{"id":5295,"date":"2025-05-01T00:46:13","date_gmt":"2025-05-01T00:46:13","guid":{"rendered":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/?p=5295"},"modified":"2025-08-10T14:07:26","modified_gmt":"2025-08-10T14:07:26","slug":"las-tiendas-diconsa-y-su-papel-para-enfrentar-la-carestia-alimentaria-en-mexico-aciertos-y-contradicciones-tras-cuarenta-anos-de-abasto-rural","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/2025\/05\/01\/las-tiendas-diconsa-y-su-papel-para-enfrentar-la-carestia-alimentaria-en-mexico-aciertos-y-contradicciones-tras-cuarenta-anos-de-abasto-rural\/","title":{"rendered":"Las tiendas Diconsa y su papel para enfrentar la carest\u00eda alimentaria en M\u00e9xico: aciertos y contradicciones tras cuarenta a\u00f1os de abasto rural"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-buttons is-horizontal is-content-justification-right is-layout-flex wp-container-core-buttons-is-layout-6dff3906 wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button is-style-outline is-style-outline--1\"><a class=\"wp-block-button__link wp-element-button\" href=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/3d-flip-book\/diconsa-v46\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Flip Book \/ descarga PDF<\/a><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"596\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-04-30-184112-1024x596.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5297\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-04-30-184112-1024x596.png 1024w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-04-30-184112-300x175.png 300w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-04-30-184112-768x447.png 768w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-04-30-184112.png 1085w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Casasola, \u201cMujer de apariencia ind\u00edgena sosteniendo un paquete de harina elaborada por la Conasupo\u201d. Coahuila, 1963, Mediateca, INAH, M\u00e9xico \/ \u201cMolino de la Conasupo para hacer harinas\u201d. Irapuato, Guanajuato, 1962, Mediateca, INAH, M\u00e9xico.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Blanca Olivia Acu\u00f1a Rodarte<\/strong> \/ Profesora investigadora, Departamento de Relaciones Sociales. Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana, Unidad Xochimilco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Por m\u00e1s de 40 a\u00f1os, el Programa de Abasto Rural (PAR) mejor conocido como tiendas Diconsa, ha logrado sobrevivir a los procesos de reestructuraci\u00f3n del neoliberalismo. Sin embargo, la funci\u00f3n social de las tiendas en el abasto rural, se ha desdibujado frente al proyecto visionario que por a\u00f1os garantiz\u00f3 alimentos subsidiados para los m\u00e1s pobres del campo. El programa ha logrado sobrevivir a la ola privatizadora, en medio de una serie de contradicciones que no le han permitido, incluso en el contexto de un gobierno que se propuso priorizar a los \u201cm\u00e1s pobres\u201d, recuperar su capacidad como principal abastecedora de productos b\u00e1sicos de bajo costo. El presente art\u00edculo pretende, a partir de una revisi\u00f3n hist\u00f3rica, dar cuenta de esas tensiones y contradicciones en el marco de una crisis alimentaria que no logra revertirse.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Introducci\u00f3n&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">El 10 de diciembre de 2019 se emiti\u00f3 un boleto de loter\u00eda conmemorativo por los 40 a\u00f1os del Programa de Abasto Rural (PAR), sin duda, uno de los programas sociales m\u00e1s legendarios y con mayor presencia en comunidades del M\u00e9xico rural. Desde hace muchos a\u00f1os, en las localidades el programa es mejor conocido como \u201cTiendas Diconsa\u201d o \u201ctiendas Conasupo\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien casi omnipresente en las comunidades, las tiendas han sido uno de los programas m\u00e1s desde\u00f1ados, sobre todo a ra\u00edz de los profundos cambios que transitaron en el marco del proceso de modernizaci\u00f3n y reestructuraci\u00f3n de los a\u00f1os ochenta que colocaron en tela de juicio su funci\u00f3n social. Su presencia se caracteriza hist\u00f3ricamente, por una serie de contradicciones vinculadas al modelo de desarrollo y el papel del Estado, as\u00ed mientras en sus inicios, claramente form\u00f3 parte de una estrategia reguladora para enfrentar la escasez y la carest\u00eda alimentaria, al transformarse la pol\u00edtica durante el neoliberalismo, las tiendas rurales se colocaron frente al dilema de operar en una l\u00f3gica eficientista que por s\u00ed mismo, resultaba contradictorio a su funci\u00f3n social de abasto a bajo costo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace apenas un par de a\u00f1os, las tiendas salieron a relucir tras los esc\u00e1ndalos de los millonarios fraudes de la entidad Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex), instancia de la que dependen las m\u00e1s de 24 mil tiendas Diconsa, expres\u00e1ndose nuevamente las constantes contradicciones de su existencia. A pesar de los desatinos administrativos de entonces y recientes, en muchas localidades las tiendas contin\u00faan representando el lugar por excelencia para la distribuci\u00f3n de ma\u00edz a precios subsidiados y en el contexto de la pandemia por Covid-19, un oasis maicero para enfrentar el desabasto. Con la guerra Ucrania-Rusia y el encarecimiento de los alimentos, a trav\u00e9s de las tiendas comunitarias se han destinado miles de toneladas de ma\u00edz blanco como mecanismo para controlar la inflaci\u00f3n en las zonas rurales y garantizar parcialmente el abasto para la elaboraci\u00f3n de tortillas, una estrategia que igualmente muestra los contrasentidos de la pol\u00edtica de abasto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"468\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-104605.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5309\" style=\"width:488px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-104605.png 800w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-104605-300x176.png 300w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-104605-768x449.png 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Foto: tomada p\u00e1gina Facebook.com\/loterianacional.mx,<br>diciembre, 2010.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El programa representa una estrategia central de la pol\u00edtica de abasto nacional, por lo que resulta relevante recuperar un poco de su historia, destacar las inconsistencias de su continuidad en el marco de los ajustes a la pol\u00edtica econ\u00f3mica y de la necesidad objetiva de garantizar la distribuci\u00f3n de alimentos econ\u00f3micos hacia las comunidades rurales de este pa\u00eds. Las reflexiones son producto de una revisi\u00f3n exhaustiva de documentos oficiales, tesis de grado, art\u00edculos de especialistas en el tema y documentos hemerogr\u00e1ficos, acompa\u00f1ados de la recuperaci\u00f3n de un excelente material fotogr\u00e1fico en manos de la Mediateca del Instituto Nacional de Antropolog\u00eda e Historia, cuyo acervo, es de libre uso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El enfoque te\u00f3rico parte de las reflexiones de autores dedicados al an\u00e1lisis de las pol\u00edticas p\u00fablicas sobre todo de quienes cuestionan la visi\u00f3n ultra racional que ve a las pol\u00edticas y sus programas como decisiones gubernamentales en las que las tensiones suelen desdibujarse. Por el contrario, esta revisi\u00f3n hist\u00f3rica busca evidenciar c\u00f3mo los cambios de las \u00faltimas d\u00e9cadas en materia econ\u00f3mica y pol\u00edtica, han reconfigurado las formas tradicionales e institucionales de hacer pol\u00edtica y tomar decisiones (Subirats, 2010:17). El punto de partida, es que las instituciones son el reflejo de relaciones de poder, est\u00e1n en constante movimiento, son producto de consensos y disensos, as\u00ed tambi\u00e9n las pol\u00edticas p\u00fablicas. Esto obliga a ver a las instituciones no como entidades monol\u00edticas sino como lo llama Bourdieu \u201censamblajes de aparatos internalizados\u201d, o bien como Foucault define a estos aparatos de poder o dispositivos: un ensamble de pr\u00e1cticas, instituciones, arreglos, regulaciones, leyes, medidas administrativas, propuestas filos\u00f3ficas y morales como marco disciplinario (Shore y Wright, 2011:11).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El PAR y su reestructuraci\u00f3n, refleja en ese sentido, las contradicciones propias de un sistema que se reelabora sexenalmente y que particularmente con el neoliberalismo, manifest\u00f3 las tensiones entre un proyecto de mercado libre, las necesidades leg\u00edtimas de garantizar el abasto alimentario en zonas rurales y los intereses de los diversos actores involucrados. En ese sentido, cabe se\u00f1alar que contrario a la visi\u00f3n tradicional que considera a las pol\u00edticas desde un enfoque causal y reactivo, parto del enfoque de Luis Aguilar (1992), quien ofrece una definici\u00f3n de pol\u00edtica, que para los fines de este art\u00edculo vale la pena recuperar desde su dimensi\u00f3n compleja en la que \u00e9sta es \u201c\u2026el resultado de toda una serie de decisiones y acciones de numerosos actores pol\u00edticos y gubernamentales\u201d, por lo que no es la simple decisi\u00f3n del gobierno, sino \u201cla gran decisi\u00f3n en la c\u00faspide del Estado\u201d. En ese sentido, la relevancia del enfoque causal es que considera a las pol\u00edticos y los programas que derivan de \u00e9stas, como el resultado de un proceso social y pol\u00edtico y no como simples iniciativas gubernamentales, sino que \u00e9ste puede ser \u201c\u2026complejo, tenso, vol\u00e1til, sacudido por discrepancias sobre los objetivos y las acciones de la pol\u00edtica, que obliga a negociaciones, ajustes, compensaciones entre los actores pol\u00edticos y sociales interesados en la atenci\u00f3n de un cierto asunto considerado p\u00fablico y en la necesidad de echar a andar una cierta pol\u00edtica en respuesta\u201d (Aguilar, 2009:21).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Los primeros pasos para garantizar el abasto alimentario<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde los gobiernos republicanos y el periodo revolucionario, la pol\u00edtica de abasto alimentario estuvo marcada por las importaciones de v\u00edveres y granos b\u00e1sicos vendidos a precios accesibles. Hacia mediados de los a\u00f1os veinte, dan inicio los programas asistenciales con desayunos escolares; apoyos a consumidores en zonas urbanas y los primeros subsidios agr\u00edcolas y ganaderos para incrementar la producci\u00f3n de alimentos (Coneval, 2009).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los problemas de la carest\u00eda y la escasez de alimentos que en diferentes momentos ha vivido la poblaci\u00f3n del pa\u00eds, impulsaron desde los tiempos de la Revoluci\u00f3n Mexicana, medidas para regular los precios y el abasto en el mercado de alimentos. Destacan los esfuerzos de Francisco Villa quien en pleno movimiento armado, estableci\u00f3 una pol\u00edtica para abastecer de carne a precios bajos en las ciudades; de Venustiano Carranza quien en 1915 \u201c\u2026cre\u00f3 la Agencia Exportadora de Veracruz con la finalidad de abastecer de alimentos al ej\u00e9rcito\u201d, as\u00ed como diversas iniciativas que establecieron acuerdos con comerciantes y organizaciones sociales para fijar los precios de productos como el az\u00facar, arroz, frijol, lenteja, haba y chile pasilla, entre otros (Azpeitia, 1994, p. 21).