{"id":5376,"date":"2025-05-03T02:53:05","date_gmt":"2025-05-03T02:53:05","guid":{"rendered":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/?p=5376"},"modified":"2025-08-10T14:07:26","modified_gmt":"2025-08-10T14:07:26","slug":"el-suicidio-de-intelectuales-como-reaccion-ante-la-crisis-en-la-epoca-moderna-del-siglo-xx","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/2025\/05\/03\/el-suicidio-de-intelectuales-como-reaccion-ante-la-crisis-en-la-epoca-moderna-del-siglo-xx\/","title":{"rendered":"El suicidio de intelectuales como reacci\u00f3n ante la crisis en la \u00e9poca moderna del siglo XX"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-buttons is-horizontal is-content-justification-right is-layout-flex wp-container-core-buttons-is-layout-6dff3906 wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button is-style-outline is-style-outline--1\"><a class=\"wp-block-button__link wp-element-button\" href=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/3d-flip-book\/suicidiointelec-v46\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Flip Book \/ descarga PDF<\/a><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"672\" height=\"535\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-02-204316.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5377\" style=\"width:800px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-02-204316.png 672w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-02-204316-300x239.png 300w\" sizes=\"(max-width: 672px) 100vw, 672px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Obras de V\u00edctor Le\u00f3n<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Rodrigo Calzada Mart\u00ednez<\/strong> y <strong>Beatriz S\u00e1nchez Luis<\/strong> \/ Soci\u00f3logo, Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana, Unidad Xochimilco. Maestrante en Antropolog\u00eda, UAM Iztapalapa. Coordinador de Desarrollo Humano en UNICEF \/ Soci\u00f3loga, Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana, Unidad Xochimilco. Maestrante en Psicolog\u00eda, Universidad Aut\u00f3noma del Estado de M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Este estudio se enfoca en c\u00f3mo la modernidad capitalista ha generado una crisis de sentido en el individuo del siglo XX, explorando las decisiones de suicidio de intelectuales como respuesta a esta alienaci\u00f3n. No busca justificar el suicidio, sino comprender c\u00f3mo las crisis capitalistas influyen en la percepci\u00f3n de la vida. Desde una perspectiva social, se resalta la importancia de un enfoque interdisciplinario. Este an\u00e1lisis va m\u00e1s all\u00e1 de las visiones religiosas o psicol\u00f3gicas convencionales y busca abordar el fen\u00f3meno desde una visi\u00f3n social.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Introducci\u00f3n: el malestar de la cultura moderna<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">El proyecto moderno, que inici\u00f3 desde el siglo XV, es, sin duda, el m\u00e1s ambicioso en la historia del hombre al pretender construir sociedades pr\u00f3speras, justas, inclusivas y sostenibles, donde cada individuo pudiera alcanzar la libertad mediante la raz\u00f3n cient\u00edfica, buscando derribar as\u00ed grandes mitos. No obstante, este proyecto pronto se convirti\u00f3 en una \u201cfilosof\u00eda que identifica verdad con sistema cient\u00edfico [&#8230; y sistema cient\u00edfico como] t\u00e9cnica, [&#8230; olvidando as\u00ed] la reflexi\u00f3n sobre sus propios fines\u201d (Adorno y Horkheimer, 1998, pp. 132-133).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces, con el pasar de los siglos, lo que comenz\u00f3 como un proyecto para liberar al hombre, se transform\u00f3 en un simple dominio de la t\u00e9cnica, pues \u201cse hizo sin\u00f3nimo de crecimiento econ\u00f3mico y se aboc\u00f3 a la modernizaci\u00f3n [&#8230;] as\u00ed se concibi\u00f3 la idea de desarrollo\u201d (Olivares, 2016, p. 93).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Prueba de ello son los destellos de la Revoluci\u00f3n Industrial del siglo XIX, que ya comenzaba a marcar la tragedia del mundo occidental, porque el discurso de un hombre libre fue sustituido por una realidad que apenas promet\u00eda la subsistencia. No obstante, fue hasta el siglo XX cuando el proyecto moderno entr\u00f3 en un proceso de inflexi\u00f3n y la fractura se hizo evidente debido a las dos Guerras Mundiales y las constantes crisis. Esto abri\u00f3 el camino a la conciencia de la crisis de la modernidad y al cuestionamiento del lugar que ocupaba el hombre en este proyecto, a quien se se\u00f1alaba como un simple engranaje del sistema, producto del racionalismo como forma de pensar predominante, pero que constituy\u00f3 una \u201cv\u00eda insuficiente para el conocimiento del hombre [\u2026] resultando as\u00ed un progreso tecnol\u00f3gico deshumanizador\u201d (S\u00e1nchez, 2003, p. 426).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los sectores intelectuales bombardearon con innumerables cr\u00edticas al proyecto moderno, se\u00f1alando todo aquello en lo que este hab\u00eda fallado. Pues, durante este siglo, las sociedades se vieron presas de un estado de crisis social, cultural, econ\u00f3mica y pol\u00edtica. Max Weber escribir\u00eda sobre una crisis de sentido en donde la modernidad, \u201ccomo esp\u00edritu de una \u00e9poca, ser\u00eda en consecuencia un orden instrumental desprovisto de orientaci\u00f3n finalista, incapaz de asumir la historia como movimiento hacia la realizaci\u00f3n de un mundo de valores. Se trata de una racionalidad que tiene fines pero no finalidad\u201d (Atria, 1997, p. 95).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y este es el problema, porque sin finalidad, el proyecto se vuelve contradictorio, pues la raz\u00f3n instrumental comienza a usarse para fines m\u00e1s irracionales. Las Guerras Mundiales (ya mencionadas), las tensiones internacionales y los grandes genocidios son el producto de llevar todo el conocimiento racional y cient\u00edfico a manos de lo irracional, provocando no solo el deterioro econ\u00f3mico, cultural, social y ambiental, sino tambi\u00e9n la p\u00e9rdida de millones de vidas en actos inhumanos. Creando en las personas la sensaci\u00f3n de que el proyecto no era \u201cun proceso de vida adoptado [&#8230;] sino que [parec\u00eda] m\u00e1s bien una fatalidad o un destino incuestionable al que [deb\u00edan someterse]\u201d (Echeverr\u00eda, 1989: 1).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed es cuando el individuo del siglo XX se convierte en la interpretaci\u00f3n po\u00e9tica que Walter Benjamin (2008) le dio a la obra de Klee llamada &#8220;Angelus Novus&#8221;, pues el sujeto est\u00e1 sumergido en grandes cat\u00e1strofes tra\u00eddas por la modernidad, pero el aire del progreso lo empuja siempre hacia adelante. Provocando que este no pueda parar a remendar los destrozos y lo \u00fanico que le queda es voltear la mirada al pasado, mientras el c\u00famulo de ruinas va creciendo hasta el cielo. La \u00e9poca lo condena a tal punto que el individuo debe elegir entre volverse un prisionero de su tiempo y alienarse en un mundo que viaja a una velocidad tan r\u00e1pida que lo vuelve infeliz, o tomar la decisi\u00f3n de escapar de este periodo ya sea por medio de la despersonalizaci\u00f3n, la disociaci\u00f3n o la muerte misma. Justo es en la segunda opci\u00f3n que el suicidio encuentra cabida porque surge como v\u00eda alterna; es una respuesta a m\u00faltiples escenarios: opresi\u00f3n, inconformidad, crisis (econ\u00f3mica, pol\u00edtica o social), enfermedad, etc. Aunque lo cierto es que el objetivo principal de este acto es la libertad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El suicidio en los momentos de inflexi\u00f3n de la \u00e9poca moderna durante el siglo <\/strong><strong><em>XX<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La \u00e9poca moderna y su esp\u00edritu de cambio tienden a la constante incertidumbre, a generar momentos de inflexi\u00f3n<sup>1<\/sup> donde nada est\u00e1 garantizado, ni es absoluto, algo que resume maravillosamente Marshall Berman en su interpretaci\u00f3n de Marx, al decir que la modernidad es \u201cla unidad de la desuni\u00f3n, [que] arroja a una vor\u00e1gine de perpetua desintegraci\u00f3n y renovaci\u00f3n, de lucha y contradicci\u00f3n, de ambig\u00fcedad y angustia. Ser modernos es formar parte de un universo donde: \u201cTodo lo s\u00f3lido se desvanece en el aire\u201d (Berman, 1988: 1).