{"id":5359,"date":"2025-05-03T01:18:56","date_gmt":"2025-05-03T01:18:56","guid":{"rendered":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/?p=5359"},"modified":"2025-08-10T14:07:26","modified_gmt":"2025-08-10T14:07:26","slug":"cuidados-y-mandatos-de-genero-en-hombres-que-enfermaron-de-covid-19-durante-la-pandemia-en-mexico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/2025\/05\/03\/cuidados-y-mandatos-de-genero-en-hombres-que-enfermaron-de-covid-19-durante-la-pandemia-en-mexico\/","title":{"rendered":"Cuidados y mandatos de g\u00e9nero en hombres que enfermaron de covid-19 durante la pandemia en M\u00e9xico\u00a0"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-buttons is-horizontal is-content-justification-right is-layout-flex wp-container-core-buttons-is-layout-6dff3906 wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button is-style-outline is-style-outline--1\"><a class=\"wp-block-button__link wp-element-button\" href=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/3d-flip-book\/mandatosgenero-v46\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Flip Book \/ descarga PDF<\/a><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"963\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/hombrecovid2-1024x963.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5361\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/hombrecovid2-1024x963.jpg 1024w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/hombrecovid2-300x282.jpg 300w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/hombrecovid2-768x722.jpg 768w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/hombrecovid2-1536x1445.jpg 1536w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/hombrecovid2.jpg 1920w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Pexels<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Andr\u00e9s \u00c1lvarez <\/strong>y <strong>Mar\u00eda Lucero Jim\u00e9nez<\/strong> \/ Doctor en Ciencias Pol\u00edticas y Sociales con orientaci\u00f3n en Sociolog\u00eda. Profesor de Asignatura, Centro de Estudios Sociol\u00f3gicos, FCPyS, UNAM \/ Doctora en Sociolog\u00eda con Menci\u00f3n Honor\u00edfica por la UNAM. Posdoctorado en Estudios de G\u00e9nero, UCES Argentina. Investigadora en el CRIM y docente en el Posgrado de la UNAM. Premio Sor Juana In\u00e9s de la Cruz, UNAM, 2013.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Este art\u00edculo<sup>1<\/sup> tiene el objetivo de mostrar los resultados de investigaci\u00f3n sobre c\u00f3mo los mandatos de la masculinidad tuvieron efectos corporales y sociales en los cuidados de hombres que enfermaron de covid-19 en M\u00e9xico. A trav\u00e9s de una investigaci\u00f3n cualitativa y de entrevistas semiestructuradas a hombres adultos que dieron positivo a covid-19, daremos cuenta de c\u00f3mo los mandatos de g\u00e9nero determinaron los cuidados f\u00edsicos, emocionales, cognitivos y sociales. El cuidado tom\u00f3 entonces, distintos significados determinados por el contexto sociocultural mexicano en hombres adultos: desde el descuido de s\u00ed, la no interacci\u00f3n como formas de cuidado o la ritualizaci\u00f3n de nuevas pr\u00e1cticas de cuidados frente a la enfermedad. De esta manera, los mandatos de g\u00e9nero de la masculinidad hegem\u00f3nica se acentuaron tambi\u00e9n sobre los hombres mismos en tiempos de pandemia.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">\u00bfC\u00f3mo los hombres vivieron la pandemia en M\u00e9xico?, \u00bfqu\u00e9 pr\u00e1cticas y discursos manifestaron durante el confinamiento?, \u00bfqu\u00e9 cuidados de s\u00ed y de los otros realizaron antes, durante y despu\u00e9s de la enfermedad?, \u00bfqu\u00e9 efectos tienen los mandatos de la masculinidad en el autocuidado? Despu\u00e9s de la declaraci\u00f3n de pandemia por la ONU en marzo de 2020 y en el mismo mes en M\u00e9xico la Jornada Nacional de Sana Distancia por la Secretar\u00eda de Salud, los efectos sociales en los individuos, los grupos y las sociedades, no han dejado de manifestarse. Sin embargo, estos cambios han estado diferenciados por el g\u00e9nero, la clase, la edad y la fisiolog\u00eda de los individuos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">1 Art\u00edculo de reflexi\u00f3n realizado durante estancia posdoctoral en el Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias (CRIM), del Programa de Becas Posdoctorales de la UNAM, en coautor\u00eda con la Dra. Lucero Jim\u00e9nez Guzm\u00e1n, asesora del proyecto.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En M\u00e9xico, los hombres presentan el mayor porcentaje de defunciones en comparaci\u00f3n con las mujeres: para 2021, de hombres fueron 644 058 defunciones registradas, que representa el 57.6%, y de mujeres 472 375, representando el 42.3%. De \u00e9stas, las principales causas de defunci\u00f3n en hombres fueron: 1) covid-19, 2) enfermedades del coraz\u00f3n, 3) diabetes mellitus, 4) tumores malignos e 4) influenza y neumon\u00eda. Las entidades con mayor tasa registrada son la Ciudad de M\u00e9xico, Morelos, Colima, Puebla y Veracruz (INEGI, 2022). \u00bfQu\u00e9 condiciones sociales y econ\u00f3micas explican estas diferencias?, \u00bfc\u00f3mo est\u00e1n viviendo los hombres las condiciones de salud?, \u00bfqu\u00e9 efectos ha tenido la pandemia y el confinamiento en la poblaci\u00f3n? Particularizando sobre el covid-19, los hombres tambi\u00e9n son los m\u00e1s afectados en mortalidad por el Sars-CoV-2 a diferencia de las mujeres en casos registrados: para la actualizaci\u00f3n al seis de septiembre de 2022 en el tablero creado por el Gobierno Federal de M\u00e9xico y el Conacyt, de las 329 652 defunciones acumuladas, el 38.47% corresponde a mujeres y el 61.53% a hombres.<sup>2<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">2 Conacyt (2022). Actualizaci\u00f3n al diecisiete de agosto de 2022. Disponible en: https:\/\/datos.covid-19.conacyt.mx<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los \u00faltimos a\u00f1os, las investigaciones y estudios sobre los cuidados, en las Ciencias Sociales y las Humanidades, han tomado una importancia crucial para entender la vida social e individual. Los cuidados tienen una relaci\u00f3n directa con las formas de reproducci\u00f3n social, la interacci\u00f3n cotidiana, las pol\u00edticas p\u00fablicas, los derechos laborales y las desigualdades de g\u00e9nero. \u00bfQui\u00e9n cuida a qui\u00e9n?, \u00bfc\u00f3mo se vive el cuidado?, \u00bfqu\u00e9 significados, pr\u00e1cticas y pol\u00edticas giran en torno al cuidado?