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante el gobierno de L\u00e1zaro C\u00e1rdenas, qued\u00f3 sentada la necesidad de crear una pol\u00edtica para sortear los efectos de la crisis de 1929 y los rezagos en materia social que persist\u00edan en el M\u00e9xico posrevolucionario. En ese entendido, en 1938 cre\u00f3 el Comit\u00e9 Regulador del Mercado del Trigo y al a\u00f1o siguiente por decreto, el Comit\u00e9 Regulador del Mercado de las Subsistencias siendo una de sus funciones centrales \u201cllevar a cabo operaciones de compra y venta dentro y fuera del pa\u00eds y los almacenamientos que el Comit\u00e9 considere conveniente para regular los movimientos de alza o baja de los precios de subsistencia y establecer expendios al p\u00fablico cuando el Comit\u00e9 lo juzgue necesario para realizar los fines que esta ley se\u00f1ala\u201d (DOF, 12\/08\/1938). Nac\u00eda con este decreto, lo que al tiempo ser\u00eda la Compa\u00f1\u00eda Nacional de Subsistencias Populares (Conasupo).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1939 se instala la primera tienda de abasto del entonces todav\u00eda Distrito Federal en conjunto con la Confederaci\u00f3n Nacional de Trabajadores (Denis, 1997). Ser\u00eda hasta 1944, en el marco de la reci\u00e9n creada Nacional Distribuidora y Reguladora, S.A. (Nadyrsa), que se impulsar\u00eda el Departamento de Tiendas Populares For\u00e1neas, instal\u00e1ndose tiendas en Saltillo, Monclova, Sabinas, Muzquiz, Cuernavaca, Nuevo Laredo, Los Mochis y Mazatl\u00e1n (Hern\u00e1ndez, 1988, citado por Azpeitia, 1994, p. 38). Las tiendas operaron a precios por debajo de costo lo que gener\u00f3 tensiones con el comercio privado que desde entonces apelaba al libre comercio, la liberaci\u00f3n de precios y el retiro de los subsidios. Lejos de retirarse, en 1946 ya exist\u00edan 2,500 establecimientos que distribu\u00edan ocho productos b\u00e1sicos: ma\u00edz, frijol, arroz, trigo, az\u00facar, harina, manteca y sal (Denis, 1997).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1949 la Compa\u00f1\u00eda Exportadora e Importadora, S.A. (CEIMSA), se convierte en el principal instrumento de la funci\u00f3n reguladora a trav\u00e9s de la \u201cadquisici\u00f3n, almacenamiento y distribuci\u00f3n de grandes vol\u00famenes de subsistencias, con repercusiones en el mercado y en el establecimiento de precios\u201d (Farango, 1995). Tras s\u00f3lo un poco m\u00e1s de una d\u00e9cada de operaciones, CEIMSA pasar\u00eda a ser el antecedente inmediato de la Conasupo que nace formalmente por decreto presidencial en 1961, convirti\u00e9ndose en una de las empresas paraestatales de mayor presencia, fundamental en la configuraci\u00f3n del Estado mexicano posrevolucionario y uno de los principales bastiones de la pol\u00edtica de abasto y regulaci\u00f3n de los precios de los alimentos.<sup>1<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">1 Es importante se\u00f1alar, que la existencia de estos organismos reguladores, fueron posibles en el marco de la consolidaci\u00f3n del Estado interventor de la econom\u00eda y en el contexto del impulso del proceso de industrializaci\u00f3n en el que el acceso a alimentos de bajo costo, formaba parte del proceso de acumulaci\u00f3n sostenido favoreciendo la depresi\u00f3n de los salarios. En ese sentido, la agricultura jug\u00f3 un papel central como proveedora de alimentos y mano de obra a bajo costo, configur\u00e1ndose una relaci\u00f3n de subordinaci\u00f3n de la agricultura a la industria caracterizada \u201cpor una integraci\u00f3n funcional de la econom\u00eda campesina a las condiciones de producci\u00f3n capitalista\u201d (Moguel, 1988, p. 9), v\u00ednculo que se desarrollar\u00eda durante la d\u00e9cada de los cuarenta y cincuenta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al igual que Nadyrsa, la operaci\u00f3n de CEIMSA no fue sencilla, la funci\u00f3n reguladora frente al encarecimiento de los alimentos se enfrent\u00f3 constantemente a los intereses de los comerciantes privados que finalmente sucumbieron a la pol\u00edtica de subsidios en manos del Estado. En ese sentido, es importante decir que cualquier pol\u00edtica intervencionista que enfrente la inflaci\u00f3n, tendr\u00e1 como obst\u00e1culo principal la visi\u00f3n liberal del mercado que apuesta a la no intervenci\u00f3n regulatoria ni subsidiaria. Estas paraestatales lograron subsistir a esa l\u00f3gica gracias a un entorno de bienestar heredado de la Revoluci\u00f3n Mexicana y al inter\u00e9s del capital industrial de depreciar los salarios de los trabajadores sobre la v\u00eda indirecta, es decir, conteniendo los precios de los bienes de consumo b\u00e1sico, etapa conocida como \u201cdesarrollo estabilizador\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"621\" height=\"491\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-105237.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5310\" style=\"width:402px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-105237.png 621w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-105237-300x237.png 300w\" sizes=\"(max-width: 621px) 100vw, 621px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Foto: Casasola, \u201cChoferes frente a una tienda m\u00f3vil<br>de v\u00edveres estacionada en la Conasupo, retrato\u201d.<br>Ciudad de M\u00e9xico, 1961, Mediateca, INAH, M\u00e9xico.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El desempe\u00f1o de estas empresas paraestatales tuvo como prop\u00f3sito central regular los precios de los productos de primera necesidad, as\u00ed como los insumos para elaborar muchos de \u00e9stos, sin embargo, este objetivo no ocurri\u00f3 sin tensiones, frecuentemente el abasto resultaba ensombrecido por la necesidad de importar alimentos. Los obst\u00e1culos muchas veces fueron el resultado de periodos de sequ\u00eda o inundaciones con p\u00e9rdidas de cosechas que las regiones productoras no lograban recuperar sino en los siguientes ciclos. En el periodo de Ru\u00edz Cortines, las zonas que sufrieron escasez fueron abastecidas a trav\u00e9s de env\u00edos emergentes operados por CEIMSA entonces consistentes en expendios de ma\u00edz en los poblados carentes de medios de comunicaci\u00f3n (Moguel y Azpeitia, 1989). Quedaba claro entonces, que el problema de desabasto alimentario no se reduc\u00eda a las ciudades\u2026 \u00a0<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"787\" height=\"597\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-110315.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5312\" style=\"width:397px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-110315.png 787w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-110315-300x228.png 300w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-110315-768x583.png 768w\" sizes=\"(max-width: 787px) 100vw, 787px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Foto: Casasola, \u201cGente de clase humilde frente a una tienda m\u00f3vil de la Conasupo para realizar sus compras\u201d, Ciudad de M\u00e9xico, 1961, Mediateca, INAH, M\u00e9xico.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>De las tiendas rancheras a las tiendas rurales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el marco del desarrollo estabilizador, result\u00f3 imperante la necesidad de integrar a los campesinos y su producci\u00f3n en el abasto nacional de alimentos. Bajo ese argumento en 1961 se decreta la creaci\u00f3n de Conasupo durante el gobierno de Adolfo L\u00f3pez Mateos:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201c(\u2026) se puso en pr\u00e1ctica un programa dirigido a modificar la organizaci\u00f3n y funcionamiento de la Compa\u00f1\u00eda Importadora y Exportadora Mexicana, S.A. a fin de que su acci\u00f3n marginal en los mercados de compra de productos agr\u00edcolas realmente proteja y mejore el ingreso rural, de que el almacenamiento y distribuci\u00f3n de granos se realice con la mayor eficacia y al menor costo y por \u00faltimo, de que se mantenga una acci\u00f3n permanente en los mercados de consumo para que los art\u00edculos de primera necesidad lleguen a la poblaci\u00f3n necesitada en vol\u00famenes suficientes precios bajos y calidades satisfactorias\u201d. (DOF, 25\/03\/1961).<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Resulta interesante dar cuenta que a diferencia de las anteriores paraestatales dedicadas al abasto de alimentos subsidiados, la creaci\u00f3n de Conasupo, reconoc\u00eda la funci\u00f3n social del ejido campesino como sujeto central de la producci\u00f3n alimentaria, fundamentalmente de los granos b\u00e1sicos perfilando la necesidad de crear centros de abasto tambi\u00e9n en el medio rural. El anuncio inclu\u00eda la creaci\u00f3n de filiales \u201cque le sean indispensables para cumplir mejor su funci\u00f3n reguladora en los mercados de consumo\u201d (DOF, 25\/03\/1961) lo que se traducir\u00eda en 1965 en la Distribuidora e Impulsora Comercial Conasupo (Diconsa). Este periodo marca la expansi\u00f3n de esta paraestatal pues es cuando \u201cse establecen las primeras tiendas rurales; se incrementa el n\u00famero de tiendas m\u00f3viles; aparecen las ferro-tiendas;<sup>2<\/sup> las compras se realizan preferentemente a peque\u00f1os industriales nacionales y se empieza a distribuir pan y leche en sus tiendas\u201d (Farango, 1995:53).}<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">2 \u00a0Las \u201cferro tiendas\u201d, eran vagones de trenes convertidos en tiendas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cabe se\u00f1alar, que los primeros esfuerzos en materia de abasto de alimentos subsidiados, se dieron en las ciudades. En sus tiendas, no s\u00f3lo distribu\u00edan alimentos a bajo costo, como puede observarse en la imagen siguiente, tambi\u00e9n lograron colocar art\u00edculos de primera necesidad como uniformes y \u00fatiles escolares sobre todo a trav\u00e9s de los Centros Comerciales Conasupo (Conasuper)<sup>3<\/sup> ubicados principalmente en las urbes (Castro, 2020). La expansi\u00f3n de la empresa paraestatal tambi\u00e9n incluy\u00f3 la instalaci\u00f3n de tiendas en el Sistema de Transporte Colectivo Metro y un programa de tiendas en reclusorios (Denis, 1997).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">3 Los \u201cConasuper\u201d fueron peque\u00f1os centros comerciales orientados a atender clientes de barrios y colonias que vend\u00edan productos b\u00e1sicos, art\u00edculos para el hogar y ropa. En 1982 llegaron a establecerse hasta 338 locales de este tipo. A la par de estos se establecieron los Conasuper B, tiendas m\u00e1s peque\u00f1as y limitadas a productos b\u00e1sicos. Finalmente, se instalaron Centros Comerciales que llegaron a ofrecer m\u00e1s de 14 mil productos con 12 establecimientos en 1982 (Le\u00f3n, 1986).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"637\" height=\"579\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-111024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5313\" style=\"width:401px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-111024.png 637w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-111024-300x273.png 300w\" sizes=\"(max-width: 637px) 100vw, 637px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Foto: Casasola, \u201cMujeres de clase humilde comprando en una tienda m\u00f3vil de la Conasupo\u201d, Ciudad de M\u00e9xico, 1961, Mediateca, INAH, M\u00e9xico.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque los esfuerzos se centraron en garantizar alimentos en las ciudades, paulatinamente, el abasto rural comenz\u00f3 a tomar forma m\u00e1s all\u00e1 de los expendios temporales para distribuir ma\u00edz. Una de las primeras acciones de la reci\u00e9n surgida Conasupo, fue crear las primeras \u201ctiendas rancheras\u201d. Tras esta iniciativa, un a\u00f1o despu\u00e9s se impuls\u00f3 un nuevo programa de expendios populares denominado \u201ctiendas campesinas\u201d que en 1962 ya contaba con 80 tiendas rurales (Moguel y Azpeitia, 1989).