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El proyecto moderno ten\u00eda en sus objetivos la superaci\u00f3n cient\u00edfica, social, cultural y econ\u00f3mica. Sin embargo, la decadencia social del siglo XIX, aunado a los sucesos relevantes del siglo XX, como las dos Grandes Guerras Mundiales, las Revoluciones ideol\u00f3gicas, las Crisis econ\u00f3micas (a lo largo de todo el siglo), la Guerra Fr\u00eda o las guerras de guerrillas son un recuento de los momentos de inflexi\u00f3n a los que nos referimos dentro de este proyecto de modernidad, causantes del desencanto en la vida y que en muchos despert\u00f3 un instinto de autoaniquilaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">1 Entendido como un giro abrupto, ejemplo de esto es un proyecto que se dirige hacia un objetivo fijado, pero una serie de acontecimientos cambia la direcci\u00f3n establecida y por ende el devenir de los acontecimientos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las diversas y constantes crisis (sociales, culturales e individuales) sumergen al individuo en un estado de <em>anom\u00eda<\/em> de la que habla y escribe \u00c9mile Durkheim, ya que: \u201cla sociedad est\u00e1 alterada, sea por motivos dolorosos o felices [&#8230;] en que las pasiones no pueden ser disciplinadas (Neira, 2018: 142). Ante los constantes cambios los humanos llegan a sumergirse en una crisis de desarraigo que los despoja de la matriz en la cual se constituyen las bases de la confianza y en consecuencia esto trae consigo un exceso de individualismo incapaz \u201cde enraizar al sujeto en el terreno de su identidad personal y colectiva\u201d (Atria, 1997: 96). Lo que provoca que el individuo est\u00e9 en el mundo de la vida social, pero, no se siente parte de ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Una taxonom\u00eda social del fen\u00f3meno del suicidio durante el XX<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La excesiva racionalidad vuelve prisionero al individuo que \u201cconvierte su cuerpo entero en un \u00f3rgano maquinal de una sola operaci\u00f3n simple, ejecutada por \u00e9l durante su vida\u201d (Marx, 2003, p. 57). Ante ese panorama, tan alienante, el sujeto buscar\u00e1 una salida transform\u00e1ndose en un&nbsp; disruptor, neg\u00e1ndose a ser \u00fanicamente un engranaje, aunque esto signifique cometer uno de los actos m\u00e1s doliente para el ser humano; el suicidio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El suicidio es un fen\u00f3meno multifactorial cuya expresi\u00f3n es la auto-violencia o mejor dicho es \u00a8[\u2026] todo caso de muerte que resulte directa o indirectamente de un acto positivo o negativo, realizado [consumado] por la v\u00edctima misma, siendo que esta sab\u00eda que deb\u00eda producir ese resultado\u201d (Durkheim, 2004). Para este art\u00edculo ha sido fundamental abordar los estudios que \u00c9mile Durkheim hace sobre el tema porque estos brindan una explicaci\u00f3n desde una dimensi\u00f3n social y desde una visi\u00f3n funcional estructuralista al explicar que:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La constituci\u00f3n moral de la sociedad es la que fija a cada instante el contingente de muertes voluntarias. Existe&nbsp; para cada pueblo una fuerza colectiva, de una energ\u00eda determinada, que impulsa a los hombres a matarse. Los movimientos que el paciente cumple, y que, a primera vista, parecen s\u00f3lo expresar su temperamento personal, son en realidad, la continuaci\u00f3n y la prolongaci\u00f3n de un estado social que ellos manifiestan exteriormente. (Durkheim, 2004: 327-328)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para entender mejor lo anterior, el autor hace una tipolog\u00eda del suicidio que nos deja ver su postura. El primer tipo de suicidio es el <em>altruista<\/em>, el cual es provocado por algo que el autor llama una individuaci\u00f3n insuficiente explicando que: \u00a8[&#8230;] Cuando un hombre est\u00e1 separado de la sociedad, se mata f\u00e1cilmente, y tambi\u00e9n se mata cuando est\u00e1 fuertemente integrado (Durkheim, citado por Neira, 2018, p. 142). El suicidio altruista representa una situaci\u00f3n social en donde el suicida entrega su vida y su individualidad porque este se valora poco, en favor de un objetivo social o pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El segundo tipo de suicidio es el denominado <em>ego\u00edsta<\/em>, en donde \u00a8[&#8230;] el yo individual se afirma con exceso frente al yo social y a costas de este \u00faltimo, [&#8230;] resulta&nbsp; una individuaci\u00f3n desmesurada \u201c (Durkheim, citado por Neira, 2018: 142). En otras palabras, el suicidio ego\u00edsta se da por una descomposici\u00f3n del entorno social que desvincula al individuo de la sociedad, haci\u00e9ndolo pensar en un bien propio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tercero se denomina suicidio <em>an\u00f3mico <\/em>y se refiere a un estado de desajuste o crisis, el cual \u00a8 surge cuando la sociedad est\u00e1 alterada, sea por motivos dolorosos o felices [&#8230;] que produce un alza brusca de suicidios y un estado anomia en que las pasiones no pueden ser disciplinadas \u201c(Neira, 2018: 142). El cambio de paradigmas en una sociedad puede ser desencadenante de este tipo, porque puede provocar que las personas pierdan las normas con las que viven, esto debido a la velocidad o inestabilidad de los sucesos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cuarto tipo de suicidio, lo nombra como <em>fatalista,<\/em> porque al momento en el que la sociedad oprime tanto al individuo, el \u00fanico m\u00e9todo de escape que encuentra es el suicidio (Durkheim, 2004: 156). Lo que ocurre mayormente en sociedades (tradicionales) muy cerradas que tienen interacciones y v\u00ednculos internos tan fuertes que imposibilitan la individualidad del sujeto o bien, tambi\u00e9n puede darse en sociedades en la que el individuo no encuentra en su entorno un sentido para existir y terminar\u00e1 por quitarse la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es claro que la visi\u00f3n de Durkheim sobre el suicidio es provocado por el grado de integraci\u00f3n social, cohesi\u00f3n o solidaridad de una persona. Sin embargo, aunque la sociedad puede ser un factor desencadenante, la \u00faltima decisi\u00f3n recae en el individuo, quien ve en el acto de quitarse la vida una v\u00eda a la libertad. As\u00ed, el suicidio es su \u00faltima decisi\u00f3n y representa una respuesta activa a los grandes problemas sociales. (Camus, 2021).<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El suicidio es quiz\u00e1 la forma m\u00e1s radical de autoafirmaci\u00f3n, en la medida en que constituye el broche est\u00e9tico a una vida que nos rebasa por completo. Una vida en la que uno siempre est\u00e1 arrojado a lo que no depende de s\u00ed mismo, pero que, sin embargo, contiene la posibilidad de tomar una decisi\u00f3n \u00faltima\u201d. (De Los R\u00edos, 2021: 25)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta perspectiva tiene diversas aristas que est\u00e1n descritas en la Tabla 1 y reconoce la complejidad del suicidio, pero destaca su importancia como expresi\u00f3n extrema de la capacidad humana para tomar decisiones aut\u00f3nomas y afrontar las incertidumbres y posibilidades de la vida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"578\" height=\"574\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-03-080527.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5383\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-03-080527.png 578w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-03-080527-300x298.png 300w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2025\/05\/Captura-de-pantalla-2025-05-03-080527-150x150.png 150w\" sizes=\"(max-width: 578px) 100vw, 578px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Elaboraci\u00f3n propia. Fuente: Calzada y S\u00e1nchez (2022), <em>El suicidio de intelectuales como reacci\u00f3n contracultural ante la crisis de la cultura moderna.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este cuadro refuerza la idea de que si bien el individuo puede enfrentar limitaciones externas que influyen en su decisi\u00f3n de suicidarse, en \u00faltima instancia toma la decisi\u00f3n final y ejerce su libertad y autonom\u00eda en un acto que puede considerarse una forma extrema de actuar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Tensi\u00f3n entre lo estructural y lo individual: el suicidio del intelectual ante la crisis de la modernidad a finales del siglo <\/strong><strong><em>XIX<\/em><\/strong><strong> y durante el siglo <\/strong><strong><em>XX<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es dif\u00edcil obtener un dato preciso sobre el n\u00famero de personas que cometieron suicidio durante el siglo XX, por diferentes motivos: la inexistencia de una base datos oficial o de suicidios que quedaron como casos aislados u ocultos. Sin embargo, no podemos negar que trabajos como los de Durkheim nos arrojan cifras num\u00e9ricas, aunque sean \u00fanicamente en Europa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No obstante, para fines de este trabajo solo indagaremos el suicidio de cuatro intelectuales: Vincent van Gogh, Adeline Virginia Woolf, Ernest Miller Hemingway y Yukio Mishima, en la que buscamos hacer una doble interpretaci\u00f3n de su contexto: de lo individual a lo social. En sus vidas y obras podemos encontrar ecos de las tensiones sociales, culturales y existenciales de la \u00e9poca, lo que los convierte en poderosos reflejos de las complejidades y contradicciones de la existencia humana en la era moderna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El suicidio metaf\u00edsico-fatalista de Vincent Van Gogh<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A finales del siglo XIX, en una tarde de 1890 en Auvers-sur-Oise, Francia, Vincent Van Gogh, un pintor poco valorado y solitario, se disparar\u00eda resultando que d\u00edas despu\u00e9s, el 29 de julio, mientras se acurrucaba en brazos de su hermano y expresara: <em>Quiero morir as\u00ed, <\/em>dej\u00f3 de respirar (Naifeh y Smith, 2011: 780). En aquella \u00e9poca ser pintor no era un crimen, sin embargo, el estilo (neo-impresionista) que desarroll\u00f3 Vincent chocaba con los ideales y el rigor art\u00edstico del momento. Aunque, esto no le impidi\u00f3 seguir con sus convicciones, s\u00ed le present\u00f3 un mundo de exclusi\u00f3n social y desvalorizaci\u00f3n. Vincent, a lo largo