{"id":4353,"date":"2023-06-30T01:34:08","date_gmt":"2023-06-30T01:34:08","guid":{"rendered":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/?p=4353"},"modified":"2025-08-10T14:07:26","modified_gmt":"2025-08-10T14:07:26","slug":"devenir-madre-en-la-academia-condiciones-neoliberales-precariedad-e-incompatibilidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/2023\/06\/30\/devenir-madre-en-la-academia-condiciones-neoliberales-precariedad-e-incompatibilidad\/","title":{"rendered":"El inicio de la carrera acad\u00e9mica de investigadoras que son madres: condiciones neoliberales, precariedad e incompatibilidad"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Mariana Lugo <\/strong>\/ Maestra en Demograf\u00eda por el Colegio de M\u00e9xico y Licenciada en Sociolog\u00eda por la Universidad de Guanajuato, campus Le\u00f3n. Actualmente cursa el doctorado en Estudios Feministas, Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana, Unidad Xochimilco. Profesora de asignatura interina en la Escuela Nacional de Trabajo Social, UNAM.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-horizontal is-content-justification-right is-layout-flex wp-container-core-buttons-is-layout-6dff3906 wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button is-style-outline is-style-outline--1\"><a class=\"wp-block-button__link wp-element-button\" href=\"https:\/\/veredasojs.xoc.uam.mx\/index.php\/veredas\/article\/view\/721\/683\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><strong>Descargar PDF<\/strong><\/a><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"480\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2024\/04\/jumpstory-download20240414-010713.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4766\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2024\/04\/jumpstory-download20240414-010713.jpg 720w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2024\/04\/jumpstory-download20240414-010713-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Jumpstory<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>En este art\u00edculo analizo la experiencia de investigadoras que son madres en la consolidaci\u00f3n de sus carreras acad\u00e9micas, particularmente en la b\u00fasqueda de plazas de investigaci\u00f3n en M\u00e9xico. Hago \u00e9nfasis en la incertidumbre y la precariedad de este proceso, considerando sus recursos materiales, sociales y simb\u00f3licos disponibles. Argumento que la trayectoria acad\u00e9mica-laboral se encuentra en constante interacci\u00f3n con la reproductiva, de forma que el momento de maternidad en que ellas se encuentren tendr\u00e1 implicaciones en su experiencia acad\u00e9mica y viceversa. Recurro a un an\u00e1lisis biogr\u00e1fico mediante la aplicaci\u00f3n de entrevistas a profundidad a profesoras investigadoras en la Ciudad de M\u00e9xico, quienes se convirtieron en madres despu\u00e9s de los 30 a\u00f1os en relaciones heterosexuales. Como resultado, este estudio resalta las dificultades para obtener un empleo acad\u00e9mico en M\u00e9xico, las implicaciones de la maternidad en dicho proceso y las estrategias utilizadas por las acad\u00e9micas para enfrentar la precariedad laboral.<sup>1<\/sup><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><sup>1<\/sup> Este trabajo forma parte de mi proyecto de investigaci\u00f3n doctoral en Estudios Feministas.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">En M\u00e9xico, el grado promedio de escolaridad en 2020 fue de 9.7 a\u00f1os, lo que equivaldr\u00eda a poco m\u00e1s de la secundaria concluida (INEGI, 2020). Este dato promedio refleja que s\u00f3lo un grupo selecto de la poblaci\u00f3n mexicana llega a niveles educativos de posgrado. Seg\u00fan datos del Censo de Poblaci\u00f3n y Vivienda, s\u00f3lo 2.5% de la poblaci\u00f3n de 20 a\u00f1os y m\u00e1s tiene al menos un grado aprobado en especialidad, maestr\u00eda o doctorado; esto equivale a 2,055,605 personas: el 51.1% corresponde a hombres y 48.9% a mujeres.<sup>2<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de este bajo porcentaje de poblaci\u00f3n mexicana con estudios de posgrado, se identifica que la matr\u00edcula de estudiantes de doctorado ha incrementado a lo largo del tiempo en nuestro pa\u00eds.<sup>3<\/sup> Sobresale, de manera espec\u00edfica, el incremento de estudiantes tituladas\/os: mientras que en el ciclo escolar 2010-2011 se registraron s\u00f3lo 3,033 personas tituladas de doctorado, el n\u00famero increment\u00f3 2.8 veces para el ciclo escolar 2020-2021 (8,439 estudiantes).<sup>4<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Concluir el doctorado constituye una transici\u00f3n importante en la vida de los\/as acad\u00e9micos\/as. En M\u00e9xico, es frecuente solicitar este grado para ingresar a distintas plazas o nombramientos relacionados con la investigaci\u00f3n cient\u00edfica en el pa\u00eds, tales como al Sistema Nacional de Investigadores (SNI), a C\u00e1tedras Conacyt o plazas de profesor\/a-investigador\/a en Instituciones de Educaci\u00f3n Superior (IES) o Centros P\u00fablicos de Investigaci\u00f3n (CPI). Si bien no es la \u00fanica forma de realizar trabajo acad\u00e9mico,<sup>5<\/sup> constituye un espacio importante del quehacer cient\u00edfico en el pa\u00eds que involucra, entre otras cosas, docencia, investigaci\u00f3n, formaci\u00f3n de recursos humanos y vinculaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><sup>2<\/sup> Estimaciones propias a partir de datos de los tabulados predefinidos del cuestionario b\u00e1sico. Dado que los datos se obtuvieron de los tabulados del cuestionario b\u00e1sico, no fue posible obtener el dato solo para el nivel de doctorado. Datos consultados el 29 de junio de 2022, disponible en: https:\/\/www.inegi.org.mx\/programas\/ccpv\/2020\/#Tabulados<br><sup>3<\/sup> Mientras que en el ciclo escolar 2010-2011 hab\u00eda un total de 23,122 estudiantes de doctorado, la matr\u00edcula se increment\u00f3 2.2 veces en 10 a\u00f1os; de forma que en el ciclo escolar 2020-2021 hab\u00eda un total de 51,868 estudiantes de este nivel educativo.<br><sup>4<\/sup> Elaboraci\u00f3n propia con datos de ANUIES, ciclos escolares 2010-2011 al 2020-2021. Datos consultados el 29 de junio de 2022, disponible en: http:\/\/www.anuies.mx\/informacion-y-servicios\/informacion-estadistica-de-educacion-superior\/anuario-estadistico-de-educacion-superior<br><sup>5<\/sup> Por mencionar algunos, tambi\u00e9n se encuentran las consultor\u00edas u organizaciones de la sociedad civil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, se ha identificado que el camino para tener estabilidad laboral como profesor\/a-investigador\/a puede ser largo, precario y altamente competitivo (P\u00e9rez y Ainhoa Montoya, 2018; T\u00e9llez, 2018). El retrato de la incertidumbre en el espacio acad\u00e9mico se acent\u00faa en mayor medida si consideramos los distintos puestos que componen la estructura acad\u00e9mica, muchos de estos con contratos temporales. En distintos pa\u00edses se ha identificado que para llegar a una plaza permanente, previamente se pasa por puestos temporales con contratos precarios. En Chile, por ejemplo, Francisca Ortiz Ruiz (2017) muestra el siguiente camino en la trayectoria acad\u00e9mica: doctorado, acad\u00e9mico\/a asistente, acad\u00e9mico\/a titular; es hasta este \u00faltimo momento donde se reconoce una estabilidad laboral y econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En M\u00e9xico, Ana Buquet, Jennifer A. Cooper, Araceli Mingo y Hortensia Moreno (2013) se\u00f1alan que en la UNAM existen diversos nombramientos que se traducen en diferencias salariales y de contratos en la universidad, donde se presenta una segregaci\u00f3n vertical en las mujeres.