\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A principios de los a\u00f1os sesenta, en el auge de las tareas de Conasupo, el abasto rural tom\u00f3 forma consolid\u00e1ndose como una de las estrategias centrales de la paraestatal y al paso del tiempo, la \u00fanica evidencia de la existencia de este importante \u00f3rgano regulador de precios para el mercado de los alimentos b\u00e1sicos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En medio de las tensiones entre el Estado y el capital privado exacerbadas durante el sexenio de Luis Echeverr\u00eda \u00c1lvarez, el gobierno federal decide en 1973 impulsar una verdadera red de tiendas rurales en ese momento llamada Programa de Tiendas Rurales por Cooperaci\u00f3n. Un a\u00f1o despu\u00e9s, Conasupo ya contaba con 400 tiendas cooperativas que ten\u00edan como uno de sus problemas centrales, la falta de supervisi\u00f3n \u201cdirecta y efectiva\u201d debido a su n\u00famero y ubicaci\u00f3n (Fox, 1990). Es tambi\u00e9n la d\u00e9cada de los a\u00f1os setenta cuando iniciar\u00eda el primer proceso de reestructuraci\u00f3n: en 1973 surge la Distribuidora Conasupo (Diconsa); la descentralizaci\u00f3n a trav\u00e9s de la conformaci\u00f3n de seis empresas regionales; la expansi\u00f3n mediante el fortalecimiento de la infraestructura comercial (instalaci\u00f3n de red de bodegas y tiendas, flotilla de transporte, etc.) y la incorporaci\u00f3n de nuevas l\u00edneas de productos a la comercializaci\u00f3n (Farango, 1995).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"517\" height=\"558\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-111352.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5316\" style=\"width:367px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-111352.png 517w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-111352-278x300.png 278w\" sizes=\"(max-width: 517px) 100vw, 517px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Foto: Casasola, \u201cMujer con ni\u00f1o midi\u00e9ndose zapatos y ropa en una tienda m\u00f3vil de la Conasupo\u201d, Distrito Federal, 1961, Mediateca, INAH, M\u00e9xico.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien para finales de 1976 Diconsa ya contaba con 884 tiendas rurales, ser\u00eda en el marco del programa Conasupo-Coplamar impulsado por Jos\u00e9 L\u00f3pez Portillo, el momento cumbre del sistema de abasto rural. El programa ten\u00eda como objetivo canalizar alimentos a bajo costo estableci\u00e9ndose en ese entonces que \u201c\u2026al menos 10 mil comunidades rurales necesitaban acceder a los productos de la canasta b\u00e1sica de alimentos subsidiados\u201d (Fox, 1990:251).<br><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"796\" height=\"557\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-111915.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5318\" style=\"width:747px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-111915.png 796w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-111915-300x210.png 300w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-111915-768x537.png 768w\" sizes=\"(max-width: 796px) 100vw, 796px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Foto: Nacho L\u00f3pez, \u201cTienda rural Conasupo\u201d, Tabasco, 1970, Mediateca, INAH, M\u00e9xico.<br><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La operaci\u00f3n de las tiendas rurales, que desde mediados de los a\u00f1os setenta quedaron en manos de Diconsa, no fue tarea f\u00e1cil. Si bien se establec\u00eda la conformaci\u00f3n de Comit\u00e9s Rurales de Abasto y Comit\u00e9s Comunitarios de Abasto con la finalidad de involucrar a los beneficiarios en las actividades de las tiendas, la \u201capropiaci\u00f3n social\u201d de \u00e9stas se logr\u00f3 en realidad a trav\u00e9s de la mediaci\u00f3n de organizaciones campesinas. Tal fue la experiencia de la Uni\u00f3n Regional de Ejidos de producci\u00f3n y Comercializaci\u00f3n de la Costa Chica (Urecch), organizaci\u00f3n que, a trav\u00e9s de procesos de democratizaci\u00f3n y capacitaci\u00f3n para operar, logr\u00f3 sanear las tiendas; presion\u00f3 a Diconsa para ofrecer productos que respondieran a las necesidades de consumo regional<sup>4<\/sup> y trabaj\u00f3 en la representatividad de consumidores regionales, reduciendo el protagonismo del personal administrativo de la empresa, entre otros aciertos (Espinosa y Meza, 1992).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">4 Uno de los logros m\u00e1s importantes en ese sentido, fueron los \u201cbancos de ma\u00edz\u201d, que consisti\u00f3 en el acopio de la cosecha a nivel regional para ofrecerla en tiempos de desabasto en la misma regi\u00f3n, beneficiando con ello a productores y consumidores (Espinosa y Meza, 1992).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo anterior muestra que ya desde los a\u00f1os setenta, el Estado se ha visto obligado a remodelar las formas tradicionales e institucionales de hacer pol\u00edtica y tomar decisiones (Subirats, 2010:17). La pol\u00edtica agroalimentaria no ha quedado exenta de los intentos racionalizadores que buscan despolitizar los procesos e instrumentar las pol\u00edticas m\u00e1s all\u00e1 de los intereses de los actores en juego, pero en la b\u00fasqueda de legitimar la operaci\u00f3n de los programas sociales, se abrieron canales de participaci\u00f3n que en este caso se expresaron en los consejos de abasto encabezados por organizaciones campesinas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otra experiencia en el terreno de la \u201capropiaci\u00f3n social\u201d del abasto, fue la transferencia del almac\u00e9n de Diconsa a los consumidores de la Costa Grande de Guerrero a trav\u00e9s del Sistema Integral Rural de Abasto y Comercializaci\u00f3n (SIRAC). Mediante este organismo, organizaciones campesinas ligadas a la producci\u00f3n y comercializaci\u00f3n de caf\u00e9 de los municipios de Atoyac, Coyuca, Tecpan y San Jer\u00f3nimo, lograron a principios de los noventa, la operaci\u00f3n de 50 tiendas rurales y un almac\u00e9n para abastecer a m\u00e1s de 20 mil familias de la regi\u00f3n (Cobo y Paz, 1992). Esto remite a Aguilar (2000:53) quien refiere la necesidad de reconocer la arena de conflicto y consenso, de decisi\u00f3n y resistencia, que define la acci\u00f3n de los diferentes actores involucrados en las pol\u00edticas p\u00fablicas. Eso supone descartar la pasividad de los individuos-receptores, sino lo contrario, pues estos act\u00faan constantemente oponi\u00e9ndose, resistiendo y modificando lo dispuesto por las instituciones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, en ambos casos, una de las exigencias m\u00e1s importantes fue encontrar la congruencia entre el abasto y las necesidades de las familias, unidades socioecon\u00f3micas ligadas a los ciclos productivos en los que el temporal define en mucho los niveles de escasez de los alimentos b\u00e1sicos. En ese sentido, existe una diferencia sustantiva frente a la oferta de alimentos distribuidos por los canales privados del comercio local, en los que la cantidad y calidad de productos est\u00e1 mediado por la ganancia, de ah\u00ed que experiencias como SIRAC, permitieran garantizar el abasto de ma\u00edz principalmente, y con ello regular los precios.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"628\" height=\"599\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-125858.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5319\" style=\"width:490px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-125858.png 628w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-125858-300x286.png 300w\" sizes=\"(max-width: 628px) 100vw, 628px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Foto: Casasola, \u201cGente afuera de una tienda<br>campesina de la Conasupo en San Miguel\u201d.<br>Coahuila, 1963, Mediateca, INAH, M\u00e9xico.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Las tiendas rurales, sobreviviendo al neoliberalismo\u2026 pero reestructuradas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien la mayor parte de las filiales, programas y subsidios de Conasupo desaparecieron en el entorno neoliberal, las tiendas rurales lograron sobrevivir no s\u00f3lo a la crisis de los a\u00f1os ochenta, sino parad\u00f3jicamente, a todo el proceso de privatizaci\u00f3n durante el cual se eliminaron la mayor parte de los programas sociales y de apoyo a la agricultura m\u00e1s pobre. Para 1982 la infraestructura de Diconsa en el medio rural consist\u00eda en 8,810 tiendas y 239 almacenes rurales (Denis, 1997), observ\u00e1ndose un crecimiento importante en el n\u00famero de tiendas respecto a a\u00f1os previos. Las tiendas Diconsa fueron el \u00fanico programa que logr\u00f3 sortear la ola de desmantelamiento de las empresas paraestatales del periodo neoliberal, pues mientras la pol\u00edtica de subsidios generalizados a bienes de consumo primario como la tortilla y el pan fueron diluy\u00e9ndose al paso del tiempo, el abasto rural canalizado a trav\u00e9s de esta filial, continu\u00f3 a la par de la distribuci\u00f3n de leche v\u00eda Liconsa (Leche Industrializada Conasupo).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La expansi\u00f3n tiene como explicaci\u00f3n el entorno de crisis generalizada, p\u00e9rdida del poder adquisitivo, escasez y encarecimiento de alimentos por lo que resultaba apremiante enfrentar al menos el abasto alimentario con mayor intervenci\u00f3n del Estado. En el campo, el aumento de establecimientos puede tambi\u00e9n atribuirse a la participaci\u00f3n de las comunidades a trav\u00e9s de los Consejos Comunitarios de Abasto Rural, pues como se\u00f1ala Denis (1997:75-76) \u201cm\u00e1s de la mitad de las tiendas rurales que operaban bajo el r\u00e9gimen de concesi\u00f3n, durante este periodo fueron convirti\u00e9ndose paulatinamente en tiendas de participaci\u00f3n comunitaria\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, en pleno auge petrolero y los inicios de la crisis de los ochenta, las ventas en las tiendas rurales pasaron de 10.5 por ciento en 1978 a 21 por ciento en 1982, mientras que el n\u00famero de tiendas lleg\u00f3 a nueve mil en 1982 y a 13 mil en 1985; el sistema Coplamar-Diconsa increment\u00f3 el n\u00famero de tiendas pasando de 7,446 a 15,363 entre 1983 y 1988 (Appendini, 2001, p. 209). Lo anterior reflejaba la funci\u00f3n social del programa como instrumento para garantizar alimentos de bajo costo en un entorno de ca\u00edda del ingreso familiar, desempleo y escasez. Incluso en el marco de las primeras pol\u00edticas de ajuste estructural, los gobiernos de la \u00e9poca decidieron fortalecer el programa incrementando significativamente el n\u00famero de establecimientos y duplicando las ventas en las zonas rurales. Farango (1995) da cuenta de ello al se\u00f1alar que el n\u00famero de tiendas rurales continu\u00f3 increment\u00e1ndose pasando de 15,447 establecimientos en 1988 a 19,740 en 1992; de la misma manera, los porcentajes de ventas en las tiendas rurales pas\u00f3 de 21 por ciento en 1982 al 79.4 por ciento diez a\u00f1os despu\u00e9s, en proporci\u00f3n inversa a la participaci\u00f3n en las zonas urbanas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, la expansi\u00f3n en el n\u00famero de tiendas y el volumen en las ventas, puede resultar un espejismo, pues la permanencia del programa no sucedi\u00f3 sin un proceso de reestructuraci\u00f3n que al tiempo pondr\u00eda en duda el car\u00e1cter social del abasto rural.<sup>5<\/sup> As\u00ed, aunque la racionalizaci\u00f3n del gasto p\u00fablico no afect\u00f3 en principio a la Conasupo, las funciones de regulaci\u00f3n y abasto se reorientaron hacia el criterio de productividad y eficiencia operativa (L\u00f3pez Flores, 1996). La esencia, el sentido social y el v\u00ednculo con la producci\u00f3n agr\u00edcola fueron modific\u00e1ndose, colocando en las m\u00e1rgenes del mercado el papel regulador de las tiendas rurales. Pero la cruda realidad que viv\u00edan miles de familias, fue imponi\u00e9ndose sobre todo en el campo, lo que oblig\u00f3 en 1984 a impulsar un programa especial para la regulaci\u00f3n de precios de 27 productos b\u00e1sicos. El Programa de Regulaci\u00f3n del Paquete B\u00e1sico, funcion\u00f3 durante cuatro a\u00f1os en que distribuy\u00f3 una canasta b\u00e1sica a precios todav\u00eda m\u00e1s subsidiados (Denis, 1997).