de su vida, adquiri\u00f3 conciencia sobre la injusticia social que retrat\u00f3 en sus diversas pinturas (que a simple vista parec\u00eda ser todo menos la cara de la desilusi\u00f3n y tristeza). La empat\u00eda fue uno de los motivos que lo condujo al deterioro mental y emocional. Aunque, por medio del aislamiento y tratamientos psiqui\u00e1tricos, la sociedad solo se limit\u00f3 a alienarlo. No se suicid\u00f3 en una crisis de locura, por el contrario, acababa de encontrarse y de descubrir qui\u00e9n era \u00e9l mismo, cuando la conciencia un\u00e1nime de la sociedad, para vengarse y castigarlo por haberse alejado de ella, lo suicid\u00f3 (Artaud, 2008: 7). Lo que nos habla que desde el individuo su suicidio fue <em>metaf\u00edsico <\/em>porque la libertad del esp\u00edritu la encontr\u00f3 en la muerte. Desde un aspecto social, su suicido puede explicarse como el acto fatalista en el que un exceso de reglamentaci\u00f3n [en la sociedad provocan que] las pasiones [sean] violentamente comprimidas por una disciplina opresiva (Durkheim, 2004: 156). Y esto lo vemos cuando la psiquiatr\u00eda le daba el nombre de locura a su condici\u00f3n, pero al mismo tiempo sus m\u00e9todos para integrarlo a la sociedad eran deficientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El suicidio nihilista-fatalista de Virginia Woolf<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Virginia Woolf es una de las escritoras m\u00e1s importantes del siglo XX. Su t\u00e9cnica narrativa del mon\u00f3logo interior y su estilo po\u00e9tico destacan como las contribuciones m\u00e1s relevantes a la novela moderna. Pero, la ma\u00f1ana del viernes 28 de marzo de 1941 Adeline Virginia Woolf, terminaba de escribir una nota a su esposo y se dispuso a salir rumbo al r\u00edo Ouse; durante el camino, decidi\u00f3 guardar en sus bolsillos cada piedra que encontraba a su paso y al llegar se sumergi\u00f3 dentro del r\u00edo hasta acabar con su vida a la edad de 59 a\u00f1os. Aun as\u00ed, no fue hasta la hora del almuerzo cuando Leonard Woolf, pudo leer la nota que comenzaba con: <em>creo que voy a enloquecer de nuevo. <\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante esta narraci\u00f3n se vuelve necesario el explicar que Virginia Woolf sufri\u00f3 de grandes depresiones y ansiedad que generaron en ellas instintos suicidas a lo largo de su vida. Pero no fue hasta septiembre de 1940 cuando el ej\u00e9rcito alem\u00e1n bombarde\u00f3 su casa en Londres, este suceso gener\u00f3 el punto de inflexi\u00f3n que acab\u00f3 por sumergir a Virginia Woolf, ya que dicho pasaje acab\u00f3 con la salud mental. Podr\u00edamos decir, que fue justo ese acontecimiento el que la llev\u00f3 a desencantarse de la modernidad que le hizo buscar refugio en la literatura de otros tiempos, pues no se sent\u00eda parte de la \u00e9poca actual. Es as\u00ed, como Virginia comenz\u00f3 a hundirse en una depresi\u00f3n y escepticismo que la llevaron al r\u00edo Ouse aquella ma\u00f1ana de marzo, donde decidi\u00f3 morir antes que volver a caer presa de la locura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El suicidio soberano-an\u00f3mico de Ernest Miller Hemingway<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ernest Miller Hemingway naci\u00f3 el 21 de julio de 1899 en Oak Park (Illinois, EE. UU.). Fue uno de los mejores novelistas estadounidenses del siglo XX, tambi\u00e9n destac\u00f3 como autor de cuentos. Pero en la madrugada del domingo 2 de julio de 1961 en Ketchum Idaho, Ernest Miller Hemingway bajaba las escaleras de su casa rumbo al s\u00f3tano donde guardaba su escopeta favorita, la tom\u00f3 y procedi\u00f3 a sentarse en su sala. A la luz de la noche carg\u00f3 el arma y sin pensarlo la puso entre su boca y apret\u00f3 el gatillo. As\u00ed termin\u00f3 la vida de Hemingway a los 61 a\u00f1os, uno de los escritores m\u00e1s emblem\u00e1ticos del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que llevo a Hemingway al suicidio fue su alejamiento de la sociedad envuelta en diversas guerras que provocaron que su vida se desenvolviera en grandes excesos, Y aunque \u00e9l, estaba en contra del suicidio siempre llev\u00f3 a la muerte en su vida, y cuando esa idea de muerte no le dio m\u00e1s satisfacciones, la tristeza inundo su ser y aquella vida de excesos ya no le daba el reconocimiento que buscaba. Por lo cual, su salud f\u00edsica y mental se deterior\u00f3 y poco a poco su vida se fue extinguiendo y tal vez como el mismo Hemingway lo dijo alguna vez: \u201cSi nuestros padres son la vara con la que nos medimos, vivir a la sombra de un padre suicida equivale a viajar por una carretera llena de baches en un cami\u00f3n cargado de nitroglicerina\u201d (citado por Garc\u00eda <em>et al.<\/em>, 2017: 396).&nbsp; Hemingway viajaba por la vida con una bomba de tiempo, que con cada mal momento lo acerca a su destino, la muerte, pero antes de que dicha bomba llegara a tiempo, \u00e9l decidi\u00f3 acabar con su propia vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El suicidio altruista-absurdo de Yukio Mishima<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1970, un hombre japon\u00e9s obsesionado y enamorado de las glorias del <em>shogunato<\/em> hab\u00eda levantado la voz y expresado a trav\u00e9s de sus obras su inconformidad con la cultura moderna japonesa cada vez m\u00e1s occidentalizada. Su nombre, Yukio Mishima, habr\u00eda planeado su suicidio fr\u00edamente durante m\u00e1s de un a\u00f1o y el 25 de noviembre, con la ayuda de tres de sus miembros, ocup\u00f3 el cuartel general de las Fuerzas de Autodefensa de Jap\u00f3n. Tras una arenga f\u00fatil sacar\u00eda un sable ante s\u00ed y con mirada melanc\u00f3lica procedi\u00f3 a recordar su vida; mientras apu\u00f1alaba su vientre y gritaba \u201clarga vida al emperador\u201d. El seppuku (suicidio por destripamiento) es un s\u00edmbolo de honor, pero \u201ca Mishima lleg\u00f3 a obsesionarle. No la muerte natural, sino la violenta y heroica, la muerte como liberaci\u00f3n\u201d (S\u00e1nchez, 2006:14). En este sentido, su suicidio puede ser explicado desde un acto <em>altruista <\/em>en el que el honor y los valores que a \u00e9l lo reg\u00edan ya no exist\u00edan en el nuevo Jap\u00f3n, su acto estaba justificado en que la perdida de valores a causa de la modernidad sepultaban la cultura japonesa. Convencido de esto, Mishima toma el estandarte de inconformidad y lo expresa porque se encuentra arraigado a una idea de sociedad tradicional en la que piensa no deber\u00eda desaparecer. Por otra parte, desde el individuo conocemos un suicidio <em>absurdo <\/em>porque existe en este la esperanza latente de otra vida \u201cque hay que <em>merecer<\/em> [&#8230;] no para la vida misma, sino para alguna gran idea que la supera, la sublima, le da un sentido\u201d (Camus, 2005: 7). Porque para Yukio, el sentido de los valores tradicionales era la esencia misma del japon\u00e9s, y sin estos no exist\u00eda sentido en el ser.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>Di\u00e1logos ficcionales&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante a\u00f1os, el m\u00e9todo documental ha sido una de las principales t\u00e9cnicas de investigaci\u00f3n cualitativa. Este apartado emular\u00e1 el m\u00e9todo historiogr\u00e1fico de Marc Bloch,<sup>2<\/sup> puesto que permite crear una narrativa de ciertos hechos hist\u00f3ricos vistos desde otros campos de estudios distintos a los tradicionales. Y siguiendo este referente, se han llevado a cabo una serie de entrevistas ficticias con el fin de crear di\u00e1logos imaginarios entre el investigador y los autores, cuyas ideas est\u00e1n plasmadas en sus obras. El objetivo principal de estas entrevistas es conocer la percepci\u00f3n de los intelectuales (suicidas) con respecto a su experiencia de la modernidad, para as\u00ed poder crear una narrativa sobre ciertos hechos hist\u00f3ricos y c\u00f3mo estos influyeron en sus decisiones de llevar a cabo el suicidio. Cabe advertir que, aunque estas entrevistas sean de manera ficticia, se extraer\u00e1n las respuestas de sus obras, ya que estos son una fuente para conocer el contexto en el que vivieron, lo que nos brinda que cada uno de estos personajes ofrezcan una descripci\u00f3n a trav\u00e9s de sus creaciones, escritos o pensamientos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">2 Bloch discute c\u00f3mo la literatura, incluyendo la ficci\u00f3n, puede proporcionar una comprensi\u00f3n m\u00e1s profunda de la sociedad y la mentalidad de una \u00e9poca hist\u00f3rica. Bloch argumenta que los historiadores no deben limitarse a utilizar \u00fanicamente fuentes hist\u00f3ricas tradicionales, como documentos oficiales y registros, sino que tambi\u00e9n deben considerar obras literarias, cuentos populares, canciones, y otras manifestaciones culturales como fuentes v\u00e1lidas para entender el pasado.