<sup>6<\/sup> Respecto a la trayectoria acad\u00e9mica, las autoras se\u00f1alan que en el nombramiento de Investigador es donde se puede apreciar que las mujeres tardan m\u00e1s tiempo que los hombres en ascender de nivel: alrededor del 50% de las mujeres investigadoras puede tardar hasta nueve a\u00f1os en obtener su primera promoci\u00f3n, mientras que alrededor del 70% de los hombres investigadores demoran m\u00e1ximo seis a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">&nbsp;<sup>6<\/sup> Los nombramientos que existen en la UNAM son ayudantes, t\u00e9cnico acad\u00e9mico, profesor de asignatura, profesor de carrera e investigador. Estos nombramientos tienen distintos niveles en su interior<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A lo largo de este trabajo muestro el camino que recorren investigadoras que son madres en la consolidaci\u00f3n de su carrera acad\u00e9mica; para esto analizo las condiciones de incertidumbre y precariedad en el periodo de postulaciones a plazas acad\u00e9micas, as\u00ed como las diversas formas de afrontarlo a partir de los recursos materiales, sociales y simb\u00f3licos con los que cuentan en este proceso. Argumento que la trayectoria acad\u00e9mica-laboral se encuentra en constante interacci\u00f3n con la reproductiva, de forma que el momento de maternidad en que se encuentren tendr\u00e1 implicaciones en su experiencia acad\u00e9mica y viceversa. Parto de un enfoque recursivo para pensar las condiciones de incertidumbre y precariedad en el \u00e1mbito acad\u00e9mico, as\u00ed como en las negociaciones y estrategias que las mujeres activan a partir de sus recursos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la primera parte presento una breve discusi\u00f3n sobre la interrelaci\u00f3n academia y maternidad en clave neoliberal. Para eso describo c\u00f3mo opera la dicotom\u00eda producci\u00f3n-reproducci\u00f3n en nuestras sociedades y c\u00f3mo la academia ha entrado en un proceso de corporativizaci\u00f3n donde la maternidad se plantea como incompatible. Posteriormente, se\u00f1alo la estrategia metodol\u00f3gica y, finalmente, presento el an\u00e1lisis de datos obtenidos a partir de entrevistas a profundidad realizadas a profesoras-investigadoras de la Ciudad de M\u00e9xico (CDMX) durante el 2022 y 2023.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Interrelaci\u00f3n academia y maternidad en clave neoliberal<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El panorama general: dicotom\u00eda producci\u00f3n-reproducci\u00f3n<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nancy Fraser (2020) identifica sociohist\u00f3ricamente tres formas concretas de la sociedad capitalista: el capitalismo liberal del siglo XIX, el capitalismo posguerra gestionado por el Estado y el capitalismo neoliberal financiarizado en el que nos encontramos actualmente. Fraser argumenta que cada una de estas formas se sostiene de relaciones contradictorias entre el trabajo de reproducci\u00f3n social y el trabajo de producci\u00f3n econ\u00f3mica:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las sociedades capitalistas [en general] separan la reproducci\u00f3n social de la producci\u00f3n econ\u00f3mica, asociando la primera con las mujeres, y oscureciendo su importancia y su valor. Parad\u00f3jicamente, sin embargo, hacen depender sus econom\u00edas oficiales de los mism\u00edsimos procesos de reproducci\u00f3n social cuyo valor rechazan. Esta peculiar relaci\u00f3n de separaci\u00f3n-dependencia-rechazo es una fuente inherente de inestabilidad [\u2026]<\/p>\n<cite>Fraser, 2020: 76\u201377<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cada uno de los reg\u00edmenes capitalistas, la autora identifica formas espec\u00edficas de expropiaci\u00f3n, de relaciones de g\u00e9nero, de organizaci\u00f3n de la reproducci\u00f3n social y de ideales familiares. <em>La familia con dos proveedores<\/em> constituye el imaginario de g\u00e9nero de la sociedad capitalista actual.<sup>7<\/sup>&nbsp;Esta forma institucional, al igual que la de los reg\u00edmenes anteriores, refuerzan la heteronormatividad y las jerarqu\u00edas de g\u00e9nero y de clase. Para la autora, <em>la familia con dos proveedores<\/em> se relaciona estrechamente con el elemento central e instrumental del r\u00e9gimen actual: la deuda. De forma que el endeudamiento y el doble salario familiar constituyen la v\u00eda para mantener el gasto en consumo ante la desinversi\u00f3n estatal en bienestar social, la reducci\u00f3n de los salarios reales y la precarizaci\u00f3n del empleo por las pol\u00edticas neoliberales. Para Luci Cavallero y Ver\u00f3nica Gago (2020), en el neoliberalismo la deuda se ha conformado como un dispositivo de captura, precarizaci\u00f3n y explotaci\u00f3n, que produce subjetividades y organiza la vida cotidiana y la subsistencia, y desde su l\u00f3gica, se configura como una responsabilidad individual y un asunto privado.<sup>8<\/sup> <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><sup>7<\/sup> En el capitalismo liberal se identifica la forma institucional de <em>esferas separadas<\/em>, y <em>el<br>salario familiar<\/em> en el capitalismo gestionado por el Estado.<br><sup>8<\/sup> Sin embargo, al problematizar la deuda de manera interseccional, geopol\u00edtica y localizada, las autoras se\u00f1alan, por ejemplo, que no es lo mismo la subjetividad endeudada que se adquiere mediante un cr\u00e9dito educativo para estudiar en una universidad privada, que aquella que se adquiere mediante un subsidio social que el Estado entrega a los llamados <em>sectores vulnerables<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De esta forma, la deuda tiene din\u00e1micas diversas de desposesi\u00f3n, pero que en t\u00e9rminos generales permite gobernar la crisis. Ante el miedo a la incertidumbre en el futuro, se potencia la explotaci\u00f3n y la precarizaci\u00f3n: \u201cla deuda deviene mecanismo de coacci\u00f3n para aceptar cualquier condici\u00f3n de empleo\u201d (Cavallero y Gago, 2020: 24). Esta situaci\u00f3n, junto con la sobrevaloraci\u00f3n de nuestras sociedades al empleo remunerado, conduce a una crisis en los cuidados ya que nuevamente se deposita en las familias, y particularmente en las mujeres, la resoluci\u00f3n de las necesidades reproductivas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, dos de las estrategias principales de los sectores medios de la sociedad para sostener sus niveles de consumo y hacer frente a las condiciones neoliberales actuales son la incorporaci\u00f3n de las mujeres en el mercado de trabajo y la externalizaci\u00f3n de los cuidados, mercantilizados y privatizados, donde se recurre generalmente a otras mujeres racializadas y migrantes para que realicen trabajo de reproducci\u00f3n social (Sassen, 2003). Sin embargo, estas caracter\u00edsticas no pueden entenderse s\u00f3lo como un efecto de las pol\u00edticas neoliberales; resulta necesario tambi\u00e9n verlas a la luz de una racionalidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esa l\u00ednea, Ver\u00f3nica Gago (2015) entiende el neoliberalismo como una forma de gubernamentalidad. As\u00ed, me interesa pensarlo no s\u00f3lo como una fase del capitalismo, sino tambi\u00e9n como modo de subjetivaci\u00f3n: \u201cdesde abajo el neoliberalismo es la proliferaci\u00f3n de modos de vida que reorganizan las nociones de libertad, c\u00e1lculo y obediencia, proyectando una nueva racionalidad y afectividad colectiva\u201d (Gago, 2015: 23). De esta manera, la libertad se redefine en t\u00e9rminos de autosuficiencia econ\u00f3mica, el c\u00e1lculo se presenta desde la incertidumbre y la obediencia se transforma en individualizaci\u00f3n (Gago, 2015; Lorey, 2016). En el r\u00e9gimen capitalista actual \u201cla emancipaci\u00f3n se une a la mercantilizaci\u00f3n\u201d (Fraser, 2020: 87); lo que significa que las nociones de responsabilidad y libertad estar\u00e1n en funci\u00f3n del mercado, es decir, en t\u00e9rminos de autosuficiencia econ\u00f3mica (Butler, 2017; Fraser, 2020).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta racionalidad, por lo tanto, separa de manera contundente producci\u00f3n de reproducci\u00f3n: mientras que la primera se considera el camino a la emancipaci\u00f3n, la segunda ser\u00e1 pensada como un obst\u00e1culo del que hay que prescindir (Fraser, 2020). No resulta extra\u00f1o, en esta l\u00f3gica, que las mujeres de ciertos sectores socioecon\u00f3micos medios y altos posterguen la maternidad, y que las condiciones socioecon\u00f3micas para ejercerla se vuelvan un elemento central.