\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras prevaleci\u00f3 el sistema de abasto nacional como parte del fortalecimiento de un mercado interno favorable al modelo de desarrollo, la intervenci\u00f3n gubernamental estuvo sometida a todo tipo de presiones por parte de diversos agentes privados, pues los intereses econ\u00f3micos de los especuladores se vieron afectados por estas regulaciones. Esta condici\u00f3n acompa\u00f1\u00f3 pr\u00e1cticamente todas las iniciativas estatales de mediaci\u00f3n en los mercados agroalimentarios, profundiz\u00e1ndose la complejidad en que la acci\u00f3n gubernamental incid\u00eda. Esa constante tensi\u00f3n se profundiz\u00f3 en el contexto de la crisis de los ochenta y la \u201cnecesidad\u201d apremiante de eficientar el gasto p\u00fablico, lo que coloc\u00f3 a las tiendas de abasto en la lista de empresas a transformarse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">5 El cambio estructural de la Conasupo consisti\u00f3 en sanear sus finanzas a trav\u00e9s de la reducci\u00f3n de la deuda externa; menor participaci\u00f3n en las compras nacionales y de importaci\u00f3n, favoreciendo la intervenci\u00f3n del sector privado en la comercializaci\u00f3n agropecuaria; cancelaci\u00f3n de programas no prioritarias; capitalizaci\u00f3n de empresas filiales; reestructuraci\u00f3n del aparato administrativo; modernizar sistemas y procedimientos; reducci\u00f3n de gastos de operaci\u00f3n y racionalizaci\u00f3n o eliminaci\u00f3n de subsidios\u00a0 (L\u00f3pez Flores, 1996).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las primeras se\u00f1ales de este proceso de reestructuraci\u00f3n se dieron en el periodo de Jos\u00e9 L\u00f3pez Portillo cuando en el marco de las cartas de intenci\u00f3n firmadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI) perme\u00f3 un discurso orientado a la racionalizaci\u00f3n del gasto p\u00fablico, la eficientizaci\u00f3n de los procesos y la modernizaci\u00f3n econ\u00f3mica, lo que en sentido estricto, condujo a \u201cla eliminaci\u00f3n de subsidios de algunos productos que comercializaba la Conasupo como medida para reducir su gasto\u201d siendo 1986 el punto de partida de la restructuraci\u00f3n de esta importante paraestatal cuando se firma el Convenio para el Cambio Estructural, el Reordenamiento Integral y la Rehabilitaci\u00f3n Financiera de Conasupo (L\u00f3pez Flores, 1996). De esta forma, si bien las tiendas lograron subsistir, sobrevino el incremento de los precios de los productos distribuidos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"506\" height=\"599\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-131125.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5322\" style=\"width:477px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-131125.png 506w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-131125-253x300.png 253w\" sizes=\"(max-width: 506px) 100vw, 506px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Foto: Nacho L\u00f3pez, \u201cTienda rural<br>Conasupo-Coplamar, fachada\u201d. Tabasco,<br>1970, Mediateca, INAH, M\u00e9xico.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La reestructuraci\u00f3n de Conasupo enmarcada a principios de la ola neoliberal, afect\u00f3 los precios ofrecidos en las tiendas, al punto que en 1985, en plena crisis econ\u00f3mica, los subsidios canalizados a \u00e9stas cayeron 43 por ciento como parte de la estrategia para abatir el d\u00e9ficit financiero de las filiales (L\u00f3pez Flores, 1996). Otro efecto importante de este proceso fue que, al fomentarse la participaci\u00f3n del sector privado en la comercializaci\u00f3n de productos, se fue transformando la calidad de los mismos. Esto explica el papel que tuvieron las propias tiendas comunitarias en la introducci\u00f3n de productos industrializados como la harina de ma\u00edz y de trigo, lo cual fue posible en un primer momento, mediante un sistema de producci\u00f3n en las instalaciones de molienda de Conasupo. En la actualidad, el abasto de estos productos se garantiza a trav\u00e9s de compras con empresas harineras como Gruma que distribuye harina de ma\u00edz y de Cargill, una agroalimentaria estadounidense que vende entre otras cosas, harina de ma\u00edz y trigo. El cambio de los proveedores se explica por los procesos de privatizaci\u00f3n de Conasupo que obligaron a depender de empresas privadas para abastecer sus tiendas.<sup>6<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">6 La desaparici\u00f3n de las filiales dedicadas a la molienda por parte de Conasupo, debilit\u00f3 las funciones de compra, industrializaci\u00f3n y abasto a las tiendas comunitarias. Estas filiales contaban con once plantas para la industrializaci\u00f3n, enlatado y envasado de frutas, legumbres y hortalizas, as\u00ed como alimentos balanceados (L\u00f3pez Flores, 1996).\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cabe se\u00f1alar, que la sobrevivencia de las tiendas sucedi\u00f3 en el medio rural, mientras que en las ciudades los establecimientos pr\u00e1cticamente desaparecieron reduci\u00e9ndose a algunas tiendas en colonias populares sobre todo de Infonavit. Las tiendas urbanas dejaron de operar en 1985 cuando derivado del proceso de \u201cmodernizaci\u00f3n estructural y concentraci\u00f3n exclusiva en las \u00e1reas estrat\u00e9gicas y prioritarias para realizar con eficacia sus funciones\u201d se plante\u00f3 la desincorporaci\u00f3n de \u00e9stas. Pero el golpe certero a la estructura operativa de Diconsa en las ciudades, llegar\u00eda en 1989 cuando el entonces Director General de Conasupo Ignacio Ovalle (el mismo nombrado al frente de la ahora Segalmex y quien ser\u00eda retirado de su cargo por uno de los mayores esc\u00e1ndalos de desv\u00edo de recursos en el gobierno de AMLO), decide entre otras cosas, transferir los Conasuper y retirar las concesiones a m\u00e1s de dos mil tiendas (Farango, 1995).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las tiendas rurales continuaron ahora integradas en 1990 a la Secretar\u00eda de Desarrollo Social (Sedesol) pero operadas a trav\u00e9s de Diconsa. A finales de la d\u00e9cada de los noventa, Conasupo ya s\u00f3lo compraba directamente algunos cultivos para abastecer sus tiendas a trav\u00e9s de esta filial \u201c\u2026en adelante, dicho organismo ser\u00eda responsable de realizar directamente sus compras (incluyendo las de ma\u00edz y frijol) para abastecer sus expendios y cumplir con sus programas de desarrollo rural (Casco, 1999, en Yunes y Barceinas, 2000), lo que de entrada vulner\u00f3 la capacidad de abasto para las tiendas rurales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los problemas derivados de la operaci\u00f3n de los establecimientos rurales y de los m\u00e1rgenes de utilidad, generaron un proceso de privatizaci\u00f3n de las tiendas, pues a finales del periodo de L\u00f3pez Portillo muchas de \u00e9stas \u201coperaban como concesiones al sector privado\u201d (Fox, 1990). En el mejor de los casos, las tiendas y sus encargados terminaron siendo \u201cempleados\u201d de la paraestatal. El trasfondo de esta situaci\u00f3n, por una parte, fue que el porcentaje de distribuci\u00f3n de alimentos era marginal; seg\u00fan Fox (1990) y Espinosa y Meza (1992), \u00e9ste no superaba el cinco por ciento. Los problemas de liquidez, desabasto y endeudamiento fueron una constante para las tiendas operadas por las organizaciones campesinas; mientras que en aquellas controladas completamente por la entonces Diconsa, sobresal\u00edan por los problemas de corrupci\u00f3n que se expresaban en el desv\u00edo de productos y el incremento de precios a los consumidores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De acuerdo a Cobo y Paz (1992), lo anterior comenz\u00f3 a mostrar una importante contradicci\u00f3n: la posibilidad de continuar operando deb\u00eda sostenerse en criterios de rentabilidad econ\u00f3mica, es decir, funcionar en la l\u00f3gica del comercio privado, sobre todo cuando los subsidios resultan insuficientes para abastecer a las poblaciones y el escenario econ\u00f3mico va imponiendo la racionalidad empresarial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro elemento caracter\u00edstico de las tiendas Diconsa, han sido las constantes reestructuraciones, el gobierno de Vicente Fox por ejemplo, busc\u00f3 convertir a las tiendas en establecimientos tipo \u201csuper\u201d a trav\u00e9s del proyecto fallido \u201cNuestra Tienda\u201d. De acuerdo a informaci\u00f3n de Pastrana (2001), el gobierno federal pretend\u00eda modernizar las tiendas y prestar nuevos servicios como \u201ctelefon\u00eda rural, correo, pagos de Progresa, paquete b\u00e1sico de medicamentos, env\u00edos al extranjero y hasta cajeros autom\u00e1ticos para que las se\u00f1oras pudieran cobrar sus 300 pesos mensuales con tarjetas de d\u00e9bito\u201d. Nada de eso sucedi\u00f3, pues en ese periodo las tiendas hab\u00edan registrado una ca\u00edda del 7.7 por ciento en sus ventas mientras que los costos de operaci\u00f3n pasaron de 668 pesos en 1998 a 730 en el a\u00f1o 2000 (Idem).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo lo anterior expresa una pol\u00edtica de abasto alimentario err\u00e1tica, en todo caso, definida a partir de criterios eficientistas que colocaron en las m\u00e1rgenes la funci\u00f3n social de regular precios de alimentos, sortear la carest\u00eda, el desabasto y la escasez. Los vientos neoliberales marcados claramente durante el sexenio salinista, reorientaron la funci\u00f3n reguladora de las tiendas hacia las zonas rurales bajo el argumento de eficientar los recursos p\u00fablicos y concentrarse en las regiones marginadas del pa\u00eds. Aunque la decisi\u00f3n resultaba absurda pues la pobreza no es exclusiva del campo, esto benefici\u00f3 a las comunidades campesinas que vieron fortalecido el programa ahora focalizado en distribuir la mayor parte de los productos a trav\u00e9s de las tiendas rurales convertido m\u00e1s tarde en el Programa de Abasto Rural (PAR).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Los beneficios a la econom\u00eda familiar<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar del enfoque eficientista bajo el cual sobrevivieron las tiendas rurales, vale resaltar los aspectos positivos. Durante los mejores a\u00f1os del programa, se ofrec\u00edan gran diversidad de granos b\u00e1sicos tanto de mayoreo, medio mayoreo como menudeo. Como se puede apreciar en la imagen siguiente publicada por el Universal el 30 de abril de 1983 (Castro, 2020), la diversidad de frijoles era ofertada en las tiendas por debajo del precio comercializado en las tiendas particulares, gracias a los convenios que se establecieron entre la entonces Secretar\u00eda de Comercio y Fomento Industrial (Secofi) y la propia Conasupo. La diversidad de productos y sus bajos precios, contribuyeron a la econom\u00eda familiar por d\u00e9cadas, regulando los precios del comercio privado y estableciendo m\u00faltiples puntos de distribuci\u00f3n que iban desde colonias populares hasta zonas alejadas de las ciudades. Desde una perspectiva m\u00e1s estructural, el acceso a alimentos de bajo costo, contribuy\u00f3 a deprimir los salarios a trav\u00e9s de mecanismos indirectos de subsidios a los trabajadores de una industrializaci\u00f3n incipiente, mientras que en el campo garantiz\u00f3 el acceso a los principales alimentos en zonas en las que prevalec\u00edan establecimientos comerciales que encarec\u00edan los productos y condicionaban la venta a la adquisici\u00f3n de otros bienes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"852\" height=\"678\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-130635.