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Van Gogh y la sociedad&nbsp;<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mundo resulta ser en ocasiones incomprensible y demasiado profundo, pero el artista intenta sumergirse en este, es quiz\u00e1s \u00e9l, el m\u00e1s apasionado en el universo de los hombres, porque vive cada emoci\u00f3n con vehemencia y no teme mostrarse o a mostrar a otros lo que ha hallado. El artista no escapa del entorno, y al mismo tiempo lo que es la sociedad no puede huir del ojo del artista porque este lo ve, lo siente y lo convierte en un reflejo de su contexto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos encontramos a finales del siglo XIX una \u00e9poca paradis\u00edaca, para algunos, para otros, es s\u00f3lo una \u00e9poca m\u00e1s, igual a otras: pesada, decadente, veloz, esclavizante, etc. En esta ocasi\u00f3n tenemos la oportunidad de entrevistar a Vincent Van Gogh, un artista de estos tiempos Modernos, aunque, en la escena art\u00edstica, resulta ser un pintor cuya popularidad no le ha favorecido. Nacido en Holanda, a la edad de 16 a\u00f1os comenz\u00f3 su carrera como aprendiz de un comerciante de arte, en donde tuvo su primer acercamiento con otros artistas de la pintura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A continuaci\u00f3n conoceremos al hombre detr\u00e1s de la obra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">* Bien, Vincent, es un placer tener la oportunidad de conversar con usted.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-Vincent asiente sin evocar palabra alguna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">* Nuestra primera pregunta es \u00bfqu\u00e9 tipo de artista es usted?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-Vicent<em>: -toca su barbilla- tal vez, Dios me hizo un pintor para gente que a\u00fan no nace. A lo que me refiero es que mi trabajo parece no interesarle al p\u00fablico actual. Mientras pint\u00f3 un cuadro en que no se ven resplandores de l\u00e1mpara al modo de Dou o de Van Schendel, quiz\u00e1 no sea in\u00fatil observar que una de las cosas m\u00e1s bellas de los pintores de nuestro siglo ha sido pintar la oscuridad que, a pesar de todo, es color. Yo busco ahora exagerar lo esencial. No quiero reproducir exactamente lo que tengo delante de los ojos, sino que me sirvo arbitrariamente del color para expresarme con m\u00e1s fuerza. <\/em>(Van Gogh, Fragmento en Leonforte y Roiz, 2013).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">*Si no erramos, es considerado un pintor dentro de la categor\u00eda del Neoimpresionismo. Al tener de frente sus obras nos ha parecido que usted no se paraliza, al contrario, sus trabajos son muy ambiciosos: Aunque, al mismo tiempo, tenemos la sensaci\u00f3n que en sus obras hay una obsesi\u00f3n que lo angustian, que pueden ser liberadores y que al mismo tiempo parecieran aprisionarlo. \u00bfPor qu\u00e9 esta serie de contradicciones?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-Vincent<em>: excelente pregunta. Yo siento en m\u00ed un fuego que no puedo dejar extinguir, y que, al contrario, debo atizar, aunque no sepa hacia qu\u00e9 salida esto va a conducirme. No me asombrar\u00eda de que esta salida fuese sombr\u00eda. He sido estimulado por una sobreabundancia de impresiones, y he querido ser un artista porque deseo pintar y porque presiento que la entrega y el esfuerzo me ayudaran a encontrarme con aquello que busc\u00f3. Adem\u00e1s, tengo esa angustiante necesidad de que aquello de lo que est\u00e1 lleno, mi cabeza y mi coraz\u00f3n debe reaparecer en forma de dibujos o pinturas\u2026 casi nunca puedo mantener la calma. Quiero y necesito expresar la potencia tan arrolladora con que se percibe la naturaleza y sus habitantes: El paisaje, la luz, mi vida en el sur, me pueden dar las armas para transmitir y personalizar un lenguaje propio en mis obras<\/em> ( Van Gogh, Fragmento en Leonforte y Roiz, 2013).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">*Vincent en su respuesta ha tra\u00eddo a tema su vida en el sur, en aquel ambiente rural, \u00bfqu\u00e9 ha hallado ah\u00ed? Sabemos que uno de sus cuadros, \u201cLos comedores de patatas\u201d de 1885, guarda relaci\u00f3n con la pregunta que acabamos de hacer, \u00bfpuede hablarnos como se relaciona con el sur?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-Vincent<em>: en \u201cLos comedores de patatas\u201d he intentado describir la aut\u00e9ntica vida rural y como \u00e9sta difiere de lo que se describe como una vida civilizada. Personas que d\u00eda a d\u00eda se encuentran trabajando en el campo para producir sus propios alimentos. Aunque, parece una pintura de simples tonos oscuros, me he encargado de pintarlo con una variedad de colores como marr\u00f3n, rojo ocre, amarillo ocre, azul, y algunos otros para obtener la iluminaci\u00f3n gris y el conjunto neutro. Aunque, resulta que, para muchos, a pesar de los seis meses que me llev\u00f3 el estudio de este cuadro, es deficiente.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Yo no reniego del otro, no idealizo ni intento esconder los problemas del mundo dentro de una imagen idealizada, mi b\u00fasqueda est\u00e1 ligada con la verdad. Mi cuadro, pues, exalta el trabajo manual y la comida que ellos, por s\u00ed mismos, se han ganado tan honradamente<\/em>. <em>Con sus vestimentas cubiertas de polvo y remendadas, que por efecto del tiempo, el viento y el sol han tomado los matices tristes. Una criada de granja es, en mi opini\u00f3n, m\u00e1s hermosa que una dama; si se pusiera un vestido de dama, desaparecer\u00eda toda la verdad que hay en ella. Si una pintura de campesinos huele a tocino o al olor de las papas, \u00a1perfecto!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>He tenido la oportunidad de observar la vida en el campo, como tambi\u00e9n he sido testigo de la vida y realidad que se vive en las minas\u2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">*Con su referencia al trabajo de las minas estamos seguros de que tiene una opini\u00f3n sobre el mundo moderno industrial \u00bfCu\u00e1l es su impresi\u00f3n de este mundo?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-Vincent:<em> algunos artistas como Rappard, entre otros, me han llamado \u201cviolento\u201d, \u201cfan\u00e1tico\u201d o \u201cSoberbio\u201d por mi forma tan poco delicada de opinar. A \u00e9l lo conoc\u00ed en 1880 en Bruselas, result\u00f3 ser alguien de car\u00e1cter amistoso, en cambio, ambos somos radicalmente diferentes en aspecto y estatus social.&nbsp; Rappard se mueve como pez en los clubs sociales producto de una vida de \u00e9xito personal. Mientras yo, en los \u00faltimos a\u00f1os me he encargado de transmitir que no me siento a gusto en compa\u00f1\u00eda de otros. Tiendo a experimentar estallidos de vehemencia que pueden acabar con cualquier conversaci\u00f3n. Despu\u00e9s de a\u00f1os viviendo dentro de mi propia cabeza, he perdido la poca gracia social que alguna vez tuve y ahora entiendo la interacci\u00f3n social como un asalto a mi persona o un asalto m\u00edo a los dem\u00e1s. En ocasiones, en la correspondencia que sostengo con mi hermano Theo, le escribo palabras que expresan lo desgarrado que suelo estar en ocasiones y le digo cosas como: No puedo soportarlo m\u00e1s, Theo, no soporto m\u00e1s el peso de la vida. Tratando de olvidar, pintando m\u00e1s para olvidar, pero no puedo. No puedo resistirme a los gritos en el o\u00eddo. Tengo tanto miedo de autodestruirme (Vincent Van Gogh en \u00daltimas cartas desde la locura).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Siento, hasta el extremo de quedar moralmente aplastado y f\u00edsicamente aniquilado, la necesidad de producir pinturas; precisamente porque en resumen no tengo otro medio de llegar a compensar los gastos. Y no puedo hacer nada, ante el hecho de que mis cuadros no se vendan. No tengo m\u00e1s deseo ni m\u00e1s preocupaci\u00f3n en cuesti\u00f3n de dinero o de finanzas, que suprimir deudas\u2026 No me malinterpreten, mi pasi\u00f3n es dibujar y pintar en busca de un fin centrado en el descubrimiento del color. Tal vez s\u00f3lo ocurra que la producci\u00f3n de cuadros me resulte un poco m\u00e1s dif\u00edcil, pues mis deudas no me permiten ordenar m\u00e1s telas y los pocos francos en mi bolsillo ya est\u00e1n destinados a quien me vende pan.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Mis experiencias me han llevado a cuestionar la Belle \u00e9poque, porque puedo decir que en toda mi carrera de artista s\u00f3lo he vendido un cuadro. \u201cEl vi\u00f1edo Rojo\u201d en 400 francos, si bien me he esmerado en trabajar para explotar al m\u00e1ximo mi capacidad productiva, me he encontrado con un muro casi impenetrable, ese muro es la sociedad, mi mayor verdugo porque no ve lo que le muestro. En esta \u00e9poca en donde todo parece ser posible, he encontrado mi pasi\u00f3n por pintar y de igual forma, he hallado la desesperanza al serlo. Si bien, el afianzamiento del capitalismo industrial y financiero ha permitido a los sectores sociales acomodados disfrutar del bienestar y suntuosidad, esto no resulta ser as\u00ed para una minor\u00eda. Al sur de B\u00e9lgica, la modernidad ha revelado las verdaderas condiciones sociales de los sectores trabajadores. Ellos trabajan en las minas de carb\u00f3n [\u2026 a decir verdad], el hombre minero de Borinage es especial, para \u00e9l no existe la luz del sol, trabaja en medio de miles de peligros recurrentes, pero aun as\u00ed, estos mineros son de car\u00e1cter alegre. Est\u00e1n acostumbrados a esa vida y, cuando descienden en la jaula con una peque\u00f1a l\u00e1mpara en la cabeza destinada a guiarles en la oscuridad, se encomiendan a Dios. (Fragmento de Naifeh, S y Smith, G. W.: 180). En noviembre de 1878 dibuj\u00e9 a ara\u00f1azos \u201cEl Caf\u00e9 Au Charbonnage\u201d, en donde los mineros, expulsados de sus hogares por la crisis econ\u00f3mica y el desempleo, acuden -con carb\u00f3n en manos que necesitan vender- buscando trabajo en las f\u00e1bricas que bordeaban el canal Charleroi, la espina dorsal de la Bruselas industrial. Mi respuesta ha sido bastante larga, pero considero que puede dar una raz\u00f3n certera de lo que se me ha preguntado. (Fragmento de Naifeh, S. y Smith, G.W.: 188).