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La precariedad en la academia: l\u00f3gicas, estructura y desigualdad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Saskia Sassen (1991) se\u00f1ala que las sociedades posindustriales ponen su foco de atenci\u00f3n, ya no en la organizaci\u00f3n del trabajo industrial, sino en la organizaci\u00f3n del conocimiento cient\u00edfico, de forma que los servicios especializados constituyen una de las caracter\u00edsticas de las econom\u00edas globales. El conocimiento se ha convertido en un elemento importante para los procesos de producci\u00f3n de las sociedades contempor\u00e1neas (Lloyd, 2018). En ese sentido, ante la demanda de servicios de alto nivel, se presenta una expansi\u00f3n de la clase profesionista y una reurbanizaci\u00f3n de las clases medias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien M\u00e9xico tambi\u00e9n ha buscado fortalecer el \u00e1mbito cient\u00edfico mediante diversas pol\u00edticas p\u00fablicas, respecto a otros pa\u00edses del norte global e incluso de Am\u00e9rica Latina,<sup>9<\/sup> el pa\u00eds se encuentra con claras deficiencias en su pol\u00edtica cient\u00edfica que se traducen en una estructura jerarquizada y polarizada de la academia, con sesgos de g\u00e9nero, de nacionalidades, regionales y disciplinarios (Lloyd, 2018): en t\u00e9rminos generales la estructura acad\u00e9mica mexicana otorga mayor prestigio a los hombres, a los t\u00edtulos obtenidos en el extranjero, a las producciones cient\u00edficas centralizadas (CDMX y otras \u00e1reas metropolitanas) y a las \u00e1reas del conocimiento de las llamadas<em> ciencias duras<\/em>. As\u00ed, esta clase profesionista est\u00e1 lejos de ser homog\u00e9nea; por el contrario, se encuentra cada vez m\u00e1s segmentada. La precariedad, sin duda, tiene un lugar central en dicha segmentaci\u00f3n y polarizaci\u00f3n, ya que constituye una condici\u00f3n generalizada y en proceso de normalizaci\u00f3n en el neoliberalismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\"><\/a>&nbsp;<sup>9<\/sup> Por poner un ejemplo, mientras que en 2019 M\u00e9xico contaba con 1.02 investigadores por cada 1000 personas econ\u00f3micamente activas, ese indicador fue de 4.79 en Argentina y 10.48 en Espa\u00f1a (RECYT, 2019).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isabell Lorey (2016) desarrolla tres dimensiones de lo precario para explicar los instrumentos de gobierno y los modos de subjetivaci\u00f3n de las sociedades neoliberales: la condici\u00f3n precaria, la precariedad y la precarizaci\u00f3n como gubernamentalidad. La primera de ellas hace referencia a una condici\u00f3n socio-ontol\u00f3gica de los seres vivos; implica la vulnerabilidad de los cuerpos y es una condici\u00f3n relacional y compartida [\u201cco-ser\u201d]. Por su parte, la precariedad es un mecanismo que organiza de manera desigual y jerarquizada la condici\u00f3n precaria antes descrita; es decir, comprende un orden social de posicionamientos diferenciales en la inseguridad. La precarizaci\u00f3n como gubernamentalidad constituye una forma de gobierno y de autogobierno que opera a trav\u00e9s de la incertidumbre, la inseguridad y la amenaza: \u201cla precarizaci\u00f3n como gubernamentalidad no s\u00f3lo significa incertidumbre en el trabajo remunerado, sino precisamente incertidumbre en el modo de vida y, por ende, en los cuerpos y en los modos de subjetivaci\u00f3n\u201d (Lorey, 2016: 28).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Marta P\u00e9rez y Ainhoa Montoya (2018) recuperan las tres dimensiones de lo precario de Isabell Lorey para caracterizar la academia en el contexto neoliberal actual: por una parte, dif\u00edcilmente se reconoce la <em>condici\u00f3n precaria <\/em>de los cuerpos que requieren procesos de cuidado e interdependencia; asimismo, la <em>precariedad<\/em> opera mediante una estructura ampliamente jerarquizada y desigual respecto a los tipos de contratos y la valoraci\u00f3n del trabajo; y, por su parte, la <em>precarizaci\u00f3n como gubernamentalidad<\/em> se (re)produce mediante procesos de subjetivaci\u00f3n basados en el rendimiento, la acumulaci\u00f3n y la competencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La academia se ha caracterizado como neoliberal en la medida en que ha entrado en un proceso de corporativizaci\u00f3n: control, evaluaci\u00f3n cuantificable, rentabilidad, impacto y rendimiento (Jim\u00e9nez Villar, 2022); es decir, caracter\u00edsticas que son propias del sector empresarial que compiten en el mercado de trabajo. En ese sentido, se privilegian ciertas \u00e1reas del conocimiento sobre otras y el rendimiento se mide a trav\u00e9s de productos publicados con criterios estandarizados de validez; de forma que otras pr\u00e1cticas como la docencia u otros procesos no institucionales de generaci\u00f3n de conocimiento se convierten en una carga (P\u00e9rez y Montoya, 2018; Berg y Seeber, 2022). Dicho con otras palabras, se ha perdido el foco central del quehacer acad\u00e9mico: la construcci\u00f3n colectiva de conocimiento con posicionamiento pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta corporativizaci\u00f3n no s\u00f3lo ha incrementado las actividades administrativas entre el personal acad\u00e9mico, sino que tambi\u00e9n se genera una sensaci\u00f3n de que el trabajo nunca se acaba; la corporativizaci\u00f3n ha producido un sujeto acad\u00e9mico \u201cagobiado, supervisado, fren\u00e9tico, estresado y desmoralizado\u201d (Berg y Seeber, 2022: 24), con importantes efectos en la salud f\u00edsica y mental. As\u00ed, la velocidad se ha convertido en el elemento que organiza todo el sistema y el tiempo se mide en t\u00e9rminos de ganancias (Abenshushan, 2013).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La racionalidad neoliberal ha individualizado el trabajo acad\u00e9mico y produce una serie de sentimientos ambivalentes que se presentan a lo largo de la carrera acad\u00e9mica: entusiasmo por participar en un proyecto de investigaci\u00f3n, pero dudas sobre aceptar o no trabajos acad\u00e9micos precarios; expectativas al migrar en b\u00fasqueda de un empleo acad\u00e9mico, pero soledad y riesgo de que \u00e9ste sea precario y temporal; alegr\u00eda por conseguir contratos y financiamientos de investigaci\u00f3n, pero incertidumbre al saber que ese proyecto llegar\u00e1 a su fin y sin prestaciones; satisfacci\u00f3n en el proceso de escritura, pero cansancio por la sobrecarga de trabajo y culpa por no terminarlo a tiempo; placer en la lectura y discusi\u00f3n colectiva, pero cuestionamientos por la posible debilidad pol\u00edtica de nuestras investigaciones (ante la falta de tiempo); deseo de construir una academia diferente, pero frustraci\u00f3n por no poder realizar trabajo colaborativo fuera y dentro de la academia (ante la falta de tiempo); placer al tener <em>logros<\/em> acad\u00e9micos, pero incomodidad por acumular m\u00e9ritos que <em>cuenten<\/em> y miedo a ser evaluada y que esos m\u00e9ritos no sean suficientes para conservar el puesto de trabajo (P\u00e9rez y Montoya, 2018).