{"id":6056,"date":"2026-01-26T02:44:55","date_gmt":"2026-01-26T02:44:55","guid":{"rendered":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/?p=6056"},"modified":"2026-01-26T16:58:56","modified_gmt":"2026-01-26T16:58:56","slug":"que-es-la-evolucion-social-por-herbert-spencer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/2026\/01\/26\/que-es-la-evolucion-social-por-herbert-spencer\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 es la evoluci\u00f3n social? Por Herbert Spencer"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Traducci\u00f3n y notas: Jos\u00e9 Luis Gonz\u00e1lez Callejas<\/strong> \/ Doctor en Ciencias Sociales (Relaciones de Poder y Cultura Pol\u00edtica). Profesor investigador, Departamento de Relaciones Sociales, Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana, Unidad Xochimilco.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-horizontal is-content-justification-right is-layout-flex wp-container-core-buttons-is-layout-6dff3906 wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button is-style-outline is-style-outline--1\"><a class=\"wp-block-button__link wp-element-button\" href=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/3d-flip-book\/traducspencer-v47\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Flip Book \/ descarga PDF<\/a><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"601\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2026\/01\/2148621046-1024x601.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-6057\" style=\"width:726px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2026\/01\/2148621046-1024x601.jpg 1024w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2026\/01\/2148621046-300x176.jpg 300w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2026\/01\/2148621046-768x451.jpg 768w, https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2026\/01\/2148621046.jpg 1500w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Freepik<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Publicado originalmente como: \u201cWhat is Social Evolution?\u201d en The Nineteenth Century, 1898, n\u00fam. 259, septiembre, pp. 348-358. El presente texto se enmarca en una discusi\u00f3n iniciada tras la publicaci\u00f3n de un p\u00e1rrafo en el peri\u00f3dico Literature en enero de 1898, anunciando un trabajo de pr\u00f3xima publicaci\u00f3n en el que William Hurrell Mallock mostrar\u00eda, con base en un pasaje de los trabajos de Spencer, inconsistencias en su propuesta te\u00f3rica. Spencer se defendi\u00f3 en una carta a Mallock, mostr\u00e1ndole c\u00f3mo hab\u00eda descontextualizado la cita y, en consecuencia, hab\u00eda malinterpretado su pensamiento. Spencer le sugiri\u00f3 consultar la secci\u00f3n referente a \u201cLa justicia\u201d de los Principios de sociolog\u00eda y confrontarla con el cap\u00edtulo \u201cLa naturaleza de la ciencia social\u201d, de El estudio de la sociolog\u00eda. Finalmente, lo conmin\u00f3 a revisar la secci\u00f3n \u201cLas instituciones pol\u00edticas\u201d delosPrincipios de la \u00e9tica para comprobar su defensa. Mallock no s\u00f3lo no qued\u00f3 satisfecho con la respuesta, sino que redact\u00f3, en agosto de ese mismo a\u00f1o, el art\u00edculo \u201cMr. Herbert Spencer in Self-Defence\u201d en The Nineteenth Century, n\u00fam. 258, agosto, pp. 314-327. El texto que presentamos al lector es pues, la respuesta a esa cr\u00edtica.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph\">Deseo expresar mi agradecimiento al Dr. \u00c1ngel Mundo L\u00f3pez. Sus valiosos comentarios enriquecieron <br>la versi\u00f3n final de esta traducci\u00f3n. Cualquier error, omisi\u00f3n o inconsistencia son, <br>por supuesto, enteramente m\u00edos [N. del T.].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\"><br><br><br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">A pesar de que, sin duda al Sr. Mallock el asunto le parecer\u00e1 diferente, la mayor\u00eda considerar\u00e1 que no es prudente volver a la cuesti\u00f3n que \u00e9l mismo ha planteado, pues el resultado mostrar\u00e1, nuevamente, cu\u00e1n injustificada es la interpretaci\u00f3n que ha dado de mis puntos de vista. Perm\u00edtaseme deshacerme de la cuesti\u00f3n personal antes de pasar a la impersonal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9l afirma que yo me he negado a prestar atenci\u00f3n a algunos de mis pasajes que ha citado, y que trato su cr\u00edtica como si estuviera \u201cbasada exclusivamente en el pasaje particular\u201d que abordo \u201co, en todo caso, como si descansara sobre ese pasaje como su principal fundamento y justificaci\u00f3n\u201d.<sup>1<\/sup> Hubiese sido una respuesta suficiente [mencionar] que [cuando se env\u00eda] una carta a un peri\u00f3dico, numerosos extractos son inadmisibles; pero existe la respuesta adicional de que yo ten\u00eda su propia garant\u00eda para considerar que el pasaje en cuesti\u00f3n mostraba de manera concluyente la verdad de sus representaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9l escribe:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Si a\u00fan quedase alguna duda sobre este tema en la mente del lector, se disipar\u00e1 mediante la cita de un pasaje m\u00e1s. \u201cUn verdadero agregado social\u201d \u2013dice [\u201ca diferencia de una mera gran familia]\u2013, es una uni\u00f3n de individuos similares, independientes entre s\u00ed en cuanto a parentesco, y aproximadamente iguales en capacidades\u201d.