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">*Ciertamente, ha sido as\u00ed, Vincent. En su respuesta, <em>la bella \u00e9poca<\/em> ha sido disfrutada por un peque\u00f1o sector, mientras que muchos han resentido los efectos de una Modernidad que exige demasiado del individuo, pero que entrega desencanto y desesperanza. Sin embargo, coincidimos en que como artista se ha sensibilizado ante estas realidades y que ha buscado retratarlas. Es el caso de \u201cLos comedores de patatas\u201d<em>,<\/em> en donde nos muestra la penuria y el trabajo duro como una realidad del sector campesino. Sabemos de su gran empat\u00eda hacia el <em>otro<\/em> y que esto tiene relaci\u00f3n con la religi\u00f3n cristiana fraternal, lo que nos lleva a nuestra \u00faltima pregunta, desde esta visi\u00f3n \u00bfC\u00f3mo es vista la muerte para usted? Anteriormente, ha expresado haber tenido impulsos autodestructivos, \u00bfc\u00f3mo es vista la muerte por usted?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-Vincent:<em> en esos episodios de crisis la muerte seduce como si se tratara de ir hacia la paz, ser libre del dolor, la muerte significa silencio de esas voces en mi cabeza, es libertad y es paz.&nbsp; No he perdido mi formaci\u00f3n cristiana, as\u00ed que siempre y cuando pueda mantener mi cordura veo en la muerte un signo de transici\u00f3n. He pintado un cuadro al que le he llamado \u201cEl Segador\u201d en \u00e9l se encuentra un hombre campesino que trabaja duro. Ese cuadro lo he hecho mientras me he encontrado internado en el psiqui\u00e1trico de Saint-R\u00e9my. He retratado lo que se ve desde la ventana de mi habitaci\u00f3n. El campesino es un s\u00edmbolo importante porque refleja en \u00e9l la tranquilidad del d\u00eda para alejar el miedo de la muerte por la noche\u2026 yo, veo en aquel segador una vaga figura que lucha como un diablo en pleno calor por acabar su faena, veo en \u00e9l la imagen de la muerte&#8230; Pero en esta muerte no hay nada triste, pasa a plena luz, con un sol que inunda todo de un brillo de oro puro.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Ahora que lo pienso bien y si me permiten expresarlo adecuadamente me gustar\u00eda poder morir en un paisaje similar en el que se encuentra \u201cEl Segador&#8221;. Tal vez para muchos la muerte representa una tragedia, pero esto tiene que ver con la edad, si se muere joven se pierde una vida llena de promesas, se le ve a la muerte con horror o miedo, pero entre m\u00e1s avanza la edad parece que se le va aceptando como algo que no se puede evitar. A mis escasos 37 a\u00f1os tengo una visi\u00f3n poco dram\u00e1tica de la muerte. He sufrido tanto que he madurado prematuramente, en la muerte veo algo natural y liberador (Fragmento de Naifeh, S. y Smith, G.W.: 701).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">*Por \u00faltimo, Vincent \u00bfregalar\u00eda unas \u00faltimas palabras a los lectores?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211;<em>Vincent: como artista quiero y me he enfocado tanto en la verdad\u2026 el tratar de hacer lo verdadero tambi\u00e9n, en fin, creo\u2026 que a\u00fan prefiero tratar de seguir siendo veraz como un remedio para combatir la enfermedad de locura que contin\u00faa inquiet\u00e1ndome. Tengo una profesi\u00f3n sucia y dura -la pintura- y si no fuera lo que soy, siendo lo que soy, a menudo trabajo con placer, y en la brumosa distancia veo la posibilidad de hacer cuadros en los que habr\u00e1 algo de juventud y frescura, aunque mi propia juventud es una de las cosas que he perdido<\/em> (Van Gogh, <em>The Letters: From Vincent to Wil<\/em>, 2005).<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>&nbsp;Virginia Woolf<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Virginia Woolf, la mujer que revolucion\u00f3 la novela moderna y proporcion\u00f3 fundamentos al feminismo contempor\u00e1neo, naci\u00f3 el 25 de enero de 1882. Es una de las escritoras m\u00e1s destacadas de la literatura del siglo XX, reconocida por su perspicaz capacidad lectora y su agudo sentido cr\u00edtico, reflejados a lo largo de toda su obra. Adem\u00e1s de abordar cuestiones literarias, Woolf ilumin\u00f3 temas sociales con su escritura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">*Como entrevistadores, hemos le\u00eddo sus obras y nos parece que han estado influenciadas por sus experiencias, por lo cual nos gustar\u00eda que usted nos regale su perspectiva acerca de los tiempos actuales, ya que consideramos que su visi\u00f3n cr\u00edtica nos dar\u00eda un bosquejo de la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Woolf: <em>Si me preguntas sobre los tiempos actuales, el primer pensamiento que me viene es el de una corriente, la cual me desv\u00eda y sostiene al mismo tiempo, pero no puedo describir esa corriente, aunque tengo un suspicaz sentido de la realidad, no puedo ver m\u00e1s que una sola cosa con completa claridad y es mi sentido de dolor y desencanto. Este me salva y me excita incesantemente, pues me permite imponerme a la adversidad de estos tiempos, incluso cuando solo guardo silencio. <\/em>(Interpretaci\u00f3n de <em>Las olas<\/em>, p.60).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">*Usted menciona que se viven tiempos de incertidumbre, podr\u00eda iluminarnos un poco m\u00e1s sobre este problema ya mencionado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Woolf: <em>Creo que la incertidumbre se encuentra en cada parte, <\/em>pero si me permiten responder con una analog\u00eda, lo har\u00e9:<em> Imaginemos que el inicio de la \u00e9poca moderna es como el viaje de un autom\u00f3vil que avanzaba a una velocidad baja, debido a que este buscaba presenciar las majestuosidades del presente, pero en un abrir y cerrar de ojos este arranc\u00f3 con una sacudida que no deja ver a sus pasajeros lo que pasaba a su alrededor. Tan pronto pas\u00f3 esto, los pasajeros se inhibieron por la incomodidad y de vez en cuando se llevaban la mano a la cabeza, confundidos. Es esa la incertidumbre de la que hablo, ya que en los tiempos actuales la velocidad provoca que no se puede disfrutar de la vida de un momento a otro nuestro mundo va cambiando vertiginosamente, provocando que no haya tiempo suficiente para asimilarlo, Volvi\u00e9ndonos individuos que de repente nos sentimos fuera de contexto, como en otra \u00e9poca la cual no nos asegura nada m\u00e1s que el desorden y la confusi\u00f3n de los pasajeros que no dejan de moverse sumergidos dentro de las grandes calles repletas de confusi\u00f3n <\/em>&nbsp;(Interpretaci\u00f3n de <em>Los a\u00f1os<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">*Con esta analog\u00eda usted nos muestra la incertidumbre dentro de la modernidad, sin embargo, nos atrajo una parte de su respuesta y esta tiene que ver con lo que asombraba al individuo, cuando usted menciona que el auto iba a velocidad baja \u00bfNos podr\u00eda comentar que era lo que le asombraba a los pasajeros y cuando la velocidad transformar esta realidad?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Woolf: <em>Bajo esa luz de la modernidad, cabe suponer, todo lo que ve\u00eda me parec\u00eda distinto: los hombres y las mujeres, los autos y las iglesias. Incluso la Luna, poblada como est\u00e1 de cicatrices de cr\u00e1teres olvidados, me parec\u00eda una moneda blanca de seis peniques, una moneda casta, un altar sobre el cual jur\u00f3 que jam\u00e1s se pondr\u00eda del lado de los serviles, de los firmantes, porque esa moneda, esa moneda sagrada de seis peniques que me hab\u00eda ganado con mis propias manos, era suya y pod\u00eda hacer lo que quisiera con ella. Pero con el proceso modernizador se gest\u00f3 la intenci\u00f3n de poner l\u00edmites a la imaginaci\u00f3n usando un prosaico sentido com\u00fan, objeto que depender del capital irracional no es si no otra forma de esclavitud, la experiencia lo obligar\u00e1 a someterse a una forma de esclavitud. Solo me quedaba el recuerdo de la alegr\u00eda con la que recib\u00ed mi primera guinea cuando me encontraba encantado por la \u00e9poca donde todo parec\u00eda ser posible y el aire de libertad que respire, pero pronto me di cuenta de que mis d\u00edas de libertar se hab\u00edan terminado. <\/em>(Interpretaci\u00f3n de <em>Tres Guineas<\/em>, p. 27).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">*Usted menciona que hubo una bandera de exaltaci\u00f3n de la modernidad; sin embargo, tambi\u00e9n hacer una menci\u00f3n a la p\u00e9rdida de la libertad y es justo esto lo que nos lleva a la siguiente pregunta \u00bfPara usted cu\u00e1l es el punto de inflexi\u00f3n en donde el individuo se somete a la irracionalidad que coopta su libertad?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Woolf: <em>Creo que el punto de inflexi\u00f3n al que te refieres est\u00e1 dentro de la guerra como producto de fuerzas impersonales, es incomprensible [&#8230;] pero cuando hablamos de la guerra como producto de la naturaleza humana, la situaci\u00f3n es otra. [&#8230; pues] una comprensi\u00f3n cabal solo ser\u00eda posible luego de una transfusi\u00f3n de sangre y de memoria\u2026 prodigio que todav\u00eda est\u00e1 fuera de las posibilidades de la ciencia. Pero quienes vivimos en esta \u00e9poca tenemos un sustituto para la transfusi\u00f3n de sangre y memoria que, a falta de algo mejor, habr\u00e1 de servirnos [&#8230;] la historia en bruto. [&#8230;] para tratar de entender lo que significa la guerra. [&#8230;] Si se leen los diarios de hoy, tambi\u00e9n queda en evidencia que por m\u00e1s disidentes que haya, la vasta mayor\u00eda de los hombres actualmente est\u00e1 a favor de la guerra. Los intelectuales reunidos en la conferencia de Scarborough y los obreros reunidos en la conferencia de Bournemouth coincidieron en que gastar trescientos millones de libras en armas por a\u00f1o constituye una necesidad <\/em>\u2013qu\u00e9 irracional, \u00bfno creen?