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el mundo entero, el personal de salud y principalmente mujeres, se han manifestado para exigir derechos laborales, equipo de trabajo y descansos en altas jornadas de trabajo en tiempos de pandemia. Europa, Estados Unidos y Latinoam\u00e9rica, son ejemplo de lugares donde se exige reconocimiento no s\u00f3lo social sino legal al trabajo de cuidados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pandemia de covid-19 ha profundizado la crisis de los cuidados en Am\u00e9rica Latina y el Caribe, seg\u00fan la CEPAL (2020). Pero antes de mostrar la consecuencia o la crisis, la pandemia vino a mostrar los cuidados mismos desde distintos \u00e1ngulos: los cuidados de s\u00ed, los cuidados de los otros, los cuidados familiares, los cuidados en las calles y los cuidados en los espacios de trabajo. La pandemia es una crisis misma por las implicaciones virales, econ\u00f3micas, humanas y sociales, mientras que al trabajo de cuidados no se le hab\u00eda visibilizado o puesto en el centro del debate.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las pr\u00e1cticas de cuidados han estado presentes a lo largo de la historia. La divisi\u00f3n social y sexual del trabajo ponen de manifiesto que, desde el sedentarismo y el desarrollo de las formas de organizaci\u00f3n social complejas, en la gran mayor\u00eda de grupos de individuos se impuso, naturaliz\u00f3 y esencializ\u00f3 que los hombres se dedicar\u00edan a la caza-recolecci\u00f3n, y las mujeres al cuidado y crianza de los hijos. Procesos que significaron divisiones, jerarqu\u00edas y posiciones de los sexos y los cuerpos. El contrato social y sexual es una historia de la libertad y la sujeci\u00f3n, recuerda Pateman (1995: 10). Esta divisi\u00f3n se mantiene a\u00fan vigente en la gran mayor\u00eda de las sociedades contempor\u00e1neas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otro lado, el desarrollo del conocimiento, el tecnol\u00f3gico y el m\u00e9dico, tambi\u00e9n han cambiado las percepciones de los cuidados, pues los avances cient\u00edficos han posibilitado el aumento en la esperanza de vida. Sin embargo, son las mujeres quienes han estado en el centro de las pr\u00e1cticas: Carrasco, Border\u00edas y Torns (2019: 23) hacen un recorrido hist\u00f3rico de los cuidados y describen como desde el siglo XIX el trabajo dom\u00e9stico \u2013y de cuidados\u2013 de mujeres fue central para la disminuci\u00f3n de la mortalidad infantil, el alargamiento de la esperanza de vida y en la mejora de los niveles de vida de las clases trabajadoras. Este trabajo implic\u00f3 otros procesos sociales y morales, pues el trabajo en casa no se categorizar\u00e1 como tal, sino como \u201camor maternal\u201d, por lo que se ha interiorizado desde la educaci\u00f3n y de forma colectiva, los roles, las emociones y los comportamientos que deben realizar las mujeres.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Carrasco, Border\u00edas y Torns (2019: 29), dicen que es a finales de los a\u00f1os 60 y principios de los a\u00f1os 70 en que adquiere relevancia \u201cel debate sobre el trabajo dom\u00e9stico\u201d. Sin embargo, en Latinoam\u00e9rica, Batthy\u00e1ny (2000: 11) dice que si bien desde el feminismo y los estudios de g\u00e9nero ya se hab\u00eda mostrado lo que pasa en el \u00e1mbito dom\u00e9stico, la particularidad de los estudios sobre los cuidados comienza desde los \u00faltimos veinte a\u00f1os, es decir, en los a\u00f1os 2000, a ra\u00edz de la publicaci\u00f3n de <em>Miradas latinoamericanas a los cuidados<\/em> (2020). Al no existir una definici\u00f3n conceptual inicial de los cuidados, se pensaba m\u00e1s bien como trabajo dom\u00e9stico. Sin embargo, en Latinoam\u00e9rica el concepto ha tomado distintos significados por las distintas realidades socioculturales de las regiones, por los pocos avances jur\u00eddicos en la defensa de los derechos laborales y por los aportes acad\u00e9micos sobre los cuidados.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta particularidad de la regi\u00f3n muestra distintas construcciones sociales y sem\u00e1nticas de los cuidados: mientras que las mujeres realizan ciertas formas de cuidado, para los hombres son otras; mientras que los j\u00f3venes est\u00e1n m\u00e1s en el espacio p\u00fablico y quiz\u00e1 \u201ctienen menos cuidados\u201d, las personas adultas mayores se \u201ccuidan m\u00e1s\u201d al ser personas de riesgo. As\u00ed, nos encontramos con distintas formas de entender el cuidado; \u00e9ste no es un\u00edvoco ni homog\u00e9neo, sino que se expresa en distintos espacios y de manera diferenciada por g\u00e9nero, grupo etario y clase social. Los cuidados var\u00edan de una sociedad a otra y de un grupo social a otro: mientras que en los pa\u00edses desarrollados pueden existir programas, pol\u00edticas y reconocimiento al trabajo de cuidados, en pa\u00edses en crecimiento no existen como tal. A nivel grupal se puede dar el mismo caso: una persona con recursos econ\u00f3micos puede tener los medios (desde compra de productos, atenci\u00f3n m\u00e9dica, o contratar a una persona para el cuidado), a diferencia de quien no puede acceder a ellos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En M\u00e9xico, el cuidado es parte de la comunicaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica cotidiana, al menos en varias regiones del pa\u00eds: entre familiares, amigos, conocidos y desconocidos, uno escucha el \u201ccu\u00eddate\u201d cuando se despide o deja alg\u00fan espacio, al igual que en las conversaciones escritas. \u201cCu\u00eddate\u201d como forma de decirle al otro que est\u00e9 atento\/a al entorno y a su persona, cuidarse ante lo real y lo desconocido, cuidarse ante la sorpresa o lo inesperado. El cuidado tambi\u00e9n surge como necesidad colectiva en contextos de desaparici\u00f3n, guerra y violencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Socialmente, los ciudadanos no tienen la protecci\u00f3n estatal e institucional frente a la desigualdad laboral, los salarios precarios, el sistema de salud poco eficientes y las pocas o inexistentes pol\u00edticas sociales de cuidados, por lo que el cuidado no est\u00e1 pensado como una organizaci\u00f3n colectiva y social, sino m\u00e1s bien como un acto individual. Sin embargo, este efecto individual se ha generizado hist\u00f3ricamente: en M\u00e9xico las mujeres han sido colocadas en las tareas dom\u00e9sticas como \u201camas de casa\u201d y son ellas quienes hacen los trabajos de cuidados de las personas mayores, ni\u00f1os peque\u00f1os y enfermos. Seg\u00fan la Encuesta Nacional de Ocupaci\u00f3n y Empleo (ENOE), durante 2021 M\u00e9xico contaba con una poblaci\u00f3n ocupada de 58.8 millones de personas de 15 a\u00f1os y m\u00e1s, de las cuales 2.3 millones (4%) realizaron trabajo dom\u00e9stico remunerado; de ellas 88% eran mujeres y 12% hombres (INEGI, 2022b). En la vida cotidiana esto se ha sedimentado: es muy com\u00fan escuchar a mujeres que se encargan del cuidado m\u00e9dico, alimenticio y sanitario de los abuelitos o de los padres, al igual que de la educaci\u00f3n, aseo y de dormir a los ni\u00f1os peque\u00f1os; tambi\u00e9n de llevar al doctor, ba\u00f1ar, curar heridas o dar medicamentos a los enfermos. Se ha transferido el trabajo de cuidados a las mujeres y se han creado valoraciones de que las mujeres cuidan mejor y, adem\u00e1s, tradicionalmente se ha pensado que los que cuidan a otros tienen muchos cuidados (O\u2019Neill, 2004: 398).