<sup>2<\/sup><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No veo c\u00f3mo, teniendo poca libertad para citar, podr\u00eda hacer algo mejor que tomar, como resumen de su pensamiento, esta oraci\u00f3n que \u00e9l da para disipar \u201ccualquier duda\u201d. Pero perm\u00edtaseme ahora repetir el p\u00e1rrafo en el que he se\u00f1alado cuan distorsionada es la interpretaci\u00f3n que hace el Sr. Mallock de esta oraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Todo lector asumir\u00e1 que este extracto proviene de alg\u00fan pasaje que trata de las sociedades humanas. Se equivocar\u00e1, sin embargo. Forma parte de una secci\u00f3n que describe la evoluci\u00f3n super-org\u00e1nica en general (<em>Principios de sociolog\u00eda<\/em>, \u00a7 3), y que trata, m\u00e1s especialmente, sobre los insectos sociales; el prop\u00f3sito de la secci\u00f3n es excluirlos de la consideraci\u00f3n. Se asume que la investigaci\u00f3n que va a emprenderse concierne a sociedades formadas por unidades similares, y no a sociedades formadas por unidades extremadamente diferentes. Se se\u00f1ala que entre las <em>termitas <\/em>hay seis formas diferentes, y entre las hormigas Sauba,<sup>3<\/sup> adem\u00e1s de las dos formas sexualmente desarrolladas, hay tres clases de obreras \u2013una interior y dos exteriores\u2013. Los miembros de tales comunidades \u2013reinas, machos, soldados, trabajadores\u2013 difieren ampliamente en sus estructuras, instintos y capacidades. Estas comunidades formadas por unidades cuyas capacidades son extremadamente desiguales se contrastan con comunidades formadas por unidades cuyas capacidades son aproximadamente iguales \u2013las comunidades humanas que est\u00e1n a punto de ser tratadas\u2013. As\u00ed que cuando distingu\u00ed entre grupos de individuos que tienen conjuntos de facultades muy diferentes, y grupos de individuos que tienen conjuntos de facultades similares (que constituyen su naturaleza humana com\u00fan), nunca imagin\u00e9 que, al referirme a las aproximadamente iguales capacidades de estos \u00faltimos, en contraste con las extremadamente desiguales de los primeros, podr\u00eda suponerse que yo negase la existencia de considerables diferencias entre estos \u00faltimos. Sin embargo, el Sr. Mallock, al descontextualizar este pasaje, lo presenta como una caracterizaci\u00f3n deliberada que en adelante deber\u00e1 darse por sentada y con base en ella \u00a1me atribuye la absurda creencia de que no hay marcadas superioridades e inferioridades entre los hombres! o que, si las hay, \u00a1no se derivan resultados sociales de ellas!<sup>4<\/sup><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><sup>1<\/sup> <em>The Nineteenth Century<\/em> p\u00e1g. 316.<br><sup>2&nbsp;<\/sup> <em>Aristocracy and Evolution<\/em>, pp. 52-53, las cursivas son suyas. [El autor se refiere al libro: <em>Aristocracy and Evolution: A Study of the Rights, the Origin, and the Social Functions of the Wealthier Classes <\/em>[N. del T.].<br><sup>3 <\/sup>El autor se refiere a las hormigas cortadoras de hojas del g\u00e9nero <em>Atta<\/em> [N. del T.].<br><sup>4<\/sup>&nbsp; <em>Literature<\/em>, 2 de abril de 1898.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque me pareci\u00f3 bien repudiar la creencia absurda que se me atribu\u00eda, no me pareci\u00f3 bien entrar en una discusi\u00f3n extensa sobre los alegatos del Sr. Mallock. \u00c9l afirma que deber\u00eda haberle dado al asunto \u201cm\u00e1s que la atenci\u00f3n parcial e inconclusa que \u00e9l le ha dado\u201d. Aparentemente olvida que, si un autor que escribe sobre muchos temas tratase de discutir a profundidad con todos los que cuestionan sus conclusiones, no tendr\u00eda tiempo para nada m\u00e1s y olvida que aquel a quien al final de la vida s\u00f3lo le queda un peque\u00f1o remanente de energ\u00eda, mientras a\u00fan quedan por hacer algunas cosas de importancia, por regla general debe dejar sin respuesta a los agresores o fracasar en sus objetivos m\u00e1s importantes. Sin embargo, ahora que el Sr. Mallock ha difundido ampliamente sus malas interpretaciones, me siento obligado, muy a mi pesar, a tratar con ellos. \u00c9l encontrar\u00e1 que mi respuesta no consiste simplemente en un repudio del absurdo que me atribuye.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El t\u00edtulo de su libro [<em>Aristocracia y evoluci\u00f3n: Un estudio sobre los derechos, origen y funciones sociales de las clases acomodadas<\/em>], es inapropiado. No me refiero al hecho de que la palabra \u201cAristocracia\u201d, aunque empleada leg\u00edtimamente, se usa en un sentido tan diferente al actual que resulta enga\u00f1oso: eso es patente. Tampoco me refiero al hecho de que la palabra \u201cEvoluci\u00f3n\u201d, que abarca todos los \u00f3rdenes de fen\u00f3menos, se usa incorrectamente cuando se aplica a ese \u00fanico grupo de fen\u00f3menos que constituyen la evoluci\u00f3n social. Me refiero, en cambio, al hecho de que su libro no aborda en absoluto la evoluci\u00f3n social: se refiere a la vida social, a la actividad social, a la prosperidad social. Sus hechos guardan de alguna forma la misma relaci\u00f3n con los hechos de la evoluci\u00f3n social que el estado de la nutrici\u00f3n y el bienestar f\u00edsico de un hombre con el estado de su estructura y funciones corporales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el ensayo <em>Progreso: su ley y su causa<\/em>, publicado en 1857,<sup>5<\/sup> [y] que contiene un esbozo de la doctrina que desde entonces he elaborado en los diez vol\u00famenes de [el <em>Sistema de<\/em>] <em>Filosof\u00eda Sint\u00e9tica,<sup>6<\/sup> <\/em>comenc\u00e9 se\u00f1alando defectos en la concepci\u00f3n actual del progreso.