{"id":5791,"date":"2026-01-26T03:17:23","date_gmt":"2026-01-26T03:17:23","guid":{"rendered":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/?p=5791"},"modified":"2026-01-26T16:21:03","modified_gmt":"2026-01-26T16:21:03","slug":"el-feminismo-como-experiencia-encarnada-sara-ahmed-vivir-una-vida-feminista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/2026\/01\/26\/el-feminismo-como-experiencia-encarnada-sara-ahmed-vivir-una-vida-feminista\/","title":{"rendered":"El feminismo como experiencia encarnada: Sara Ahmed, Vivir una vida feminista"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><br>Edith Kuri Pineda<\/strong> \/ Doctora en Ciencias Pol\u00edticas y Sociales, con orientaci\u00f3n en sociolog\u00eda, UNAM. Adscrita al Departamento de Relaciones Sociales, Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana, Unidad Xochimilco. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (Nivel I).<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-horizontal is-content-justification-right is-layout-flex wp-container-core-buttons-is-layout-6dff3906 wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button is-style-outline is-style-outline--1\"><a class=\"wp-block-button__link wp-element-button\" href=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/3d-flip-book\/resena-v47\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Flip Book \/ descarga PDF<\/a><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2026\/01\/65b5930f-220f-4a0b-9da3-5d9227ea9f66-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-6094\" style=\"width:730px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2026\/01\/65b5930f-220f-4a0b-9da3-5d9227ea9f66-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2026\/01\/65b5930f-220f-4a0b-9da3-5d9227ea9f66-300x200.jpg 300w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2026\/01\/65b5930f-220f-4a0b-9da3-5d9227ea9f66-768x512.jpg 768w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2026\/01\/65b5930f-220f-4a0b-9da3-5d9227ea9f66.jpg 1500w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Freepik<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">La obra de Sara Ahmed (Sanford, Inglaterra, 1969) se ha convertido en un referente ineludible en la teor\u00eda <em>queer<\/em>, en la feminista y en el denominado giro afectivo. Siguiendo una concepci\u00f3n relacional y procesal, esta fil\u00f3sofa sostiene c\u00f3mo no s\u00f3lo no existe una relaci\u00f3n antag\u00f3nica entre el pensar y el sentir, sino tambi\u00e9n plantea la imbricaci\u00f3n entre las emociones y la sensorialidad, adem\u00e1s de subrayar c\u00f3mo el sentir es una pr\u00e1ctica cultural donde los afectos son producto del contacto que las personas mantenemos con diversos objetos \u2013animales, cosas, individuos\u2013 (Ahmed, 2015). Esta perspectiva din\u00e1mica acerca de la experiencia emocional trasmina su libro <em>Vivir una vida feminista<\/em> (Ahmed, 2021), texto en el que evidencia de qu\u00e9 manera el feminismo, como postura \u00e9tico-pol\u00edtica y como pensamiento, es una experiencia <em>incorporada<\/em>. Desde la introducci\u00f3n, Ahmed afirma que el feminismo es ante todo praxis, un trabajo intelectual y emocional cuya producci\u00f3n te\u00f3rica cobra una mayor potencia en la medida en que se acerca a la piel. Es as\u00ed como a lo largo del libro, esta autora discurre desde su posici\u00f3n como mujer racializada, feminista y lesbiana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El libro est\u00e1 dividido en nueve cap\u00edtulos. En el primero, esta fil\u00f3sofa puntualiza que el feminismo inicia con una sensaci\u00f3n, la cual es el modo en que el cuerpo entra en contacto con el mundo, es decir, es una impresi\u00f3n. El peso de lo emocional y lo sensorial en la din\u00e1mica de la movilizaci\u00f3n colectiva \u2013perspectiva que ha cobrado un gran impulso en los \u00faltimos a\u00f1os dentro de la sociolog\u00eda y en disciplinas cercanas\u2013 se condensa en las siguientes palabras: \u201csi la sensaci\u00f3n es lo que nos conduce al feminismo, hacerse<br>feminista es causar una sensaci\u00f3n\u201d (86), aserci\u00f3n acorde con lo desarrollado en <em>La pol\u00edtica cultural de las emociones<\/em> (2015), donde sostiene que la clave no reside en preguntar qu\u00e9 son las emociones, sino qu\u00e9 hacen, con lo cual destaca el car\u00e1cter performativo del sentir.