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este art\u00edculo propone entonces, entrar a un campo poco explorado, no por el tema mismo, sino por las condiciones en las que se han encontrado los mexicanos durante la pandemia en esos dos a\u00f1os. As\u00ed, se entrevist\u00f3 a once hombres que enfermaron de covid-19 mediante entrevistas semiestructuradas realizadas durante 2022, en su mayor\u00eda hombres de la Ciudad de M\u00e9xico. Se muestran los distintos significados de los cuidados y las pr\u00e1cticas que realizaron, por lo que se jerarquizan los resultados en tres tipos de cuidados: corporales, emocionales y cognitivos. Estas distintas lecturas de cuidados pueden ayudar a entender y explicar c\u00f3mo ciertos hombres ven, desde distintos lugares, los cuidados individuales y sociales, y c\u00f3mo los mandatos de g\u00e9nero est\u00e1n tanto en sus narrativas como en su hacer cotidiano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Cuidados<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En M\u00e9xico, la organizaci\u00f3n Oxfam M\u00e9xico public\u00f3 en 2021 el <em>Diccionario de los cuidados. Un enfoque universal e incluyente<\/em>; un breve texto de 40 p\u00e1ginas que describe distintas situaciones que engloban a los cuidados. Es interesante que piensan el cuidado como una red de actores, pr\u00e1cticas e instituciones, por lo que encuentran desigualdades sociales y de g\u00e9nero en los cuidados, y que para nuestra reflexi\u00f3n, se acentuaron con la pandemia de covid-19.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cuidado tiene una ra\u00edz latina: <em>cogit\u0101tus<\/em>, pensamiento, y significa acci\u00f3n de cuidar (asistir, guardar, conservar). La definici\u00f3n de <em>cuidado<\/em> que el <em>Diccionario<\/em> aporta y que retoma de la econom\u00eda feminista y los estudios de la CEPAL, es: \u201clos cuidados son acciones destinadas a satisfacer las necesidades de cuidado propias y de otras personas, ya sean en t\u00e9rminos econ\u00f3micos, morales e incluso emocionales. Incluyen la provisi\u00f3n de bienes esenciales para la vida, y la transmisi\u00f3n de conocimientos, valores sociales y pr\u00e1cticas\u2026\u201d (Oxfam, 2022: 12). La definici\u00f3n es interesante por las implicaciones pr\u00e1cticas y te\u00f3ricas. El cuidado como acci\u00f3n est\u00e1 dirigido a s\u00ed mismo y hacia el otro\/otra, por lo que es un hecho social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los cuidados hacen pensar, de inicio, qui\u00e9n es la persona cuidadora y qui\u00e9n es la persona cuidada, sin embargo, es necesario no pensarlas como activas y pasivas, ni como dos medios\/componentes para la pr\u00e1ctica del cuidado. Se propone, entonces, pensar tanto a la persona \u201ccuidadora\u201d como a la persona \u201ccuidada\u201d como agentes sociales; es decir, que ejercen y tienen capacidad de agencia, lo que les da tambi\u00e9n una reciprocidad del cuidado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En sociolog\u00eda, la <em>agencia<\/em> denota una capacidad reflexiva de la acci\u00f3n. Anthony Giddens explica que la agencia (<em>agency<\/em> en ingl\u00e9s) tiene un car\u00e1cter reflexivo en las pr\u00e1cticas sociales en las que vive el individuo, y esta reflexi\u00f3n se acompa\u00f1a de la racionalizaci\u00f3n y la motivaci\u00f3n, por lo que hay un potencial en la acci\u00f3n misma (Giddens, 2011: 44). Las pr\u00e1cticas de cuidado implican agencia, no s\u00f3lo por quien cuida, pues ocupar este rol requiere capacidades, conocimiento t\u00e9cnico\/especializado, organizaci\u00f3n espacio-temporal, racionalizaci\u00f3n de formas de cuidado y motivaci\u00f3n para cuidar al otro\/otra. El agente cuidado tampoco escapa a esta reflexi\u00f3n de su cuidado mismo, adquiere conocimientos para cuidarse y motivaci\u00f3n para mejorar su atenci\u00f3n, condici\u00f3n y prevenci\u00f3n individual, y es parte de su ejercicio de autonom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Partiendo de esta distinci\u00f3n se retomar\u00e1 al agente cuidador\/a y al agente cuidado\/a, para especificar conceptos y aclarar los efectos sociales y, sobre todo, las implicaciones sociales. Pensar los cuidados no significa retomar y repetir lo que el mundo social expresa, sino observar, clasificar y pensar categor\u00edas en el orden social. Por lo que es parte del desarrollo del conocimiento establecer un di\u00e1logo y retroalimentaci\u00f3n entre la vida cotidiana y el mundo acad\u00e9mico para la comprensi\u00f3n y explicaci\u00f3n de la realidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien no existen s\u00f3lo dos agentes en el cuidado, existen m\u00e1s agentes, actores e instituciones, quienes directa o indirectamente participan en los cuidados como las familias, las organizaciones, las trasnacionales, los poderes f\u00e1cticos y el Estado mismo. Estas instituciones han desequilibrado e invisibilizado el cuidado mismo, a trav\u00e9s de una red de campos: de la cultura, la econom\u00eda y la pol\u00edtica, que han operado de forma sistem\u00e1tica y estructural en la historia para imponer qui\u00e9n cuida y bajo qu\u00e9 condiciones se realiza. Esto se ha denominado <em>cadenas globales de cuidados<\/em> y es un proceso complejo que implica la transferencia del trabajo de cuidados de uno a otros con base en ejes de poder, entre los que cabe destacar el g\u00e9nero, la etnia, la clase social y el lugar de la procedencia (Orozco, Paiewonsky y Garc\u00eda, 2008: 9).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En pa\u00edses con econom\u00edas desarrolladas los cuidados son diversos: est\u00e1n las mujeres que cuidan a peque\u00f1os (<em>babysitter<\/em> o ni\u00f1eras), los y las trabajadores migrantes quienes hacen trabajo de construcci\u00f3n, servicios y seguridad, y migrantes afrodescendientes quienes realizan labores de limpieza en espacios p\u00fablicos o privados. En M\u00e9xico, quienes se encargan de los ni\u00f1os peque\u00f1os generalmente son las familias mismas (la mam\u00e1, la abuela, la hermana), y las personas ind\u00edgenas o de escasos recursos laboran como trabajadoras dom\u00e9sticas, microcomerciantes o en la construcci\u00f3n. Esta cadena de cuidados tiene varios efectos en: \u00bfqui\u00e9n hace el cuidado?, \u00bfqu\u00e9 actividad deja de hacer y qui\u00e9n retoma el cuidado?, se reorganiza no s\u00f3lo a los agentes sociales, los espacios y las pr\u00e1cticas de cuidado, sino tambi\u00e9n a las econom\u00edas, las pol\u00edticas y las culturas de los pa\u00edses receptores, si pensamos por ejemplo en los migrantes centroamericanos que atraviesan M\u00e9xico o en los migrantes mexicanos que buscan empleos y mejores condiciones de vida en los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica, pa\u00eds a donde m\u00e1s se dirigen los y las mexicanas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En tiempos de pandemia, los cuidados tomaron una importancia crucial en la vida cotidiana: cuidarse a s\u00ed mismo, cuidar a