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>No se aprecia tanto el progreso real como sus acompa\u00f1amientos, no tanto la sustancia como la sombra. Com\u00fanmente se considera que el progreso en la inteligencia durante el desarrollo del ni\u00f1o en hombre, o del salvaje en fil\u00f3sofo, consiste en conocer y comprender el mayor n\u00famero de hechos y leyes, cuando en realidad el progreso real consiste en aquellas modificaciones internas de las cuales este mayor conocimiento no es sino su expresi\u00f3n. Se supone que el progreso social consiste en producir una mayor cantidad y variedad de los art\u00edculos necesarios para satisfacer las necesidades de los hombres, en la creciente seguridad de la persona y de la propiedad, en ampliar la libertad de acci\u00f3n; cuando, correctamente entendido, el progreso social consiste en aquellos cambios de estructura en el organismo social que han hecho posibles estas consecuencias. La concepci\u00f3n actual es teleol\u00f3gica. Los fen\u00f3menos se contemplan \u00fanicamente en referencia con la felicidad humana. S\u00f3lo se consideran progreso aquellos cambios que directa o indirectamente tienden a aumentarla. Y se piensa que constituyen progreso simplemente <em>por ello<\/em>. Pero para comprender correctamente el progreso, debemos preguntarnos cu\u00e1l es la naturaleza de estos cambios, considerados al margen de nuestros intereses.<sup>7<\/sup><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><sup>5<\/sup> Publicado en <em>The Westminster Review<\/em>, 1857, Vol. 11, abril, pp. 445-485. De acuerdo con el propio Spencer, en \u00e9l se expone la primera forma de su doctrina general de la evoluci\u00f3n. Hay edici\u00f3n en espa\u00f1ol: <em>El progreso: su ley y su causa<\/em>, s\/f, La Espa\u00f1a Moderna, pp. 5-70 [N. del T.].<br><sup>6<\/sup> Los vol\u00famenes comprenden sus <em>Primeros principios<\/em> (1 tomo), <em>Principios de biolog\u00eda <\/em>(2 tomos), <em>Principios de psicolog\u00eda <\/em>(2 tomos), <em>Principios de sociolog\u00eda<\/em> (3 tomos) y sus <em>Principios de \u00e9tica<\/em> (2 tomos). Hay algunas ediciones en espa\u00f1ol de <em>Primeros principios<\/em> y de algunas secciones de los otros vol\u00famenes [N. del T.].<br><sup>7<\/sup> <em>Westminster Review<\/em>, abril de 1857.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con el fin de excluir estas interpretaciones antropoc\u00e9ntricas, y porque tambi\u00e9n serv\u00eda mejor para abarcar esos cambios inorg\u00e1nicos que la palabra \u201cprogreso\u201d no sugiere sino vagamente, emple\u00e9 la palabra \u201cevoluci\u00f3n.\u201d Pero mi esperanza de que mediante el uso de esta palabra se dejasen de lado hechos y consideraciones irrelevantes, ha resultado infundada. Ahora, el Sr. Mallock incluye en ella aquellas cosas que me esforc\u00e9 por excluir. Est\u00e1 dominado por la idea actual de progreso, entendido como proceso de mejoramiento en sentido humano, por lo que es llevado a unirse con aquellos cambios sociales que constituyen un avance en la organizaci\u00f3n social, aquellos cambios sociales que [para el progreso] son secundarios \u2013no constituyendo partes del avance mismo, sino condiciones materiales adecuadas\u2013.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es cierto que reconoce que las ciencias sociales apuntan a \u201cdeducir nuestra civilizaci\u00f3n actual a partir de la condici\u00f3n del salvaje primitivo\u201d. Es verdad que afirma que la ciencia social \u201cse propone principalmente explicar, no c\u00f3mo un conjunto dado de condiciones sociales afecta a quienes viven en \u00e9l, sino c\u00f3mo las condiciones sociales en una \u00e9poca son diferentes a las de otra, c\u00f3mo cada conjunto de condiciones es la resultante del conjunto que le precede\u201d.<sup>8<\/sup> Pero en su concepci\u00f3n, como se ha indicado, mezcla no s\u00f3lo los fen\u00f3menos del desarrollo de estructuras y funciones sociales, sino todos los que los acompa\u00f1an, como lo muestra la queja que cita con aprobaci\u00f3n, de que la teor\u00eda sociol\u00f3gica por m\u00ed expuesta no propone soluciones manifiestas a problemas sociales actuales,<sup>9<\/sup> lo que claramente implica la creencia de que una explicaci\u00f3n de la evoluci\u00f3n social que no contenga lecciones para aquel que pudiese leerla es err\u00f3nea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien las afirmaciones y los argumentos del Sr. Mallock reconocen la evoluci\u00f3n social de manera general y su continuidad con la evoluci\u00f3n de tipos m\u00e1s simples, no reconocen esa definici\u00f3n de evoluci\u00f3n bajo sus diversas formas, incluida la social, cuya ilustraci\u00f3n en detalle ha sido mi prop\u00f3sito a lo largo de todo este tiempo. \u00c9l se refiere a la evoluci\u00f3n como muestra del cambio de un estado salvaje a un estado civilizado, pero no se pregunta en qu\u00e9 consiste esencialmente el cambio y, al no hacerlo, es incapaz de ver qu\u00e9 es lo \u00fanico que debe incluirse en su explicaci\u00f3n. Contemplemos por un momento los dos extremos del proceso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><sup>8<\/sup>&nbsp; <em>Aristocracy and Evolution,<\/em> pp. 5, 7.<br><sup>9<\/sup> <em>Ibid<\/em>, pp. 10-11.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed hay un conjunto errante de hombres, o m\u00e1s bien de familias, acerca de las cuales, consideradas como un agregado, poco m\u00e1s puede decirse que lo que puede decirse de una multitud transitoria: el grupo, considerado como un todo, debe describirse no tanto por sus caracter\u00edsticas, sino por la ausencia de estas. Es tan indefinido que apenas constituye un agregado y pr\u00e1cticamente carece de estructura. Tornemos ahora a una sociedad civilizada. Ya no m\u00e1s un peque\u00f1o grupo errante sino una vasta naci\u00f3n estacionaria, nos presenta una multitud de partes que, aunque separadas en varios grados, est\u00e1n unidas por su mutua dependencia. El conjunto de familias que forman una tribu primitiva se separa impunemente: ora el aumento de tama\u00f1o, ora la disensi\u00f3n, ora la necesidad de hallar alimento, hacen