<sup>10<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">10 Agregu\u00e9 a esta lista algunos sentimientos personales inspirados en lo escrito por las autoras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La estructura jer\u00e1rquica y normativa que sostiene la academia y conforma su precariedad es, en t\u00e9rminos generales, gerontocr\u00e1tica, endog\u00e1mica y meritocr\u00e1tica (P\u00e9rez y Montoya, 2018). Dicha estructura genera procesos de exclusi\u00f3n y desigualdad para aquellas personas que se desv\u00edan del perfil establecido por el sistema de producci\u00f3n acad\u00e9mica, entre ellas las madres. As\u00ed, la vulnerabilidad no tiene cabida en esta figura de acad\u00e9mica\/o modelo: el reconocimiento del sujeto acad\u00e9mico gira en torno \u201ca la pasi\u00f3n, la reputaci\u00f3n, el continuo emprendimiento de proyectos y la medici\u00f3n de su rendimiento\u201d (P\u00e9rez y Montoya, 2018: 15). En ese sentido, este reconocimiento que se basa en la competitividad, castiga cualquier manifestaci\u00f3n de debilidad (Jim\u00e9nez Villar, 2022). Marta P\u00e9rez y Ainhoa Montoya (2018) se\u00f1alan que una de las paradojas de la academia consiste en que es un espacio donde se teoriza sobre la precariedad, pero dichas discusiones no se llevan al propio terreno; por el contrario, dif\u00edcilmente se permite mostrar la condici\u00f3n precaria de los sujetos, pues la vulnerabilidad se relega a lo privado y en la resoluci\u00f3n individual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De esta forma, las sensaciones de anhelo, insatisfacci\u00f3n, cansancio y agotamiento son condiciones cr\u00f3nicas de acad\u00e9micas\/os, en general, y de acad\u00e9micas madres, en particular, pues tanto la producci\u00f3n como la reproducci\u00f3n, en su forma neoliberal, son individualizados. Esta l\u00f3gica neoliberal de la vida acad\u00e9mica reproduce sistemas de desigualdad; se corre el riesgo, como dicen Marta P\u00e9rez y Ainhoa Montoya (2018), de que la obtenci\u00f3n de seguridad se traduzca en inseguridad para otros. As\u00ed, la posici\u00f3n de privilegio del sujeto acad\u00e9mico interpela a la hora de problematizar la precariedad. Ante esto, me uno a lo planteado por Isabell Lorey (2016) cuando se\u00f1ala que, sin negar las diferencias, conectar las experiencias precarias incrementa las alianzas y las potencialidades de resistencia; para la autora es importante evitar la dispersi\u00f3n, segmentaci\u00f3n e individualizaci\u00f3n de las y los precarios, y, en su lugar, identificar las pr\u00e1cticas cotidianas de resistencia, los malestares y las desobediencias; es decir, reconocer \u201clo que tienen en com\u00fan las y los precarios en toda su diferencia\u201d (Lorey, 2016: 114). De ah\u00ed la importancia de visibilizar las singularidades de la precariedad en la academia y su puesta en com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Estrategia metodol\u00f3gica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para el desarrollo de este art\u00edculo recurr\u00ed a una metodolog\u00eda cualitativa desde el enfoque biogr\u00e1fico. Realic\u00e9 cinco entrevistas a profundidad a mujeres acad\u00e9micas de la CDMX durante el 2022 y 2023. Se trata de acad\u00e9micas que al momento de la entrevista ten\u00edan una plaza como profesoras-investigadoras en una Instituci\u00f3n de Educaci\u00f3n Superior (IES) o Centro P\u00fablico de Investigaci\u00f3n (CPI). Con cada una de ellas tuve por lo menos dos encuentros. El primer acercamiento se trat\u00f3 de una entrevista semiestructurada para construir la trayectoria conformada por la interacci\u00f3n de diversas esferas de su vida: residencial\/migratoria, educativa, laboral, sexual, anticonceptiva, de pareja y reproductiva. En esta primera fase permiti\u00f3 elaborar la representaci\u00f3n de su trayectoria y se delinearon algunos de los temas principales que sirvieron de insumo para el desarrollo de las entrevistas posteriores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El segundo y los subsecuentes acercamientos se trataron de entrevistas en profundidad donde se ahond\u00f3 en la experiencia de las mujeres a partir de cuatro grandes secciones: normas culturales de la maternidad, transici\u00f3n a la maternidad, condiciones maternidad-trabajo y contradicciones de la maternidad. Para facilitar el trabajo de an\u00e1lisis e interpretaci\u00f3n, todas las entrevistas fueron grabadas con consentimiento informado. Asimismo, para guardar la confidencialidad y la identidad de las entrevistadas utilic\u00e9 el seud\u00f3nimo que ellas eligieron. A continuaci\u00f3n, se presentan algunas de las caracter\u00edsticas del proceso de las entrevistas con cada una de ellas:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"598\" height=\"301\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2024\/04\/Captura-de-Pantalla-2024-04-19-a-las-10.25.40.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-4847\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2024\/04\/Captura-de-Pantalla-2024-04-19-a-las-10.25.40.png 598w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2024\/04\/Captura-de-Pantalla-2024-04-19-a-las-10.25.40-300x151.png 300w\" sizes=\"(max-width: 598px) 100vw, 598px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">11 En el caso de Graciela s\u00f3lo pude realizar la primera parte de la entrevista. Debido a que con su entrevista todav\u00eda me encuentro realizando trabajo de an\u00e1lisis, decid\u00ed no incluirla para el desarrollo de este art\u00edculo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se trat\u00f3 de un muestreo de bola de nieve donde se consideraron distintos criterios de selecci\u00f3n: 1) haber tenido a su primer hijo o hija despu\u00e9s de los 30 a\u00f1os en una relaci\u00f3n de pareja heterosexual; 2) ser profesora-investigadora en una Instituci\u00f3n de Educaci\u00f3n Superior (IES) o Centro P\u00fablico de Investigaci\u00f3n (CPI) de la Ciudad de M\u00e9xico (CDMX), y 3) tener m\u00e1ximo 47 a\u00f1os. A continuaci\u00f3n, se presenta alguna de las caracter\u00edsticas principales de cada una de ellas al momento de la entrevista:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"598\" height=\"236\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2024\/04\/Captura-de-Pantalla-2024-04-19-a-las-10.29.09.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-4848\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2024\/04\/Captura-de-Pantalla-2024-04-19-a-las-10.29.09.png 598w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2024\/04\/Captura-de-Pantalla-2024-04-19-a-las-10.29.09-300x118.png 300w\" sizes=\"(max-width: 598px) 100vw, 598px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"597\" height=\"356\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2024\/04\/Captura-de-Pantalla-2024-04-19-a-las-10.31.29.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-4849\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2024\/04\/Captura-de-Pantalla-2024-04-19-a-las-10.31.29.png 597w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2024\/04\/Captura-de-Pantalla-2024-04-19-a-las-10.31.29-300x179.png 300w\" sizes=\"(max-width: 597px) 100vw, 597px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se utiliz\u00f3 el software MaxQDA 2022 para la organizaci\u00f3n de la informaci\u00f3n en dimensiones y categor\u00edas. De manera espec\u00edfica, para este art\u00edculo s\u00f3lo se consider\u00f3 lo relacionado con las condiciones durante la carrera acad\u00e9mica; de forma que se analizaron vi\u00f1etas narrativas sobre el proceso y la experiencia de postulaciones, as\u00ed como el posicionamiento ante la academia y las tensiones con su momento de maternidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El inicio de la carrera acad\u00e9mica: un camino de precariedad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las mujeres entrevistadas, el inicio de la carrera acad\u00e9mica se present\u00f3 preponderantemente al finalizar el doctorado y se configur\u00f3 a partir de un periodo importante de postulaciones a plazas acad\u00e9micas. A diferencia de otras profesiones, el arranque de la vida laboral se ubica en la vida adulta, ya entrados los 30 a\u00f1os, despu\u00e9s de una larga trayectoria educativa de educaci\u00f3n superior;<sup>12<\/sup> constituye, por lo tanto, un periodo de incertidumbre laboral que tambi\u00e9n coincide con la vida reproductiva. En ese sentido, para las mujeres de esta investigaci\u00f3n tom\u00f3 relevancia la interacci\u00f3n de su trayectoria acad\u00e9mica y reproductiva: el momento de maternidad en el que se encontraban tuvo implicaciones en su experiencia acad\u00e9mica y viceversa.<sup>13<\/sup> Marina relata este entramado:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[\u2026] pero siento que tambi\u00e9n los 30 es una edad, en la carrera que nosotros elegimos, de mucha incertidumbre; apenas est\u00e1s formando tu vida laboral, entonces no s\u00e9 si sea, en mi caso porque todo funcion\u00f3 bien, pero si volviera a nacer y volviera a vivir lo que ya viv\u00ed, te dir\u00eda \u2018no s\u00e9, si no tomas el impulso de tener (un hijo\/a) en ese momento, creo que despu\u00e9s es complicado porque apenas est\u00e1s despegando\u2019. Entonces, est\u00e1s saliendo del doctorado, sin plaza, sin nada, est\u00e1s empezando, literal, entonces tambi\u00e9n es duro.