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5320\" style=\"width:685px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-130635.png 852w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-130635-300x239.png 300w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-130635-768x611.png 768w\" sizes=\"(max-width: 852px) 100vw, 852px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Foto: im\u00e1genes tomadas de \u201cLa Conasupo era la tienda del pueblo\u201d, A\u00edda Castro, <em>El Universal<\/em>, 24 julio 2020.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La orientaci\u00f3n nutricional de las tiendas siempre fue un elemento marginal de sus objetivos, pero cuando fueron operadas como parte del Sistema Alimentario Mexicano (SAM),<sup>7<\/sup> logr\u00f3 vincularse la distribuci\u00f3n con el cuidado nutricional de los beneficiarios. En el contexto de este programa, \u201cse plante\u00f3 la utilizaci\u00f3n de un perfil de la situaci\u00f3n nutricional del pa\u00eds y con un an\u00e1lisis de la estructura de consumo de alimentos, ello con el fin de fijar y cuantificar metas alimenticias para sectores espec\u00edficos de la poblaci\u00f3n y regiones cr\u00edticas definidas desde un punto de vista de nutrici\u00f3n y pobreza\u201d (Pedroza, 2018: 34).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese entonces, la canasta b\u00e1sica alimentaria<sup>8<\/sup> consist\u00eda de 38 alimentos que fueron clasificados en s\u00faper b\u00e1sicos (de mayor frecuencia), b\u00e1sicos (frecuencia intermedia) y complementarios (frecuencia baja). Esta canasta fue producto del trabajo desarrollado por el Instituto Nacional de Nutrici\u00f3n (INN) que en el marco del SAM aplic\u00f3 una encuesta en 1979 en la que defini\u00f3 los m\u00ednimos cal\u00f3ricos (2.750 calor\u00edas diarias), la poblaci\u00f3n objetivo preferente<sup>9<\/sup> que sufr\u00eda de los m\u00ednimos nutricionales, as\u00ed como la identificaci\u00f3n del consumo prevaleciente de la poblaci\u00f3n de menor ingresos (Pedroza, 2018).\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La canasta b\u00e1sica recomendable (CBR), como se le llam\u00f3, ya conten\u00eda algunos productos industrializados y una gran variedad de alimentos frescos. En esa \u00e9poca se hicieron importantes esfuerzos por reducir las deficiencias alimentarias a trav\u00e9s de la distribuci\u00f3n de la canasta alimentaria subsidiada en las tiendas Conasupo y la Campa\u00f1a Nacional de Educaci\u00f3n Nutritiva \u201cla cual hac\u00eda la promoci\u00f3n de la dieta tradicional mexicana, rica en fibras y productos naturales, en contra de los alimentos chatarra al ser identificados como productos industrializados ricos en harinas y az\u00facares (Navarro, 1988, citado por Pedroza, 2018).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como dan cuenta las im\u00e1genes siguientes, adem\u00e1s de la oferta de productos frescos, la voluntad por mejorar la nutrici\u00f3n llev\u00f3 a la difusi\u00f3n de recetas con productos distribuidos en las tiendas, elaboradas en el marco del Programa de Orientaci\u00f3n Nutricional cuyos recetarios fueron impresos en los Talleres Gr\u00e1ficos de la Naci\u00f3n. El antecedente de este programa, lo encontramos en los recetarios de la Conasupo que se distribuyeron a mediados de los a\u00f1os sesenta que buscaban diversificar los alimentos a trav\u00e9s de productos novedosos para las amas de casa como el pescado seco, las harinas nixtamalizadas y los alimentos enlatados, de esta forma, incluso se public\u00f3 un recetario en colaboraci\u00f3n con Minsa y Conasupo.<sup>10<\/sup>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, la canasta alimentaria ofertada en su momento a trav\u00e9s de las tiendas Conasupo,<sup>11<\/sup> da cuenta de la injerencia que comenzaron a tener empresas alimentarias proveedoras de productos industrializados frente a la demanda vigente de productos frescos que tambi\u00e9n se distribuyeron por un tiempo en estos establecimientos, lo cual refleja claramente el papel de la paraestatal en la llamada \u201ctransici\u00f3n nutricional\u201d caracterizada por el cambio dram\u00e1tico en la dieta de las y los mexicanos (Ru\u00edz y Sandoval, 2018).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">7 La estrategia nutricional del SAM se acompa\u00f1\u00f3 de cuatro campa\u00f1as consistentes en la importancia de la leche materna; distribuci\u00f3n de recetarios, carteles, calendarios y cuadernillos con los valores nutritivos de la dieta mexicana; difusi\u00f3n radiof\u00f3nica sobre la importancia de comer bien y finalmente, la edici\u00f3n de un libro familiar sobre el buen comer, as\u00ed como brigadas de nutri\u00f3logos en zonas rurales para la difusi\u00f3n de h\u00e1bitos alimentarios sanos y nutritivos (Luiselli, 1982, citado por Pedroza, 2018).<br>8 Adem\u00e1s de ser un importante instrumento de medici\u00f3n de la pobreza, la canasta b\u00e1sica expresa una pol\u00edtica alimentaria. da cuenta del enfoque que tendr\u00e1 esa pol\u00edtica y, sobre todo, permite reconocer las necesidades alimentarias primordiales de una poblaci\u00f3n.<br>9 La Poblaci\u00f3n Objetivo Preferente (POP), eran 13 millones de personas en zonas rurales y 6 millones en \u00e1reas rurales, ubicadas en 600 municipios rurales y zonas de la periferia urbana (Pedroza, 2018).<br>10 El recetario ofrec\u00eda 30 recetas de platillos populares con pescado seco tipo bacalao (en realidad era caz\u00f3n) adem\u00e1s de incluir el costo de cada uno. Mientras que en los recetarios del Programa de Orientaci\u00f3n Nutricional, tambi\u00e9n se promov\u00eda el consumo de pescado, sardina fresca o congelada, at\u00fan en lata y filete de cualquier especie de pescado (Mart\u00ednez y Torres, 2016).<br>11 Desde 1982 se cre\u00f3 este instrumento de medici\u00f3n y definici\u00f3n alimentaria, pero desde 2009 ha sido responsabilidad del Consejo Nacional de Evaluaci\u00f3n de la Pol\u00edtica de Desarrollo Social (Coneval). Como se\u00f1alan Ru\u00edz y Sandoval (2018), ser\u00eda 2012 cuando este organismo publica la \u00faltima actualizaci\u00f3n metodol\u00f3gica de la canasta b\u00e1sica alimentaria como principal mecanismo para medir la pobreza extrema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de sus limitantes y sus propias contradicciones, las tiendas Conasupo como espacio privilegiado de distribuci\u00f3n de alimentos en zonas alejadas y pobres, garantiz\u00f3 por a\u00f1os productos de primera necesidad sustentada en una visi\u00f3n integral de sostener el acceso a alimentos de la mano de una alimentaci\u00f3n saludable que fue desdibuj\u00e1ndose al tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Las tiendas de abasto rural en la coyuntura actual&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La sobrevivencia de las tiendas de abasto tiene varias explicaciones, por una parte, se convirtieron en un espacio reconocido por las comunidades; generalmente ubicadas en lugares estrat\u00e9gicos de las localidades, diversos programas encontraron en las tiendas un lugar id\u00f3neo para operar, por ejemplo, a principios de los a\u00f1os noventa a trav\u00e9s de sus sedes, se distribuyeron sueros orales, paquetes alimenticios para ni\u00f1os ind\u00edgenas, despensas y leche a familias de escasos recursos (Farango, 1995). Un informe de Coneval (2012), se\u00f1ala que alrededor del 90 por ciento de las tiendas se convirtieron en Unidades de Servicio a la Comunidad (USC) y contaban con al menos alg\u00fan servicio: \u201cacceso a telefon\u00eda, compra de tiempo aire de telefon\u00eda m\u00f3vil, servicios financieros, internet, entrega de apoyos de programas federales, venta de leche Liconsa, buz\u00f3n de Sepomex, tortiller\u00eda, molino, cobros de servicios (agua, luz, tel\u00e9fono), entre otros\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su existencia tambi\u00e9n obedece a que las tiendas configuraron parte de la pol\u00edtica neoliberal de \u201ccombate a la pobreza\u201d, de ah\u00ed que, a trav\u00e9s de sus establecimientos, se hayan canalizado los recursos de otros programas como en su momento fue el programa alimentario PAL-Sin hambre impulsado en el periodo de Pe\u00f1a Nieto.<sup>12<\/sup>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">12 El Programa de Apoyo Alimentario (PAL-Prospera), fue administrado a las beneficiarias mediante terminales ubicadas en las tiendas a trav\u00e9s de las cuales se canalizaba el apoyo bimestral para la adquisici\u00f3n de alimentos ofertados ah\u00ed mismo. La informaci\u00f3n sobre cu\u00e1ndo llegar\u00eda el apoyo y qu\u00e9 productos podr\u00edan adquirirse, se convirti\u00f3 en un privilegio de las encargadas y en ese sentido, un \u00e1mbito de poder en la relaci\u00f3n con las beneficiarias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, la raz\u00f3n m\u00e1s poderosa de su continuidad es que las tiendas Diconsa son las \u00fanicas que han distribuido de manera constante productos que resultan esenciales para garantizar la alimentaci\u00f3n de los pobladores rurales. De acuerdo a datos recientes del Consejo Nacional de Evaluaci\u00f3n de la Pol\u00edtica Social de Desarrollo (Coneval, 2023), los productos m\u00e1s comercializados son ma\u00edz grano 29.4 por ciento; 15.6 por ciento, harina de ma\u00edz, 7.6 por ciento, aceite vegetal comestible, as\u00ed como az\u00facar y frijol. En ese sentido y de acuerdo a la encargada de una tienda en Chapulco, Puebla, aunque la competencia con las tiendas particulares asedia permanentemente la existencia de los establecimientos populares, \u201cla tienda comunitaria Diconsa subsiste por la venta de ma\u00edz, frijol, haba y trigo\u201d (Guti\u00e9rrez, 2018).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante la administraci\u00f3n del gobierno de Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador, el programa ha logrado sostenerse a pesar de las restricciones presupuestales. Como puede observarse en el siguiente gr\u00e1fico, hay una tendencia en los \u00faltimos a\u00f1os a mantener el presupuesto asignado al ahora llamado PAR alrededor de los dos mil doscientos millones de pesos, que deflactados, se traduce en t\u00e9rminos reales, en el estancamiento de la asignaci\u00f3n presupuestal.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"905\" height=\"567\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-153837.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5325\" style=\"width:611px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-153837.png 905w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-153837-300x188.png 300w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-153837-768x481.png 768w\" sizes=\"(max-width: 905px) 100vw, 905px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Fuente: elaboraci\u00f3n propia con datos de Cedrssa, Programa Especial Concurrente para el Desarrollo Rural Sustentable. Presupuesto aprobado, varios a\u00f1os.