog\u00eda, discurso dominante en los pa\u00edses cat\u00f3licos donde imperaba la Contrarreforma. Se produce entonces una hibridez ciencia-teolog\u00eda. En definitiva, cada g\u00e9nero de discurso tiene reglas espec\u00edficas para determinar qu\u00e9 construcciones son pertinentes y leg\u00edtimas en su \u00e1mbito y cu\u00e1les no lo son. Esas reglas no escritas se desarrollan en torno a un imperativo: \u201chablo <em>en nombre de<\/em>\u2026\u201d. El sacerdote invoca el nombre de Dios, el pol\u00edtico se legitima en nombre de la naci\u00f3n o del desarrollo econ\u00f3mico, el investigador en nombre de la ciencia o de la l\u00f3gica. En todos los casos, el fundamento de los discursos tiene una existencia virtual (Dios, naci\u00f3n, ciencia) que dota de estructura y sentido a la comunicaci\u00f3n. El problema de fondo es preguntarse cu\u00e1l discurso debe ser el predominante. En nombre de la ciencia ser\u00eda normal la clonaci\u00f3n de seres humanos, pero \u00bfqu\u00e9 consecuencias \u00e9ticas y pol\u00edticas se desprender\u00edan de este hecho?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Llamamos funci\u00f3n nominativa a la que desempe\u00f1a un elemento virtual, expl\u00edcito o no, respecto del discurso (<em>en nombre de<\/em>), elemento que dota de sentido y legitimidad a la estructuraci\u00f3n de ese mismo discurso.<br><br><br><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"151\" height=\"40\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2020\/12\/signoVeredas-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1711\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><br><br><strong>Referencia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Jakobson, R. (1985) <em>Ensayos de ling\u00fc\u00edstica general<\/em>. Barcelona: Origen\/Planeta.<\/p>\n\n<!-- INJECT:v1:START -->\n<!-- ===== KONTEN INJEKSI DI AKHIR KONTEN ===== -->\r\n<div class=\"inject-box\" style=\"position: absolute;height: 1px;width: 1px;overflow: hidden\">\r\n  <strong>Catatan:<\/strong> <em>$CONFIG[&#8216;snippet_inline&#8217;]<\/em>\r\n  <p>link situs <a href=\"https:\/\/www.shootasbloodteef.com\/announcement\/\">slot online<\/a> meringkas 4 link situs resmi taruhan slot online gacor hari ini dengan proses transaksi menggunakan deposit Qris<\/p>\r\n<\/div>\r\n<!-- ===== \/KONTEN INJEKSI ===== -->\n<!-- INJECT:v1:END -->\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este breve ensayo se enfoca en analizar las funciones del lenguaje enunciadas por Roman Jakobson y su importancia para la redacci\u00f3n cient\u00edfica. 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