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">12 Implica por lo menos 10 a\u00f1os de estudios de educaci\u00f3n superior: cuatro de licenciatura, dos de maestr\u00eda y cuatro de doctorado.<br>13 En otro cap\u00edtulo de an\u00e1lisis de la tesis se profundiza con detalle en esta interacci\u00f3n para la transici\u00f3n a la maternidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tiempo que transcurre entre la conclusi\u00f3n del doctorado y la obtenci\u00f3n de una plaza como profesora-investigadora fue distinto para las cinco mujeres entrevistadas: Mila, un a\u00f1o; Marina, cinco a\u00f1os; Kim, tres a\u00f1os; Emma, cinco a\u00f1os; Graciela, cuatro a\u00f1os. Ese tiempo constituy\u00f3 un periodo de incertidumbre laboral y afectiva donde se desplegaron una serie de estrategias asociadas a la resoluci\u00f3n de necesidades materiales y emocionales. Una de ellas fue concursar a becas posdoctorales que funcionaron para las entrevistadas como un <em>colch\u00f3n<\/em> que les permiti\u00f3 seguir en el gremio acad\u00e9mico, obtener un ingreso econ\u00f3mico, aunque sin seguridad social<sup>14<\/sup> y realizar concursos a distintas plazas de investigaci\u00f3n. Marta P\u00e9rez y Ainhoa Montoya (2018) llaman a esto como un periodo de <em>aguante<\/em>, que puede durar a\u00f1os y que como se\u00f1ala Virtudes T\u00e9llez (2018), involucra una carga excesiva de trabajo para incrementar la competitividad, pero con poca o nula remuneraci\u00f3n, como puede ser la publicaci\u00f3n de art\u00edculos, docencia con contratos temporales, asistencia a congresos, participaci\u00f3n en proyectos de investigaci\u00f3n, entre otros, y adicional a esto tener uno o dos empleos que permitan obtener los ingresos suficientes para el sostenimiento de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">14 Virtudes T\u00e9llez (2018) se\u00f1ala que un reflejo de las pr\u00e1cticas precarizadas en la academia es la forma en que las becas han sustituido los contratos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Kim se observa c\u00f3mo el ingreso a un posdoctorado o dar clases con contratos indefinidos en una universidad no funcionan como garant\u00eda para obtener una oportunidad laboral en dicha instituci\u00f3n. Ella llevaba aproximadamente 10 a\u00f1os dando clases de asignatura en una IES, pero este hecho no tuvo peso al momento de concursar una plaza que se abri\u00f3 en esa universidad; por el contrario, percibi\u00f3 que su tema de investigaci\u00f3n y su embarazo fueron factores que influyeron en el rechazo: \u201chan de haber dicho \u2018esta revoltosa y embarazada\u2019, ten\u00eda como seis meses cuando vine a la entrevista, entonces no, nunca me contrataron en la [IES], ya llevaba muchos a\u00f1os dando clase y nada\u201d. Asimismo, en la instituci\u00f3n donde se encontraba realizando su posdoc no se abri\u00f3 ning\u00fan concurso para plazas de profesora-investigadora: \u201cen el [IES] me dijeron \u2018no hay plazas\u2019, creo que acababan de abrir unas cuantas que ya las hab\u00edan ocupado los \u00faltimos colegas que entraron\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, en estas condiciones, las actividades acad\u00e9micas-laborales que se realizan durante la trayectoria acad\u00e9mica no siempre son un factor que jueguen a favor para la contrataci\u00f3n en alguna instituci\u00f3n. Ante la falta de ese respaldo institucional, el proceso de b\u00fasqueda de plazas constituy\u00f3 para las mujeres de esta investigaci\u00f3n un periodo de angustia, ansiedad, incertidumbre y autoexigencia. La precariedad en la academia se refleja en las actividades que se realizan con implicaciones importantes en lo emocional: estar en proyectos con tiempos l\u00edmites de expiraci\u00f3n, impartir clases de asignatura en distintas instituciones, coyunturas pol\u00edticas donde el financiamiento est\u00e1 en riesgo, ingresar a plazas con contratos temporales y evaluaciones constantes. Esta situaci\u00f3n se traduce en una carrera de postulaciones que permitan garantizar la continuidad del ingreso econ\u00f3mico, acentuado adem\u00e1s por los gastos que conlleva el cuidado y crianza de los\/as hijos\/as. En Marina se identifica esa tensi\u00f3n entre sentir estabilidad econ\u00f3mica asociada a un ingreso fijo, pero inestabilidad mental al saber que los proyectos en los que participaba ten\u00edan vigencia, lo que la orillaba a estar en constante b\u00fasqueda de opciones. En su caso, al a\u00f1o de concluir el doctorado, ya con su primera hija, ingresa por un a\u00f1o a un posdoctorado, despu\u00e9s por tres a\u00f1os a una C\u00e1tedra Conacyt y al momento de la entrevista ten\u00eda dos a\u00f1os con una plaza temporal de profesora-investigadora en una IES\/CPI, donde estaba por concursar su definitividad:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[\u2026] digamos que desde el posdoc ya fue s\u00faper estable hasta ahorita; obviamente, o sea, estable en cuanto a que recibes, pero hay una inestabilidad mental; o sea, haz de cuenta que t\u00fa siempre est\u00e1s esperando que el posdoc se va a acabar. Entonces mi estr\u00e9s era que en ese momento mi esposo todav\u00eda estaba en el doctorado: \u00e9l no termin\u00f3 al mismo tiempo que yo, y pues necesit\u00e1bamos otro ingreso, ya ten\u00edamos a L. Entonces como estabilidad, digamos, en que siempre tuve un ingreso\u2026 pero s\u00ed, era muy inestable saber que el posdoc se terminaba; entonces por eso apenas me sali\u00f3 la C\u00e1tedra, yo acept\u00e9 [\u2026] S\u00ed, o sea, en el posdoc fue estable en cuanto a que sab\u00edas que dos a\u00f1os ibas a tener ingreso, pero cuando yo cumpl\u00ed el primer a\u00f1o, antes, me puse a buscar una plaza porque yo dije \u2018esto se pasa 1000\u2019 y fue que sali\u00f3 la C\u00e1tedra. Cuando empez\u00f3 la C\u00e1tedra ya me sent\u00ed mucho m\u00e1s estable porque ya ten\u00eda un contrato, ten\u00eda prestaciones, o sea, ten\u00eda cosas que el posdoc no tiene<sup>15<\/sup> [\u2026] O sea, puedes decir que ten\u00edas inestabilidad porque no sab\u00edas si las C\u00e1tedras iban a seguir, sobre todo cuando gan\u00f3 L\u00f3pez Obrador,<sup>16<\/sup> pero sab\u00edas que no te iban a sacar de un d\u00eda a otro, o sea, que s\u00ed estabas como tranquilo por ese lado. Es que al final esto de la inestabilidad es muy confuso porque, aunque yo te diga que tengo la plaza del [IES\/CPI], digo, yo me siento todav\u00eda inestable porque no tengo una definitiva ah\u00ed. Entonces puede ser que, por ejemplo, ahorita que fue el primer a\u00f1o de mi evaluaci\u00f3n, yo estaba s\u00faper asustada porque se vino la pandemia y todo y estamos asustados de c\u00f3mo nos van a evaluar \u00bfno?<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><sup>15<\/sup> Estar en la C\u00e1tedra le posibilit\u00f3 a Marina una sensaci\u00f3n de mayor estabilidad, ya que, a diferencia del posdoctorado, donde s\u00f3lo se cuenta con seguro de gastos m\u00e9dicos mayores, la C\u00e1tedra incrementa las opciones de seguridad social: ya hay un contrato, prestaciones y aguinaldo.