que se divida de vez en cuando y los grupos resultantes m\u00e1s peque\u00f1os llevan consigo la vida social que poseen con la misma facilidad que antes. Pero es de otro modo con una sociedad desarrollada. No s\u00f3lo su estacionariedad le impide dividirse corporalmente, sino que sus partes, aunque distintas, se han vuelto tan estrechamente conectadas que no pueden vivir sin su ayuda mutua. Es imposible que la comunidad agr\u00edcola se desarrolle si carece de la ropa que le proporciona la comunidad manufacturera. Sin fuego, ni las poblaciones urbanas ni las rurales pueden hacer su trabajo, como tampoco pueden hacerlo los multitudinarios fabricantes que necesitan motores y fraguas; de modo que todos ellos dependen de los mineros del carb\u00f3n. Las tareas del alba\u00f1il y del constructor deben interrumpirse a menos que el cantero y el carpintero hayan estado activos. En todas las ciudades y pueblos los comerciantes minoristas obtienen del distrito de Manchester los percales que desean, de Leeds sus prendas de lana, de Sheffield su cuberter\u00eda. Y as\u00ed en todo, en lo general y en el detalle. En otras palabras, la naci\u00f3n entera se vuelve coherente por la dependencia mutua de sus partes entre s\u00ed \u2013una dependencia tan grande que una huelga extensa de mineros del carb\u00f3n detiene la producci\u00f3n de hierro, deja sin trabajo a muchos miles de constructores de barcos, aumenta el desembolso de carb\u00f3n en todos los hogares y disminuye los dividendos ferroviarios\u2013. He aqu\u00ed, pues, un contraste principal: la tribu primitiva es incoherente, la naci\u00f3n civilizada es coherente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la medida en que la sociedad en desarrollo se integra, pasa de su estado uniforme original a un estado multiforme. Entre los salvajes no hay desemejanza de ocupaciones. Todo hombre es cazador y en ocasiones guerrero, cada hombre construye su propia choza, hace sus propias armas, cada esposa excava ra\u00edces, pesca y lleva los enseres dom\u00e9sticos cuando se hace necesario cambiar de localidad: s\u00f3lo existe la divisi\u00f3n del trabajo basada en el sexo. Todos sabemos que es muy diferente con una naci\u00f3n civilizada. La divisi\u00f3n del trabajo ha producido la coherencia: los dos se desarrollan <em>pari <\/em><em>passu<\/em>. Las partes grandes y peque\u00f1as, y las partes dentro de las partes en las que se divide una sociedad moderna, son conjuntos de hombres desiguales en la medida en que desempe\u00f1an las diversas funciones requeridas para mantener la vida nacional. Trabajadores rurales y granjeros, fabricantes y trabajadores, comerciantes mayoristas y minoristas, etc\u00e9tera, constituyen grupos diferenciados que hacen que la sociedad como un todo sea extremadamente diversa en su composici\u00f3n. No s\u00f3lo es diversa en sus divisiones industriales, sino tambi\u00e9n en las gubernamentales, desde los componentes de la legislatura hasta los numerosos tipos y grados de funcionarios, pasando por las muchas clases de oficiales y subordinados, hasta las relaciones de tendero y encargados, ama y criada. Es decir, el cambio que ha venido ocurriendo es, bajo un aspecto, un cambio desde la homogeneidad de las partes hacia la heterogeneidad de estas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un cambio concomitante se ha presentado desde un estado de estructura vaga, en la medida en que la hay, hacia un estado de estructura distinta. Incluso la diferenciaci\u00f3n primaria en los grupos humanos m\u00e1s inferiores es confusa e inestable. El jefe aborigen, simplemente un guerrero superior, es un jefe s\u00f3lo mientras dura la guerra \u2013pierde toda distinci\u00f3n y poder cuando \u00e9sta cesa\u2013 e incluso cuando llega a ser un jefe estable, a\u00fan est\u00e1 tan poco diferenciado del resto, que contin\u00faa construyendo chozas, fabricando herramientas, pescando, etc\u00e9tera, tal como lo hacen los dem\u00e1s. En una organizaci\u00f3n tal, nada se distingue, todo se confunde. Todo lo contrario en la naci\u00f3n desarrollada. Las diversas ocupaciones, al mismo tiempo que se han vuelto multitudinarias, se han vuelto claramente especializadas y marcadamente limitadas. Lea el <em>London Directory<\/em> y as\u00ed como se muestra cu\u00e1n numerosas son aquellas, sus nombres revelan cu\u00e1n distintas son. Esta creciente distinci\u00f3n [<em>distinctness<\/em>] se ha mostrado desde las primeras etapas, cuando todos los hombres libres eran guerreros, durante los d\u00edas en que los vasallos ora peleaban, ora labraban sus campos, hasta los tiempos de los ej\u00e9rcitos permanentes; o nuevamente, desde los d\u00edas recientes en que en cada hogar rural, adem\u00e1s de ganarse el pan, se ocupaba del hilado, la elaboraci\u00f3n de cerveza, el lavado, hasta el d\u00eda de hoy, en que estas diversas ocupaciones suplementarias han sido delegadas a clases separadas dedicadas exclusivamente a ellas. Se ha demostrado desde las \u00e9pocas en que los gremios peleaban por aquello que comprend\u00edan sus respectivos peque\u00f1os y pocos negocios, hasta nuestra \u00e9poca, en que los grandes negocios de los artesanos se delimitan y se disputa si se transgreden, como \u00faltimamente entre caldereros y ajustadores, y se muestra nuevamente por las formas en que las profesiones \u2013m\u00e9dicas, legales y otras\u2013 devienen cuerpos que excluyen de la pr\u00e1ctica, si pueden, a todos los que no llevan su impronta. Y a lo largo de la organizaci\u00f3n gubernamental, desde su primera etapa en la que el mismo hombre desempe\u00f1\u00f3 varias ocupaciones \u2013legislativa, ejecutiva, judicial, militante, eclesi\u00e1stica\u2013 hasta las \u00faltimas etapas cuando los poderes y funciones de las multitudinarias clases de funcionarios han sido claramente prescritas, puede rastrearse esta creciente definici\u00f3n de la divisi\u00f3n entre las partes componentes de una sociedad. Es decir, ha habido un cambio de lo indefinido a lo definido. Si bien la organizaci\u00f3n social ha avanzado en coherencia y heterogeneidad, tambi\u00e9n lo ha hecho en su particularidad [<em>definiteness<\/em>].