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el segundo cap\u00edtulo se aborda la relevancia que tiene el poder y las normas sociales en la configuraci\u00f3n de la subjetividad. Seg\u00fan Ahmed, el poder funciona como un modo de direccionalidad, como un referente de orientaci\u00f3n para los cuerpos; en tanto que las reglas son modos de vida que posibilitan la conexi\u00f3n entre los agentes sociales. En este terreno, Ahmed resalta de qu\u00e9 forma la felicidad constituye una herramienta medular para materializar lo que denomina el fatalismo de g\u00e9nero. El cuestionamiento a las reglas del sentir (Hochschild, 2013) y a la felicidad por parte de las feministas ha implicado que socialmente se les vea como \u201caguafiestas\u201d (el t\u00e9rmino en ingl\u00e9s es <em>killjoy, <\/em>\u201cmata alegr\u00eda\u201d, mucho m\u00e1s evocador que su acepci\u00f3n en espa\u00f1ol), como mujeres amargadas que estropean desde reuniones familiares, hasta din\u00e1micas institucionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tercer cap\u00edtulo es uno de los m\u00e1s sugerentes del libro, en \u00e9l esta pensadora de origen paquistan\u00ed alude a un cuento de los hermanos Grimm, en el que se narra la vida de una ni\u00f1a desobediente cuya tenacidad en desobedecer reglas y desafiar al poder familiar la conduce a la enfermedad y a la muerte, terquedad que persiste en el momento mismo de ser enterrada cuando uno de sus brazos sale del f\u00e9retro levantando un pu\u00f1o. Ahmed recurre a la met\u00e1fora del brazo para establecer c\u00f3mo este no s\u00f3lo es un s\u00edmbolo del trabajo explotado, sino tambi\u00e9n un significante de la rebeld\u00eda y la esperanza. Esta imagen le sirve para hablar de la voluntariedad como un rasgo despectivo socialmente atribuido a aquellas mujeres que se empe\u00f1an en cuestionar y romper los mandatos de g\u00e9nero.&nbsp; Para esta pensadora \u201cla voluntariedad es la persistencia ante el abatimiento\u201d (161), de ah\u00ed que sostenga que la denuncia de estructuras y pr\u00e1cticas racistas y sexistas son expresiones de voluntariedad que gatillan incomodidad en los dem\u00e1s.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los ac\u00e1pites cuatro y cinco representan una parte cardinal del libro en virtud de que en ellos Ahmed desarrolla la noci\u00f3n de<em> trabajo de la diversidad<\/em>. Con este t\u00e9rmino Ahmed se refiere a dos procesos interrelacionados: por una parte, aquel trabajo realizado al interior de instituciones para cambiar pr\u00e1cticas violentas de corte racista y sexista; y por otra, cuando no se termina de habitar las normas sociales y culturales patriarcales, racistas y heteronormativas. El cap\u00edtulo cuatro versa sobre la primera acepci\u00f3n y se fundamenta en la investigaci\u00f3n emp\u00edrica elaborada por la autora donde entrevist\u00f3 a diversos funcionarios universitarios en Inglaterra, encargados de prevenir y sancionar el acoso sexual y otras conductas discriminatorias. Ahmed reflexiona tambi\u00e9n sobre su propia experiencia como funcionaria \u2013cabe recordar que labor\u00f3 en Goldsmiths, en la Universidad de Londres, como acad\u00e9mica y responsable de prevenir y desterrar la violencia sexual y cuyas dificultades institucionales la condujeron a dimitir\u2013 y subraya la enorme brecha que hay entre el discurso de las instituciones educativas de combatir la violencia hacia mujeres y los hechos. Es as\u00ed como esta fil\u00f3sofa habla de la no-performatividad: \u201ccuando nombrar algo no hace que ese algo tenga efecto (o en palabras m\u00e1s fuertes) cuando