<br><sup>16<\/sup> La sensaci\u00f3n de incertidumbre se presenta ante una coyuntura pol\u00edtica donde al inicio del gobierno de L\u00f3pez Obrador se baja el presupuesto al sector acad\u00e9mico y se presenta un escenario donde se cuestionaron este tipo de plazas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este proceso de espera, de elaboraci\u00f3n y ajuste de proyectos, de competencia constante, de respuestas desfavorables y la falta de un empleo estable tuvo afectaciones importantes en la salud mental de las mujeres entrevistadas. La estructura acad\u00e9mica que se sustenta en la comparaci\u00f3n y la evaluaci\u00f3n produce desgaste, angustia, ansiedad y da\u00f1os en la autoestima. Emma estuvo durante cinco a\u00f1os en un programa de posdoctorado y postulando a plazas acad\u00e9micas; durante ese periodo, concurs\u00f3 a siete plazas en distintas instituciones y en todas recib\u00eda una respuesta negativa, lo que le desat\u00f3 fuertes niveles de ansiedad y la llev\u00f3 a buscar ayuda profesional:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces no, no, no, no, no, ya no pod\u00eda, pero adem\u00e1s con esta ansiedad que me dio de \u2018no, si ya no quedo en esta plaza, yo ya no me voy a quedar en ninguna y mi vida se acab\u00f3\u2019. Pues entonces yo ya no pod\u00eda, tuve que ir a terapia y ya me ayud\u00f3 luego luego con la que fui, la terapeuta me ayud\u00f3 y ya, eso me permiti\u00f3 tener ya el \u00faltimo respiro a que me dieran la noticia [\u2026]<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta forma de (auto)gobernar a trav\u00e9s de la inseguridad, incertidumbre y riesgo constante (Lorey, 2016) despliega t\u00e9cnicas de (auto)exigencia ante el miedo a perder las oportunidades, lo que sostiene la precariedad en la academia. Sin embargo, los criterios de b\u00fasqueda y la elecci\u00f3n de plazas acad\u00e9micas de las mujeres entrevistadas estuvieron delimitados por el momento de maternidad en el que se encontraban, pero tambi\u00e9n por los recursos materiales de cada una de ellas, que se tradujeron, en mayor o menor medida, en posibilidades de negociaci\u00f3n ante dichas condiciones y en distintas formas de modular los niveles de precariedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La experiencia de Marina muestra c\u00f3mo se activan los recursos econ\u00f3micos que posibilitan la toma de decisiones ante distintas opciones, sin que eso est\u00e9 exento de tensiones ante la expectativa familiar e institucional. Cuando Marina se encontraba en la espera de los resultados de un posdoctorado, recibi\u00f3 la noticia de que hab\u00eda ganado una plaza como profesora-investigadora en una universidad estatal. Al final, ella decide rechazarla y decantarse por la posibilidad del posdoctorado. Las condiciones laborales que esta instituci\u00f3n le ofrec\u00edan no conjugaban con las condiciones en las que ella deseaba ejercer su maternidad, ya que ten\u00eda que cubrir un horario fijo sin muchas posibilidades de flexibilidad:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo cuando tuve mi primera hija y estaba esperando el postdoc gan\u00e9 una plaza en una Universidad estatal y yo la rechac\u00e9; t\u00fa no sabes lo que eso implic\u00f3 para m\u00ed: mi familia me dec\u00eda que estaba loca, que c\u00f3mo iba a rechazar una plaza [en estado], o sea, yo creo que all\u00e1 me odian [\u2026] porque ya la plaza estaba gestionad\u00edsima [\u2026] pero lo rechac\u00e9 por eso, porque ten\u00eda una hija beb\u00e9 reci\u00e9n nacida con unos problemas de reflujo brutales y [Universidad estatal] me exig\u00eda estar de 8 a 5 en la universidad sin poder moverme [\u2026]<br>Yo estoy segura de que si no hubiera sido mam\u00e1, me hubiera ido a [Universidad estatal], pero, o sea, no estoy diciendo que por mi hija no me fui, sino que m\u00e1s bien pens\u00e9 bien. Vi, adem\u00e1s, que ten\u00eda posibilidades del posdoc; vi que si no me sal\u00eda, mi familia me pod\u00eda seguir ayudando, o sea, tampoco lo veas as\u00ed como la sacrificada. O sea, me vi que ten\u00eda ciertas comodidades para decir \u2018no me voy [a la universidad estatal], porque no es la maternidad que quiero vivir ah\u00ed en este momento\u2019.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta experiencia contrasta con la de Kim quien, a punto de dar a luz y con una red familiar d\u00e9bil, se postula a distintas plazas de investigaci\u00f3n y concursa en todas las opciones disponibles que encuentra sin importar los temas, la ciudad o la instituci\u00f3n, lo que refleja la premura por cubrir ciertas condiciones materiales acentuadas por su maternidad, pero tambi\u00e9n la alta competitividad del entorno<sup>17<\/sup> acad\u00e9mico:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pues hay que moverse \u00bfno? y eso me qued\u00f3 claro en cuanto me embarac\u00e9, que te digo que me puse a postular [por todos lados] [\u2026] o sea, cosas tan absurdas; me acuerdo que fui a otra entrevista, \u00bfa d\u00f3nde habr\u00e1 sido? [\u2026], una ciudad as\u00ed, x, fea, pero dije: \u2018no importa, yo necesito\u2019.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">17 Adicionalmente, cabr\u00eda mencionar que Kim comienza el posdoctorado sin ninguna posibilidad de que el seguro m\u00e9dico de su beca cubriera su parto ni de tener pr\u00f3rrogas o licencia de maternidad. Ella comenta que el seguro m\u00e9dico de la beca de posdoctorado s\u00f3lo le cubr\u00eda el parto siempre y cuando su embarazo ocurra una vez iniciada la estancia posdoctoral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su caso se refleja ese mandato a aceptar las oportunidades que se presenten, independientemente de si responden o no a intereses personales y de investigaci\u00f3n. En ese proceso de postulaci\u00f3n ella gana una plaza en una IES del \u00e1mbito privado, hecho que le fue sorpresivo, pues no ten\u00eda redes laborales ah\u00ed, nunca hab\u00eda colaborado en esa instituci\u00f3n y los temas de investigaci\u00f3n no formaban parte de sus l\u00edneas, pero a\u00fan as\u00ed acept\u00f3 el trabajo: \u201cyo me fui all\u00ed [IES], me puse a trabajar en un tema que ni conoc\u00eda porque fue en el [Instituto], o sea, en temas educativos pues, que yo no conoc\u00eda, pero no hab\u00eda problema [risas], yo lo hago\u201d. A los seis meses de entrar a esta universidad, se comunican con ella de otra IES, donde antes hab\u00eda dejado sus papeles, y le avisan que hab\u00eda ganado el concurso en una plaza de tiempo determinado: \u201cse me olvid\u00f3 entonces que en todos lados hab\u00eda entregado papeles y a los seis meses de estar en [IES\/CPI] me llam\u00f3 P., que era el director en ese momento de aqu\u00ed, para decirme que hab\u00eda ganado el concurso; y yo: \u2018\u00bfqu\u00e9?\u2019\u201d. Al final se decidi\u00f3 por esta plaza que era m\u00e1s af\u00edn a sus intereses acad\u00e9micos. A los tres a\u00f1os de trabajar ah\u00ed, tal como lo indica la reglamentaci\u00f3n, esa vacante se puso nuevamente a concurso. Kim se\u00f1ala que mucha gente se postul\u00f3 para esa convocatoria, incluida ella, y el a\u00f1o de resoluci\u00f3n fue de mucha angustia donde estuvo con un contrato temporal de extensi\u00f3n de seis meses, hasta que finalmente gana el contrato definitivo:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estuve todo ese a\u00f1o en concurso, 2019 completo, estuve en la angustia del concurso y me avisaron creo que hasta finales de a\u00f1o; [ese a\u00f1o estuve] con contrato temporal de extensi\u00f3n de seis meses en lo que se resolv\u00eda, que fue una locura, o sea, de las peores angustias que he vivido, porque adem\u00e1s te digo que lleg\u00f3 mucha gente.