los otros y cuidarse de los otros. En los cuidados no remunerados, las mujeres nuevamente fueron las responsables de los cuidados en los hogares. En Latinoam\u00e9rica y el Caribe, las mujeres dedicaron al trabajo dom\u00e9stico y de cuidados no remunerados el triple del tiempo que dedican los hombres a las mismas actividades (CEPAL, 2020). Esto se acentu\u00f3, adem\u00e1s, por otras causas: por la existencia de hogares de menores ingresos y con m\u00e1s personas dependientes, y por la reducci\u00f3n de los espacios para la atenci\u00f3n de personas con covid-19 al no existir atenci\u00f3n sanitaria y protecci\u00f3n para los grupos de alto riesgo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En M\u00e9xico y en muchas regiones de Latinoam\u00e9rica y el Caribe, sigue prevaleciendo un modelo de familia en el que los hombres que son padres asumen que el trabajo remunerado es su rol principal (Iniciativa Spotlight y UNFPA, 2021). Y a pesar de que algunos hombres han dejado de tener el papel de proveedor \u2013como dice Montesinos (2005: 38)\u2013 ante el aumento de m\u00e1s mujeres como poblaci\u00f3n econ\u00f3micamente activa, esto no se refleja en la participaci\u00f3n de hombres en los trabajos dom\u00e9sticos y de cuidado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los espacios p\u00fablicos y privados de M\u00e9xico, hombres y mujeres se cuidaron y lo siguen haciendo para protegerse del otro\/otra durante la pandemia. La Jornada Nacional de Sana Distancia como medida preventiva implementada por la Secretar\u00eda de Salud, tuvo efectos en los cuidados mismos, pues se recomendaron medidas de cuidados en los hogares, las escuelas, los supermercados, las plazas p\u00fablicas, el transporte, las oficinas de servicio p\u00fablico, etc.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se presenta a continuaci\u00f3n las caracter\u00edsticas generales de los hombres entrevistados. Se cambian los nombres para guardar su anonimato.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"405\" height=\"535\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-02-201250.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5370\" style=\"width:435px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-02-201250.png 405w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-02-201250-227x300.png 227w\" sizes=\"(max-width: 405px) 100vw, 405px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Fuente: elaboraci\u00f3n propia.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Cuidados corporales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cuidado corporal tiene una importancia crucial cuando se piensa en el agente cuidador. \u00bfC\u00f3mo se cuidan?, \u00bfqu\u00e9 hacen para cuidar el cuerpo los hombres?, \u00bfa qu\u00e9 dan prioridad del cuerpo?, \u00bfpor qu\u00e9 no cuidan su cuerpo?, \u00bfc\u00f3mo se les revela el cuerpo a los hombres?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La sociolog\u00eda del cuerpo ha puesto \u00e9nfasis en el cuerpo como vector sem\u00e1ntico (Le Breton, 2018: 9), en el que se manifiestan, producen y expresan pr\u00e1cticas, imaginarios, gestos y sentimientos, y que revelan la existencia de s\u00ed en el mundo, pero tambi\u00e9n la existencia de los otros. El cuerpo es una construcci\u00f3n social que se transforma seg\u00fan los usos sociales de cada grupo social (D\u00e9trez, 2002: 163). El cuerpo es modificado por el entorno y la interacci\u00f3n social: la forma de sentarse, caminar, alimentarse, bailar, comer, vestirse, etc. son pr\u00e1cticas que moldean los cuerpos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante la pandemia, el cuerpo se someti\u00f3 al encierro y a la no-interacci\u00f3n. Las personas se alejaron los unos de los otros en el espacio p\u00fablico y privado: el cuerpo fue, en un inicio, el medio de contaminaci\u00f3n y de transmisi\u00f3n de covid-19. La \u201csana distancia\u201d marc\u00f3 la distancia f\u00edsica entre las personas, pero tambi\u00e9n modific\u00f3 la interacci\u00f3n corporal: quien ten\u00eda los medios para cubrirse, se alejaba de los otros; quien no ten\u00eda los medios, era visto como portador potencial de la enfermedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los saludos corporales tambi\u00e9n se modificaron: en la calle era, y es, muy com\u00fan ver a personas que s\u00f3lo se saludan alzando la mano, haciendo gestos o moviendo la cabeza. Algunos otros se saludaban con el codo o el pie. Los abrazos y besos dejaron de hacerse por momentos. As\u00ed mismo, se recomend\u00f3 no estar en espacios cerrados o con grandes multitudes, pues el encuentro con el otro, con el cuerpo del otro, significaba riesgo de contagio. Cuando se les pregunt\u00f3 a los hombres de la ciudad de M\u00e9xico qu\u00e9 modificaciones hicieron para cuidarse de los otros, manifestaron cambio de rutinas, cambio de lugares para caminar en el espacio p\u00fablico y alejarse de los otros y otras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, el cuidado m\u00e1s inmediato fue el corporal. Cuidarse para protegerse del covid-19. Al ser hombres que realizaron <em>homeoffice<\/em> o trabajo en l\u00ednea, los tres cuidados corporales m\u00e1s importantes fueron: tener m\u00e1s tiempo para preparar sus alimentos, descansar y dormir bien. Salir al espacio p\u00fablico signific\u00f3 un ritual corporal: lavado constante de manos, uso de mascarillas o cubrebocas, lentes, caretas y gel. Si bien dijeron que sab\u00edan de la recomendaci\u00f3n para no salir y \u201cquedarse en casa\u201d, s\u00ed sal\u00edan era para hacer compras o ir al m\u00e9dico, pero s\u00ed redujeron sus salidas. El cuidado corporal tuvo ciertas caracter\u00edsticas:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando llego a casa, en la convivencia, en el momento de comer, trato de sentarme en una parte de la mesa diferente a la de ellos para no coincidir, porque finalmente no sabes que vas enfermo, pero tampoco quiero ni llevarles nada ni traerme nada, porque estamos en ambientes totalmente diferentes. S\u00ed tomo esas medidas incluso en la sala de la casa, me pongo el cubrebocas y nos ponemos a platicar, o echo constantemente el aerosol de sanitizante. Cuidar a mis seres queridos y cuidarme yo [Entrevista I].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00ed, tengo una bicicleta fija en mi casa y s\u00ed pude. Durante el confinamiento, no hab\u00eda tiempo de traslado y me qued\u00f3 tiempo para hacer un poco de ejercicio, no siempre, pero s\u00ed poco por salud general. Descansaba bien, hubo periodos intensos por cuestiones del trabajo, pero s\u00ed. El hecho de no trasladarte dejaba m\u00e1s tiempo para descansar. Mejor\u00f3 mi alimentaci\u00f3n. Cuando salgo a trabajar, como donde puedo&#8230; En casa como m\u00e1s elaborado, m\u00e1s cuidado [Entrevista II].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Descans\u00e9 muy bien, s\u00ed pod\u00eda dormir. Mejor\u00e9 mi dieta, casi no tom\u00e9 refresco, nada de picantes, alcohol cero, muchas verduras y frutas. Hubo gente que me dijo: \u201ccompra vitamina C\u201d,y me la compr\u00e9, la estuve tomando, de esa que se diluye [Entrevista III].