El relato de una pandemia

La vida sigue igual. Incluso menos gente que ayer en la zona comercial. Ni hace sol ni llueve. Llovizna. Que aburrimiento. A la dependienta de la panadería se le cae uno de los panecillos sobre el mostrador. Lo coge, me mira y lo vuelve a meter con la mano en la bolsa de papel.