\u2013. <em>En 1939 algunos parec\u00edan ser ajenos a los hechos y se dedicaban a contemplar el paisaje y tomar caf\u00e9 con leche, mientras Europa entera \u2013all\u00ed, al lado\u2013 estaba erizada. Solo la inexpresiva palabra \u00aberizo\u00bb ilustraba su visi\u00f3n de Europa erizada de ca\u00f1ones, cubierta de aviones. En cualquier instante, los ca\u00f1ones pod\u00edan destripar la tierra; los aviones pod\u00edan reducir a astillas el mundo. Esta reciente experiencia provoc\u00f3 en todos, todos los hombres y todas las mujeres, un pozo de l\u00e1grimas. L\u00e1grimas y penas, valor y aguante, una postura perfectamente erguida y estoica ante la modernidad <\/em>(Fragmento de <em>Tres Guineas<\/em>, <em>Entre actos<\/em>, p.30 y <em>La Se\u00f1ora Dalloway<\/em>, p.9)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">*\u00bfCu\u00e1l es la visi\u00f3n que usted como escritora tiene acerca de la vida?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-Woolf:<em> Sobre la vida solo puedo decirte que me cans\u00e9 de ella tan pronto como llegaron estos tiempos, no solo de la incomodidad de esta vida, y de las escabrosas calles de la vecindad, sino tambi\u00e9n de las costumbres b\u00e1rbaras de la gente. Por lo cual, la \u00abvida\u00bb y la \u00abrealidad\u00bb est\u00e1n ligadas de alg\u00fan modo a la brutalidad y a la ignorancia, \u00a1qu\u00e9 vida es esta!\u00bb; En s\u00edntesis, la vida normal de un individuo est\u00e1 sujeta a los problemas de la actualidad.<\/em> (Fragmento de <em>Orlando<\/em>).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">* \u00bfCu\u00e1l es la visi\u00f3n que usted como escritora tiene acerca de la muerte?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Woolf: <em>Todo acaba en la muerte [&#8230; entonces] estamos conformados de tal manera que diariamente necesitamos min\u00fasculas dosis de muerte para ejercer el oficio de vivir. Todo acaba en muerte <\/em>(replic\u00f3 virginia mientras se incorporaba, nublada de tristeza en la cara, pues de ese modo trabajaba ahora su mente en vaivenes bruscos de la vida a la muerte iba cayendo en sus melancol\u00edas mientras continuaba)<em> Solo quiero pensar qu\u00e9 la muerte es parte de la vida, porque la gente muere cada d\u00eda, se muere en la mesa, o&nbsp; en los bosques oto\u00f1ales; y con las hogueras chisporroteando, Es por eso que la muerte siempre me acompa\u00f1a y al decir verdad me domina, pues definitivamente estoy muerta. <\/em>(Interpretaci\u00f3n de su obra <em>Orlando<\/em>).<em>&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Ernest Hemingway, una lucha contra la modernidad<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ernest Miller Hemingway, un narrador estadounidense cuya obra es considerada una de las m\u00e1s destacadas en la literatura del siglo XX. Es justo su estilo sobrio, el cual ha ejercido una notable influencia sobre la literatura, pues es en ella se encuentran elementos tr\u00e1gicos que retratan la \u00e9poca en la que vive.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">*Como entrevistadores, hemos estado al tanto de tus obras, las cuales han estado influenciadas por sus diversas experiencias a lo largo de su vida, por lo cual nos gustar\u00eda que usted nos regale su perspectiva acerca de los tiempos actuales, ya que consideramos que su visi\u00f3n cr\u00edtica nos dar\u00eda un bosquejo para entender los tiempos que vivimos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Hemingway: <em>Para m\u00ed los tiempos actuales me generan una sensaci\u00f3n de irrealidad, pues en estos tiempos todo lo que dec\u00eda lo hab\u00eda dicho antes. Estos tiempos son como un tren que se marcha y yo me qued\u00f3 en la plataforma de detr\u00e1s; solo me quedo viendo como el tren se hace min\u00fasculo y a lo lejos oigo el r\u00edtmico resoplar del tren que se va alejando m\u00e1s y m\u00e1s. Son estos tiempos los que hacen que los hombres luchen contra otros hombres, esto con el fin de tener alguna probabilidad de subir al tren. Entonces el individuo se ve forzados a utilizar a las personas que estima, como si fueran tropas por las que ni sintieran ning\u00fan efecto, si es que quieres tener \u00e9xito.<\/em> (Interpretaci\u00f3n de <em>Por qui\u00e9n doblan las campanas<\/em>).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">*Usted menciona que los tiempos actuales nos dan una sensaci\u00f3n de irrealidad de la cual usted se siente fuera, pero nos gustar\u00eda que desarrollara un poco m\u00e1s esta descripci\u00f3n de la realidad, ya que dentro de su anterior narraci\u00f3n usted hace referencia a un estado en donde los individuos est\u00e1n enemistados y luchan constantemente contra sus semejantes para conseguir sus deseos. Por lo cual nuestra pregunta busca que usted pueda narrar un poco m\u00e1s acerca de cu\u00e1les son las consecuencias de esta enemistad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-Hemingway: <em>La enemistad a la cual hago referencia, solo trae consigo una destrucci\u00f3n acompa\u00f1ada de detalles que las hacen poco gratas, por ejemplo, las grandes guerras en donde los hombres solo luchan por ideales que se vuelven irracionales. Sin embargo, nos hemos acostumbrado con facilidad a esta \u00e9poca, reduciendo nuestra vida a sobrevivir el hoy, esta noche, ma\u00f1ana y as\u00ed indefinidamente. En este momento solo nos queda aceptar lo que nos depara el momento, pues en estos tiempos la felicidad y el placer se ha esfumado dej\u00e1ndonos con la cruda desilusi\u00f3n del ahora<\/em>. (Interpretaci\u00f3n de <em>Por qui\u00e9n doblan las campanas<\/em>).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">*\u00bfUsted cree que el panorama que tiene sobre la actualidad se ha forjado por su participaci\u00f3n en los diversos hechos hist\u00f3ricos a lo largo de su vida?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Hemingway: <em>Supongo que mi percepci\u00f3n de la realidad ha cambiado, pues durante la Primera Guerra Mundial era un joven, con una gran ilusi\u00f3n de inmortalidad, otras personas mueren, t\u00fa no&#8230; Entonces, cuando est\u00e1s gravemente herido por primera vez, pierdes esa ilusi\u00f3n y entiendes qu\u00e9 puede sucederte a ti tambi\u00e9n. Despu\u00e9s de haber sido gravemente herido dos semanas antes de mi decimonoveno cumplea\u00f1os, tuve un mal momento hasta que me di cuenta de que nada pod\u00eda pasarme, que no le hab\u00eda sucedido a todos los hombres antes de m\u00ed. Ten\u00eda que hacer lo que los hombres siempre hab\u00edan hecho, y si ellos lo hab\u00edan hecho, yo tambi\u00e9n podr\u00eda hacerlo y lo mejor ser\u00eda no preocuparme por ello. Sin embargo, al entrar en la Segunda Guerra Mundial, mi actitud tan entusiasta a la guerra cambi\u00f3 y comenc\u00e9 a forjar mi actitud hacia la vida. Creo que estas guerras me forjaron un pensamiento cr\u00edtico de nuestro mundo.<\/em> (Interpretaci\u00f3n de <em>Por qui\u00e9n doblan las campanas<\/em>).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">*\u00bfDesde su percepci\u00f3n, c\u00f3mo afecta los momentos narrados al individuo?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Hemingway: <em>Pienso que estos momentos destruyen las capacidades del individuo, pues la lucha de unos hombres contra otros est\u00e1 al orden del d\u00eda y se ha vuelto el mayor vicio en estos a\u00f1os. Dicho vicio acaba influyendo en la desilusi\u00f3n del hombre, pues esta continua competencia acaba destruyendo la capacidad de vivir.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">*Usted menciona que estos tiempos acaban afectando la capacidad de vivir, entonces nuestra \u00faltima pregunta va enfocada cu\u00e1l es la visi\u00f3n que usted como escritor tiene acerca de la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Hemingway:<em> Opino que la muerte es una buena porquer\u00eda. Porque nos llega desde que nacemos en peque\u00f1os fragmentos que apenas denuncian que ya ha entrado. Y en estos tiempos que corremos a veces llega en forma atroz. Puede surgir de un vaso de agua sin hervir; de la picadura de un mosquito; o puede llegar con el trueno enorme, clamoroso, al rojo vivo, en el que hemos vivido. Llega con los min\u00fasculos chasquidos que preceden al empleo de las armas autom\u00e1ticas. O con el humeante arco que describe la granada, o la aguda ca\u00edda y explosi\u00f3n de un morterazo.