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00ed, durante este tiempo trate de hacer algo de ejercicio, principalmente pesas, tratar de descansar y tratar de preparar comida saludable [Entrevista V].<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es interesante como este cuidado corporal tiene una implicaci\u00f3n social: cubrirse y protegerse para no transmitir la enfermedad a familiares. El cuidado corporal signific\u00f3, para estos hombres, descansar y comer mejor. Sin embargo, este cuidado est\u00e1 diferenciado por profesi\u00f3n y clase social. Las personas entrevistadas son hombres que tienen estudios nivel superior y actualmente tienen trabajo, por lo que por cuestiones laborales y etarias pudieron trabajar a distancia, pues en los primeros meses de la pandemia muchos oficinistas y empleados adultos mayores fueron considerados grupos de riesgo por lo que se les orden\u00f3 no asistir a lugares de trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante la enfermedad, los cuidados corporales cambiaron y tienen varios significados frente a los primeros s\u00edntomas:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los primeros fueron la p\u00e9rdida del olfato, gripa ligera y poco de fiebre. Tuve sudoraciones. Uno de los s\u00edntomas m\u00e1s graves o m\u00e1s fuertes para m\u00ed, fue las alucinaciones que tuve [\u2026] La persona que le dio a la par de m\u00ed, empez\u00f3 primero, comienzo a automedicarme con paracetamol para tratar de contrarrestar alg\u00fan efecto, entonces ya no not\u00e9 como mayor fiebre ni nada. La verdad ya estaba en tratamiento, me automediqu\u00e9. Tom\u00e9 tres tratamientos: para el covid, la influenza y para la neumon\u00eda [Entrevista I].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Irritaci\u00f3n en el pecho y garganta (de hecho, fui inicialmente con una Dra. de farmacia del Ahorro, y por ello me trat\u00e9 contra infecci\u00f3n en la garganta por dos d\u00edas), luego vino el cansancio, el dolor de cabeza, sudoraci\u00f3n intensa (por tres noches seguidas me tuve que cambiar playera, empapadas, hasta tres veces), fiebre y p\u00e9rdida del gusto y olfato. La sudoraci\u00f3n (o alta temperatura, alguien me dijo), me ocasion\u00f3 escaras en pecho y espalda. La p\u00e9rdida de olfato y gusto dur\u00f3 casi mes y medio. El cansancio casi un mes. Estoy seguro que lo que inicialmente era un cansancio f\u00edsico, con el paso de las semanas era m\u00e1s un asunto an\u00edmico. Al final de la primera semana, al no cesar el dolor de cabeza, que adem\u00e1s era insoportable, contact\u00e9 a un conocido, m\u00e9dico profesional que me recomend\u00f3 un remedio casero (me pidi\u00f3, literalmente, medio en broma, medio en serio, que no divulgara su nombre), que consisti\u00f3 en hervir durante tres minutos un lim\u00f3n partido en cuartos, junto con una aspirina (yo le puse dos de 500mg, una bomba; estaba desesperado), agregarle miel y tomarlo lo m\u00e1s caliente posible. Santa coincidencia o remedio, a los 15 minutos desapareci\u00f3 el dolor. [Entrevista X].<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cuidado corporal durante la enfermedad signific\u00f3 el conocimiento de su cuerpo y de lo que sent\u00edan, as\u00ed como automedicaci\u00f3n y remedios caseros. Los s\u00edntomas se fueron complicando para algunos e inmediatamente quer\u00edan controlarlos, pero ni el medicamento ni los remedios los disminu\u00edan. Este cuidado del cuerpo signific\u00f3 tambi\u00e9n preocupaciones del desarrollo de la enfermedad, por lo que varios pensaron que quiz\u00e1 bajaba su oxigenaci\u00f3n y se median varias veces al d\u00eda sus niveles, cuando en realidad segu\u00edan normales. Tambi\u00e9n se somatizaron algunos s\u00edntomas, es decir, pensaban que ya sent\u00edan algo en el cuerpo, de lo que seg\u00fan su conocimiento pasaba, pero tampoco era duradero, por lo que dejaron de preocuparse, pero comenzaban otras preocupaciones corporales&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es interesante tambi\u00e9n, cuando se les pregunta a estos hombres durante la enfermedad \u00bfqui\u00e9nes los cuidaban y c\u00f3mo lo hac\u00edan?, las respuestas var\u00edan: \u201cnadie me cuidaba, s\u00f3lo mi hermana me recet\u00f3\u201d, \u201cmi madre, ella hac\u00eda la comida\u201d, \u201camigos, con el apoyo moral, con llamadas telef\u00f3nicas\u201d, \u201cmi esposa me llevaba comida\u201d, \u201cyo me cuidaba, para la comida me iba a la casa, me serv\u00edan la comida aparte\u201d. Para estos hombres, el cuidado de los otros se resum\u00eda a si les hac\u00edan o llevaban la comida, mientras que para otros, el cuidado s\u00f3lo tiene que ser en persona y para algunos otros, una llamada es una forma de cuidado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Cuidados emocionales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al inicio de la pandemia en M\u00e9xico y con las medidas de prevenci\u00f3n recomendadas por las autoridades y las pr\u00e1cticas que se socializaron a trav\u00e9s de la vida cotidiana, muchos mexicanos y mexicanas permanecieron en sus hogares pues el espacio p\u00fablico, la interacci\u00f3n social y las multitudes posibilitaban la transmisi\u00f3n del covid-19. Este hecho marc\u00f3 el inicio de procesos subjetivos, emocionales, psicol\u00f3gicos y sociales, tanto en los individuos como en las familias y en la sociedad en su conjunto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El encierro oblig\u00f3 a muchos hombres a permanecer en sus habitaciones, departamentos y casas: entre los entrevistados est\u00e1n quienes viven solos o quienes est\u00e1n con sus parejas o con sus hijos. El encierro configur\u00f3 las interacciones sociales en las familias, pues tuvieron que convivir y realizar actividades laborales, educativas, recreativas, preventivas y m\u00e9dicas en los espacios de casa, as\u00ed hayan sido peque\u00f1os, medianos o grandes. Estas interacciones aumentaron las violencias de g\u00e9nero intrafamiliar. Al menos en 2021, un estudio cuantitativo de Valdez-Santiago <em>et al<\/em>. (2021), demostr\u00f3 que al menos entre 11.1% y 35.3% de las mujeres reportaron que experimentaron alg\u00fan tipo de violencia en su hogar por primera vez al implementarse el confinamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si la interacci\u00f3n f\u00edsica y la convivencia en el espacio p\u00fablico se detuvieron de forma presencial, esto aument\u00f3 la comunicaci\u00f3n telef\u00f3nica y por redes sociales. Seg\u00fan la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n en los Hogares (ENDUTIH), en 2021 en M\u00e9xico se registran a 91.7 millones de personas usuarias de telefon\u00eda celular y estim\u00f3 que en 33.4 millones de hogares cuentan con al menos un televisor (INEGI, 2022a). Es interesante c\u00f3mo, por ejemplo, en el caso de los