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de esta limitaci\u00f3n presupuestal, la permanencia del programa se refleja en el directorio de tiendas m\u00e1s reciente, el cual nos indica un total de 24,511 establecimientos fijos y 400 m\u00f3viles en todo el pa\u00eds, concentrados claramente en el sur-sureste. En t\u00e9rminos de la infraestructura para la distribuci\u00f3n, el PAR cuenta con 30 almacenes centrales, 272 almacenes rurales, 4 almacenes graneleros y 4,218 veh\u00edculos (Diconsa, 2020). Siguiendo los datos de Sader-Segalmex (2020), el Programa atiende a cerca de 25 millones de personas en 2,260 municipios y un volumen de productos ofertados de 72 mil toneladas mensuales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La presencia de Diconsa regionalmente y por estados, evidencia su orientaci\u00f3n y vinculaci\u00f3n con la pol\u00edtica de \u201ccombate a la pobreza\u201d, resultado de la reestructuraci\u00f3n que sufriera a finales de los a\u00f1os ochenta cuando se defini\u00f3 que la misi\u00f3n del programa ser\u00eda atender s\u00f3lo las regiones marginadas del pa\u00eds, consideradas entonces las zonas rurales. Esto permite entender la presencia central del PAR en el sur-sureste que, incluyendo los estados de Oaxaca y Veracruz (tambi\u00e9n pertenecen a la regi\u00f3n sur-sureste), representan el 46 por ciento de todas las tiendas en el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"554\" height=\"526\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-154341.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5327\" style=\"width:453px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-154341.png 554w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-154341-300x285.png 300w\" sizes=\"(max-width: 554px) 100vw, 554px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Fuente: datos recuperados de Directorio de tiendas, Diconsa, gob.mx<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El abasto alimentario durante la pandemia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante la pandemia y los meses de confinamiento, la funci\u00f3n social de las tiendas de abasto fue evidente. Ante la imposibilidad de salir de sus hogares, muchas familias s\u00f3lo contaron con el abasto de las tiendas locales y para el abasto de ma\u00edz, las tiendas Diconsa fueron fundamentales, sin embargo, conforme el confinamiento se prolongaba, el desabasto fue una constante y el encarecimiento tambi\u00e9n, as\u00ed lo vivieron comunidades del municipio de Chicontla en la Sierra Norte de Puebla, pues si normalmente el cuartillo<sup>13<\/sup> de ma\u00edz se vend\u00eda entre 10 y 12 pesos, durante la pandemia lleg\u00f3 a 18 pesos (Entrevista Jovita L\u00f3pez, 3\/12\/2021). En localidades de la Sierra Norte de Veracruz, las solicitudes de ma\u00edz llegaban hasta un mes despu\u00e9s, sobre todo por problemas de transporte del almac\u00e9n regional; el encargado de la tienda El Peric\u00f3n en el municipio de Texcatepec se\u00f1al\u00f3 al respecto \u201cen la tienda se vende bien, cuando llega la mercanc\u00eda en una semana se acaba todo lo que trae el cami\u00f3n, tambi\u00e9n pasa que cuando llega la mercanc\u00eda le faltan pocos d\u00edas para caducar\u201d (Radio Huaya, octubre 2020).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">13 El cuartillo es una medida tradicional en las comunidades, en este caso, hace referencia a 4 latas de sardina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por su parte, la Uni\u00f3n Estatal de Consejos Comunitarios de Abasto de Oaxaca, denunci\u00f3 desabasto y sobreprecios de alimentos vendidos en las tiendas a mediados de 2021. Esto coincide con la situaci\u00f3n que vivieron localidades de la Sierra y Costa de Chiapas en donde representantes ciudadanos denunciaron el encarecimiento de los productos respecto a los productos de las otras tiendas locales en el contexto de la pandemia (Gaceta Parlamentaria 2020).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro fen\u00f3meno que se observ\u00f3 en algunas regiones durante la pandemia, fue la reventa de productos, pues propietarios de tiendas de abarrotes compraban en las tiendas Diconsa a precios subsidiados para revender en sus negocios a precios m\u00e1s altos. Esto sucedi\u00f3 en localidades de Tlaxcala como Tizatl\u00e1n en donde el az\u00facar revendida pas\u00f3 de 20 a 40 pesos quitando la envoltura original de Segalmex, as\u00ed lo hicieron tambi\u00e9n en el caso del frijol (Lara, 2020).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La crisis alimentaria que se vivi\u00f3 durante la pandemia no fue contundente en las zonas rurales, en mucho, por el abasto garantizado de ma\u00edz a partir de la producci\u00f3n local y la distribuci\u00f3n en las tiendas Diconsa. Esto demuestra la funci\u00f3n social que todav\u00eda tienen estos establecimientos a pesar de los procesos de reestructuraci\u00f3n que han vivido. Para los pobladores de comunidades alejadas, de hecho, las tiendas Diconsa son el \u00fanico lugar en el que pueden adquirir alimentos b\u00e1sicos a precios subsidiados, de acuerdo a Segalmex esto es posible porque \u201cel Programa de Abasto Rural opera donde no existe un servicio de abasto local suficiente y adecuado o no hay alternativas de abasto\u201d. Aunque no existen evaluaciones recientes que den cuenta de ello, un informe de Coneval de 2012, estim\u00f3 que, tras una muestra representativa, el 12.4 por ciento de las tiendas resultaron ser la \u00fanica opci\u00f3n de abasto local, mientras que un a\u00f1o antes fue de 21.9 por ciento, sin contar que s\u00f3lo la mitad de las tiendas cuentan con todos los productos de la canasta b\u00e1sica Diconsa. Lo anterior coincide con un documento reciente de Sader-Segalmex (2020) en el que indica que ser\u00edan m\u00e1s de dos mil localidades en las que las tiendas Diconsa son su \u00fanica opci\u00f3n, es decir alrededor del 10 por ciento del total de los establecimientos a nivel nacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De lo anterior, podemos deducir que la expansi\u00f3n del comercio privado paulatinamente ha desplazado a las tiendas Diconsa como \u00fanica o principal fuente de abasto local. A\u00fan as\u00ed, considero que esta \u201cconvivencia\u201d de oferta de productos en los mercados locales, genera mecanismos de competencia y regulaci\u00f3n informal de precios que de alguna manera terminan por favorecer a los consumidores m\u00e1s pobres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por lo que se refiere a la canasta b\u00e1sica ofertada en las tiendas, cabe se\u00f1alar que, como se puede observar en el siguiente cuadro, el gobierno de la Cuarta Transformaci\u00f3n redefini\u00f3 \u00e9sta al pasar de 23 a 40 productos:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"407\" height=\"231\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-174430.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5330\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-174430.png 407w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-174430-300x170.png 300w\" sizes=\"(max-width: 407px) 100vw, 407px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"406\" height=\"626\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-174504.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5331\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-174504.png 406w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-174504-195x300.png 195w\" sizes=\"(max-width: 406px) 100vw, 406px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"401\" height=\"314\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-174522.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5332\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-174522.png 401w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-01-174522-300x235.png 300w\" sizes=\"(max-width: 401px) 100vw, 401px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Fuente: elaboraci\u00f3n propia con base en Pedroza (2018); blogconeval.gob.mx y twitter.com\/segalmex, (2020).<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta ampliaci\u00f3n en la oferta de productos, es un arma de doble filo sobre todo si \u00e9sta no obedece a un estudio de mercado que defina claramente las necesidades de la poblaci\u00f3n. As\u00ed, muchos de los productos ofrecidos tras esta ampliaci\u00f3n, no lograron ser del gusto de los beneficiarios como carnes empacadas y algunos l\u00e1cteos que en el extremo y de acuerdo a varios diarios del estado de Puebla, durante la pandemia tuvieron que ser enterrados y destruidos con fuego por encontrarse en descomposici\u00f3n.<sup>14<\/sup> Esto nos lleva a se\u00f1alar que el paso hacia procesos m\u00e1s democr\u00e1ticos en la toma de decisiones que permita transitar de una racionalidad instrumental a una racionalidad dial\u00f3gica (Aguilar, 1992:28), lejos est\u00e1 de suceder. De hecho, una caracter\u00edstica de las pol\u00edticas y de la pol\u00edtica en el contexto no s\u00f3lo del neoliberalismo sino incluso de la 4T, es que ambos modelos se revisten de una narrativa de b\u00fasqueda del consenso, participaci\u00f3n y democracia, sin embargo, las pol\u00edticas se encuentran dominadas por los aspectos t\u00e9cnicos y econ\u00f3micos y es que en general, est\u00e1n elaboradas e implementadas desde un modelo de racionalidad t\u00e9cnica que no permite reconocer necesidades reales de la sociedad, ni negociar con \u00e9sta, pero como la realidad no es plana ni predecible y los programas son la expresi\u00f3n de una confluencia de intereses, tensiones, negociaciones, acuerdos y conflictos, en muchas de las tiendas de abasto, algunos de los productos simplemente no lograron comercializarse entendi\u00e9ndose esto como una clara inconformidad y resistencia a las decisiones elaboradas desde arriba, ajenas a las preferencias culturales de los beneficiarios.}<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">14 \u00a0De acuerdo a la informaci\u00f3n period\u00edstica, se desecharon alrededor de 1.5 millones de pesos en alimentos descompuestos en el almac\u00e9n de Tecali, Puebla.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo anterior confirma que, aunque las personas aparecen como simple recept\u00e1culos de programas y despolitizados al no ser parte de decisiones de orden p\u00fablico, cotidianamente estos proyectos gubernamentales, terminan colocados en constantes forcejeos, en espacios de maniobra y empoderamiento que incluye a interventores y clientes (Long, 2007:314-318). De esta forma, el contraste entre los planteamientos iniciales y la pr\u00e1ctica de los programas, aparece como ambivalente, contradictoria, y ambigua; la inconformidad por su parte, puede expresarse en \u201cpr\u00e1cticas de aplazamiento, acomodo, negociaci\u00f3n, apropiaci\u00f3n selectiva, distanciamiento o ausentismo\u201d (Arce y Long, 2001:3), en este caso, expresada claramente en el rechazo a estos productos y la necesidad por parte del gobierno de ocultar el fracaso de sus decisiones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Las tiendas en el contexto de la inflaci\u00f3n y la carest\u00eda alimentaria<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de varios a\u00f1os sin pactos econ\u00f3micos, ante los niveles inflacionarios que se reflejaron particularmente despu\u00e9s de la pandemia en los alimentos, el gobierno de AMLO recurri\u00f3 a esta vieja pr\u00e1ctica y en 2022 firm\u00f3 dos acuerdos para contener el alza de los precios. A principios del a\u00f1o, estableci\u00f3 el Paquete Contra la Inflaci\u00f3n y la Carest\u00eda (PACIC), un plan consisti\u00f3 en un abanico de medidas entre las que destacan la constituci\u00f3n de una reserva estrat\u00e9gica de ma\u00edz y el fortalecimiento del programa de abasto (Liconsa\/Diconsa).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para principios de octubre del mismo 2022, estableci\u00f3 una segunda versi\u00f3n del PACIC denominado Acuerdo de Apertura contra la Inflaci\u00f3n y la Carest\u00eda (Apacic) del cual destacaron dos aspectos: los acuerdos establecidos con empresarios del pa\u00eds ligados a la distribuci\u00f3n de alimentos en tiendas de autoservicio y la apertura del mercado a las importaciones de productos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el marco de esta segunda versi\u00f3n del pacto, Segalmex, responsable de los establecimientos Diconsa, de comprometi\u00f3 a garantizar el abasto de ma\u00edz a las tiendas sobre todo del sureste mexicano, a trav\u00e9s del grano en bodegas de acopio que obtuvo de los peque\u00f1os y medianos productores mediante el programa de precios de garant\u00eda, asegurando un precio al consumidor de 6.50 pesos por kilo. Sin embargo, el cumplimiento del compromiso oblig\u00f3 al gobierno a adquirir ma\u00edz y frijol a precios de mercado. De este total, se estima que 279 mil toneladas fueron de ma\u00edz almacenado por Segalmex y el resto, es decir m\u00e1s de 520 mil toneladas, de los empresarios agr\u00edcolas de Sinaloa.