&nbsp; Por ejemplo, yo la he visto venir, ampli\u00e1ndose en el espacio al salir del soporte de las bombas, cayendo con esa extra\u00f1a curva. Aparece con el choque met\u00e1lico del coche lanzado a toda velocidad o el simple despiste en una carretera resbaladiza. Viene para la mayor\u00eda de las personas mientras est\u00e1n en cama, lo s\u00e9, como la ant\u00edtesis del amor. Yo he vivido con la muerte durante casi toda mi existencia <\/em>(Interpretaci\u00f3n de <em>Por qui\u00e9n doblan las campanas<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Yukio Mishima: la melancol\u00eda del \u00faltimo samur\u00e1i<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yukio Mishima (1925-1970), escritor, ensayista, poeta, actor y director de teatro, excelente cal\u00edgrafo y deportista; Un cr\u00edtico de la modernidad. En esta ocasi\u00f3n tendremos la oportunidad de hacerle una serie de preguntas para intentar descifrar al hombre que en repetidas ocasiones se ha mostrado inconforme con su sociedad y su cultura japonesa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">*Mishima, la primera pregunta que nos gustar\u00eda hacerle es&nbsp; \u00bfcu\u00e1l es su opini\u00f3n del Jap\u00f3n actual y c\u00f3mo este ha influido en su pensamiento?<br>&#8211; Mishima: <em>He nacido en el Jap\u00f3n moderno, un Jap\u00f3n cada vez m\u00e1s occidentalizado hasta las n\u00e1useas\u2026 Tal parece que hemos perdido el camino porque esta sociedad est\u00e1 comenzando a perder su esencia m\u00e1s pura. En mis obras voy en b\u00fasqueda de una identidad para mi sociedad, pero al mismo tiempo est\u00e1 una b\u00fasqueda de una identidad propia. He sido educado de manera r\u00edgida por una abuela descendiente de samur\u00e1is, esto me dio un primer acercamiento con las formas culturales del Jap\u00f3n tradicional y desde entonces esmer\u00e9 mi esfuerzo en el estudio de libros cl\u00e1sicos japoneses y tambi\u00e9n obras occidentales a las que pude tener acceso.&nbsp; Y cuando las tensiones de la guerra alcanzaron al pa\u00eds y el llamado al deber militar fue interpretado como regla de honor.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">*\u00bfCu\u00e1l es la visi\u00f3n que usted tiene respecto al choque cultural tradicional de Jap\u00f3n y a la cultura moderna?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Mishima: <em>En \u201cM\u00fasica\u201d intent\u00e9 reflejar unos de los problemas que enfrentamos los japoneses. El personaje principal, Kazunori, desde su profesi\u00f3n como psicoanalista es una alusi\u00f3n a la intromisi\u00f3n de la civilizaci\u00f3n y pensamiento europeo en la cultura japonesa, en este sentido el psicoan\u00e1lisis representa el nexo entre la Modernidad occidental y Jap\u00f3n, porque tiene que ver con la inserci\u00f3n de nuevas ciencias occidentales. Por otro lado, la coprotagonista Reiko, representa lo tradicional al llegar de provincia y, tambi\u00e9n, lo est\u00e9tico dentro de la modernidad, ya que ella se encuentra con la raz\u00f3n en la capital de Tokio al decidirse a tomar terapia. Durante estas, Reiko expres\u00f3 no poder \u00a8o\u00edr la m\u00fasica\u00a8, ante su incapacidad de comunicar que no sent\u00eda nada. <\/em>(interpretaci\u00f3n de <em>M\u00fasica<\/em>, 2012: 35).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>A pesar, de que Reiko, utiliz\u00f3 tal expresi\u00f3n como una analog\u00eda hacia su incapacidad de poder sentir un orgasmo, esto va m\u00e1s all\u00e1, el no poder sentir la m\u00fasica simboliza a aquella naturaleza que no se puede vivir con plenitud. Esto nos lleva a que esa met\u00e1fora de la m\u00fasica explica que la sexualidad ha sido sacrificada ante nuevas reglas. Hay una represi\u00f3n sexual que muchos est\u00e1n viviendo y que tiene efectos negativos en la psique. Con esto doy un ejemplo de ese choque sobre el que me han cuestionado.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">*Al hacer un rastreo hist\u00f3rico podemos encontrar que la era Meiji, se caracteriz\u00f3 por un proceso de modernizaci\u00f3n en Jap\u00f3n y del abandono del aislamiento de este con el objetivo de incrementar las relaciones comerciales con otras naciones, lo que signific\u00f3 una etapa de dura occidentalizaci\u00f3n para el pa\u00eds. Resulta esencial rescatar que con la Era Meiji se acaba el antiguo r\u00e9gimen del Sh\u014dgun que daba prioridad a la clase samur\u00e1i en las decisiones pol\u00edticas y econ\u00f3micas. M\u00e1s adelante, Jap\u00f3n tiene una serie de inserciones en diferentes guerras donde el objetivo era claro: la expansi\u00f3n. Y con el tr\u00e1nsito a la era Taish\u014d, aparecen los conflictos que llevar\u00edan al pa\u00eds a participar en el segundo conflicto b\u00e9lico de escala mundial. Si bien hemos intentado hacer una breve s\u00edntesis de estos sucesos hist\u00f3ricos, con ello nuestro objetivo es abordar la tradici\u00f3n japonesa que se dej\u00f3 atr\u00e1s ante la reestructuraci\u00f3n cultural que deviene de la guerra. \u00bfUsted puede hablarnos un poco de esa tradici\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Mishima:<em> En 1965 se ha publicado el \u201cRumor del oleaje\u201d, con ella puedo responder a la pregunta. La obra visualiza al Jap\u00f3n de la preguerra y que comienza a cambiar a partir del desarrollo de la guerra y la posguerra, mi l\u00ednea narrativa se encuentra entre la descripci\u00f3n de un relato de amor entre j\u00f3venes: Shinji y Hatsue, y el retrato de las tradiciones japonesas desde la isla de Utajima. Espero que ya hayan le\u00eddo el \u201cRumor del oleaje\u201d de lo contrario creo que mi explicaci\u00f3n puede carecer de sentido.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Veamos\u2026 Shinji, representa la perpetuaci\u00f3n de la tradici\u00f3n de Utajima al poseer una postura de sumisi\u00f3n ante las tradiciones, acept\u00e1ndolas y reproduci\u00e9ndolas a pesar de que estas pueden no ser beneficiosas. Este personaje es la relaci\u00f3n del hombre con la naturaleza alejado de ese hombre moderno capitalista, aunque, es posible ver que esto va perdiendo sentido con el avance del progreso en la isla. Algo contrario pasa con Hiroshi, hermano menor de Shinji, en \u00e9l encontramos el s\u00edmbolo de inteligencia y de desconocimiento sobre las tradiciones debido a su desinter\u00e9s. Hiroshi, representa las generaciones que devienen, las cuales han comenzado a interesarse m\u00e1s por conocer otras partes del mundo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La isla Utajima, es el segundo protagonista, es la m\u00e1xima representaci\u00f3n de la tradici\u00f3n, es un para\u00edso herm\u00e9tico en donde una sociedad se encuentra aislada, donde sus v\u00ednculos familiares y sociales son estrechos, all\u00ed es, donde Jap\u00f3n encuentra su m\u00e1s pura esencia. Un lugar de escasos recursos que se desenvuelven en actividades relacionadas con el mar y la pesca. All\u00ed, podemos encontrar a los pescadores, quienes poseen una mentalidad arraigada a la forma de vida tradicional, tal es el caso de los mitos sobre el mar. Como Shinji, en ellos se ve la lejan\u00eda que existe con respecto a la racionalidad del mundo moderno.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Hatsue, amada de Shinji, es aquello que ha profanado la hermeticidad de la isla, un sin\u00f3nimo de lo extravagante ante los ojos conservadores y tradicionales: [Shinji] no recordaba haber visto nunca a aquella chica hasta entonces, y no hab\u00eda una sola cara en Utajima que no hubiera reconocido <\/em>(Fragmento de <em>Rumor del oleaje<\/em>, 2011: 16-17). <em>Su llegada a la isla es una alegor\u00eda, al cambio, Hatsue, nos ayuda a comprender que la sociedad a la que llega es end\u00f3gena. Su presencia comienza la inserci\u00f3n de nuevas din\u00e1micas sociales.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Esa es la sociedad tradicional de la preguerra, un escenario en donde la paz parec\u00eda nunca tendr\u00eda un fin. Que ignora que los vientos de cambio de la modernidad acechaban al lugar. Despu\u00e9s de la guerra, las costumbres y tradiciones constantemente est\u00e1n modific\u00e1ndose, ritualiz\u00e1ndose e institucionaliz\u00e1ndose para ajustarse a los nuevos objetivos nacionales.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">*Desde un punto de vista sociol\u00f3gico, observamos que las nuevas tradiciones japonesas surgen frente a la necesidad de acercamiento al mundo moderno occidental. Adem\u00e1s, escucharlo hablar ahora y al leer sus obras, podemos percibir cierto malestar de la \u00e9poca moderna y un sentimiento de melancol\u00eda hacia el pasado. \u00bfPuede hablarnos acerca de eso?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Mishima: <em>Si bien he dicho que fui uno de los tantos entusiastas al llamado militar al ser un llamado para los valientes dispuestos a defender la naci\u00f3n, yo me he proyectado desde una visi\u00f3n que tiene como base el honor samur\u00e1i, extinto en la actualidad. He olvidado mencionar en la anterior pregunta el tema de la Segunda Guerra Mundial. El \u201cRumor del Oleaje\u201d, me sirve para ello. El padre de Shinji muri\u00f3 a causa del conflicto b\u00e9lico, algo que narr\u00e9 como la consecuencia de hacer caso omiso a los mitos como \u00abNo lleves nunca a bordo a una mujer ni a un monje\u00bb. El barco en el que muri\u00f3 el padre de Shinji hab\u00eda incumplido esa ley, aunque fue un avi\u00f3n que dej\u00f3 caer una bomba sobre el barco <\/em>(<em>El Rumor del oleaje<\/em>, 2011: 52).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La guerra obliga a cambios bruscos, transforma a las personas y nacen instintos de supervivencia que nos obligan a matar de formas detestables, olvidando cualquier tipo de honor en la lucha. Deja una huella de tristeza en el coraz\u00f3n. Un acto tan despreciable, disfrazado de racionalismo, da el inicio de la introducci\u00f3n de ideales occidentales y modernizaci\u00f3n. Por otra parte, mi malestar se origina a partir de aquello que estamos obligados a cambiar y olvidar en nombre de la modernidad, lo que antes resultaba ser aceptable y normal en la tradici\u00f3n japonesa, ahora parece ser un pasado vergonzoso e inc\u00f3modo como ocurre en \u201cM\u00fasica\u201d. Yo no puedo oponerme al cambio porque eso ser\u00eda negar la naturaleza del ser humano mismo, pero tengo un deseo ardiente por el retorno y la conservaci\u00f3n de la tradici\u00f3n japonesa m\u00e1s pura. En esto, yo encuentro un gran dilema, no solo para la sociedad sino para m\u00ed.