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si ahora el Sr. Mallock consultase los <em>Primeros principios<\/em>, ver\u00eda que, bajo su aspecto principal, se dice que la evoluci\u00f3n es un cambio de un estado de homogeneidad indefinida e incoherente a un estado de heterogeneidad coherente y definida. Si contin\u00faa ley\u00e9ndolos, encontrar\u00e1 que estas varias caracter\u00edsticas de la evoluci\u00f3n se ejemplifican sucesivamente a lo largo de cambios astron\u00f3micos, geol\u00f3gicos, en los cambios mostrados por cada organismo, por el agregado de todos los organismos, por el desarrollo de las facultades mentales, por la g\u00e9nesis de las sociedades, y por los diversos productos de la vida social \u2013lenguaje, ciencia, arte, etc\u00e9tera\u2013. Si prosigue la investigaci\u00f3n, se dar\u00e1 cuenta de que en la serie de tratados que abordan la biolog\u00eda, la psicolog\u00eda y la sociolog\u00eda (y de los cuales, debido a la brevedad, se omitieron la astronom\u00eda y la geolog\u00eda), el prop\u00f3sito ha sido elaborar las interpretaciones esbozadas en los <em>Primeros<\/em> <em>principios<\/em> y que no me he preocupado en ninguno de ellos m\u00e1s que de delinear aquellos cambios de estructura y funci\u00f3n que, de acuerdo con la definici\u00f3n, constituyen la evoluci\u00f3n. Ver\u00e1 que al tratar de la evoluci\u00f3n social s\u00f3lo me he ocupado de la transformaci\u00f3n a trav\u00e9s de la cual el primitivo y peque\u00f1o germen social se ha convertido en la vasta y altamente desarrollada naci\u00f3n. Y tal vez entonces, se dar\u00e1 cuenta de que aquellos que \u00e9l considera como factores de suma importancia s\u00f3lo son mencionados incidentalmente por m\u00ed, ya que no son sino factores sin importancia en este proceso de transformaci\u00f3n. Las organizaciones que \u00e9l enfatiza, en cierto sentido correctamente, no son aquellas por las cuales se haya efectuado el desarrollo de estructuras y funciones; s\u00f3lo son organizaciones por las cuales la vida social ha sido facilitada y exaltada, y coadyuvan a incrementar la evoluci\u00f3n social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Respecto a las causas esenciales de esta transformaci\u00f3n social, deber\u00eda bastar decir que resulta de ciertos rasgos generales en los seres humanos, unidos a las influencias de sus diversas circunstancias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo hombre aspira a pasar del deseo a la satisfacci\u00f3n con el menor obst\u00e1culo posible: sigue la l\u00ednea de menor resistencia. Ya sea el camino m\u00e1s<br>corto, o ya sea el camino que presenta menos impedimentos, es el que elige y lo mismo aplica a los cursos de conducta en general: no hace un gran esfuerzo para satisfacer un deseo cuando con uno peque\u00f1o es suficiente. Dados su entorno y la ocupaci\u00f3n que elige, cuando la elecci\u00f3n es posible, se [escoge] la que promete un sustento satisfactorio con el menor costo sobre los poderes con que cuenta, corporales y mentales; es la m\u00e1s sencilla para su naturaleza particular, considerando todas las cosas. Lo que vale para los individuos vale para las masas de individuos y, por lo tanto, los habitantes de una zona que ofrece facilidades para una ocupaci\u00f3n particular caen dentro de esa ocupaci\u00f3n. En el \u00a7 732 de los <em>Principios de Sociolog\u00eda <\/em>he presentado ejemplos de las formas en que las condiciones locales de varios pa\u00edses determinan las industrias locales \u2013ejemplos entre nosotros: los distritos mineros donde hay carb\u00f3n, hierro, plomo, pizarra; distritos cultivadores de trigo y distritos pastoriles; distritos [donde se cultivan] frutas y l\u00fapulo; distritos para tejedores, calceteros, trabajadores del hierro; astilleros, aduanas, pesca, etc\u00e9tera\u2013: lo cual muestra que ciertos sectores de la poblaci\u00f3n devienen organizaciones para la producci\u00f3n de ciertas mercanc\u00edas, sin referencia a la acci\u00f3n directiva de ning\u00fan hombre. As\u00ed sucede en cada caso con las diversas clases de comerciantes, tenderos, profesionales, etc\u00e9tera, que en cada uno de estos centros atienden a los que se dedican a sus industrias especiales, nadie les ordena ir o venir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De igual forma cuando pasamos de la producci\u00f3n a la distribuci\u00f3n. Como en la India en la actualidad, donde un festival [en honor a] Juggernaut [sic, Jagannath] va acompa\u00f1ado de una gran feria; como, de acuerdo con [Ernst] Curtius<sup>10<\/sup> y [Theodor] Mommsen,<sup>11<\/sup> en Grecia y Roma, las reuniones de personas para hacer sacrificios a los dioses eran ocasiones para comerciar; as\u00ed, en la \u00e9poca cristiana, las festividades de la iglesia y los d\u00edas de los santos, que atra\u00edan multitud de personas para el culto, condujeron al intercambio activo de mercanc\u00edas \u2013los nombres de las ferias prueban su origen\u2013. Esto no lo dispuso nadie: surgi\u00f3 del sentido com\u00fan de todos los que quer\u00edan vender unas cosas y comprar otras. Ha habido una historia similar en el surgimiento de los mercados y la transici\u00f3n de mercados semanales a quincenales, y, finalmente, a [mercados] diarios; [mercados] especializados en cosas importantes:&nbsp;ma\u00edz, dinero, valores. Ning\u00fan hombre superior, pol\u00edtico o de [cualquier] otro tipo, estableci\u00f3 estos desarrollos. Cuando el trueque dio paso al intercambio por medio de una moneda, sucedi\u00f3 lo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><sup>10<\/sup> Arque\u00f3logo e historiador alem\u00e1n. Su <em>magnum opus<\/em> es la <em>Historia de Grecia<\/em>, publicada entre 1857 y 1867. Existe traducci\u00f3n al espa\u00f1ol, editada por El Ateneo [N. del T.].