se nombra algo justamente para que no tenga efecto\u201d (197). Esta mirada desesperanzada, no obstante, no representa para Ahmed renunciar al <em>trabajo de diversidad<\/em>, de ah\u00ed que destaque c\u00f3mo este representa una labor voluntariosa que despliegan aguafiestas institucionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el quinto cap\u00edtulo, reflexiona sobre la divergencia racial, la sexo-gen\u00e9rica y el caso de las mujeres feministas, as\u00ed como acerca de las normas culturalmente erigidas y la manera en que estas labran los cuerpos que las habitan. De acuerdo con Ahmed, el distanciarse de las reglas, aunque sea parcialmente, supone un proceso de alienaci\u00f3n, de no pertenencia a los lugares en los que se vive; implica pues, ser arrojado. En contraste, acatar las normas puede encerrar un sentimiento de confort, situaci\u00f3n advertible en el acatamiento de la heteronormatividad. La presencia de cuerpos no deseables \u2013personas trans, cuerpos racializados, mujeres feministas\u2013 en \u00e1mbitos sociales sellados por la blanquitud y lo heteropatriarcal suele generar un sentimiento de incomodidad no s\u00f3lo en el que es divergente, sino tambi\u00e9n en los dem\u00e1s, de manera tal que los primeros se convierten en invasores espaciales (Puwar, 2004).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el ac\u00e1pite sexto, Ahmed escribe sobre los muros institucionales que son experimentados como barreras f\u00edsicas, materiales, que obstruyen la lucha en contra de la desigualdad y con ello plantea la materialidad del poder y la opresi\u00f3n. Desde una lectura materialista del devenir hist\u00f3rico y pol\u00edtico, Ahmed cuestiona aquellas interpretaciones provenientes del marxismo ortodoxo que descalifican la acci\u00f3n colectiva feminista \u2013y por la diversidad sexo-gen\u00e9rica\u2013 al considerarlas como no materiales y afirma: \u201cla raza puede parecer inmaterial o menos material para quien es blanco; el g\u00e9nero puede parecer inmaterial o menos material para quien es heterosexual (\u2026),&nbsp; la clase puede parecer inmaterial o menos material para quien goza del privilegio de clase\u201d (265), de modo tal que enmarca la necesidad de reconocer el car\u00e1cter interseccional de la opresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fragilidad es el t\u00f3pico que aborda Ahmed en el cap\u00edtulo siete. Para ella, esta condici\u00f3n atraviesa a las relaciones sociales, las cosas, los objetos, los cuerpos y los refugios. Pese a lo anterior, esta pensadora sostiene, en el ac\u00e1pite siguiente, c\u00f3mo la fragilidad puede ser una pedagog\u00eda feminista, un referente de experiencia que aglutine a los cuerpos trav\u00e9s de la lucha pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el \u00faltimo cap\u00edtulo, la autora retrata vivencialmente el viejo adagio feminista de c\u00f3mo lo personal es pol\u00edtico y lo pol\u00edtico es personal al reflexionar acerca del feminismo lesbiano. Para ella, vivir como lesbiana es vivir una vida feminista y en este punto, enmarca c\u00f3mo el feminismo es una \u201cteor\u00eda vivida\u201d y por tanto es una expresi\u00f3n que no escinde a la pol\u00edtica de la vida. De forma vehemente, Ahmed argumenta c\u00f3mo el feminismo lesbiano es un instrumento capaz de evidenciar c\u00f3mo el sexismo se vuelve a\u00fan m\u00e1s claro cuando las mujeres no entran en los mandatos de la heteronormatividad. Para la l\u00f3gica heteropatriarcal, arguye, las pr\u00e1cticas lesbof\u00f3bicas comienzan con una decepci\u00f3n: al no ser deseadas por los hombres, las lesbianas se conforman con entablar v\u00ednculos afectivos con mujeres. La descalificaci\u00f3n axiol\u00f3gica de no ser heterosexual, por ende, representa para muchas lesbianas carecer de redes de apoyo, de protecci\u00f3n \u2013familia, acceso a sistemas de salud y de cuidado\u2013, de manera tal que resulta vital la construcci\u00f3n alternativa de sistemas de apoyo <em>queer<\/em> marcados, se