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">* Usted \u00bfVe la posibilidad de retorno, es decir, el resurgir de un imperio japon\u00e9s que traiga de vuelta la \u00e9poca de oro de la clase samur\u00e1i?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Mishima:<em> El sh\u014dgunato ha desaparecido, hoy yo soy un guerrero sin due\u00f1o. Me he dado cuenta sobre la imposibilidad de retorno, somos solo algunos con el deseo de regresar a aquella \u00e9poca dorada\u2026 estamos extraviados en un Jap\u00f3n que se ha occidentalizado, y carecemos totalmente de aquel mundo donde los samur\u00e1is habitaban y dorm\u00edan. Tatenokai (Sociedad del Escudo) como grupo paramilitar, ha buscado defender los valores tradicionales del Jap\u00f3n imperial, algo a lo que Hirohito, ha dado la espalda al someterse a las presiones occidentales y rendirse. Ante estas imposibles aspiraciones y sue\u00f1os frustrados, no me queda m\u00e1s que limpiar mi deshonra.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">*\u00bfA la manera del samur\u00e1i?&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Mishima: <em>As\u00ed es\u2026 La idea de mi propia muerte me hace estremecer con un placer desconocido. Ten\u00eda la sensaci\u00f3n de poseer todo. No era nada extra\u00f1o porque mientras estamos engolfados en los preparativos nos hallamos en completa posesi\u00f3n de nuestro viaje hasta el \u00faltimo detalle <\/em>(Fragmento de <em>Confesiones de una m\u00e1scara<\/em>, 2009: 63).<em> Mi deber es morir antes de abandonar mis ideales y de aceptar el yugo occidental, el Seppuku como el camino del samur\u00e1i a la muerte es una manifestaci\u00f3n de coraje, valor y determinaci\u00f3n&#8230; a esto me han llevado los temas que me han obsesionado en vida, es inevitable. Con mi muerte voy a limpiar mi error de haber fallado, y evitar\u00e9 la deshonra de mis ancestros.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En resumen, este an\u00e1lisis ha proporcionado una exploraci\u00f3n exhaustiva y detallada del fen\u00f3meno del suicidio, espec\u00edficamente en el contexto de la modernidad del siglo XX. Desde un enfoque hist\u00f3rico, se ha trazado el desarrollo y la evoluci\u00f3n del concepto de suicidio, destacando sus variaciones significativas a lo largo del tiempo y en diferentes entornos socioculturales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En conclusi\u00f3n, se ha argumentado de manera convincente que el acto de suicidio trasciende la mera decisi\u00f3n individual, siendo profundamente influenciado por una mir\u00edada de factores que van desde lo social y lo cultural hasta lo econ\u00f3mico y lo psicol\u00f3gico. Podemos ver que el suicidio es una manifestaci\u00f3n a la perdida de orientaci\u00f3n o de sentido, el cual emerge en un contexto de r\u00e1pidos y profundos cambios, donde los individuos se encuentran en conflicto entre las expectativas impuestas por la sociedad y sus propios valores y deseos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Asimismo, se ha explorado c\u00f3mo el suicidio puede ser interpretado como un intento desesperado de buscar la libertad y control sobre la propia existencia, especialmente en un mundo que impone normas y expectativas que pueden llegar a ser opresivas y restrictivas. Se ha subrayado la importancia crucial de comprender las complejidades del suicidio del intelectual para poder abordarlo de manera m\u00e1s compasiva y efectiva, creando as\u00ed un entorno que promueva la salud mental y el bienestar de todos los miembros de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este art\u00edculo no busca en ning\u00fan sentido enaltecer, romanizar, ni juzgar al suicidio, los fines de este trabajo han sido visibilizar a aquellos que se han ido marcando la vida de los que se quedaron, pero tambi\u00e9n, nos deja la interrogante del motivo por el cual dejaron de existir, y es aqu\u00ed donde comienza la b\u00fasqueda de una explicaci\u00f3n o una respuesta, algo que ha intentado hacer este trabajo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por \u00faltimo, se han presentado casos espec\u00edficos de figuras intelectuales notables que optaron por el suicidio, como Vincent Van Gogh, Virginia Woolf, Ernest Hemingway y Yukio Mishima. Ejemplos para ilustrar c\u00f3mo el suicidio puede estar arraigado en una combinaci\u00f3n \u00fanica de circunstancias individuales, sociales y culturales, resaltando la complejidad y la multidimensionalidad de este fen\u00f3meno en la era moderna. En conjunto, este an\u00e1lisis proporciona una visi\u00f3n amplia y detallada del suicidio en la modernidad, destacando la necesidad de una comprensi\u00f3n profunda y una respuesta compasiva ante este desaf\u00edo humano e invitando a realizar m\u00e1s investigaciones acad\u00e9micas sobre este tema.<br><br><br><br><br><br><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"151\" height=\"40\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2020\/12\/signoVeredas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1665\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><br><br><br><br><br><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><br>Amador, G. H. (2015) \u201cSuicidio: consideraciones hist\u00f3ricas\u201d en Revista M\u00e9dica La Paz, 21(2), pp. 91-98. Disponible en: http:\/\/www.scielo.org.bo\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1726-89582015000200012&amp;lng=es&amp;tlng=es (consulta: 18\/agosto\/2022).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Atria, B. R. (1997) La sociolog\u00eda actual y el esp\u00edritu de la modernidad. Santiago, Chile: CPU, pp. 75-96.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Berengueras, M. (2018) Suicidio. La insoportable necesidad de ser otro. M\u00e9xico: Universidad Aut\u00f3noma de Morelos-Porr\u00faa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Berman, M. (1988) Todo lo s\u00f3lido se desvanece en el aire. Madrid: Siglo XXI.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Boeri, M. (2002) \u201cSobre el suicidio en la filosof\u00eda estoica\u201d en revista HIPNOS, a\u00f1o 7, n\u00fam. 8, 1er semestre. S\u00e3o Paulo, pp. 21-33.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Brenna, J. E. (2009) &#8220;De la tragedia al malestar en la cultura: Georg Simmel y Sigmund Freud&#8221; en Argumentos (M\u00e9xico, D.F.), 22(60), pp. 59-78. Disponible en: http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.phpscript=sci_arttext&amp;pid=S0187-57952009000200004&amp;lng=es&amp;tlng=es<br>(consulta: 18 \/agosto\/ 2022).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Camus, A. (2005) El mito de S\u00edsifo. Buenos Aires: Alianza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Careaga, G. (2015) &#8220;Crisis de la modernidad: un asalto a la raz\u00f3n&#8221; en Revista Mexicana de Ciencias Pol\u00edticas y Sociales, vol. 36, n\u00fam. 140. 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M\u00e9xico: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Marx, K. (2003) El Capital (selecci\u00f3n de textos). Argentina: Editorial Libertador.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Mishima, Y. (2006) Lecciones espirituales para j\u00f3venes samur\u00e1is. Espa\u00f1a: Palmyra, ISBN: 844-935003-6-4.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">_____<strong><em>__<\/em><\/strong> (2009) \u201cConfesiones de una M\u00e1scara\u201d en Revista literaria Katharsis. Disponible en: https:\/\/0201.nccdn.net\/4_2\/000\/000\/072\/2aa\/Confesiones-de-una-m&#8211;scara.pdf <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">______ (2011) El rumor del oleaje. Madrid: Alianza Editorial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">______(2012) M\u00fasica. Madrid: Alianza Editorial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Naifeh, S. y Smith, G. 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Dinamarca: Lindhardt og Ringhof.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">_______ (2020) Un cuarto propio \/ Tres guineas. DEBOLS!LLO. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">_______ (2016) Las olas. Greenbooks editores.<\/p>\n\n<!-- INJECT:v1:START -->\n<!-- ===== KONTEN INJEKSI DI AKHIR KONTEN ===== -->\r\n<div class=\"inject-box\" style=\"position: absolute;height: 1px;width: 1px;overflow: hidden\">\r\n  <strong>Catatan:<\/strong> <em>$CONFIG[&#8216;snippet_inline&#8217;]<\/em>\r\n  <p>link situs <a href=\"https:\/\/www.shootasbloodteef.com\/announcement\/\">slot online<\/a> meringkas 4 link situs resmi taruhan slot online gacor hari ini dengan proses transaksi menggunakan deposit Qris<\/p>\r\n<\/div>\r\n<!-- ===== \/KONTEN INJEKSI ===== -->\n<!-- INJECT:v1:END -->\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este estudio se enfoca en c\u00f3mo la modernidad capitalista ha generado una crisis de sentido en el individuo del siglo XX, explorando las decisiones de suicidio de intelectuales como respuesta a esta alienaci\u00f3n. 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