<br><sup>11<\/sup> Arque\u00f3logo e historiador alem\u00e1n. Su impresionante <em>Historia de Roma<\/em> se edit\u00f3 a partir de 1854. Ha sido editada en espa\u00f1ol por Turner [N. del T.].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aquel que deseaba disponer de bienes excedentes, encontr\u00e1ndose con aquellos que no ten\u00edan necesidad personal de tales bienes, tomaba a cambio ciertas cosas de demanda universal, que sab\u00eda que podr\u00eda cambiar de la misma manera \u2013en las primeras etapas, art\u00edculos de alimentaci\u00f3n, de abrigo, de defensa, de ornato\u2013, y a partir de tales art\u00edculos surgi\u00f3 en cada caso una moneda: aqu\u00ed pescado seco, all\u00ed bloques de t\u00e9 y en otros casos pieles, fardos de algod\u00f3n; aqu\u00ed barras est\u00e1ndar de sal de roca, all\u00ed barras est\u00e1ndar de hierro, en un lugar longitudes definidas de tela y en otro finas esteras, y en muchos lugares ornamentos y los materiales para hacerlos, los cuales, como el oro y la plata, siendo relativamente port\u00e1tiles, pasaron a ser de amplio uso. Estos metales preciosos se pesaron al principio en cantidades reales, luego, en cantidades de peso declarado y, finalmente, en cantidades acu\u00f1adas con el sello real [y tenidas] como las m\u00e1s dignas de confianza. Ning\u00fan gran hombre \u2013pol\u00edtico, industrial o de otro tipo\u2013 invent\u00f3 este sistema. En todas partes ha resultado de los esfuerzos de los hombres por satisfacer sus necesidades de la manera m\u00e1s sencilla. As\u00ed sucedi\u00f3 con la transici\u00f3n de una divisa de valor intr\u00ednseco a una de valor representativo. Cuando, en lugar de un pago directo en moneda se lleg\u00f3 a utilizar un memorando de deuda para ser cancelado en el momento, el cual podr\u00eda transferirse a otros \u2013cuando, como en Italia\u2013, para ahorrar el pesaje y prueba de diversas divisas surgi\u00f3 la pr\u00e1ctica de depositar cantidades espec\u00edficas con un custodio y obtener de \u00e9l recibos negociables \u2013cuando, como en Inglaterra\u2013, los mercaderes, despu\u00e9s de haber sido despojados por el rey de sus objetos de valor depositados para su seguridad en la Torre, buscaron lugares m\u00e1s seguros y, tras depositarlos en las b\u00f3vedas de los orfebres, recib\u00edan a cambio \u201cbilletes de orfebrer\u00eda\u201d que pod\u00edan pasar de mano en mano, all\u00ed inici\u00f3 un papel moneda. Los orfebres se convirtieron en banqueros, tras los bancos centrales surgieron los bancos provinciales, las promesas de pago se convirtieron en gran medida en sustitutos de los pagos reales y en la actualidad el sistema complementario de cheques ha crecido, siendo ampliamente usado en lugar de monedas y billetes. Finalmente, los empleados bancarios de Londres, en lugar de presentar los muchos y variados derechos que ten\u00edan a los respectivos bancos, los reunieron, intercambiaron y liquidaron el saldo: de ah\u00ed surgi\u00f3 la c\u00e1mara de compensaci\u00f3n. Ning\u00fan hombre superior orquest\u00f3 todo esto. Cada etapa posterior fue impulsada por el deseo de economizar el trabajo. Desde las ferias primitivas hasta las transacciones diarias del mercado monetario, la distribuci\u00f3n y el intercambio se han desarrollado sin el dictado de ning\u00fan gran hombre, ni del tipo del Sr. [Thomas] Carlyle<sup>12<\/sup> ni del Sr. Mallock. As\u00ed ha sido en todos los dem\u00e1s asuntos de la vida nacional, incluso del gobierno. Aunque aqu\u00ed parece al menos que la voluntad y el poder individuales juegan el papel m\u00e1s importante, en realidad es de otro modo. No me refiero simplemente al hecho de que sin lealtad en los ciudadanos un gobernante carece de poder y que, en esa medida, la supremac\u00eda de un hombre intr\u00ednseca o convencionalmente grande es resultado de la naturaleza promedio; me refiero a que la evoluci\u00f3n gubernamental es esencialmente resultado de necesidades sociales. Al rastrear sus primeras etapas desde la vida salvaje en adelante, se pone de manifiesto que incluso un ministerio no es la mera invenci\u00f3n de un rey. Emerge en todas partes a partir de ese aumento de negocios que va de la mano con el incremento del territorio y de la autoridad, lo que implica la necesidad de delegar m\u00e1s y m\u00e1s trabajo. Bajo su aspecto especial parece ser enteramente el resultado de la acci\u00f3n privada del rey, pero bajo su aspecto general resulta evidente que est\u00e1 determinado por las condiciones de su existencia. Lo mismo ocurre con las instituciones gubernamentales en general. Sin profundizar m\u00e1s en esto, bastar\u00e1 con citar el dicho de [Sir James] Macintosh [sic, Mackintosh]: \u201cLas constituciones no se hacen, sino que se desarrollan\u201d.