<sup>15<\/sup> Lo anterior signific\u00f3 la transferencia de un subsidio a trav\u00e9s de compras de ma\u00edz a grandes productores, quienes establecen el precio a partir del fijado en la Bolsa de Chicago. En una primera etapa, estas compras representaron al erario 3,200 millones de pesos (Segalmex, junio 2022), siendo su destino \u201clas m\u00e1s de 20 mil tiendas de abasto que en conjunto demandan alrededor de 600 mil toneladas de ma\u00edz cada a\u00f1o; el resto, 150 mil toneladas, ser\u00edan canalizadas a la industria de la masa y la tortilla para frenar el precio al alza de la tortilla\u201d (Mart\u00ednez, 2022). Al respecto vale se\u00f1alar que, al desdibujarse el abasto nacional sustentado en la autosuficiencia, la estrategia de la \u201cseguridad alimentaria\u201d<sup>16<\/sup> se fue imponiendo como el marco conceptual en el que se dise\u00f1ar\u00eda la pol\u00edtica de abasto, reduci\u00e9ndose significativamente el papel de la agricultura campesina como proveedora de alimentos. Este nuevo enfoque, desplaz\u00f3 a los campesinos como proveedores de primer orden, siendo los grandes productores sobre todo de Sinaloa y Jalisco, quienes, a partir de una estrategia de subsidios y programas h\u00eddricos, de mecanizaci\u00f3n y uso de agroqu\u00edmicos, incrementaron su producci\u00f3n de ma\u00edz blanco, convirti\u00e9ndose as\u00ed en uno de los principales abastecedores del grano a nivel nacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">15 El programa de compras a los productores sinaloenses continu\u00f3 durante 2023, llegando a un mill\u00f3n doscientas mil toneladas adquiridas por parte de Segalmex. Lo cual evidencia el posicionamiento de los empresarios agr\u00edcolas de Sinaloa como los principales proveedores de ma\u00edz blanco del pa\u00eds. Este lugar privilegiado ene l abasto nacional de alimentos no se reduce al ma\u00edz, pues el director de Segalmex ha se\u00f1alado la intenci\u00f3n de impulsar la producci\u00f3n de frijol negro y pinto en el mismo estado a trav\u00e9s del mecanismo de agricultura por contrato (El Economista, 13\/11\/2023).<br>16 El concepto de seguridad alimentaria surge por primera vez en 1943 en el marco de una reuni\u00f3n sobre manejo de excedentes de alimentos b\u00e1sicos en Estados Unidos, pero ser\u00eda en el contexto de la crisis alimentaria de los a\u00f1os setenta, que la FAO defini\u00f3 como \u201cseguridad alimentaria\u201d la disponibilidad y suministro adecuado de alimentos en todo momento, por lo que hab\u00eda un \u00e9nfasis en aumentar la producci\u00f3n para garantizar la disponibilidad (Sim\u00f3n, 2009:35).\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La l\u00f3gica del gobierno actual ha sido garantizar de cualquier manera y a cualquier costo, la distribuci\u00f3n de ma\u00edz y frijol a trav\u00e9s de las tiendas Diconsa, para lo cual ha reservado alrededor de 20 mil toneladas de ma\u00edz siendo el 50 por ciento \u00e9stas canalizadas a las tiendas en Oaxaca. De acuerdo a Segalmex, esto representar\u00eda la garant\u00eda de abasto hasta principios de 2023 (MVS Noticias, 10\/12\/2022).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El fantasma del \u201csalinismo\u201d alcanza a las tiendas Diconsa<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La designaci\u00f3n de Ignacio Ovalle al frente de Segalmex a inicio del sexenio de AMLO, gener\u00f3 muchos cuestionamientos sobre todo por sus v\u00ednculos al antiguo r\u00e9gimen pri\u00edsta, en particular, cuando fue director de la paraestatal Conasupo durante el gobierno de Salinas de Gortari (1988-1994), adem\u00e1s de un sinf\u00edn de cargos p\u00fablicos ligados a los gobiernos en los a\u00f1os setenta y ochenta. El nombramiento result\u00f3 extra\u00f1o en el marco de las declaradas e hist\u00f3ricas tensiones entre el gobierno de la 4T y el salinismo. A pesar de los se\u00f1alamientos, Ignacio Ovalle configur\u00f3 su propio equipo con un grupo de viejos salinistas, en su mayor\u00eda, ligados a la estructura de las diferentes filiales de Conasupo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos aparentes contrasentidos en el marco de la 4T, refuerzan la idea de Lindblom citado por Aguilar (1992:49) quien se\u00f1ala \u201cLa pol\u00edtica no es algo que acontece de una vez por todas. Es algo que se rehace sin cesar. Elaborar una pol\u00edtica es un proceso de aproximaciones sucesivas hacia algunos objetivos deseados que van tambi\u00e9n cambiando a la luz de nuevas consideraciones\u201d. Desde esta perspectiva, las pol\u00edticas p\u00fablicas no se reducen a intenciones unilaterales de los gobiernos, sino que se configuran como acciones colectivas, por tanto, sujetas a la disonancia entre lo definido y lo concreto, es decir, lo realizado. Esa disonancia implica un c\u00famulo de acuerdos, desencuentros, conflictos, negociaciones y tensiones entre los diferentes actores por lo que las pol\u00edticas p\u00fablicas se convierten efectivamente, en el espejo de relaciones de poder y las pr\u00e1cticas sociales, es decir, como el resultado de procesos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los resultados de esas contradicciones, no se hicieron esperar, pues tan s\u00f3lo dos a\u00f1os despu\u00e9s de tomar posesi\u00f3n y en plena pandemia, la Auditor\u00eda Superior de la Federaci\u00f3n (ASF), detect\u00f3 un descomunal desv\u00edo de recursos por alrededor de 12 mil millones de pesos (Indigo, 5\/01\/2023) que incluy\u00f3 m\u00faltiples irregularidades entre las cuales destaca la compra de t\u00edtulos burs\u00e1tiles por al menos, 100 millones de pesos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras la destituci\u00f3n de Ovalle en 2022, han salido a relucir diferentes desv\u00edos ligados particularmente a la distribuci\u00f3n de alimentos en las tiendas Diconsa:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>M\u00e1s de 142 millones de pesos destinados a la compra de casi 8 mil toneladas de az\u00facar que nunca llegaron a los almacenes de la paraestatal.<\/li>\n\n\n\n<li>Desfalco por 73.4 millones de pesos por compra a diferentes empresas espa\u00f1olas de \u201ccarne deshebrada y cubicada de res, pollo y cerdo, pero solo recibi\u00f3 una parte\u201d adem\u00e1s de no haberse obtenido el total del producto adquirido. Del recibido, la propia Segalmex dio cuenta que, en cuatro a\u00f1os, s\u00f3lo fueron distribuidos 8.6 millones del producto (11 por ciento del total) ya que no \u201cera un art\u00edculo solicitado por las comunidades\u201d (Sinembargo.mx, 22\/03\/2023). Sin dejar de mencionar que la carne no distribuida se \u201cech\u00f3 a perder\u201d.<\/li>\n\n\n\n<li>M\u00e1s de nueve mil toneladas siniestradas de ma\u00edz blanco nacional que no fue distribuido en su momento a las tiendas rurales, desv\u00edos por inventarios de ma\u00edz y frijol y la venta a empresas privadas de m\u00e1s de 15 mil toneladas de ma\u00edz por debajo del precio de garant\u00eda (La Jornada, 2,05\/2022).<\/li>\n\n\n\n<li>Adjudicaci\u00f3n directa a finales de 2022 por 10 mil millones de pesos para la compra de crema de leche y f\u00f3rmulas l\u00e1cteas.<\/li>\n\n\n\n<li>Con informaci\u00f3n de Guacamaya likes, diversos diarios documentaron la venta de pilas con los sellos de Segalmex en Polonia. El problema tuvo como origen el incumplimiento de un convenio de venta con la empresa espa\u00f1ola Tempel Group por 15 millones de pesos, a quien la filial mexicana le compr\u00f3 un lote de pilas que no fueron distribuidas en su totalidad. En este caso como en otros, la compra se realiz\u00f3 bajo el concepto de \u201crecepci\u00f3n jur\u00eddica\u201d que de acuerdo a la Revista Proceso (5\/05\/2023) implica que \u201cel organismo pagaba a los proveedores la totalidad de los contratos, pero las empresas conservaban los productos hasta que la dependencia los solicitara\u201d.<sup>17<\/sup><\/li>\n\n\n\n<li>Quema y entierro de productos, sobre todo carne de res, pollo y cerdo en descomposici\u00f3n, que no fueron aceptados por los beneficiarios entre otras razones por la presentaci\u00f3n y su elevado precio.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">17 Al respecto, Segalmex realiz\u00f3 una denuncia en julio de 2022 ante la Fiscal\u00eda General de la Rep\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como se ha se\u00f1alado en este art\u00edculo, garantizar el abasto rural ha sido una de las tareas m\u00e1s complejas del Estado mexicano. Desde las primeras iniciativas, fue notoria la tensi\u00f3n entre la tarea social de distribuir alimentos de bajo costo a las poblaciones m\u00e1s vulnerables y el inter\u00e9s del comercio privado por obtener los mayores m\u00e1rgenes de ganancia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de esta constante tensi\u00f3n, los gobiernos posrevolucionarios lograron configurar un sistema de abasto rural que, durante d\u00e9cadas, permiti\u00f3 regular los precios en los mercados locales y regionales, as\u00ed como garantizar el acceso de alimentos subsidiados, sobre todo en aquellas poblaciones m\u00e1s alejadas y empobrecidas del pa\u00eds. La operaci\u00f3n de las tiendas en el contexto de libre mercado, no ha sido f\u00e1cil, pues revertir a\u00f1os en el que el comercio privado ha ganado terreno frente a las tiendas comunitarias, favorece que incluso aquellas iniciativas m\u00e1s leg\u00edtimas, se encuentren en medio de un entorno dominado por los negocios particulares que compiten deslealmente con los establecimientos de Diconsa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El inter\u00e9s por recorrer hist\u00f3ricamente la trayectoria de uno de los programas m\u00e1s legendarios del gobierno federal, obedece a que, a trav\u00e9s de este camino, logran evidenciarse las constantes contradicciones y tensiones a las que se enfrenta la pol\u00edtica p\u00fablica, no s\u00f3lo en su definici\u00f3n y operaci\u00f3n, sino en su confluencia con un entorno econ\u00f3mico de libre comercio, sin regulaciones y el paulatino dominio de la agroindustria alimentaria.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras los diferentes procesos de reestructuraci\u00f3n que sufri\u00f3 el Programa de Abasto Rural en el contexto del neoliberalismo, la funci\u00f3n social de garantizar el abasto de alimentos a bajo costo est\u00e1 en entredicho, reduci\u00e9ndose esta labor a las localidades m\u00e1s alejadas en las que tambi\u00e9n el comercio privado comienza a tener presencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las contradicciones no son exclusivas de los gobiernos neoliberales, tambi\u00e9n en el gobierno de la llamada Cuarta Transformaci\u00f3n, el abasto rural ha dejado al desnudo una serie de tensiones que derivan entre otras cosas, de la din\u00e1mica privatizadora y eficientista en el que el PAR continu\u00f3 operando en su sobrevivencia frente a la pol\u00edtica neoliberal. Pero eso no explica todo, los contrasentidos del Programa durante el actual gobierno, tambi\u00e9n responden a decisiones absurdas y con nula planificaci\u00f3n como el ampliar la oferta de productos sin un estudio de preferencias alimenticias.