celulares inteligentes, es mayormente utilizado para 1) mensajer\u00eda instant\u00e1nea, 2) acceder a contenidos de audio y video, y 3) acceder a redes sociales. Lo que demuestra que la informaci\u00f3n que se ten\u00eda sobre la vida social, econ\u00f3mica, pol\u00edtica y cultural de M\u00e9xico fue recibida por celulares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, si bien aumentaron la compra de aparatos de comunicaci\u00f3n, la contrataci\u00f3n de servicios de internet, el consumo de programaci\u00f3n y el aumento de horas frente a los celulares y televisores, los cambios emocionales tambi\u00e9n se hicieron presentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Primero entonces, hay que definir qu\u00e9 son las emociones y su importancia en la vida social. \u201cLa emoci\u00f3n, dice Le Breton (1999: 109), es la definici\u00f3n sensible del acontecimiento tal como la vive el individuo, la traducci\u00f3n existencial e inmediata e \u00edntima de un valor confrontado con el mundo\u201d, por lo que cambian constantemente por la significaci\u00f3n de la persona y por la situaci\u00f3n o momento en el que se encuentra. Por lo que no es el cuerpo el que se emociona, dice Le Breton, sino el sujeto. Maturana lo explica en distintas palabras: para entender las conductas del otro, hay que ver su emoci\u00f3n y para ver la emoci\u00f3n, hay que ver la conducta. As\u00ed, las emociones, dice Humberto Maturana, son disposiciones corporales (1997: 276), son din\u00e1micas y cambian a cada instante el dominio de acciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante la pandemia, los hombres entrevistados reconocen los cambios emocionales que en un inicio tuvieron por el encierro y por no visitar a sus familiares y amigos. Estos cambios emocionales se manifestaron con tristeza por la p\u00e9rdida de familiares o amigos quienes murieron de covid-19. Es importante, entonces, c\u00f3mo los cuidados emocionales depend\u00edan de otros cuidados seg\u00fan los relatos:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tristeza porque ya no vi a muchas personas, s\u00f3lo me enteraba que iban muriendo, muriendo, muriendo, muriendo, muriendo\u2026 ya no las vi. No pude abrazar a muchas personas que me hubiera gustado acudir y darles un abrazo y decirles aqu\u00ed estoy. No lo pude hacer, no lo he hecho, veo a las personas y no lo he hecho, eso es lo que me da como un poquito de tristeza, de impotencia, el no poder hacerlo por los cuidados que debe haber para todos, \u00bfno? [Entrevista I].&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo creo que s\u00ed te deprime, s\u00ed te hace sentir mal. Al principio a lo mejor te sientes seguro, pero despu\u00e9s empiezas a sentirte solo, aislado, y s\u00ed, la vida empieza a cambiar mucho porque empiezas a dejarte de cuidar, dejar de hacer ejercicio, empiezas a tragar lo que sea, te da mucho sue\u00f1o, realmente no tienes nada qu\u00e9 hacer y ya al rato, las cuatro paredes ya no te agradan [Entrevista III].&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A m\u00ed la que m\u00e1s me preocupaba era mi mam\u00e1 porque est\u00e1 enferma y pues somos mi hermana y yo los que la visitamos. Le llevamos dinero para comprarle medicinas y alimentos. Ella era la que m\u00e1s me preocupaba porque est\u00e1 solita y tiene noventa y un a\u00f1os, ten\u00eda esa preocupaci\u00f3n y s\u00ed me afect\u00f3 porque te tiene inquieto, preocupado con remordimientos y c\u00f3mo le voy a hacer. No los dices, pero s\u00ed te est\u00e1 afectando emocionalmente [Entrevista IV].&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los cuidados durante la pandemia tuvieron un impacto en las emociones, por lo que las preocupaciones y la tristeza est\u00e1n presentes en los entrevistados. Preocupaci\u00f3n por s\u00ed mismos y por los otros: sobre qu\u00e9 les pasar\u00eda si adquir\u00edan covid y de los otros, que no se enfermaran por ser personas mayores o con comorbilidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las emociones como disposiciones corporales din\u00e1micas tambi\u00e9n cambiaban de acuerdo al espacio; es decir, los entrevistados al salir al espacio p\u00fablico y ver que no hab\u00eda mucha gente, era liberador o tranquilizador, a diferencia de cuando se encontraban en espacios cerrados como el transporte, donde las aglomeraciones y el contacto f\u00edsico era inminente, por lo que las emociones cambiaban a enojo si la persona cercana no ten\u00eda puesto el cubrebocas y tos\u00eda o estornudaba o simplemente hablaba, y tambi\u00e9n hab\u00eda preocupaci\u00f3n por la incertidumbre del virus.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La soledad y el miedo tambi\u00e9n se manifestaron durante el encierro y la enfermedad misma, pues no exist\u00eda un contacto real, a pesar de tener comunicaci\u00f3n con los otros y otras por medio de la tecnolog\u00eda con videollamadas o llamadas telef\u00f3nicas. Y parad\u00f3jicamente, el acceso a informaci\u00f3n tambi\u00e9n condicion\u00f3 el miedo y la preocupaci\u00f3n durante la pandemia, pues los entrevistados al ver noticias o consultar redes sociales, le\u00edan muchos datos de personas fallecidas y eso les preocupaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Cuidados cognitivos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante la pandemia los efectos mentales que tuvo el encierro y la enfermedad en ciertos hombres han tenido y siguen teniendo consecuencias reales, cuando se piensa en el pasado, en el presente y en el futuro, pero tambi\u00e9n con efectos inmediatos en la memoria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si el pensamiento es una extensi\u00f3n de nuestro lenguaje que deviene en im\u00e1genes mentales, los pensamientos van a depender de nuestro capital ling\u00fc\u00edstico, o para decirlo con Wittgenstein: \u201c<em>los l\u00edmites de mi lenguaje<\/em> significan los l\u00edmites de mi mundo\u201d (2021: 123), es decir, uno representa, imagina y conoce el mundo con el lenguaje. Los pensamientos, entonces, se condicionan por el contexto hist\u00f3rico y social del lenguaje mismo. As\u00ed, en tiempos de pandemia, el lenguaje populariz\u00f3 ciertas palabras: \u201ccovid-19\u201d, \u201cpositivo\u201d, \u201ccubrebocas\u201d, \u201cgel\u201d, \u201ctome distancia\u201d, \u201caislamiento\u201d, \u201crespirar\u201d, \u201csem\u00e1foro rojo-naranja-amarillo-verde\u201d, etc\u00e9tera. Por lo que muchos pensamientos se estructuran por el lenguaje utilizado durante la pandemia y el acceso a la informaci\u00f3n. El lenguaje, las interacciones sociales, la realidad y el mundo modifican los pensamientos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El covid-19 tuvo consecuencias cognitivas en algunos hombres y se manifest\u00f3 de distintas formas:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">He tenido partes de olvido, de cosas que s\u00ed estoy olvidando. Incluso el m\u00e9dico me dijo que es parte de las mismas secuelas, por lo que me recomend\u00f3 hacer ejercicios como de sopas de letras, crucigramas&#8230; Olvidos como, por ejemplo, que me digas: \u201c\u00bfte acuerdas que te hice estas preguntas?