<sup>13<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por supuesto, las desigualdades de naturaleza y las consiguientes desigualdades de posici\u00f3n son factores en los cambios sociales. Por supuesto, cualquier afirmaci\u00f3n de la aproximada igualdad de los seres humanos, salvo en el sentido de que son seres que tienen un conjunto de facultades comunes a todos ellos, es absurda, y lo es igualmente suponer que las diferencias que existen no tienen efectos sobre la vida social. He se\u00f1alado que, en las primeras etapas de la evoluci\u00f3n social, cuando la guerra es el negocio de la vida, la supremac\u00eda de un l\u00edder, jefe o rey primitivo, es un hecho de cardinal importancia y tambi\u00e9n lo es que el iniciador del control eclesi\u00e1stico se distinga necesariamente de los dem\u00e1s \u201cpor el conocimiento y la capacidad intelectual\u201d. Tambi\u00e9n atribuyo los comienzos de la evoluci\u00f3n industrial a las diferencias en la capacidad individual, como ejemplo, las citas de aquella parte de los <em>Principios de Sociolog\u00eda <\/em>que trata de las instituciones industriales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><sup>12<\/sup> El autor se refiere al libro: <em>On Heroes, Hero-Worship, &amp; the Heroic in History<\/em>. Hay varias ediciones en espa\u00f1ol [N. del T.].<br><sup>13<\/sup> El autor se refiere al: <em>Discourse on the Law of Nature and Nations <\/em>[N. del T.].<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La selecci\u00f3n natural de ocupaciones tiene como causa primaria ciertas diferencias originales entre los individuos, en parte f\u00edsicas, en parte ps\u00edquicas. En aras de la brevedad, llamemos a esto la causa fisio-psicol\u00f3gica (\u00a7 730).<br>Que entre los completamente civilizados hay en su justa medida especializaciones de funciones causadas por aptitudes naturales no necesita mostrarse: las profesiones y los oficios se determinan a menudo de esta manera. . . [las] ocupaciones de tipo relativamente h\u00e1bil han ca\u00eddo en manos de los m\u00e1s inteligentes (\u00a7 731).<br>Hablando en general, el hombre que, entre los pueblos primitivos, se convierte en gobernante, es a la vez un hombre de poder y un hombre de sagacidad, siendo esta, en gran medida, la causa de su supremac\u00eda. Por tanto, podemos inferir que, as\u00ed como su gobierno pol\u00edtico, aunque guiado principalmente por sus propios intereses, est\u00e1 guiado en parte por los intereses de su pueblo, as\u00ed [mismo] su gobierno industrial, aunque tiene como fin principal enriquecerse a s\u00ed mismo, tiene como segundo fin la prosperidad de la industria en general. Es una inferencia justa que, en promedio, su mayor conocimiento se expresa en \u00f3rdenes que parecen y en ocasiones son, beneficiosas (\u00a7 770).<br>En sus inicios la esclavitud com\u00fanmente implica alg\u00fan tipo de inferioridad (\u00a7 795).<br>Considerada como una forma de regulaci\u00f3n industrial, la esclavitud ha sido natural para las etapas tempranas de conflictos y consolidaciones (\u00a7 800).<br>El surgimiento de la esclavitud exhibe en su forma primaria la diferenciaci\u00f3n de la parte regulativa de una sociedad desde la parte operativa (\u00a7 798).<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>El reconocimiento de estos efectos de las diferencias individuales, especialmente en las primeras etapas, puede justamente estar de acuerdo con la afirmaci\u00f3n de que todos los grandes rasgos de la estructura social est\u00e1n determinados de otro modo \u2013que todos esos grandes componentes de una sociedad que llevan a cabo las diversas industrias, haciendo posible la vida en su conjunto, todas aquellas clases especializadas que han establecido y mantenido la interdependencia de las estructuras productoras\u2013, al facilitar y regular el intercambio de sus productos, han surgido del juego de fuerzas agregadas, constituidas por los deseos de los hombres dirigidos por sus respectivos conjuntos de circunstancias. El Sr. Mallock alega que el gran hecho de la desigualdad humana \u2013el que haya una minor\u00eda \u201cm\u00e1s dotada y eficiente que la mayor\u00eda\u201d\u2013 es el hecho fundamental del que \u201csurgen las principales caracter\u00edsticas estructurales de todas las sociedades civilizadas\u201d.<sup>14<\/sup> Que \u00e9l afirme esto en vista de toda la evidencia que los <em>Principios de Sociolog\u00eda <\/em>le presentan, es, para usar la palabra m\u00e1s sutil, sorprendente. Sin embargo, si su afirmaci\u00f3n fuese cierta, el modo de demostrar su verdad yace abierta ante \u00e9l. En los tomos II y III de los <em>Principios de Sociolog\u00eda<\/em>, varios grupos de instituciones presentados por cada sociedad desarrollada, se abordan en los ac\u00e1pites: [instituciones] pol\u00edticas, [instituciones] eclesi\u00e1sticas, [instituciones] profesionales, [instituciones] industriales: [en conjunto] constan de setenta y un cap\u00edtulos. Cada cap\u00edtulo trata de alg\u00fan aspecto, alguna divisi\u00f3n o subdivisi\u00f3n de los fen\u00f3menos agrupados bajo el ac\u00e1pite general. En lugar de las instituciones industriales discutidas anteriormente, suponga que el Sr. Mallock aborda un grupo que no se menciona \u2013las instituciones profesionales\u2013. La tesis desarrollada en la parte as\u00ed titulada es que todas las profesiones se diferencian a partir del sacerdocio y la diferenciaci\u00f3n se representa t\u00e1citamente, debido a la lenta operaci\u00f3n de las causas naturales que conducen a la especializaci\u00f3n de funciones en todo el agregado social. Si el Sr. Mallock tiene raz\u00f3n, entonces cada uno de los cap\u00edtulos que tratan esas diez profesiones se equivoca al omitir algo sobre el gran hombre, pol\u00edtico, industrial o [de] otro [tipo] que estableci\u00f3 la diferenciaci\u00f3n, o que de cuando en cuando le dio conscientemente un car\u00e1cter m\u00e1s pronunciado \u2013que pens\u00f3 que ser\u00eda bueno que hubiera una clase m\u00e9dica separada, o una clase magisterial separada, o una clase art\u00edstica separada\u2013, y que luego llev\u00f3 a la pr\u00e1ctica su pensamiento. El m\u00e9todo del Sr. Mallock consiste simplemente en tomar cada uno de estos cap\u00edtulos y mostrar c\u00f3mo, mediante el reconocimiento del factor suplementario en el que insiste, se transforman las conclusiones del cap\u00edtulo. Si \u00e9l hace esto, har\u00e1 m\u00e1s que simplemente afirmar que mis puntos de vista sobre la evoluci\u00f3n social son err\u00f3neos porque el \u201cgran hecho de la desigualdad humana [\u2026] es sistem\u00e1tica y ostentosamente ignorado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><sup>14<\/sup><em>The Nineteenth Century<\/em>, pp. 314-5.