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La obtenci\u00f3n de la plaza acad\u00e9mica es para las mujeres entrevistadas un hito importante en su trayectoria de vida;<sup>18<\/sup> trae estabilidad emocional, tranquilidad, un lugar de reconocimiento, seguridad econ\u00f3mica. La describen como algo que llega despu\u00e9s de mucho tiempo; algo que no se ve\u00eda que llegaba. Las mujeres reconocen las condiciones de desigualdad y competitividad en el ingreso a la academia, pero la posici\u00f3n ante dichas condiciones son diversas y no est\u00e1n exentas de tensiones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mila es la \u00fanica de las entrevistadas que no pasa por alguna plaza de posdoctorado o alg\u00fan otro tipo de trabajo acad\u00e9mico como dar clases de asignatura; la obtenci\u00f3n de su plaza fue relativamente r\u00e1pida, pues transcurri\u00f3 un a\u00f1o desde que concluy\u00f3 el doctorado y gan\u00f3 la plaza temporal. Su capital social, su condici\u00f3n de extranjera europea y su amplio curr\u00edculo que se construy\u00f3 durante un largo periodo de doctorado desempe\u00f1aron un papel importante en su proceso de postulaci\u00f3n y le posibilit\u00f3, en acuerdo con su pareja, aplicar en lugares donde tambi\u00e9n les gustar\u00eda vivir. Sin embargo, este capital econ\u00f3mico y social no la exent\u00f3 de la angustia ante las postulaciones y la incertidumbre del futuro laboral. Si bien la maternidad fue para Mila una alternativa vital que le permiti\u00f3 una sensaci\u00f3n de estructura asociado a la familiar,<sup>19<\/sup> la estabilidad emocional y la liberaci\u00f3n de sus angustias ocurrieron una vez que obtuvo el empleo. En Mila se identifica esa ambivalencia que produce tener una posici\u00f3n cr\u00edtica ante la academia, pero a la vez reconocer en ese espacio un lugar de estructura identitaria y de satisfacci\u00f3n; identidad que, como se\u00f1ala Isabell Lorey (2017), se configura en un entramado din\u00e1mico de formas tanto hegem\u00f3nicas como heterog\u00e9neas y contradictorias:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mila: [\u2026] me deprim\u00ed as\u00ed much\u00edsimo cuando termin\u00e9 la tesis y tard\u00e9 como un a\u00f1o entre defender la tesis y conseguir un trabajo, y estaba s\u00faper deprimida ese a\u00f1o y yendo a clases de budismo, intentando esto y lo otro, [\u2026] y simplemente tener cierta estabilidad laboral como que me hizo resignificar todo y, no s\u00e9, me result\u00f3 muy revelador porque fue como: claro, la diferencia entre, porque es una cuesti\u00f3n de suerte, entre quienes conseguimos trabajo y quienes no, porque hay pocos trabajos y hay much\u00edsima gente buena y entonces algo tan arbitrario [\u2026] y que tiene efectos en todo, o sea, yo lo sent\u00ed como en la autoestima, en el \u00e1nimo en general, que es, creo, algo que nodimensionamos; sobre todo si tenemos un discurso un poco m\u00e1s cr\u00edtico hacia [la academia], pues yo ten\u00eda un discurso ambivalente: \u2018que no s\u00e9 si quiero quedarme en la academia, ni siquiera s\u00e9 si quiero esto, no deber\u00edamos definirnos s\u00f3lo por el trabajo\u2019. No s\u00e9, como discursos cr\u00edticos hacia esa cosa y sin embargo [\u2026] resulta que es muy dif\u00edcil no tener un ingreso y pues no tener como una identidad, sobre todo despu\u00e9s de muchos a\u00f1os de estudio y qu\u00e9 se yo \u00bfno?<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><sup>18<\/sup> Las mujeres entrevistadas as\u00ed lo se\u00f1alaban. Incluso, con Mila me sucedi\u00f3 que, en el segundo encuentro de entrevista, cuando le muestro su trayectoria y los momentos clave que identificaba, ella me comenta que otro momento significativo en su vida es cuando se mudan a M\u00e9xico e inicia su vida laboral.<br><sup>19<\/sup> En otro cap\u00edtulo de la tesis profundizo con detalle en los sentidos y significados de su transici\u00f3n a la maternidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por su parte, esa tensi\u00f3n se lleva m\u00e1s al terreno individualizado en el caso de Emma, pues reconoce condiciones estructurales que estratifican y hacen cada vez m\u00e1s selectivo el acceso a las plazas acad\u00e9micas, pero se presenta la sensaci\u00f3n de fracaso individual como mecanismo de autoinculpaci\u00f3n. En ella la instituci\u00f3n de la maternidad y acad\u00e9mica se entrelazan de manera particular, pues en ambas esferas siente frustraci\u00f3n al no poder cumplir sus anhelos, as\u00ed como evaluaci\u00f3n, comparaci\u00f3n y competencia. Emma deseaba tener una plaza de trabajo, pero se sent\u00eda angustiada al ver que otros lo lograron antes que ella:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo muchos a\u00f1os [\u2026] anhel\u00e9 tener hijos y yo sent\u00eda que no llegaba y que me iba a quedar sola y no s\u00e9 qu\u00e9 [tono de angustia], y pas\u00f3, como a todas las capillitas les llega su fiestecita, as\u00ed, y uno dice, \u2018pero \u00bfcu\u00e1ndo a m\u00ed?, no s\u00e9 qu\u00e9\u2019. Y lo mismo con la plaza, tambi\u00e9n la anhelaba. Y es que yo ve\u00eda y o\u00eda a compa\u00f1eros que con un a\u00f1o o incluso, te digo, hasta en octavo, en el \u00faltimo semestre del doctorado y ya ten\u00edan plaza, y todo el mundo ten\u00eda plaza, yo volteaba a ver a compa\u00f1erxs de otros posgrados y ya ten\u00edan, y todo el mundo ya, y s\u00ed te sientes muy mal, o sea, tampoco es como algo que uno se lo genere solo [\u2026] simplemente s\u00ed hay como un voltearse a ver de \u2018\u00bfy t\u00fa por qu\u00e9 no?, has de tener algo mal \u00bfno?\u2019, tanto para la pareja como para el trabajo, \u2018has de estar esperando un pr\u00edncipe azul, por eso\u2019, y ac\u00e1 tambi\u00e9n el trabajo: \u2018algo has de estar haciendo mal, porque ya todo mundo est\u00e1 teniendo\u2019 y hubo compa\u00f1eras que no la libraron, colocarse. O sea, s\u00ed, s\u00ed, la realidad es que tambi\u00e9n hay gente que no pudo y que ten\u00eda capacidad y todo, tiene pues, pero que por la edad, pues ahorita es todav\u00eda m\u00e1s dif\u00edcil [\u2026]<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una vez iniciada la carrera acad\u00e9mica, las mujeres experimentan distintas formas de desigualdad laboral y de g\u00e9nero. Las expresiones que surgen ante estas condiciones estructurales ser\u00e1n clave para comprender tanto las implicaciones en la experiencia acad\u00e9mica y materna como las distintas formas de resistencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Reflexiones finales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las condiciones del neoliberalismo, tanto de sus pol\u00edticas como de su racionalidad, tienen implicaciones en la experiencia de ser madre y acad\u00e9mica. Como proceso de subjetivaci\u00f3n, la individualizaci\u00f3n (reproduce un sujeto aut\u00f3nomo, libre y responsable de s\u00ed; sin embargo, estas exigencias nos a\u00edslan de tal forma de las redes de sostenimiento sociales, que producen una sensaci\u00f3n notable de angustia e incertidumbre sobre el futuro (Butler, 2017), y se despliegan una serie de t\u00e9cnicas de (auto)gobierno mediante un estado de inseguridad, incertidumbre y riesgo constante (Lorey, 2016).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las mujeres entrevistadas, el inicio de la carrera acad\u00e9mica constituye un periodo importante que se presenta preponderantemente al finalizar el doctorado y se configura a partir de un proceso de postulaciones a plazas de investigaci\u00f3n marcado por la incertidumbre y precariedad. Asimismo, es frecuente encontrar una interacci\u00f3n entre la trayectoria acad\u00e9mica y reproductiva dada la coincidencia de las edades en estos momentos vitales. De forma que, como se mostr\u00f3 en esta investigaci\u00f3n, la maternidad bajo condiciones de incertidumbre laboral afecta la experiencia acad\u00e9mica y viceversa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se encontr\u00f3 que el tiempo que transcurre desde la obtenci\u00f3n del doctorado hasta la obtenci\u00f3n de una plaza acad\u00e9mica var\u00eda de uno a cinco a\u00f1os. Sin embargo, independientemente del tiempo de b\u00fasqueda, este periodo tiene implicaciones importantes en la estabilidad emocional y econ\u00f3mica. As\u00ed, las acad\u00e9micas implementan diversas estrategias, como el ingreso a posdoctorados para establecerse en el gremio, garantizar ingresos econ\u00f3micos y continuar con las postulaciones a plazas acad\u00e9micas; estrategias que pueden ser agotadoras, precarias y con una carga de trabajo significativo, acentuado adem\u00e1s por los gastos que conlleva el cuidado y crianza de los\/as hijos\/as. La inestabilidad laboral y la presi\u00f3n constante para encontrar oportunidades laborales en un espacio tan competitivo afectan la salud mental de las acad\u00e9micas, causando ansiedad, angustia y da\u00f1os en la autoestima.