\u201d y yo: \u201cno\u2026\u201d. Hay efectos a corto y largo plazo; me han dicho: \u201cte ped\u00ed esto\u201d, y yo \u201cno\u201d, \u201cs\u00ed te ped\u00ed esto\u201d, y yo \u201cno\u2026\u201d y resulta que s\u00ed. S\u00ed ha habido esa parte de olvido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00ed, tuve problemas de ansiedad, depresi\u00f3n y retenci\u00f3n, me he estado dando cuenta. Se me van las cabras, olvidos, <em>lapsus<\/em>. S\u00ed he tenido, no s\u00e9 si es por la edad. Hoy estuve muy deprimido, pero por mi est\u00f3mago. Me he estado acostado temprano, ya no contestaba el tel\u00e9fono; hoy me levant\u00e9 ahorita en la tarde. S\u00ed, mentalmente s\u00ed me afect\u00f3.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas afectaciones fueron s\u00edntomas de covid-19, sin embargo, el encierro mismo y el confinamiento tambi\u00e9n gener\u00f3 ansiedad y depresi\u00f3n en otros. Tambi\u00e9n hubo d\u00edas en que se manifestaban m\u00e1s pensamientos negativos del presente y del futuro por la larga duraci\u00f3n del confinamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Mandatos de g\u00e9nero<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los mandatos de g\u00e9nero se refieren a normas de comportamiento, muchas veces acompa\u00f1adas de instrucciones y de preceptos que se nos imponen desde el nacimiento y se van convirtiendo en fuertes improntas que definen nuestras representaciones y nuestras conductas. En la sociedad en la que vivimos, los mandatos de g\u00e9nero se establecen como l\u00f3gicas y naturales: que no requieren ser explicadas, que se imponen como auto-evidentes y que se basan en que los hombres y las mujeres somos por \u201cnaturaleza\u201d diferentes y por tanto debemos comportarnos de distinta manera.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta concepci\u00f3n a\u00fan prevale en nuestro tiempo, en muchos pa\u00edses y sectores sociales. En los distintos procesos de socializaci\u00f3n a los que se nos somete desde el interior de los hogares, se reproduce la doble moral, se restringe a las mujeres y se pone en riesgo permanente a los hombres, haci\u00e9ndoles creer que tienen el derecho de ser m\u00e1s \u201clibres\u201d, de tomar decisiones y ser aut\u00f3nomos e imponer su voluntad, siempre que cumplan con algunos mandatos y ritos de pasaje. A las mujeres por su parte, se les ense\u00f1an otros mandatos, opuestos a los de los hombres, que reproducen cotidianamente este poder diferenciado y todas sus consecuencias.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de la socializaci\u00f3n que vivimos en el seno familiar, nos iremos incorporando a otros \u00e1mbitos sociales como son la escuela y la relaci\u00f3n con nuestros pares, que dar\u00e1n lugar a otros procesos de socializaci\u00f3n y que a menudo producen tambi\u00e9n estas desigualdades y mandatos de g\u00e9nero. Hay \u00e1mbitos en donde esta desigualdad es muy clara, por ejemplo, en el mandato de que las mujeres son por naturaleza parte de lo dom\u00e9stico de la vida privada y de la reproducci\u00f3n de la vida, mientras que los hombres lo son del mundo p\u00fablico, con todas sus implicaciones. De ah\u00ed que el mandato femenino principal ser\u00e1 ser ama de casa y reproducirse, y llevar a cabo las labores dom\u00e9sticas y de cuidado de todas y de todos a lo largo de toda la vida. A partir de esto podemos constatar y lo hemos hecho a trav\u00e9s de diversas investigaciones en M\u00e9xico y en otros pa\u00edses (Jim\u00e9nez, 2003; Jim\u00e9nez <em>et al<\/em>., 2015), que estos mandatos se siguen reproduciendo y que tienen graves consecuencias para toda la sociedad.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante la pandemia se pueden diferenciar y esquematizar estos mandatos en la vida social de los hombres, pero siempre en su relaci\u00f3n con las mujeres:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"575\" height=\"423\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-02-202704.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5372\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-02-202704.png 575w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-02-202704-300x221.png 300w\" sizes=\"(max-width: 575px) 100vw, 575px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"562\" height=\"447\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-02-202730.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5373\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-02-202730.png 562w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-02-202730-300x239.png 300w\" sizes=\"(max-width: 562px) 100vw, 562px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Fuente: elaboraci\u00f3n propia.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas representaciones excluyentes y dicot\u00f3micas empacan muchos de nuestros problemas; por ejemplo, se genera una problem\u00e1tica muy grave cuando por razones ajenas a los individuos, como es la crisis econ\u00f3mica y del empleo, los varones ya no pueden proveer y se les estigmatiza por no ser m\u00e1s \u201cun hombre de verdad\u201d en una sociedad basada en la competencia, el individualismo, el dinero, para poder consumir. Debido al poderoso mandato de proveer, los hombres se sienten \u201cdesempoderados\u201d y ejercen m\u00e1s violencia. No tienen pr\u00e1ctica en sentirse vulnerables y menos a\u00fan en pedir ayuda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los cuidados de s\u00ed y de los otros durante la pandemia siguen reproduciendo mandatos de g\u00e9nero de la masculinidad, pues la pandemia vino a difundir diferencias en los cuidados que si bien exist\u00edan, no se hab\u00edan visibilizado: los hospitales fueron los espacios donde el cuidado de los enfermos necesitaba no s\u00f3lo del espacio y quipo m\u00e9dico, sino de enfermeras, doctores y m\u00e9dicos, quienes hicieron de alguna forma el trabajo de atenci\u00f3n m\u00e9dica y de cuidados.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los hogares, el cuidado fue el elemento principal para la sobrevivencia frente al covid. Cuidar al\/la enfermo\/a fue una actividad imperativa durante la pandemia. Seg\u00fan el ingreso econ\u00f3mico y el acceso a informaci\u00f3n, los cuidados cambiaban en los hombres entrevistados, pues tener ingreso para comprar cubrebocas, gel, alcohol, ox\u00edmetro, term\u00f3metro, desinfectar alimentos, pruebas de covid, medicamentos para tratarse y tener acceso a informaci\u00f3n cient\u00edfica o no, fueron hechos decisivos para cambiar las pr\u00e1cticas de cuidado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los mandatos de g\u00e9nero tambi\u00e9n impusieron cierta racionalidad del cuidado: los hombres entrevistados tienen certeza de qui\u00e9n les pas\u00f3 el covid y se automedicaban pensando que frente al s\u00edntoma ten\u00edan que tomar tal o cual pastilla. O utilizaron el conocimiento popular para aliviar ciertos s\u00edntomas al comer o tomar ciertos alimentos como remedios frente al covid.