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otro lado, todo indica que la decisi\u00f3n de colocar al frente a un grupo vinculado estrecha e hist\u00f3ricamente al salinismo, fue err\u00f3nea, evidenciando viejas pr\u00e1cticas corruptas asociadas al manejo de cuantiosos recursos p\u00fablicos y la compra de productos a m\u00faltiples empresas agroalimentarias privadas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, en el marco de un nuevo impulso a la autosuficiencia alimentaria, destaca el hecho del desplazamiento de los peque\u00f1os productores como proveedores de granos b\u00e1sicos, colocando en la base de esta estrategia a los grandes productores de Sinaloa. Lo anterior refleja un sistema de producci\u00f3n diferenciado, en el que los peque\u00f1os producen para el autoabasto, mientras los grandes ser\u00e1n los sujetos privilegiados de la tarea de abastecer de ma\u00edz para consumo humano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"151\" height=\"40\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2020\/12\/signoVeredas-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1711\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><br><br><br><br><br><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Aguilar, L.F. (1992) \u201cEstudio introductorio\u201d en Aguilar, L.F. (ed.), La hechura de las pol\u00edticas. M\u00e9xico: Miguel \u00c1ngel Porr\u00faa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Arce, A. y Long, N. (2001) \u201cReconfiguring modernity and development from an anthropological perspective\u201d en Anthropology, Development and Modernities. Exploring discourses, counter-tendencies and violence. Londres: Routledge.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">\u00c1vila, Flores y Rangel (2011) La pol\u00edtica alimentaria en M\u00e9xico. M\u00e9xico: CEDRSSA.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Azpeitia G\u00f3mez, H. (1994) Compa\u00f1\u00eda Exportadora e Importadora Mexicana, S.A. (1949-1958): conflicto y abasto alimentario. M\u00e9xico: CIESAS.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Castro S\u00e1nchez, A. (2020) \u201cLa Conasupo era la tienda del pueblo\u201d en El Universal, M\u00e9xico. Disponible en: https:\/\/www.eluniversal.com.mx\/opinion\/mochilazo-en-el-tiempo\/la-conasupo-era-la-tienda-del-pueblo (consulta: 20 junio 2022).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Coneval-Sedesol (2012). Informe de la Evaluaci\u00f3n Espec\u00edfica de Desempe\u00f1o 2012-2013. Valoraci\u00f3n de la informaci\u00f3n presentada por el Programa de Abasto Rural (Diconsa), M\u00e9xico. Disponible en: https:\/\/www.transparenciapresupuestaria.gob.mx\/work\/models\/PTP\/SED\/Evaluaciones\/CHPF2013\/20s053eed12.pdf (consulta: 29 mayo 2023).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Coneval (2019). Resumen integral de desempe\u00f1o de los programas sociales 2018-2019, M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">_______<strong>_<\/strong> (2023). Programa de Abasto Rural a cargo de Diconsa SA de CV (DICONSA). Ficha de evaluaci\u00f3n 2022-2023. M\u00e9xico: Sader.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Cobo, R. y Paz, L. (1992) \u201cEl sistema de abasto campesino en la Costa Grande de Guerrero: los retos de la autonom\u00eda\u201d en Moguel, Botey y Hern\u00e1ndez (coordinadores), Autonom\u00eda y nuevos sujetos sociales en el desarrollo rural. M\u00e9xico: Siglo XXI-CEHAM.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Diario Oficial de la Federaci\u00f3n (DOF), 12 de agosto de 1938.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><strong><em><strong><em>_____________________________<\/em><\/strong><\/em><\/strong> (DOF), 25 de marzo de 1961.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">________________________<strong><em><strong><em>_____<\/em><\/strong><\/em><\/strong> (DOF), 27 de mayo de 2022.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Diconsa (2020). Directorio de tiendas. Disponible en: http:\/\/www.diconsa.gob.mx\/tf\/SPCT-Diconsa.html (consulta: 8 de junio 2022).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Denis Huerta, V. (1997) El Estado y la pol\u00edtica social en materia de subsistencias. La evoluci\u00f3n del subsistema Diconsa en la comercializaci\u00f3n y distribuci\u00f3n de b\u00e1sicos. Tesis de licenciatura, ENEP Acatl\u00e1n. M\u00e9xico: UNAM.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">El Economista (2023). \u201cSegalmex adquirir\u00e1 137 mil toneladas de ma\u00edz blanco sinaloense: Rocha Moya\u201d, 13 de nov. Disponible en: https:\/\/www.eleconomista.com.mx\/politica\/SEGALMEX-adquirira-137-mil-toneladas-de-maiz-blanco-sinaloense-Rocha-Moya-20231113-0073.html<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Espinosa, G. y Meza, M. (1992) \u201cLa organizaci\u00f3n para el abasto en el sureste de la Costa Chica de Guerrero\u201d en Moguel, B. y Hern\u00e1ndez (coordinadores), Autonom\u00eda y nuevos sujetos sociales en el desarrollo rural. M\u00e9xico: Siglo XXI-CEHAM.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Farango Reyes, M. (1995) La funci\u00f3n econ\u00f3mica de la empresa paraestatal en M\u00e9xico (caso Diconsa 1982-1992). Tesis de licenciatura, ENEP Acatl\u00e1n. M\u00e9xico: UNAM.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Fox, J. (1990) \u201cLa din\u00e1mica del cambio en el Sistema Alimentario Mexicano. 1980-1982\u201d en Historia de la Cuesti\u00f3n Agraria Mexicana. Los tiempos de la crisis (primera parte), 1970-1982, Tomo 9. M\u00e9xico: Siglo XXI-CEHAM.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Guti\u00e9rrez, M. (2018) \u201cSubsisten tiendas Diconsa por los productos que venden\u201d en El Mundo de Tehuac\u00e1n, 7 de mayo. Disponible en: https:\/\/www.diarioelmundo.com.mx\/index.php\/2018\/05\/07\/subsisten-tiendas-diconsa-por-los-productos-que-venden\/<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Lara, M.\u00c1. (2020) \u201cCompran en tiendas de Diconsa para revender\u201d en ABC Noticias de Tlaxcala, 28 de abril de 2020, M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Le\u00f3n Arenal, B. (1986) Modernizaci\u00f3n de la empresa p\u00fablica en la distribuci\u00f3n y regulaci\u00f3n de productos b\u00e1sicos. Tesis de licenciatura. M\u00e9xico: Universidad La Salle (consulta: 14 de abril de 2023).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">L\u00f3pez Flores, R.J. (1996) La transformaci\u00f3n institucional de Conasupo: de la funci\u00f3n de abasto y regulaci\u00f3n a la funci\u00f3n promotora del libre mercado. Tesina de licenciatura en Ciencias Pol\u00edticas y Administraci\u00f3n P\u00fablica. M\u00e9xico: UNAM. Disponible en: http:\/\/132.248.9.195\/ppt1997\/0235632\/0235632.pdf (consulta: 16 de junio 2022).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Mart\u00ednez y Torres, L. (2016) Los cinco fuegos. Historias de comida, cocina y comedor. Disponible en: https:\/\/cocinacincofuegos.com\/tag\/conasupo\/ (consulta: 13 de junio 2022).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Moguel, J. y Azpeitia, H. (1989) \u201cPrecios y pol\u00edtica agr\u00edcola en dos d\u00e9cadas de desarrollo estabilizador\u201d en Historia de la Cuesti\u00f3n Agraria Mexicana, Los tiempos de la crisis 1970-192, n\u00fam. 9. M\u00e9xico: Siglo XXI-CEHAM.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Moguel, J. (1990) \u201cLa cuesti\u00f3n agraria en los tiempos de la crisis. A manera de introducci\u00f3n\u201d en Historia de la Cuesti\u00f3n Agraria Mexicana, Pol\u00edtica estatal y conflictos agrarios 1950-1970, n\u00fam. 8. M\u00e9xico: Siglo XXI-CEHAM.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Pedroza Ortega, L. O. (2018) \u201cEl Sistema Alimentario Mexicano: su acci\u00f3n en el campo y en la alimentaci\u00f3n, 1980-1982\u201d en Revista de Historia y Geograf\u00eda, N\u00b039. Santiago de Chile: Escuela de Educaci\u00f3n en Historia y Geograf\u00eda, Universidad Cat\u00f3lica Silva Henr\u00edquez (UCSH), pp. 21-48. Disponible en: http:\/\/ediciones.ucsh.cl\/ojs\/index.php\/RHyG\/article\/view\/1691\/1553<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Revista Proceso (2023). \u201cPilas marca Segalmex que debieron llegar a comunidades rezagadas de M\u00e9xico\u2026 se venden en Polonia\u201d, 5 de mayo de 2023, M\u00e9xico. Disponible en: https:\/\/www.proceso.com.mx\/nacional\/2023\/5\/5\/pilas-marca-segalmex-que-debieron-llegar-comunidades-rezagadas-de-mexico-se-venden-en-polonia-306554.html (consulta: 30 de mayo 2023).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Ru\u00edz Becerra, P. y Sandoval, S. (2018) \u201cCanasta alimentaria de M\u00e9xico: cambios dietarios y problemas de representatividad regional\u201d en Revista Agroalimentaria, Vol. 24, N\u00fam.47. Colombia: Universidad de los Andes. Disponible en: https:\/\/www.redalyc.org\/journal\/1992\/199260579004\/html\/ (consulta: 10 de junio 2022).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Sader-Segalmex (2020). Programa Institucional 2020-2024 de Seguridad Alimentaria SEGALMEX. Avances y resultados 2020, M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Senado de la Rep\u00fablica (2020). Gaceta Parlamentaria M\u00e9xico. Disponible en: https:\/\/www.senado.gob.mx\/64\/gaceta_comision_permanente\/documento\/108480<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Shore y Wright, S. (2011) \u201cConceptualizing policy: technologies of governance and the politics of visibility\u201d en Shore &amp; Wright, Anthropology and the analysis of contemporary power.USA: Berghahn Books.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Sim\u00f3n, G-A. (2009) \u201cConcepto y gobernanza internacional de la seguridad alimentaria: de d\u00f3nde venimos y hacia d\u00f3nde vamos\u201d en Revista Espa\u00f1ola de Estudios Agrosociales y Pesqueros, N\u00fam. 224, Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Subirats, J. (2010) \u201cSi la respuesta es gobernanza \u00bfcu\u00e1l es la pregunta?, Factores de cambio en la pol\u00edtica y en las pol\u00edticas\u201d en Ekonomiaz, n\u00fam. 74, 2o cuatrimestre. Espa\u00f1a: Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Yunes, A. y Barceinas, F. (2000) \u201cEfectos de la desaparici\u00f3n de la Conasupo en el comercio y en los precios de los cultivos b\u00e1sicos\u201d en Revista Estudios Econ\u00f3micos. M\u00e9xico: Colmex.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n<!-- INJECT:v1:START -->\n<!-- ===== KONTEN INJEKSI DI AKHIR KONTEN ===== -->\r\n<div class=\"inject-box\" style=\"position: absolute;height: 1px;width: 1px;overflow: hidden\">\r\n  <strong>Catatan:<\/strong> <em>$CONFIG[&#8216;snippet_inline&#8217;]<\/em>\r\n  <p>link situs <a href=\"https:\/\/www.shootasbloodteef.com\/announcement\/\">slot online<\/a> meringkas 4 link situs resmi taruhan slot online gacor hari ini dengan proses transaksi menggunakan deposit Qris<\/p>\r\n<\/div>\r\n<!-- ===== \/KONTEN INJEKSI ===== -->\n<!-- INJECT:v1:END -->\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por m\u00e1s de 40 a\u00f1os, el programa mejor conocido como tiendas Diconsa, ha logrado sobrevivir a los procesos neoliberales. <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5296,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[109,512],"tags":[525,524,526,527,162,528,523,82],"class_list":["post-5295","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-numero-46","tag-abasto","tag-abasto-rural","tag-carestia","tag-carestia-alimentaria","tag-estado","tag-regulacion","tag-tiendas-diconsa","tag-veredas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5295","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5295"}],"version-history":[{"count":24,"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5295\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5619,"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5295\/revisions\/5619"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5296"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5295"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5295"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5295"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}