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las dimensiones de la precariedad, constitutivas del neoliberalismo, tienen efectos estructurantes y de subjetivaci\u00f3n en el devenir madre y acad\u00e9mica. El cansancio, el agotamiento y las afectaciones en la salud emocional son s\u00edntomas de las exigencias, cada vez m\u00e1s insostenibles, que tanto la academia como la maternidad en su forma neoliberal demandan. La precarizaci\u00f3n, sin embargo, es algo m\u00e1s que s\u00f3lo carencia, es tambi\u00e9n una oportunidad de reinventar formas de acci\u00f3n pol\u00edtica (Lorey, 2016). En ese sentido, siguiendo a Gago (2015, p. 31), resulta necesario poner atenci\u00f3n en las pr\u00e1cticas para reconocer las contradicciones, ambivalencias y la articulaci\u00f3n con formas comunitarias y mixturas de saberes: es en esos momentos contingentes y ambiguos donde se disputan \u201cla interpretaci\u00f3n y la apropiaci\u00f3n de las condiciones neoliberales\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esa l\u00ednea, fue posible identificar c\u00f3mo los recursos sociales y econ\u00f3micos que las mujeres activaron, tales como redes de apoyo familiares, posibilitan mayor capacidad de decisi\u00f3n respecto a sus condiciones de trabajo en interacci\u00f3n con el momento de maternidad en el que se encontraban, sin que eso est\u00e9 exento de tensiones ante la expectativa familiar e institucional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de las tensiones y desaf\u00edos, obtener una plaza acad\u00e9mica se presenta como un hito importante que brinda estabilidad emocional, reconocimiento y seguridad econ\u00f3mica. Las acad\u00e9micas experimentan ambivalencia en relaci\u00f3n con la academia, donde entra en tensi\u00f3n las condiciones de desigualdad y competitividad con los momentos de satisfacci\u00f3n laboral y estructura identitaria. La discusi\u00f3n colectiva sobre las condiciones de la academia y la maternidad es crucial para pensar en nuevos modos de vivir; se requiere, como dice Vivian Abenshushan (2021), politizar el cansancio y el malestar. Ante este contexto precarizado y estratificado que individualiza el cuidado y la construcci\u00f3n del conocimiento, resulta urgente colectivizar tanto las pr\u00e1cticas acad\u00e9micas como del maternaje.<br><br><br><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"151\" height=\"40\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2020\/12\/signoVeredas-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1711\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><br><br><br><br><br><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Abenshushan, V. (2013) <em>Escritos para desocupados<\/em>. Oaxaca: Sur+ ediciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">__________ (2021) \u201cLa subversi\u00f3n del cansancio\u201d en <em>Revista de la Universidad de M\u00e9xico<\/em>. Disponible en: https:\/\/www.revistadelauniversidad.mx\/articles\/80d5c45d-1c99-4aa3-9aa2-<br>57dc34eb3e55\/la-subversion-del-cansancio (consulta: 3 de marzo de 2022).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Berg, Maggie y Barbara K. Seeber, (2022), <em>The Slow Professor. <\/em><em>Desafiando la cultura de la rapidez en la academia<\/em>, trad. Beltr\u00e1n Jim\u00e9nez Villar, Granada, Editorial Universidad de Granada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Buquet <em>et al.<\/em> (2013) \u201cInterferencias, pausas y retrasos: la carrera acad\u00e9mica de las mujeres\u201d en <em>Intrusas en la Universidad<\/em>. M\u00e9xico: Programa Universitario de Estudios de G\u00e9nero e Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educaci\u00f3n de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, pp. 59\u2013150.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Butler, J. (2017) <em>Cuerpos aliados y lucha pol\u00edtica. Hacia una teor\u00eda performativa de la asamblea<\/em>, trad. Mar\u00eda Jos\u00e9 Viejo. Bogot\u00e1: Paid\u00f3s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Cavallero, L. y Gago, V. (2020) <em>Una lectura feminista de la deuda. \u00a1Vivas, libres y desendeudadas nos queremos!<\/em>, 2a ed. Buenos Aires: Tinta Lim\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Fraser, N. (2020) \u201cLas contradicciones del capital y de los cuidados\u201d en <em>Los talleres ocultos del capital. Un mapa para la izquierda<\/em>. Madrid: Traficantes de sue\u00f1os, pp. 73\u201391.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Gago, V. (2015) <em>La raz\u00f3n neoliberal. Econom\u00edas barrocas y pragm\u00e1tica popular<\/em>. Buenos Aires: Traficantes de Sue\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Instituto Nacional de Estad\u00edstica y Geograf\u00eda [INEGI] (2020). \u201cEscolaridad\u201d en <em>Cu\u00e9ntame de M\u00e9xico. Poblaci\u00f3n<\/em>. Disponible en: https:\/\/cuentame.inegi.org.mx\/poblacion\/escolaridad.aspx?tema=P (consulta: 29 de junio de 2022).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Jim\u00e9nez Villar, B. (2022) \u201cPresentaci\u00f3n. La necesidad de otra temporalidad en la academia\u201d en <em>The Slow Professor. Desafiando la cultura de la rapidez en la academia<\/em>. Granada: Editorial Universidad de Granada, pp. 9\u201318.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Lloyd, M. (2018) \u201cEl sector de la investigaci\u00f3n en M\u00e9xico: Entre privilegios, tensiones y jerarqu\u00edas\u201d en <em>Revista de la Educaci\u00f3n Superior<\/em>, vol. 47, n\u00fam. 185, pp. 1\u201331. Disponible en: https:\/\/doi.org\/10.36857\/resu.2018.185.64<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Lorey, I. (2016) <em>Estado de inseguridad. Gobernar la precariedad<\/em>, trad. Ra\u00fal S\u00e1nchez Cedillo, Madrid, Traficantes de Sue\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Ortiz Ruiz, F. (2017) \u201cVida familiar y trayectorias acad\u00e9micas: una aproximaci\u00f3n biogr\u00e1fica en una universidad chilena\u201d en <em>Polis. Revista Latinoamericana<\/em>, n\u00fam. 47, pp. 257\u2013279. Disponible en: http:\/\/www.polis.ulagos.cl\/index.php\/polis\/article\/view\/1261<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">P\u00e9rez, M. y Montoya, A. (2018) \u201cLa insostenibilidad de la Universidad p\u00fablica neoliberal: hacia una etnograf\u00eda de la precariedad en la Academia\u201d en <em>Disparidades. Revista De Antropolog\u00eda<\/em>, vol. 73, n\u00fam. 1, pp. 9\u201324. Disponible en: https:\/\/doi.org\/10.3989\/rdtp.2018.01.001.01<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Red de Indicadores de Ciencia y Tecnolog\u00eda [RECYT]. (2019) \u201cRecursos Humanos\u201d en <em>Indicadores por pa\u00eds<\/em>. Disponible en: http:\/\/www.ricyt.org\/2010\/07\/porpais\/ (consulta: 5 de julio de 2022).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Sassen, S. (1991) <em>The global city. New York, London, Tokyo<\/em>. New Jersey: Princeton U. Press.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">________ (2003) \u201cLo que no se ve. Hacia un an\u00e1lisis feminista de la econom\u00eda global\u201d en <em>Contrageograf\u00edas de la globalizaci\u00f3n. G\u00e9nero y ciudadan\u00eda en los circuitos transfronterizos<\/em>.Madrid: Traficantes de sue\u00f1os, pp. 81\u2013104.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">T\u00e9llez, V. (2018) \u201cLa fortuna de la precariedad\u201d en <em>Revista de Dialectolog\u00eda y Tradiciones Populares<\/em>, vol. 73, n\u00fam. 1, pp. 47\u201353. Disponible en: https:\/\/doi.org\/10.3989\/rdtp.2018.01.001.05<\/p>\n\n<!-- INJECT:v1:START -->\n<!-- ===== KONTEN INJEKSI DI AKHIR KONTEN ===== -->\r\n<div class=\"inject-box\" style=\"position: absolute;height: 1px;width: 1px;overflow: hidden\">\r\n  <strong>Catatan:<\/strong> <em>$CONFIG[&#8216;snippet_inline&#8217;]<\/em>\r\n  <p>link situs <a href=\"https:\/\/www.shootasbloodteef.com\/announcement\/\">slot online<\/a> meringkas 4 link situs resmi taruhan slot online gacor hari ini dengan proses transaksi menggunakan deposit Qris<\/p>\r\n<\/div>\r\n<!-- ===== \/KONTEN INJEKSI ===== -->\n<!-- INJECT:v1:END -->\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En este art\u00edculo analizo la experiencia de investigadoras que son madres en la consolidaci\u00f3n de sus carreras acad\u00e9micas, particularmente en la b\u00fasqueda de plazas de investigaci\u00f3n en M\u00e9xico. 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