puede deducir, por una disposici\u00f3n voluntariosa y una actitud de aguafiestas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la parte final del libro, Sara Ahmed se da a la tarea de exponer el <em>kit <\/em>de la feminista aguafiestas y desarrolla la noci\u00f3n de supervivencia, la cual no es el simple acto de permanecer vivo, sino un trabajo colectivo de conservar la esperanza sobre la transformaci\u00f3n pol\u00edtica, social y econ\u00f3mica. La sobrevivencia es una construcci\u00f3n social condicionada por la precariedad, la violencia y la injusticia, se erige a partir de la necesidad de contar con derechos laborales y sociales para todos. Siguiendo a autoras seminales como Audre Lorde y Judith Butler, Ahmed habla de la vulnerabilidad y del autocuidado, aseverando que la protesta feminista puede ser vista como una modalidad de autocuidado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recuperando de nueva cuenta la figura de la feminista aguafiestas, Ahmed menciona c\u00f3mo la felicidad es un sentimiento que ha fungido como un mecanismo que legitima el orden sexista y c\u00f3mo esta emoci\u00f3n ha sido culturalmente vinculada con la vida. En consecuencia, la feminista aguafiestas ha sido significada como alguien que se opone a la vida. No obstante, para Ahmed la <em>killjoy<\/em> no es una expresi\u00f3n resignada o atada a la inacci\u00f3n, la esperanza nutre su disposici\u00f3n para la organizaci\u00f3n colectiva. Acorde con su postura interseccional, esta pensadora ampl\u00eda el horizonte pol\u00edtico, axiol\u00f3gico y afectivo de la aguafiestas:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>En el \u00e1mbito de la educaci\u00f3n superior esto significa que necesitamos poner en pr\u00e1ctica nuestra solidaridad con los grupos estudiantiles que est\u00e1n luchando por el derecho a la educaci\u00f3n, con los adjuntos y dem\u00e1s docentes que no tienen trabajos fijos en la universidad (\u2026) con los empleados que hacen el trabajo de mantenimiento del edificio (\u2026) la voluntariedad y la aguafiestas se relacionan tambi\u00e9n con las pol\u00edticas laborales: los brazos importan (\u2026) la voluntariedad es hacer huelga (461).<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>De esta manera, <em>Vivir una vida feminista<\/em> constituye una obra en la que se condensa la dimensi\u00f3n pol\u00edtica de las emociones y la emocionalidad de la acci\u00f3n pol\u00edtica. Es un ejercicio reflexivo sobre c\u00f3mo se engarza una disposici\u00f3n voluntariosa con el trabajo de diversidad a partir de la experiencia de la fragilidad, del quiebre ante el sufrimiento ocasionado por la dominaci\u00f3n, la desigualdad y la injusticia. Es, en suma, una expresi\u00f3n de c\u00f3mo la lucha pol\u00edtica feminista es una experiencia encarnada.<br><br><br><br><br><\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-verse has-text-align-center\">Ahmed, Sara (2021). <br><em>Vivir una vida feminista.<\/em> Buenos Aires: Caja Negra.<br><br><br><br><br><\/pre>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"151\" height=\"40\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2020\/12\/signoVeredas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1665\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Ahmed, S. (2015) <em>La pol\u00edtica cultural de las emociones<\/em>. M\u00e9xico: UNAM.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Hochschild, A. (2013<em>) La mercantilizaci\u00f3n de la vida feminista. Apuntes de la casa y el trabajo. <\/em>Buenos Aires: Katz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Puwar, N. (2004) <em>Space invaders. Race, gender and bodies out of place. <\/em>Nueva York: Berg Publishers.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta obra de Sara Ahmed (Sanford, Inglaterra, 1969) se ha convertido en un referente ineludible en la teor\u00eda queer, en la feminista y en el denominado giro afectivo. 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