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si en su t\u00edtulo el Sr. Mallock hubiera escrito en lugar de \u201cEvoluci\u00f3n\u201d, Sustentaci\u00f3n Social, el argumento general de su libro habr\u00eda sido v\u00e1lido. Si adem\u00e1s, hubiera alegado que la sustentaci\u00f3n social es instrumental para la evoluci\u00f3n social y que, en ausencia de procesos que la faciliten, la evoluci\u00f3n social no puede tener lugar, nadie podr\u00eda haber contradicho su conclusi\u00f3n. Y si hubiera inferido que quien mejora estos procesos mejora las condiciones que favorecen la evoluci\u00f3n social, su inferencia habr\u00eda sido cierta. Pero esta admisi\u00f3n podr\u00eda hacerse sin admitir que los hombres que directa o indirectamente favorecen la sustentaci\u00f3n, o que mejoran la calidad de las unidades sociales, son los agentes que determinan y dirigen la evoluci\u00f3n social. Un registro de sus actos no constituye en modo alguno una explicaci\u00f3n de esa transformaci\u00f3n social, [que va] de una homogeneidad incoherentemente indefinida a una heterogeneidad coherentemente definida, en que esencialmente consiste la evoluci\u00f3n de una sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otra parte, el Sr. Mallock est\u00e1 justificado al afirmar que el gran hombre \u2013descubridor, inventor, maestro, administrador u otro\u2013 puede recibir equitativamente toda la recompensa que, seg\u00fan el principio del contrato, le corresponde como resultado de su superioridad y que el desprecio de su reclamo por parte de la masa de hombres es injusto e ingrato. Esta es la posici\u00f3n que yo mismo he tomado, como testimonia lo siguiente:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Incluso si una invenci\u00f3n no redundara en beneficio de la sociedad a menos que se abriera a un uso no lucrativo, no existir\u00eda un motivo justo para ignorar el reclamo del inventor, as\u00ed como tampoco podr\u00eda desatenderse el reclamo de quien trabaja en su finca para su propio beneficio y no para el beneficio p\u00fablico. Pero tal como est\u00e1n las cosas, la sociedad inevitablemente gana much\u00edsimo m\u00e1s que lo que gana el inventor. Antes de que pueda recibir alguna ventaja por su nuevo proceso o aparato, debe conferir ventajas a sus semejantes \u2013ya sea que les proporcione un art\u00edculo mejor al precio que suele cobrarse, o el mismo art\u00edculo a un precio m\u00e1s bajo\u2013. Si no lo hace, su invento es letra muerta; si lo hace, entregar\u00e1 al mundo en su conjunto casi toda la nueva fuente de riqueza que ha descubierto. Comp\u00e1rese los beneficios que obtuvo [James] Watt de sus patentes, con los que sus mejoras al motor de vapor han aportado desde entonces a su propia naci\u00f3n y a todas las naciones, y ser\u00e1 evidente que la participaci\u00f3n del inventor es infinitesimal en comparaci\u00f3n con la parte que le corresponde a la humanidad. Y, sin embargo, \u00a1no son pocos los que se apropiar\u00edan incluso de su parte infinitesimal!<sup>15<\/sup><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si el Sr. Mallock se hubiese percatado de la distinci\u00f3n fundamental que he se\u00f1alado entre la sustentaci\u00f3n social: la vida, la actividad, la ilustraci\u00f3n, etc\u00e9tera, por un lado, y el desarrollo de las estructuras sociales por el otro, su pol\u00e9mica contra socialistas y colectivistas habr\u00eda sido igualmente eficaz, y no habr\u00eda impuesto sobre m\u00ed un desperdicio de tiempo y energ\u00eda que dif\u00edcilmente puedo permitirme.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><br><sup>15<\/sup> [<em>The Principles of Ethics<\/em>, Vol. II, Parte IV] <em>Justice<\/em>, [Cap\u00edtulo XIII: The Right of Incorporeal Property, \u00a7 306,] pp. 110-11. D. Appleton and Company, 1908. Hay edici\u00f3n en espa\u00f1ol: <em>La justicia<\/em>. La Espa\u00f1a moderna. s\/f [N. del T.].<br><br><br><br><br><br><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"151\" height=\"40\" src=\"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/archivos\/2020\/12\/signoVeredas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1665\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El presente texto se enmarca en una discusi\u00f3n iniciada tras la publicaci\u00f3n, en enero de 1898, de un fragmento del trabajo de pr\u00f3xima publicaci\u00f3n de Spencer, en el que William Hurrell Mallock mostrar\u00eda inconsistencias en su propuesta te\u00f3rica.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6060,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[595,266],"tags":[629,579],"class_list":["post-6056","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-numero-47","category-traducciones-revista-por-seccion","tag-evolucion-social","tag-sociologia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6056","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6056"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6056\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6202,"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6056\/revisions\/6202"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6060"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6056"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6056"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/veredas.xoc.uam.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6056"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}