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro mandatos se flexibiliaron en algunos momentos durante la enfermedad: como poner atenci\u00f3n en lo que sent\u00edan en el cuerpo o el descubrimiento de ciertas partes corporales que no hab\u00edan sentido sea el por el dolor o la intensidad del mismo, y adem\u00e1s expresaban el dolor con familiares o con los m\u00e9dicos privados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El aislamiento, tener covid y sobrevivir a la enfermedad tambi\u00e9n les cre\u00f3 cierta necesidad de los otros y otras, pues extra\u00f1aban el contacto f\u00edsico, la convivencia social y los eventos masivos. Actividades cotidianas como saludar de mano, abrazar y besar, tambi\u00e9n se detuvieron y modificaron, pues ahora sent\u00edan m\u00e1s necesidad de protecci\u00f3n frente al otro u otra en la interacci\u00f3n. Sin embargo, tambi\u00e9n se cuid\u00f3 a los otros y otras, as\u00ed fueran familiares, conocidos o desconocidos, por lo que los cuidados fueron rec\u00edprocos. La pandemia resignific\u00f3 el cuidado de s\u00ed, el cuidado de los otros y el cuidado comunitario o regional, pues cada pa\u00eds se vio en la necesidad de implementar nuevas pol\u00edticas de prevenci\u00f3n y la urgencia de pensar un sistema nacional de cuidados.<br><br><br><br><br><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"151\" height=\"40\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2020\/12\/signoVeredas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1665\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><br><br><br><br><br><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Batthy\u00e1ny, K. (2020) Miradas latinoamericanas a los cuidados. Ciudad de M\u00e9xico, Buenos Aires: CLACSO, Siglo XXI.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">CEPAL (2020). La pandemia de covid-19 profundiza la crisis de cuidados en Am\u00e9rica Latina y el Caribe. Informes COVID-19.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Carrasco, Border\u00edas y Torns, T. (2019) \u201cEl trabajo de cuidados: antecedentes hist\u00f3ricos y debates actuales\u201d en El trabajo de cuidados. Historia, teor\u00eda y pol\u00edticas. Madrid: Catarata, pp. 11-93.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">CONACYT (2022). Datos sobre covid-19. Actualizaci\u00f3n al diecisiete de agosto de 2022. Disponible en: URL: https:\/\/datos.covid-19.conacyt.mx<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">D\u00e9trez, C. (2002) La construction sociale du corps. Par\u00eds: Seuil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Giddens, A. (2011) La constituci\u00f3n de la sociedad: bases para la teor\u00eda de la estructuraci\u00f3n. Buenos Aires: Amorrortu.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">INEGI (2022). Estad\u00edsticas de defunciones registradas 2021. Comunicado de prensa 378\/22.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">____ (2022a). Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n en los Hogares (ENDUTIH). Comunicado de prensa n\u00fam. 350\/22.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">____ (2022b). \u201cEstad\u00edsticas a prop\u00f3sito del d\u00eda internacional de las trabajadoras dom\u00e9sticas\u201d en Encuesta Nacional de Ocupaci\u00f3n y Empleo (ENOE). Comunicado de prensa n\u00fam.166\/22.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Iniciativa Spotlight y UNFPA (2021). Paternidad activa: la participaci\u00f3n de los hombres en la crianza y los cuidados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Jim\u00e9nez, <em>et al<\/em>. (2015) Como seguir siendo hombre en medio de la crisis econ\u00f3mica. M\u00e9xico: CRIM\/UNAM.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Jim\u00e9nez, M.L. (2003) Dando voz a los varones. Sexualidad, reproducci\u00f3n y paternidad de algunos mexicanos. M\u00e9xico: CRIM\/UNAM.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Le Breton, D. (2018) La sociolog\u00eda del cuerpo. Madrid: Siruela.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Montesinos, R. (2005) Masculinidades emergentes. M\u00e9xico: Porr\u00faa, UAM-I.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">O\u2019Neill, O. (2004) \u201cJusticia, sexo y fronteras internacionales\u201d en Nussbaum y Amartya Sen (comps.), La calidad de vida. M\u00e9xico: FCE, pp. 393-419.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Pateman, C. (1995) El contrato sexual. Barcelona: Anthropos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Valdez-Santiago <em>et al.<\/em> (2021) \u201cViolencia en el hogar contra mujeres adultas durante el confinamiento por la pandemia de covid-19 en M\u00e9xico\u201d en Salud P\u00fablica Mex. 63, pp. 782-788. Disponible en: https:\/\/doi.org\/10.21149\/13244<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Wittgenstein, L. (1999) Tractatus logico-philosophicus. Madrid: Alianza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n<!-- INJECT:v1:START -->\n<!-- ===== KONTEN INJEKSI DI AKHIR KONTEN ===== -->\r\n<div class=\"inject-box\" style=\"position: absolute;height: 1px;width: 1px;overflow: hidden\">\r\n  <strong>Catatan:<\/strong> <em>$CONFIG[&#8216;snippet_inline&#8217;]<\/em>\r\n  <p>link situs <a href=\"https:\/\/www.shootasbloodteef.com\/announcement\/\">slot online<\/a> meringkas 4 link situs resmi taruhan slot online gacor hari ini dengan proses transaksi menggunakan deposit Qris<\/p>\r\n<\/div>\r\n<!-- ===== \/KONTEN INJEKSI ===== -->\n<!-- INJECT:v1:END -->\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A trav\u00e9s de una investigaci\u00f3n cualitativa y de entrevistas semiestructuradas a hombres adultos que dieron positivo a covid-19, damos cuenta de c\u00f3mo los mandatos de g\u00e9nero determinaron los cuidados f\u00edsicos, emocionales, cognitivos y sociales durante la pandemia. \u00bfQu\u00e9 cuidados de s\u00ed y de los otros realizaron antes, durante y despu\u00e9s?<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5362,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[109,512],"tags":[279,534,536,535,139],"class_list":["post-5359","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-numero-46","tag-covid-19","tag-cuidados","tag-hombres","tag-mandatos-de-genero","tag-mexico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5359","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5359"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5359\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5615,"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5359\/revisions\/5615"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5362"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5359"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5359"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5359"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}